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¿Los compuestos químicos en el ambiente podrían estarnos engordando?

Hasta hace poco, se pensaba que enfermedades como la obesidad eran el resultado de anomalías en el metabolismo relacionadas a la alimentación excesiva, consumo de grasas, y falta de actividad física. Sin embargo, ahora sabemos que existen compuestos químicos a los cuales podemos estar expuestos sin siquiera saberlo, y que pueden causar obesidad y sobrepeso.

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Esta es una opinión

El estudio investigó siete compuestos: fármacos, compuestos fluorados, como los que se encuentran en sartenes de teflón, pesticidas, y plastificantes, que lógicamente se usan en la fabricación de plásticos.

Foto: Sari Montag

En el año 2,000 se estimaba que la cantidad de compuestos químicos comercializados alrededor del mundo era de aproximadamente 100,000. Dos décadas después, sabemos que esa cantidad se ha triplicado, con un aproximado de 350,000 compuestos químicos según un artículo reciente publicado en la revista Environmental Science and Technology. El problema no es tanto la producción desmesurada de estas substancias, el problema radica en que no tenemos conocimiento de los posibles efectos a la salud y toxicidad de más de 90% de estos compuestos. Desafortunadamente, muchas de estas sustancias se encuentran en productos de consumo e inevitablemente estamos expuestos a ellas sin que sea nuestra intención.

Como toxicólogo ambiental, uno de mis más grandes intereses es investigar y evaluar los efectos de compuestos químicos en el ambiente y la salud, a los cuales las personas, animales y ecosistemas en general están constantemente expuestos. Hace algún tiempo, junto con el equipo de investigación del cual soy parte, empezamos a notar que muchas investigaciones se enfocaban en algunos compuestos químicos y su relación con sobrepeso, obesidad, y otras enfermedades similares. Bajo estas observaciones, decidimos realizar experimentos con fin de determinar cambios químicos y físicos en el perfil de lípidos (grasas) en células de hígado. Hasta ahora, nadie había realizado tales estudios.

Nuestro enfoque fue determinar, de manera específica, si la proporción de diferentes tipos de lípidos en el cuerpo cambiaba, y si era así, cuáles de estos lípidos experimentaban los cambios más drásticos. Además, usamos microscopia de fluorescencia para poder observar de forma directa los posibles cambios en la acumulación de grasas en células.

Antes de entrar de lleno a los resultados del estudio es importante ponernos en contexto.

Por muchos años las enfermedades metabólicas relacionadas a grasas, tales como la obesidad, hígado graso, etc. han sido atribuidas a un desbalance entre las calorías ingeridas y las calorías gastadas. En términos simples, la ganancia de peso se dispara cuando hay más calorías de las que uno puede gastar.

Esto, en general, sigue siendo el mayor contribuyente a problemas de peso y obesidad. Sin embargo, ahora sabemos que hay otros factores, tales como algunos compuestos químicos, que tienen la capacidad de inducir cambios metabólicos que resultan en acumulación de grasas, y por ende en la ganancia de peso.

Estos químicos son ahora conocidos como “obesógenos”, y actúan en el cuerpo incrementando la cantidad de adipocitos (células que conforman el tejido graso), aumentando la producción y almacenamiento de diglicéridos y triglicéridos, y minimizando el metabolismo de estos lípidos.

 

Microscopia de fluorescencia en células de hígado control (sin exposición a químicos) y expuestas a: ácido perfluorooctanoico (PFOA), bisfenol-A (BPA), y di(2-etilhexil) ftalato (DEHP). Los puntos azules denotan el núcleo de las células, y áreas en verde denotan lípidos (grasas) y su acumulación.

En nuestro estudio, investigamos siete compuestos de los cuales existe evidencia de su potencial obesógeno. Incluimos fármacos, compuestos fluorados, como los que se encuentran en sartenes de teflón, pesticidas, y plastificantes, que lógicamente se usan en la fabricación de plásticos.

