Fue violada por su padrastro, tuvo un parto en una letrina y puede ser condenada

Fue violada durante seis años. Quedó embarazada y un parto extra hospitalario la tiene presa y cerca de ser condenada a 20 años por tentativa de homicidio. En El Salvador hay una campaña para exigir su liberación y porque no se criminalice a las mujeres.

Somos todas El Salvador Imelda Cortez P258 Violencia Obstétrica

Imelda Cortez se ha convertido en símbolo de la lucha por los derechos de las mujeres en El Salvador.

Foto: Las 17

Fue el lunes 3 de septiembre. Imelda Cortez se encontraba en una sala improvisada del juzgado de primera instancia de Jiquilisco, departamento de Usulután en el sureste de El Salvador. La sala parecía bodega. Tenía escritorios y archivos viejos, pero era el único espacio en el juzgado donde cabía toda la gente que llegó a la audiencia preliminar en contra de Imelda, imputada de homicidio agravado en grado tentativa.

Imelda estaba sentada en una silla en el centro del salón. Sola, pequeña, menuda. Callada. Pero a su alrededor todos hablaban. Por ella, sobre ella, sin ella.

Atrás a su izquierda Imelda escuchaba a las representantes de la Procuraduría de la Familia y la Fiscalía General de la República de El Salvador que la trataban como delincuente y que la acusaron de intentar matar a su recién nacida el 17 de abril 2017.

Atrás a su derecha escuchaba el equipo de abogadas que la defendían. Las que insistían en la falta de pruebas de homicidio y en tomar en cuenta que el embarazo de Imelda fue el resultado de años de violencia sexual repetida por parte de su padrastro.

Desde un escritorio cerca de Imelda resonaba la voz de un hombre, el juez Manuel de Jesús Santos, quien rechazaba el reclamo de que Imelda era una víctima. Una y otra vez avalaba las objeciones de la Fiscalía e impedía que la defensa hablara de las violaciones.

Todos hablaron, menos Imelda.

Seis años de silencio

Imelda Cortéz nació el 30 de diciembre 1997 en el área rural y empobrecido de Jiquilisco. Tenía 12 años cuando su padrastro, Pablo Henríquez, la comenzó a violar. Durante seis años sufría en silencio. Él, un hombre 50 años mayor que Imelda, la callaba con amenazas de lastimar a los hermanos menores de Imelda y su mamá.

La tarde del lunes 17 de abril 2017, Imelda comenzó a sentir dolores en el colon y ganas de ir al baño. Se fue a la letrina. Allí, con un grito de dolor, sangrando y sin saberlo, nació la bebé. Mientras Imelda se desplomaba en el suelo con una hemorragia, la bebé caía en la fosa séptica.

Esta es la casa donde vivía Imelda. En este lugar ocurrió el parto.

Esta es la casa donde vivía Imelda. En este lugar ocurrió el parto.

La acusación de la Fiscalía en contra de Imelda se gira en torno a este momento. Argumenta que Imelda no solo lanzó a la bebe a la fosa séptica después del parto, sino que escondió su embarazo porque tenía la intención de matar a la bebé.

Marcela Martino, del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL, en inglés) que acompaña el caso, explica que esa interpretación de los hechos carece de razonabilidad.

—El hecho objetivo es que Imelda no hablaba de su embarazo. Eso en la lectura del contexto de la violencia puede ser interpretado como que tenía miedo. Y ella ya ha declarado que así era. La lectura del Ministerio Público es criminalizante, basado en estereotipos, y lo que dice es que el ocultamiento solo se debe a su intención de matar.

Martino dice que el actuar del personal de salud, la policía y el MP responde más a la intención del Estado salvadoreño de criminalizar a las mujeres.

—Es importante resaltar el caso de Imelda porque es muy emblemático sobre las consecuencias para la vida de las mujeres en la legislación vigente en El Salvador. Desde hace 21 años que el Estado prohibió de manera absoluta cualquier tipo de aborto, esto no solo tiene implicaciones legales, sino que ha venido estableciendo una política criminal y una concentración de recursos del Estado dirigidas de forma prioritaria a la criminalización de mujeres.

Fue la médica en el Hospital Nacional de Jiquilisco, donde Imelda despertó, que la denunció a la policía. Fue detenida por aborto, aún en la camilla del hospital. Luego el Ministerio Público modificó la acusación oficial a homicidio agravado en grado de tentativa, ya que la bebé estaba viva y en buena salud.

