L’Aperó: una de las mejores pizzas de la ciudad

La zona 4 es una de las zonas más interesantes de nuestra ciudad. Siempre lo ha sido. Desde niño recuerdo su peculiar trazo diagonal de vías y rutas que rompía con el monótono trazo predecible de la cuadrícula de calles y avenidas del centro. Tal vez por eso cuando comenzaron a llegar ideas de renovación urbana más a la europea que a la norteamericana, esta zona heterodoxa se convirtió en el escenario natural de su intento de construir espacios urbanos concebidos para el peatón y no para el automóvil.

Gastro
Esta es una opinión

Sabores tradicionales y exquisitas innovaciones en un espacio urbano que constantemente se renueva.

Foto: Facebook, L'Aperó

Como proyecto inmobiliario y comercial, 4 Grados Norte terminó sucumbiendo a los problemas de seguridad de nuestra urbe desordenada y violenta, pero la antigua zona en donde los talleres automotores se mezclaban con pequeñas casas familiares no volvió a ser la misma. Hoy, en sus cuadras romboidales hay más talleres de creativos que de automotores; durante el día, una serie de pequeños cafés se llenan de profesionales jóvenes que trabajan en publicidad, en diseño, en fotografía, quienes le dan un ambiente distintivo y dinámico al barrio. Es una de las zonas de desarrollo inmobiliario de la ciudad, y casi en cada esquina están construyendo un edificio de apartamentos destinados a profesionales jóvenes que buscan una experiencia urbana alternativa a la vida de colonias y suburbios. Y pareciera que esa dinámica y creatividad se está extendiendo a la oferta gastronómica. Ya mi colega Fresita nos regaló hace algunos días con su crónica sobre un nuevo restaurante donde encontró las recetas de su abuela, recreadas. Ahora me toca a mí compartir con Ustedes noticias sobre otro de los establecimientos de la zona.

L’Aperó es una pizzería pequeña, en la esquina de la Ruta 2 –la peatonal– y la Vía 5: el epicentro del barrio. El ambiente es informal, desenfadado –como el de los comensales que uno ve en las distintas mesas–, relajado. El local está completamente abierto a la calle: al levantar las persianas de metal, la terraza y el interior se integran completamente y la pequeña cocina con su horno de leña queda a la vista de todos. Mesas dispares y una colección de asientos de ocasión: algunos parecieran haber sido rescatados de algunos de los antiguos cines del Centro, otros comprados en las mueblerías de la Calle Bolívar o en los alrededores del Cementerio General. Vajillas y cubiertos utilitarios. La noche que fuimos con mi mejor mitad, el jazz sofisticado de su sistema de sonido se intercalaba con las canciones del grupo norteño que se acercaba a las mesas a ofrecer boleros y rancheras a parejas y grupos cuyo promedio de edad era la treintena. Barbas hipsters, jeans desteñidos, güipiles típicos y melenas coloreadas: el ambiente era un ‘nuveau chapín’ globalizado, con ecos de Brooklyn y Chueca…

Muy buena atmósfera, en definitiva, para una de las mejores pizzas que he probado en los últimos tiempos. Quienes son lectores reincidentes de esta columna ya saben que yo tengo cierta debilidad por las pizzas, y que me gustan las tradicionales italianas de masa fina y horneadas en leña. Y en términos de masa y horno, aquí las tradiciones se respetan, con un pizzaiolo que trabaja a ojos de los comensales. Pero en su carta, además de las combinaciones clásicas a base de tomates, mozarella, anchoa, etc., hay una gama de pizzas con combinaciones ocurrentes, originales, pero sobre todo: sabrosas. Sustituyendo la salsa de tomate con crema, hacen dos pizzas sencillamente exquisitas, una con queso gruyere y jalea de sauco –que yo ordené–, y otra con peras y queso azul –que pidió mi mejor mitad. La combinación de dulce y salado no es nueva: el queso camembert horneado con jalea; los quesos maduros con uvas y nueces; o los arroces orientales con frutos secos, son platos con los que nos gusta agradar a los amigos cuando vienen a comer a casa. Pero no es una combinación usual en una pizza, y déjenme decirles: funciona perfecto. Esta vez nos fuimos por lo blanco, pero hay algunas más tradicionales, con base de salsa de tomate, que se me antojaron: una de jamón serrano y arúgula, y otra de berenjena con tomate confitado, que dejé mentalmente reservadas para una próxima visita. Y la de tres quesos… y la pescadora…

Pero la pizza no fue la única agradable sorpresa de la noche. Al pedir las bebidas nos enteramos que había cerveza artesanal, y ordenamos una mixta y una clara. Excelentes. La cerveza comercial de nuestro país siempre ha sido buena, pero el aparecimiento de pequeñas cervecerías artesanales comienza a agregarle variedad a la calidad que ya teníamos. En resumen: comida muy buena, un ambiente agradable y distendido, y un precio razonable. Menos de doscientos quetzales por los dos, pero en realidad una pizza da para más de una persona… aunque después de probarla tal vez ya no quiera compartirla.

Para muchos lectores de Nómada, L’Aperó seguramente no es desconocido, y sospecho que confirmarán mi impresión del establecimiento. Pero si Usted es de los que no se da una vuelta por la zona 4 desde hace rato, no deje de ir a visitar el restaurante: no hay mejor excusa para ir a ver un proceso de transformación urbana que ir por una de las mejores pizzas de la ciudad, regada con una buena cerveza.

Marco Gavio Apicio
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Creció en esa época prehistórica en que la comida casera no venía congelada y los micro-ondas solo existían en Los Supersónicos. Esta difícil infancia lo marcó para siempre y se resiste a aceptar cualquier forma de industrialización culinaria. Amante de la buena mesa y del buen vino, los busca donde las haya y cuando no los encuentra, los sirve en su casa.


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    Bladimiro Polanco /

    04/04/2016 2:02 AM

    La pizza de berenjena con tomate confitado es muy buena. Por cierto en el Centro Histórico, en Zona 2, hay un lugar muy especial con buenas pizzas y buena música (en vivo los fines de semana), el La Esquina del Jazz, frente al TSE.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Erick /

    01/04/2016 8:48 AM

    La verdad que las pizzas son deliciosas, la de pera con queso azul es la mejor. El problema es el servicio al cliente porque siempre atienden de mala manera. Y tengo también 4 conocidos que han tenido mala personas.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Julio /

    30/03/2016 12:32 PM

    Es una buena pizza distintos sabores cada dia por su singular pizza del dia. Te sugiero que probés tambien otro lugar que se ubica bajo el parqueo de casa del aguila (cafearte), tambien en zona 4 me parece que se compiten entre ambos lugares muy bien para mi ambos lugares se merecen mencion.

    Seguí explorando mas en zona 4 hay mas lugares interesantes por probar.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!



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