Acoso sexual callejero en el transporte público

Sólo en el año 2016, las autoridades municipales registraron 17 casos de acoso sexual a mujeres dentro del transmetro, y en el presente año, las capturas de acosadores sexuales se incrementaron y extendieron a los denominados buses rojos. Uno de los casos denunciados fue el de un hombre que se masturbó y eyaculó sobre una pasajera en el transmetro. La identificación y la denuncia del acoso sexual callejero en el transporte público forman parte de las acciones que son impulsadas por la institucionalidad pública, como parte del Plan Piloto contra el Acoso Sexual en el Transmetro. 

Cotidianidad
Esta es una opinión

Campaña contra el acoso callejero. Foto: página de FaceBook de OCACGT

Para Liliana Rainero, en su investigación titulada Espacios públicos. Convivencia y seguridad ciudadana. ¿Dónde están seguras las mujeres?,  la inseguridad ligada al sistema de transporte público como lugar de acoso y abusos sexuales, es otro de los obstáculos que deben confrontar las mujeres en el espacio público.

En ese sentido, en abril del año 2017, el Observatorio contra el Acoso Callejero Guatemala (OCACGT) inició el Estudio de Caso del Acoso Sexual en el Callejero en el Transporte Público, con la finalidad de visibilizar esta problemática e identificar su magnitud y formas de expresión desde la perspectiva de las usuarias. La primera etapa del Estudio consistió en el lanzamiento de un formulario online (http://bit.ly/acosoTransporte), que contenía preguntas relacionadas al uso del transporte público, la frecuencia del acoso, entre otras. El objetivo del formulario era recopilar información cuantitativa sobre las experiencias de acoso sexual callejero de las usuarias en el transporte público de la Ciudad de Guatemala. A continuación compartimos algunos de los resultados.

Hasta la fecha, se han obtenido 264 reportes de mujeres que han sufrido acoso sexual callejero en el transporte público. Las edades de las usuarias varían entre los 18 y 55 años, pero el principal grupo está entre los 21 y 29 años de edad (62.5 por ciento).

Respecto a la frecuencia del uso del transporte público, el 48.1 por ciento de las mujeres indicó que lo utiliza todos los días, el 28.4 por ciento de lunes a viernes, el 15.9 por ciento menos de 2 días entre semana y 7.6 por ciento manifestó solo utilizarlo durante el fin de semana. De esa forma, se identifica la importancia que tiene el transporte público para la movilidad cotidiana de las mujeres, ya que el 76.4 por ciento lo utiliza de 5 a 7 días de la semana.

Uno de los principales resultados del formulario consistió en identificar y visibilizar que las usuarias utilizan diferentes tipos de transporte público durante el mismo día o recorrido, esto fue posible ya que la pregunta: ¿Qué medio(s) de transporte usa con más frecuencia?, se dejó con opción a responder varias categorías.

El recuento y porcentaje de veces que cada tipo de transporte fue reportado, en los 264 casos registrados, evidencia que un 60.6 por ciento el transmetro es el más utilizado, luego le siguieron los buses rojos con el 52.6 por ciento y el transurbano con el 29.5 por ciento; y con menor porcentaje están los microbuses y/o tuc tuc con el 20.5 por ciento, los buses extraurbanos con el 16.7 por ciento y otros con el 5.7 por ciento. Este resultado pone de manifiesto la necesidad de un abordaje integral de la problemática en todo el sistema de transporte público.

Al ser cuestionadas sobre si se sienten seguras usando el transporte público, el 29.5 por ciento indicó que siente muy insegura, insegura en un 38.3 por ciento, regularmente segura en un 31.4 por ciento y muy segura 0.8 por ciento. Sin duda, las causas de la inseguridad son varias pero destacan la delincuencia y la falta de calidad en el servicio, así como el acoso y agresiones sexuales de las cuales son víctimas, en mayor medida, las mujeres.