Leé: Tener una pérdida y amanecer en la cárcel por 30 años

La fiscalía ignora el contexto y a la víctima

Imelda ha dado testimonio que no sabía que estaba embarazada. Comenzó a sentir mareos y una vez en el colegio se desmayó. Un médico le hizo una prueba de embarazo que le salió positiva. Su mamá la acompañó. Las dos estaban incrédulas sobre el resultado. Imelda le aseguró a su mamá que el médico estaba equivocado. No podía estar embarazada porque sangraba cada mes, pero más que todo porque su padrastro le decía que él ya no podía engendrar.

Imelda se aferraba a esa declaración.

—Imelda nunca logró asimilar que estaba embarazada, ni siquiera sabía cuantas semanas llevaba—, explica Alejandra Romero, abogada de la Agrupación Ciudadana que representa a Imelda.

—Se estableció en el peritaje psicológico que Imelda tiene un leve retraso cognitivo, no es como una mujer de 20 años— añadió.

Un embarazo producto de violaciones repetidas durante años bajo amenazas simplemente era demasiado. De hecho, el miedo que Henríquez logró sembrar en Imelda desde que era niña fue tan poderoso que aún en el hospital callaba que él la había violado.

El hecho de que Imelda quedó embarazada por las violaciones de su padrastro es un punto clave de contexto para la defensa que ha sido rechazado desde el principio por la Fiscalía y luego por el juez en la audiencia preliminar.

Cuando Imelda decidió denunciar a su padrastro por primera vez después de años de intimidaciones y violaciones, la fiscalía no le creía. Una vez más su voz no fue escuchada.

—Todo el mundo le preguntaba quién era el papá de su hija. Primero dijo por miedo que era de un novio. Después dijo que no. Estando en el hospital denuncia que es su padrastro. Nadie le cree. Ella hace la denuncia, pero nadie le cree. Entonces de parte de la defensa se comenzó a impulsar que se realizara la prueba de ADN. Allí sale que el padrastro de Imelda es el padre de la hija de Imelda— dice Romero.

La lentitud del Estado salvadoreño para detener a Henríquez, el violador de Imelda, fue evidente. Fue detenido once meses después, en marzo de 2018. Durante estos meses siguió conviviendo con los dos hermanos menores de Imelda y la bebé que está bajo custodia de la mamá de Imelda.

A Martino le llama la atención que el Ministerio Público permitiera que el violador conviviera en la misma casa con la niña.

—A esa bebé, cuya vida tanto quieren proteger y ¿ni siquiera se preocuparon por eso? La Fiscalía se opuso y apeló en contra de la decisión de hacer la prueba de ADN. Primero porque no le creían, y porque su única intención es que se condene a Imelda, no que se conozca la verdad. Es esta política criminal de persecución ciega, plagada de estereotipos de género y la necesidad de justificar estos discursos supuestamente protectores de la vida, que en realidad violentan. El uso de recursos públicos en función de ciertos intereses y prioridades que no son la protección de los derechos y la reparación de las víctimas, sobre todo, me imagino, en un año preelectoral como este. Estos son temas que mueven—, argumentó Martino.

El 3 de febrero 2019 se realizan las elecciones presidenciales en El Salvador.

Leé: Médicos: Por qué es tan grave la ley que enviará a prisión a las mujeres por una pérdida

No es víctima, solo victimaria

No existían pruebas de que Imelda haya cometido un delito. Los peritajes realizados por el Instituto de Medicina Legal confirmaron que Imelda tuvo un parto natural de término. La niña nació con 38-40 semanas de gestación y se encontraba bien de salud.

A cambio, con la prueba de ADN y el testimonio de Imelda, la defensa podía demostrar que ella había sido víctima de violación bajo amenazas, y así respaldar la probabilidad de un embarazo negado. Pero el Juez Santos se opuso, cuenta Romero.

—Es bien importante resaltar que el juez no permitía vincular los procesos donde ella tiene la calidad de víctima por la agresión sexual. Entonces el juez siempre, cuando se tocaba este tema, decía que la defensa se tenía que remitir nada más al proceso donde ella era la imputada. No debería de ser así. Se debe de tomar en cuenta el contexto de Imelda.

Imelda, pequeña y callada, parecía estar invisible para el juez mientras discutían con las acusadoras y la defensa sobre el derecho a la vida. ¿Qué vida? Nació niña en una sociedad machista, en condiciones de pobreza y víctima de violencia sexual. Para el Estado siempre fue invisible, como ya lo es su hija.

Aunque no existen evidencias, para el Estado es mucho más grave la posibilidad de que una niña, víctima de violencia, quizá no haya querido ser mamá, que el delito de un hombre que se aprovechó sexualmente de su hijastra durante seis años.

