El asalto más extraño me ocurrió en un centro comercial de la zona 14

Los asaltos en la Ciudad de Guatemala, una de las más desiguales e inseguras del mundo, son comunes. Pero hay asaltos tan extraños que pueden ser noticia. Como éste que le ocurrió a José Roberto (nombre verdadero) el domingo 4 de junio de 2017 en un centro comercial de la zona 14, Parque Las Américas.

Cotidianidad Guatemala urbana

Una foto de Google Maps de Parque Las Américas.

– No lo podemos catalogar como un asalto porque conversaron mucho tiempo. A nadie lo asaltan en media hora. Y tú te mirabas muy tranquilo, hablaste demasiado con él, dijo la vocera del centro comercial.

– ¡Debiste haber gritado! No hiciste nada. Aquí solo contratamos guardias bien capacitados, continuó Johan, quien aseguraba ser ‘el encargado de las cosas’.

El representante de la empresa de seguridad, Protección Total, estaba callado.

José Roberto estaba sorprendido. Cuando iba a la reunión venía con una expectativa que los representantes del centro comercial lo iban a apoyar para denunciar su asalto y entender por qué los agentes de seguridad no reaccionaron. No esperaba que iban a desconfiar de él. Muchos menos sentirse más intimidado que durante el asalto cinco días antes.

Y es cierto. No fue un asalto típico, si existiera tal cosa.

1. La lección de vida

“Me creerías si te digo que me acaban de asaltar. Fue lo más raro en mi vida, creo que no me lo vas a creer”. Así decían los mensajes que José Roberto envió a las 8.04 de la mañana el domingo 4 de junio a una amiga con la que iba desayunar. Nómada pudo ver los mensajes con esa fecha.

Habían quedado en verse a las 8.30, pero un familiar le ofreció jalón a José Roberto, entre llegar una hora temprano o ir en camioneta, prefirió lo primero.

A las 7.30 ya estaba en el centro comercial. Se sentó con una revista en las bancas en el primer nivel. Y esto fue lo que le ocurrió, según sus propias palabras.

“Ví de reojo que alguien entró caminando rápido. Traía unos Nikes blancos que como rechinaban. Se fue a hablar con un policía que estaba cerca de las bancas. Después vino caminando hacía donde estaba yo. Se me puso así enfrente y me dijo:”

– ¿Compa, te conozco?
– No.

– ¿Todo bien?
– Sí, todo bien.

– ¿Entonces por qué me estás mirando como si fuera mierda? ¿No sabés que las miradas valen más que mil palabras?

“No podía ver sus ojos porque sus lentes eran de esos que se oscurecen bajo el sol. Entonces me le quedé viendo, después solo seguí viendo mi revista. El tipo se sentó a la par mía”.

– Tus lentes son oscuros, no puedo ver tus ojos. Me quedé viendo porque pensé que vos me estabas viendo. Tranquilo, no quiero problemas.
– Ya estás en problemas.

“Me quedé sin decir nada un ratito. Me sentía incómodo. Pensé, bueno, tal vez me quiera meter un vergazo. Traté de ver a mi alrededor. Allí está el poli, allí están las cámaras. Tranquilo. Estaba en un centro comercial pues, ¿qué me iba a pasar?”

– These are my boys, mis compas. Look at that dude, he’s high as fuck. (Estos policías son míos. Mirá a ese, está drogado.)

“Como que vio que yo estaba viendo a los policías. Dijo que lo llamaron porque necesitaban un jale. Dijo que al poli que estaba más cerca lo acababa de servir coca. Señaló al poli que estaba caminando de un lado para otro, y por un momento pensé, ¿será cierto?”

– Yo soy Alex. Soy 18, podes ver, mirá.

“Me enseñó un tatuaje en su brazo, un 18 y me dijo que afuera le estaban esperando sus ‘boys’. Se quitó sus lentes y tenía un montón de puntos tatuados alrededor de su ojo. Hablaba entre español e inglés fluido, perfecto. Yo le respondía también en inglés. Vivió en California y allá se hizo pandillero. Me preguntó a qué me dedicaba, cuántos años tenía y a que venía al centro comercial. Estuve hablando un buen tiempo con él, porque no pensé que me estaba asaltando. Pensé que solo me estaba diciendo, ¿qué putas estaba mirando? Y como que quería intimidarme. Yo le seguí el corriente porque no quería que viera que estaba asustado. Entonces le pregunté en inglés:”

– ¿Alex, te puedo hacer una pregunta? ¿Quién es tu rapero favorito?”
– Eazy E.