La frecuencia de los incidentes es del 63.3 por ciento de mujeres, quienes reportaron ser víctima muchas veces de acoso sexual callejero en el transporte público, mientras el 31.4 por ciento indicó que pocas veces y el 5.3 por ciento que una vez. Estas cifras evidencian la frecuencia con que las mujeres están expuestas a ser acosadas sexualmente en el transporte público, así como lo sistemático de estas prácticas de connotación sexual ejercidas por una persona desconocida.

 

De esta forma, es posible tener una visión inicial de la magnitud con que las mujeres son víctimas de acoso sexual callejero en el transporte de público de la Ciudad de Guatemala, la cual permite visibilizar esta problemática y posicionar la necesidad de su abordaje, a través de acciones que garanticen el acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todas y todos.

Por ello, las medidas a adoptar por los responsables de la seguridad y calidad en los servicios de transporte público deben tomar en cuenta la violencia que se ejerce contra las mujeres, ya que ésta les obstaculiza su acceso a un espacio seguro durante la movilidad cotidiana.

Continuará…

Observatorio Contra el Acoso Callejero Guatemala
/

Somos una colectiva que evidencia el acoso callejero con el propósito de recuperar los territorios que han dejado de ser seguros y propone formas de transformar la cultura violenta que ha normalizado el acoso como parte de la interacción en los espacios públicos.


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    Miriam /

    10/08/2017 5:20 PM

    Que bueno que tomen este espacio para compartir estas estadísticas, como mujeres merecemos sentirnos seguras en lugares públicos y privados. El primer paso para mejorar es evidenciar el problema del acoso como algo que aunque se haya "normalizado" y algunos hombres piensen que es "bien halagador" recibir un piropo o que le diga una patanada un desconocido, o que es una exageración, eso no es para nada agradable. Así que adelante y que se siga sensibilizando en estos temas.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Marlon.Suarez /

      12/08/2017 1:15 PM

      Un piropo y una patanada son dos cosas muy distintas, primero habría que diferenciar eso, cosa que la escritora no lo hizo. El problema es que la mayoría de las mujeres hoy en día son unas llenas de mierdas (no todas). Si les dices algo aunque no se patán es acoso sexual, sino dices nada eres un creído, pedante, arrogante, etc.
      Pero que pasa cuando las mujeres están en grupo? allí le dicen de todo a un hombre bien apuesto y que vaya solo mil "piropos" o "patanadas" que eso también sería acoso sexual entonces. Yo lo he visto.
      Respecto a que un hombre se masturbó y eyaculó "sobre una pasajera".... entonces la pasajera va muerta en vida o le gustó.
      Para que un hombre tenga una erección y llegue hasta la eyaculación (una paja) tiene que pasar un tiempo algo largo, no es en dos o tres segundos, entonces está pasajera no sintió nada, no pudo empujar a su supuesto agresor, no pudo identificar lo que el hombre estaba haciendo quizá a sus espaldas, etc. etc. Perdón pero eso es inverosimil.
      Otra cosa he visto mujeres que llevan unos sus pedazos de falta o vestidos, marcando todas las nalgas o tetardas en bus, como quieren que un depravado de estos no se les acerque.
      En una ocasión el bus iba bastante lleno, y la famosa frase del brocha: "en la fila de en medio hay espacio, córranse", me topo con dos nalgudas que están dandose la espalda, paso en medio de las dos y se molestan, tenía que pasar de lado y sobandole las nalgas a alguna de las dos y terminan molestándose las dos.
      Que hay hombres que se pelan, también los hay, pero hay que decir las cosas como son también.

      ¡Ay no!

      5

      ¡Nítido!

    alfonso villacorta /

    09/08/2017 6:38 PM

    mucha estadística y poco marco teórico porque inicia enunciando como acoso la eyaculación de un maniático a una dama, cuando eso es abuso y ataque sexual y el resto del artículo presenta datos sobre uso del transporte pero no repara en definir qué tipo de acoso o si hay tocadas o roces con intención sexual lo cual también sobrepasa el concepto propiamente de acoso
    tampoco advierte si ha habido casos de abusos mayores, incluso violación y deja muchas incógnitas

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!



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