—El Estado le falló a Imelda. No solo no la protegió de esa violencia, sino desconoce su condición de víctima y en lugar de protegerla enfila todas sus armas a tratar de condenarla. Como ha hecho con cientos mujeres en los 21 años que ha existido la prohibición absoluta del aborto—, dice Martino.

Desde 1998 cuando El Salvador penalizó el aborto en todos sus causales, más de 129 mujeres han sido procesadas por delitos relacionadas al aborto. Actualmente, 24 mujeres, que sufrieron complicaciones obstétricas, partos extrahospitalarios y abortos espontáneos, están cumpliendo condenas de hasta 30 años por homicidio en este país.

El caso de Imelda a desatado varias protestas en El Salvador.

El caso de Imelda ha desatado varias protestas en El Salvador.

Imelda llevaba un año y cuatro meses en prisión preventiva esperando la audiencia preliminar que fue cancelada siete veces por la falta de los peritajes sociales y psicológicos que son elementos importantes en la defensa técnica de su caso. Hasta que fue presentada una denuncia en contra del juez Santos en la Procuraduría de Derechos Humanos comenzó a proceder el caso, dice Romero.

Según Romero, Imelda está mal de salud, y empeora cada día. La defensa ha solicitado permiso para que una psicóloga ingrese a centro penal para atenderla, pero fue rechazado con el argumento de que el sistema penitenciario cuenta con su propio personal de atención médica. Hasta la fecha Imelda no ha sido atendida por una psicóloga.

En la audiencia, aparte de presentar la prueba de descargo, la defensa solicitó medida sustitutiva para que Imelda ya no tuviera que estar en prisión preventiva porque no representa ningún riesgo de fuga ni de cometer otro delito. Aún así, y sin ninguna prueba científica que indique que Imelda haya cometido un delito, fue denegado por el juez Santos. Supuestamente encontró suficientes indicios para enviarle a juicio.

La audiencia de sentencia es este lunes 12 de noviembre. Imelda se enfrenta a una posible sentencia hasta de 20 años. Henríquez, su violador que aún no tiene fecha de juicio, se enfrenta igual a 20 años de cárcel.

Puedes seguir el proceso del caso de Imelda Cortez a través de la página de la organización Las 17.

Pia Flores
/

Buscadora de las historias invisibles y experiencias con sentido. Antropóloga irreverente y amante de la diversidad, la noche, las auroras coloridas y los cuentos que tardan.


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    Luis /

    15/11/2018 2:07 PM

    Para este caso los grupos que se autonombran feministas han cambiado la versión. El año pasado aseguraban que iba presa por haber abortado. Al comprobarse que el niño murió por asfixia al haberse alojado materia fecal en los pulmones dicen que "dió a luz en una letrina" caramba, no cambiemos los hechos. La mujer parió y mató al bebé arrojándolo en la letrina, es crimen de infanticidio. No hay nada que alegar o defender.

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

      Pia Flores /

      17/11/2018 9:07 PM

      También podrías tomarte el tiempo para leer las notas. Así te darías cuenta que son dos casos distintos: Evelyn Hernàndez e Imelda Cortez.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Víctor lopez /

    13/11/2018 2:01 PM

    Carta a mis detractores : hay quienes como no tienen argumentos para rebatirme recurren a los insultos, me han tildado de; roba furgones , sicario, trata de blancas, de chafa hasta de homosexual . No cabe duda que su cabeza de pájaro , no les da para más ... Sin embargo hay alguien que si sabe debatir , sabe datos que ignoro, sabe profundizar en los temas. Pero hay otros que se la llevan de intelectuales... Y simplemente no les va... Quieren ellos ser un : Hayek , Misses , Aind rand , benegas linch... Galeano , gramci etc . Pobres tontos.... Quien es la persona con quien se puede desarollar un tema? GUILLERMO...

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Moises Lopez /

    12/11/2018 8:58 PM

    Dios no tiene la culpa que sus creacciones sean tan estupidas y que la religion quiera siempre controlar el cuerpo de la mujer.
    NO creen que es mejor que ese angelito muera antes de venir a conocer el infierno sobre esta tierra y morir poco a poco?
    Es tan dificil de llevar a termino un embarazo que es logico que la pobre nina nunca podria lograr comprender lo que le estaba sucediendo.
    Que lastima que los hermanos salvadorenos sean tan cavernicolas para comprender que es mas importante salvar a la nina que comenzar a condenarla. Es facil juzgar sin saber lo que seria vivir ese infierno.
    Ojo que en Guatemala quizas seria peor.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Mauricio Nájera /

    12/11/2018 6:28 PM

    No dicen qué piensan hacer con el padrastro. Si la ley salvadoreña es tan estricta, queremos ver cómo lo fusilan. Si tantas mujeres están defendiendo el aborto, por qué no están cabildeando para legalizar la castración de violadores?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Víctor lopez /