– Yo también escucho Eazy E.
– “Cruising on the street in my 64”

“Era una frase de su canción favorita de este rapero. Yo le completé la canción. Le pregunté sobre lo del rapero porque ahorita estoy trabajando en un call center, entonces se que en los call centers hay muchos deportados, algunos son expandilleros. Muchos de ellos escuchan esta música. No se, quise como saber, qué con él pues. Es un estereotipo lo de los pandilleros, igual yo escucho a este rapero, pero justo cumplía con el perfil”.

“Me contó que todos los días antes de empezar su día va a regalar shukos y pizza a la Terminal. Y todavía le dije para alivianar el ambiente”:

– Me llega un montón el servicio social, yo te podría acompañar.
– ¿Por qué no? Me podes buscar en Facebook. Mi perfil está entre los primeros que aparecen si buscás mi nombre.. ¿O sabés qué? Apuntá mi número de teléfono.

“Me dio un número de teléfono, y su nombre. Yo dije, este brother está bolo. Incluso me dijo que no tenía DPI y sacó una su hoja del Renap mientras decía”

– Soy Luis Fernando Herrera, pero en la calle me dicen Alex. Y no me le ahuevo a nadie.

“Yo tenía a cada rato mi celular visible, o a la par mía en la banca o en mis manos. Entonces cuando me dio su nombre lo apunté en mi celular. Incluso por cualquier cosa en el instante se lo mandé a mi amiga que iba a venir. También le mandé un mensaje de voz enfrente de él, porque estaba bien incómodo y para que él supiera que alguien iba a llegar conmigo. Ahí fue que me dijo que me iba a dar una lección vida y supe que era un asalto”.

– Yo no tolero que me vean como mierda. Lo que te voy a dar es una lección de vida, porque no podés andar viendo a la gente como si fueran una mierda. Entonces, me vas a dar tu dinero o tu celular.

“Me reí, no me lo creía y me puse más nervioso”.

– No tengo arma o cuchillo para apuñalarte. Las armas, son para maricas, yo no necesito eso, o ¿vos crees que soy un marica?

“Se paró así de golpe, se levantó la camisa y repitió que no tenía armas. Esto lo quisiera ver en las cámaras también, porque es cuando realmente me asustó, así grueso. Le dije que le iba a dar mi dinero y saqué mi billetera”.

– Sólo tengo Q50.
– Q50, pero tenés una maldita cuenta bancaria.

“Con un dedo pegó a mi tarjeta de débito en mi billetera. Respondí que acababa de pagar la universidad y que mi cuenta no tenía más que unos Q300. De repente sí le dio prisa, no se si era porque sus ‘boys’ realmente le estaban esperando afuera. Agarró los Q50 y se despidió”.

El asalto duró casi 25 minutos.

***

Unos minutos después José Roberto se acercó a los dos guardias de seguridad que habían estado cerca todo el tiempo, para denunciar el robo y preguntar si no se dieron cuenta. Uno le contestó que como estaban hablando en inglés, no sabía de qué se trataba. El otro estuvo incrédulo. “¿Ah sí? ¿Dentro del centro comercial?”, le cuestionó mientras sacaba su celular y enviaba un mensaje. José Roberto pidió hablar con el supervisor.

Todavía asustado, y con las palabras del asaltante en mente, José Roberto ya no se sentía seguro con los guardias y se fue a uno de los cafés del primer piso. El supervisor le atendió bien. Lamentaba el hecho y prometió apoyarle a José Roberto con fotos de las grabaciones después de presentar una denuncia en el Ministerio Público.

El lunes 5 de junio José Roberto se puso en contacto con Parque Las Américas en Facebook. Pide datos de contacto para la empresa de seguridad para preguntar qué necesitan del MP para que le entreguen las grabaciones. Un representante del centro comercial lo llama y le pide que llegue a una reunión en la administración. Acuerdan en reunirse el viernes 9 de junio a las 12.30.

“No, José Roberto”

“La reunión fue con tres personas, que espero nunca volver a ver. Una administradora del centro comercial, que apenas habló, el encargado de cámaras y un que se presentó como Johan, un tipo calvo de ojos claros. Ya era señor, habrá tenido más de 50. De él me recuerdo bien. Me dijo, ‘yo soy el encargado de aquí’, y fue él que me habló y controlaba la reunión”.

