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El drag es rebeldía, pero también es arte

Recorriendo la historia del arte, encontramos muchos momentos en que la expresión original se mezcla con la expresión de género y lo que resulta, es una celebración.

Blogs Arte drag Opinión P369 Visibles
Esta es una opinión

"Marlene Dietrich Fumando con Sombrero de Copa". Cartel promocional de la película "Marruecos". 1930.

Esta vez me quiero aproximar al arte del drag, desde un punto de vista histórico y crítico. Pero primero, respondamos una pregunta obvia:

¿Es el drag (o transformismo) arte?

Claro que lo es, la pregunta ofende un poco. El drag es el arte de adoptar presentaciones exageradas usualmente asociadas a un género específico. Aunque usualmente se habla más de “drag Queens”, el drag no se limita a esta acotación. El transformismo es un arte performativo y por ende es cercano al teatro. Por ello, se llena de artes aplicadas como la moda, la danza, el canto y el diseño gráfico.

Ya que aclaramos lo anterior, apliquemos un poco de lectura crítica a estas representaciones. Primero, veamos su historia. Aunque es difícil, de cierta manera, establecer una línea temporal; es fácil encontrar anotaciones y pistas de su existencia en la historia del arte.

Veamos, por ejemplo, las representaciones de Aquiles disfrazado de mujer en la corte de Esciro cuando su madre, Tetis, quería protegerlo de la guerra de Troya.

 

«Aquiles Descubierto por Ulises». Casa de los Dioscuros. Pompeya. Circa 79 A.C.

Las representaciones además de su valor estético y artístico, son también imágenes culturales de la época. Y es aquí a dónde deseo llegar con estas letras.

El drag es un arte que reta al tiempo y a la sociedad

Una forma de rebeldía y pensamiento disidente.

Nuestro siguiente ejemplo es Juana de Arco, quien en el siglo XV, llevó a los franceses a la victoria vestida como hombre. La historia recoge en las piezas artísticas de su vida una increíble valentía y heroicidad, encarnada en modelos de cuerpos andróginos.

«Juana de Arco». Albert Lynch. 1903.

Ya que hablamos de los franceses, la historia no le ha dado a Luis XIV, el Rey Sol; su puesto prominente como precursor del drag moderno. El rey que utilizó la moda y la exageración como elementos políticos y que además inventó el uso de zapatos de tacón no podía faltar en nuestra reseña.

 

«Retrato de Luis XIV». Hyacinthe Rigaud. 1701.

Veamos la exageración de la peluca, los vestuarios preciosos en cada detalle. Todo para transmitir su actitud altiva y seguridad personal.

Antes de llegar a la modernidad, hagamos una pausa para conocer a una de las figuras más importantes del estudio del arte; Joaquín Winckelmann. Este alemán, que vivió en el siglo XVIII, escribió tratados que dieron inicio al neoclásico al definir cánones y diferencias entre el arte griego y greco-romano. Se considera padre de la arqueología moderna y de la historia del arte. Sus articulaciones estilísticas son magníficas y fueron reconocidas en su época.

Prácticamente, el mito de Aquiles que mencioné hace unos párrafos, lo conocemos gracias al trabajo que inspiró este hombre y a sus exploraciones a las ciudades de Pompeya y Herculano. No solo nos dio un basto conocimiento en helenismo, también se hizo retratar en drag al final de su vida.

«Retrato de Joaquín Winckelmann». Anton Van Maron. 1768

Consideremos que era considerado una celebridad. Además, era protegido del Vaticano como prefecto de antigüedades, lo que le dio cierta seguridad para vivir como un orgulloso hombre gay quien demostrando su poder, conocimiento y personalidad, se ve increíble en este retrato con turbante de seda y bata de terciopelo y peluche rosa. Como pista final y definitiva, se encuentra teorizando sobre un grabado de Antinoo, el célebre amante del emperador Adriano. Sin duda, icónico.

Sé que quedan muchos ejemplos sin mencionar, como las actuaciones en época de Shakespeare por parte de hombres en papeles femeninos y el teatro Kabuki japonés. Pero con lo que hemos repasado creo que tenemos suficientes fundamentos para valorar y apreciar el drag como un gran evento cultural en el siglo XX y XXI.

Similar a Aquiles que se protegió en ropas que culturalmente no correspondían a su sexo, las personas que lo hacen actualmente tienen la capacidad de explorar sus expresiones de género y su talento artístico a través del transformismo. E igual que Juana de Arco, triunfan como figuras prominentes que ayudan a que miles de personas encuentren en ellas un ejemplo a seguir.

 

«Autorretrato en Drag».Andy Warhol. 1981.

 

El arte, la moda y los zapatos de tacón siguen siendo armas políticas y de expresión original, como lo hiciera Luis XIV en Versalles. Las y los drags actuales tienen acceso a escenarios donde se les admira por su talento y cuentan con una voz propia y fuerte, que muchas veces clama por los derechos de las minorías sexuales, étnicas y sociales.

 

«Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera veteranas de Stonewallen Desfile Gay». Leonard Fink. 1973.

 

El drag es también un gran método de afirmación del propio orgullo y la personalidad que cada quien desea proyectar. Una espléndida forma de llamar la atención al trabajo intelectual, artístico o social, que como Joaquín Winckelmann, también desarrollan actualmente muchas personas dentro del mundo del drag.

«Autorretrato con Pelo Corto». Frida Kahlo. 1940

 

El drag es el arte más inclusivo que conozco, pero recordemos que ha sido desarrollado mayoritariamente por la comunidad LGBT. Celebra siglos de resistencia, libertad de expresión y desarrollo cultural, por lo que apropiarlo a una cultura dominante o “mainstream” sería un error. Por ello, les invito a participar de él como espectadores. Que estén listos para sorprenderse con lo que serán experiencias sensoriales de múltiples alcances.

Al final el drag es, también, divertido.

 

Juan Pablo Hernández forma parte de Visibles, movimiento guatemalteco que trabaja para conseguir la plena inclusión de población de la diversidad sexual en la sociedad guatemalteca y que persigue posicionar la diversidad como un valor entre la población. Visibles es fundado en 2017 y se define como una plataforma colaborativa, optimista, propositiva y respetuosa.

Juan Pablo Hernández
/

Guatemala. 1986. Arquitecto por profesión, restaurador por vocación e interiorista de tiempo completo. Dicen que soy sensible como defecto.


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COMENTARIOS

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    Oscar Gonzalez /

    11/02/2019 6:40 AM

    No estoy en contra del arte, toda expresió de arte me parece bella y sublime. Lo que no me gusta es que nos quieran imponer la inclusión de todas estas "raras prácticas homsexuales". Ojo que no estoy en contra de los homosexuales, todo mi apoyo en la aceptación y tolerancia social, me refiero a algunas desviadas costumbres -como también la tienen los heterosexuales - para muestra un botón - Carnavales Brasil-.
    Si queremos "forzar" una explicación histórica/artistica para estos temas podemos jugar a eso, incluso para los nazismo podríamos encontrar "riqueza cultural" para justificarlo.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Cesar A. /

    10/02/2019 4:11 PM

    Risible, gritar inclusión, pero en este arte solo se puede ser observador porque si alguien que no es ungido por sus hordas hambrientas de privilegio, será perseguido por apropiación (termino inventado)
    Da risa su lógica, aunque ¿Qué podría esperarse? De alguien que vive de buscar privilegios.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



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