Los resultados de nuestro estudio demostraron que la acumulación de lípidos, especialmente di- y triglicéridos (que son asociados a obesidad e hígado graso), incrementaron de manera significativa en células de hígado. Además, lípidos que son importantes en el funcionamiento celular fueron reducidos. Es otras palabras, las grasas malas incrementan, y las buenas disminuyen, todo a raíz de estar expuestos a estos contaminantes. Lo más impactante es que estos compuestos causan tales efectos incluso a concentraciones muy bajas. Es decir, los niveles de estos químicos en el ambiente son suficientes para causar estos problemas.

Este estudio es el primero de su naturaleza es observar estos cambios físicos a nivel celular y cuantificar los cambios de lípidos específicos en respuesta a contaminantes ambientales. Desafortunadamente estas no son las mejores noticias, ya que ahora aparte de alimentarse más de lo necesario y no tener actividad física significativa, también tenemos que preocuparnos por sustancias que pueden ocasionar problemas de obesidad.

Nuestra esperanza es que estudios como el nuestro, otros estudios similares, y a manera de que más evidencia siga siendo descubierta, exista suficiente información para regular la producción, uso y comercialización de estos compuestos químicos. Además, esperemos que exista más interés y preocupación de entidades gubernamentales, industria y público en general en exigir análisis toxicológicos de muchas substancias de las cuales no tenemos información alguna antes de que sean puestos a disposición de todos.

Este estudio fue recientemente publicado, y puede ser citado como:

Franco, M.E., Fernández-Luna, M.T., Ramírez, A.J., & Lavado, R. (2020). Metabolomic-based assessment reveals dysregulation of lipid profiles in human liver cells exposed to environmental obesogens. Toxicology and Applied Pharmacology. doi.org/10.1016/j.taap.2020.115009

Links:
Franco et al. (2020). 

Artículo sobre cantidad de químicos en 2020 (Environmental Science and Technology).

Marco E. Franco
/

Científico. Especializado en toxicología ambiental y molecular. Utilizando la ciencia para entender el daño que le hacemos al mundo. Afortunado por tener la curiosidad de un niño y motivado por las ganas de aprender. Fanático de pensamientos lógico-analíticos, y de experimentar en el laboratorio y la cocina.


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    Lissette González Martínez /

    06/05/2020 10:12 AM

    Cuáles son esos compuestos químicos? Dónde se encuentran? Cómo llegan al cuerpo? Se pueden evitar o contrarrestar? Gracias.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Marco Franco /

      06/05/2020 10:59 AM

      Lissette, muchas gracias por su comentario e interés en el artículo. Nuestro estudio destaca los siguientes compuestos con potencial obesogénico:
      1. ácido perfluorooctanoico (PFOA): se encuentra en equipo de cocina con teflón, cera para pisos, y empaques para productos comestibles.
      2. bisfenol-A (BPA): Se encuentra en plásticos de polycarbonato, latas de productos comestibles y bebidas, y también en una gran variedad de empaques de comidas.
      3. di(2-etilhexil) ftalato (DEHP): Este es un plastificante, por lo tanto muchos productos hechos de plástico pueden contener este compuesto o alguno de la familia de los ftalatos.
      4. Tributyltin (TBT): Este es un fungicida y se ha usado en la fabricación de tubos PVC.

      En algunas partes del mundo, estos compuestos ya están prohibidos por su potencial toxicológico a largo plazo. El contacto con estos compuestos es por el uso de productos que los contienen. Por ejemplo, en empaques de comida, estos compuestos, con el tiempo, van "despegándose" del empaque y se introducen en los alimentos, bebidas, etc. Se han encontrado niveles relativamente altos en agua potable también.
      La prevención es literalmente evitar la compra y uso de plásticos y cualquier otro producto que tenga estos compuestos. Desafortunadamente, muchos de los productos de consumo tienen compuestos químicos que tienen cierto grado de toxicidad, y aunque estos efectos tóxicos no son inmediatos, pueden ser bastante severos a largo plazo.
      En Guatemala, por supuesto, hay un desconocimiento total sobre estos temas y riesgos, incluso muchos lo toman como broma, así que yo la invito a ver información de instituciones de salud fuera del país, ya sea de USA o alguna institución Europea. Le dejo aquí un link del Instituto Nacional de Salud de USA, que toca el tema de los obesógenos. https://www.niehs.nih.gov/health/topics/conditions/obesity/obesogens/index.cfm

      ¡Ay no!

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      ¡Nítido!



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