De la administración en el cuarto nivel del centro comercial los cuatro se bajaron en el elevador para hacer la reunión en un restaurante del primer piso.

– Vos, estudias cine, ¿verdad?, le preguntó Johan a José Roberto para mostrar que había revisado su perfil de Facebook. José Roberto empezó a considerar que tal vez fue mala idea llegar solo.

José Roberto les contó todo. Y recibió una respuesta que no esperaba del tal Johan.

– Te cuento que ya hablamos con Luis Fernando. Lo encontramos gracias a unas influencias en seguridad y en la Embajada y vino a aquí a dejar su versión. Nos contó que se conocen, que son amigos y que tú le debías dinero por unos libros.

Sacó una foto de una de las cámaras de seguridad el 4 de junio a las 8 de la noche. En ella se miraba a Johan y el asaltante sentados en una mesa. El asaltante estaba escribiendo en un papel. Fue la noche del mismo día del asalto. En el mismo restaurante donde José Roberto y los tres representantes estaban sentados en este momento.

Johan continuó.

– El tatuaje que tú dices (uno del Barrio 18) en realidad es de Batman.

La administradora bajó la mirada. El encargado de seguridad estaba viendo para otro lado. El gerente no dejaba de ver José Roberto firmemente a los ojos.

José Roberto no creía lo que estaba viendo, menos lo que le estaban escuchando y lo interrumpió:

– ¿Por qué no me enseña otra foto desde otros ángulos? Quiero ver.
– No, José Roberto, solo esa tenemos.

– Entonces si tienen el contacto de Luis Fernando, ¿por qué no lo llaman? Que venga aquí y que nos cuente qué libros es que le debo.
– No, José Roberto, si él nos pidiera que te llamáramos, nosotros no te llamaríamos. Por tu seguridad. Mira pues, a mí no me cayó bien Luis Fernando. Pero su historia me la dijo sereno. Creíble.

– Entonces revisemos mis reacciones durante el asalto.
– No José Roberto, es que no podemos darte las cámaras. Nuestro circuito cerrado no funciona de esta manera. Si pones una denuncia en el MP, nosotros les podemos dar las cámaras pero a ellos. No a ti.

– Es que mi denuncia no es solo para el MP. Mi insistencia también es con ustedes. Estuve diez minutos hablando en la puerta hablando con un policía que no me creía que me acababan de asaltar. No me sentía seguro.
– ¿Y qué podemos hacer para arreglar esto?

“Esta frase la repitió por lo menos tres veces, recuerda José Roberto. Cada vez insistía en querer la copia de lo que grabaron las cámaras de seguridad y cada vez la misma pregunta. Estaba convencido de que lo querían sobornar. Eso suena como lo que la gente dice a las policía si les quieren mordida.”

– ¿Eso quiere decir que no me van a dar las cámaras?
– No, José Roberto.

Indignado, José Roberto se levantó de la mesa y se fue de la reunión. “Me sentía más intimidado que durante el asalto”. Ambas duraron unos 25 minutos.

La respuesta de Parque Las Américas: el protocolo

Centro Comercial Parque Las Américas abrió en diciembre 2016. Trabaja con la empresa de seguridad Protal (Protección Total) y cuenta con 140 cámaras. Mantiene un control estricto con la contratación y capacitación de los agentes de seguridad y hasta la fecha no han tenido ningún incidente similar a lo que pasó con José Roberto, asegura Gabriela Montúfar, gerente de mercadeo, y hace referencia a los comentarios positivos de los usuarios en la página de Facebook. La acompañan María Mendoza, de la agencia de publicidad Porter Novelli, y Luis Cordón, gerente de operaciones, y quien dice haber estado en la reunión con José Roberto. Pero no es cierto.

Empieza la reunión con esta periodista.

– La idea de platicar un poco es, que ustedes tengan una visión objetiva de lo que sucedió, comienza el gerente Cordón.

Dicen que en las grabaciones del video se mira como una charla.

– Te voy a ser muy honesta. Se ve un saludo desde el inicio. Se ve una platica de ambos. Se ve que el chico, José Roberto, pues hasta cruza la pierna, está platicando con él. El otro está también sentado. ¿Qué pueden decir? No se¡é, es muy especulativo. No tienen audio estos videos. Por eso preferimos que alguien de una unidad competente lo revise. Ellos conocerán más de cómo logra la gente intimidar a una persona en una situación así en un área publica.