    11/11/2018 3:14 PM

    Guillermo : hay mujeres que por más que luchen , no pueden tener hijos , es como cuando una persona muere... Joven , llena de vida, recién graduada de la U, hombres y mujeres en su pleno apogeo. Por qué morimos? Yo no tengo ganas de morirme, pero ese día llegará... No podemos culpar a Dios por nuestra muerte. Hay temas muy difíciles como por ejemplo: por que un asesino , mata a alguien productivo? Por qué Dios permite eso? Porque gente malvada hace mucho dinero y uno que trabaja y trata de hacer las cosas bien nunca acumula riqueza? Por qué gente malvada tiene larga vida y la tiene sólo para fastidiar a los demás? Es un tema que necesita ser analizado, por lo pronto se decirte; si tu opinión es , que Dios es abortista , pues que sea él, no nosotros , no el humano... El hombre siempre ha querido "corregir a Dios " pero sabemos que no ha podido, ni podrá ...

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

      Guillermo /

      12/11/2018 12:44 PM

      Victor, me gustó tu respuesta, aunque no estoy de acuerdo contigo, para nada, pero me gustó ver la forma en que enfocas esas manifestaciones cotidianas de la vida.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Víctor López /

    09/11/2018 6:59 PM

    Pues al señor lo que le coorresponde : es el pelotón de fusilamiento , a la muchacha absolverla , pero que este caso no sea motivo para APOYAR EL ABORTO DE MANERA GENERAL... Y hasta por fregar... Ya se por dónde va este artículito . Ponen el peor de los ejemplos , para apoyar la matanza de bebés....

    ¡Ay no!

    4

    ¡Nítido!

      Moises Lopez /

      12/11/2018 8:47 PM

      Victor, si supieras lo que es estar embarazado no hablarias estupideses, la mujer es duena de su cuerpo y si ella lo decide puede abortar mil veces.
      Y para tu informaccion abortar no es como ir a cagar, te jugas la vida tambien, lee un poco y escrivi babosadas despues.
      No olvides que en los 10 mandamientos no son 10, faltan:
      -NO violar ninos,
      -NO matar mujeres,
      -NO esclavizar seres humanos y
      -Aprovecharte de los debiles.
      Bueno creo que tu mentalidad de chafa-Catolico arrepentido nunca te permitira ver mas lejos de tus traumas.
      Si vos vas a mantener los ninos de la calle que se hacen violar, esclavizar y matar, pues habla babosadas y si no pensa que si el aborto fuera legal antes de que nacieras, quizas tu mami te hubiera abortado............:-)

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

      Esther Gonzales /

      12/11/2018 11:51 AM

      Me parece que éste artículo solo saca a la luz la realidad sobre las niñas abusadas, violadas e ignoradas por gobiernos que no buscan justicia si no más bien lavarse las manos.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

      Guillermo /

      10/11/2018 8:23 PM

      Hay abortos inducidos y abortos espontáneos. El aborto espontáneo (o involuntario) es la pérdida del bebé en las primeras 20 semanas de embarazo. Según las estadísticas, alrededor del 20 % de los embarazos terminan en aborto espontáneo. No será dios el primer gran abortista entonces?

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

        Moises Lopez /

        12/11/2018 8:52 PM

        Dios no tiene la culpa que sus creacciones sean tan estupidas y que la religion quiera siempre controlar el cuerpo de la mujer.
        Es tan dificil de llevar a termino un embarazo que es logico que la pobre nina nunca podria lograr comprender lo que le estaba sucediendo.
        Que lastima que los hermanos salvadorenos sean tan cavernicolas para comprender que es mas importante salvar a la nina que comenzar a condenarla.
        Ojo que en Guatemala quizas seria peor.

        ¡Ay no!

        ¡Nítido!

    Regina Barrios /

    09/11/2018 6:29 PM

    Yo estoy a favor del aborto. Y me parece que El Salvador está incumpliendo muchos instrumentos internacionales en materia de DDHH, tengan por seguro que en muchos años habrá una condena de la Corte IDH condenando al Estado de El Salvador por este caso. Totalmente ineficiente y sin perspectiva de género la "justicia" en El Salvador... lamentable totalmente.. y lo peor, en Guatemala no estamos muy lejos de esta realidad :"(

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    José Molina /

    09/11/2018 4:33 PM

    Estoy contra el aborto pero yo creo que si Dios es misericordioso los jueces deben absolverla. Oremos por Imelda. Ahhh padrastro más desgraciado. Difíciles nuestros países.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!







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