La gerente Montúfar básicamente está diciendo lo mismo que la vocera le dijo a José Roberto. Fue una plática, algo amigable. No parecía un asalto.

Vale la pena entender que en los procesos de seguridad hay varios temas para identificar digamos una sospecha de un asalto, o puede ser un sospechoso. Este es el tipo de capacitaciones que incluso se les dan a los guardias de seguridad. Hay varias cosas. No solo es el idioma. Hay lenguaje corporal. Muchísimo lenguaje corporal. Es uno de los indicadores.

– ¿Entonces cuando el asaltante se levanta y empieza a levantar su camisa, diciendo que no tiene armas?, se le pregunta.

La gerente Montufar se ríe. Cordón responde.

– Nosotros revisamos todos los videos y no vemos nada anómalo en ningún momento.
– Están diciendo, que él no se levantó a hacer eso en ningún momento?

Nosotros revisamos el video tal cual, y estamos en toda la disposición de presentarlo a las autoridades para que ellos hagan la evaluación e investigación.

Aseguraron que no es responsabilidad de ellos determinar si un suceso califica o no califica como asalto. No explicaron para qué les sirvió tomar el testimonio del supuesto asaltante. Tampoco miran ningún problema en haber iniciado un diálogo con alguien acusado de un delito, en vez de comunicarse con la autoridad a la que se corresponde. Vuelven a hacer referencia al protocolo de seguridad.

– Como protocolo nosotros lo abordamos, platicamos con él (el asaltante), le explicamos lo que está pasando, porque pues obviamente hay un tema que le involucre. Y él pues lo que nos hace ver es una versión un poco distinta. En la reunión con la víctima, lo que nos dice es su versión. Nosotros le explicamos que estamos en toda la disposición de poder presentar pruebas a la hora de hacer una denuncia. Y pues en este momento le mostramos una fotografía donde se ve la persona que es el supuesto asaltante.

Aunque por sólo Q50 hubiera sido fácil olvidar lo que pasó y no complicarse la vida, como le dijeron algunos amigos, José Roberto ya presentó su denuncia en el Ministerio Público por el asalto (y la intimidación) más extraños que le han ocurrido en su vida.

Pia Flores
/

Buscadora de las historias invisibles y experiencias con sentido. Antropóloga irreverente y amante de la diversidad, la noche, las auroras cansadas y los cuentos que tardan.


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COMENTARIOS

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    Carlos Aguilar /

    14/08/2017 9:10 PM

    No entiendo esta moda en Guatemala de culpar a los centros comerciales de todo lo que pasa en su interior.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Eduardo /

    14/08/2017 4:11 PM

    Creo que no es muy difícil de entender, el marero es distribuidor de droga para los guardias, probablemente lo sepan los administrativos, el marero tuvo desconfianza de quien era el Roberto tan temprano y viendo sus negocios con los guardias. Los administrativos entre el escándalo de un asalto de 50.00 y uno donde se venden drogas en su centro comercial, cual es el menor de los males? Prefieren verse mal por una tontera de esas que por narcotrafico. Y don Johan seguro hablo con el marero para advertirle que ya no llegara mas o que fuera discreto y no se metiera con los clientes o se puede descubrir todo.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Tito tock /

    25/06/2017 4:30 PM

    jeje eso se saca por mirar a la gente como mierda y le salio barato el no tener huevos y negarse a dar los 50 pesos,baboso yo me hubiera volado trompadas con el tipo,ya que armas no tenia.

    ¡Ay no!

    4

    ¡Nítido!

    Raul /

    24/06/2017 12:38 PM

    Me parece que, como en todo rincón de nuestra Guatelinda, la impunidad y el desamor al prójimo, estan ganando la batalla. Los encargados del centro comercial no quieren que su imagen se vea dañada, por un suceso que ellos califican de insignificante.
    Prueba de ello es que en lugar de la administradora del lugar, toma las riendas, el departamento de mercadeo, que irrisorio.
    Lastima porque es un lugar en donde, suponemos hay seguridad. Ojalá que prospere la denuncia y se haga cumplir la ley, no solo con el asaltante, sino con la consiguiente penalización al referido "parque".

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Jay /

    20/06/2017 12:41 AM

    Ni loco me acerco a ese C. C.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Marilyn Reyes /

    19/06/2017 11:43 PM

    Un acontecimiento muy triste. Me da gusto que don José Roberto haya denunciado el asalto. Guatemala en realidad tiene tanta gente linda, pero veo que la negatividad se contagia y que a veces ya no se sabe cómo combatir la delincuencia. Existe delincuencia en todo nivel social. Tanto el asaltante como los representantes del comercial serían calificados como escoria nacional. Dónde se encuentra la honradez en mi querida Guatemala?

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

      Pepe MArio /

      21/06/2017 2:46 AM

      "don jose roberto! jajajajaj DON PENDEJO diria yo jajajaja encima lo Publica , mas bestia ese mariconcito de 50 pesos y moviendose en camioneta... viven en la nimajuyu con sueños de zona 10 shumos para variar

      ¡Ay no!

      1

      ¡Nítido!

        Maricontumadre /

        12/08/2017 7:56 AM

        Maricon has de ser tu shumo de la zona 14 la ahumada de atrás y no hablo de la cañada, verdad Steve! Como mierda pendejo que ha vos te faltaron más huevos que nadie, mejor hacete sho que ya quisieras ser un shumo como este que sibpodria sobrevivir pero vos maricon ni un segundo y ya estarías muerto en la limonada en un segundo

        ¡Ay no!

        ¡Nítido!

    Margarita /

    19/06/2017 7:53 AM

    El punto aquí es que la empresa de seguridad privada no quiso dar los videos al MP y con ello se arriesgan a que uno piense que están de alguna manera encubriendo al presunto ladrón.
    El punto aquí es que la policía nacional está cooptada y nadie confía en ellos, pero al parecer el mismo proceso está ocurriendo con las empresas de seguridad privada.
    Pero para muchos de los que aquí comentan el problema es que José Roberto fue ingenuo. Y así señores es como las víctimas de la rampante delincuencia en el país nos convertimos en los defensores de los victimarios, y encima creyendonos bien pilas por hacerlo.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    David /

    18/06/2017 11:30 PM

    Hace un par de años, me robaron una bolsa con ropa para mis hijos que había comprado en una tienda Aeropostale en el food court de... Jersey Gardens, un mall en NJ. No fue violento, simplemente en un momento de descuido me lo sustrajeron porque pensaba que no me pasaría nada en USA.
    Creo que eso exactamente puede pasar aquí en Guatemala. Pero el problema es que el asunto se está volviendo violento. Recientemente, violación en Arkadia, y ahora un asalto intimidatorio en Parque las Américas. Esto se está saliendo de control y si los centros comerciales no hace nada para solucionarlo, esos espacios creados para dar la falsa sensación que el guatemalteco tendría un espacio seguro para entretenerse que ya no brindan los espacios abierto y naturales, hará que los mismos sean abandonados y vayan a la quiebra. Este incidente es grave, aunque hayan sido solo 50 pesos, pero es indudable que las noticias como esta, incluyen en la decisión de la gente para ir o no a determinados lugares.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

      Pepe MArio /

      21/06/2017 2:44 AM

      A NOSOTROS Q PUTAS NOS IMPORTA LO QUE TE PASO EN USA... Q TIENE Q VER CON LA HISTORIA?? CONTAnOS.... PARA VARIAR

      ¡Ay no!

      4

      ¡Nítido!

    Unavailable l /

    18/06/2017 3:55 PM

    José Roberto, el común "No hables con extraños" sigue siendo válido así tengas 70 años.
    Sentido común compadre!!! Por llevártelas de cool, que le hablas a todos y no Tenes prejuicios, te quitaron lo del desayuno. (Pudo haberte bajado la tarjeta de débito completa) vaya que no pasó a más.
    Esperamos que hayas entendido que esto es Guatemala, tercer mundo, se habla inglés pero se respira inseguridad.

    ¡Ay no!

    8

    ¡Nítido!

      Pepe MArio /

      21/06/2017 2:09 AM

      lo mismo digo yo... x traidito hizo el papel de mula encima lo Publico mas estupido jajajaja

      ¡Ay no!

      1

      ¡Nítido!

      Gilda Morales Ramírez /

      20/06/2017 4:19 PM

      Pero se da cuenta, leyó bien el artículo. Solo lo miró. Su estrategia fue buena por temor le metió conversación.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Fabiola /

    18/06/2017 1:07 PM

    Nunca volveré a ese c.c, lo mismo de Arkadia

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!







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