Dije que “sí”, pero quería decir “NO”: dilemas sobre el consentimieto

Hace unos meses leí en una encuesta: “¿alguna vez te han tocado sin tu consentimiento?” ¿Qué se supone que vamos a responder a eso? Si cuando no consientes tienes que dejárselo a la suerte. Sí cuando no consientes, en el fondo de tu mente están las palabras, y los eventos más atroces como advertencia de lo que te va a pasar si dices “NO”. Si en el fondo de mi pensamiento vive el vacío del feminicidio, que no se llena nunca de los nombres de una y otra y otra. Si la próxima puedo ser yo.

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Foto: Cynthia Híjar

Dije que sí aunque no quería. Porque estaba triste, porque tenía miedo, porque había llorado tanto en sus hombros que cuando dije que no, insistió durante horas y yo creí que sería más rápido aceptar. Dije que sí porque tenía miedo o porque al fin y al cabo no sentiría. Dije que sí porque muy en el fondo, no quería que fuera a la fuerza, no quería que se enojaran, no quería llegar al punto de estar en riesgo pensando que me iban a matar.

Dije que sí, en lo alto de un edificio, cuando mi maestro de danza de la facultad comenzó a besarme y quitarme la ropa mientras filmaba. Dije sí porque pensé que era mi fotógrafo y porque él me había convencido de que sólo era un proyecto de arte entre amigos, todo horizontal aunque él tenía 10 o 15 años más que yo. Dije que sí en el cuarto de mi “mejor amigo” después de llorar por horas porque me había dejado mi novio porque él dijo que siempre estaría ahí para mí, cada vez que yo me sintiera desconsolada, dije que sí porque ya no me quedaba fuerza ese día, al menos no para volverme a enojar.

Dije que sí tantas veces, que nunca creí haber sido violentada. Incluso cuando el mejor novio del mundo se molestó conmigo porque me quedé dormida mientras hacíamos “el amor”. Estaba enojado, desde luego, pero no se detuvo.

Dije que sí cuando el profesor de comunicación educativa me pidió que le enviara mi foto de perfil de las redes sociales donde se asomaba mi seno derecho porque no quería que me reprobara.

Dije que sí incluso cuando no podía follar por mi estado de salud. Cuando estaba en observación por un legrado, pero no quería que él me engañara. Cuando tuve miedo de que se acostara con otra solo porque yo no podía complacerlo. Dije que sí porque lo quería, aunque él sí estaba con otras mientras yo consentía que me lastimara más.

Hace unos meses leí en una encuesta: “¿alguna vez te han tocado sin tu consentimiento?” ¿Qué se supone que vamos a responder a eso? Si cuando no consientes tienes que dejárselo a la suerte. Si cuando no consientes, en el fondo de tu mente están las palabras, y los eventos más atroces como advertencia de lo que te va a pasar si dices “NO”. Si en el fondo de mi pensamiento vive el vacío del feminicidio, que no se llena nunca de los nombres de una y otra y otra. Si la próxima puedo ser yo.

Dije que sí. Casi siempre dije que sí. La primera vez que enuncié fuerte que ya no quería seguir en la cita el hombre con el que estaba se robó mis cosas. Me dejó con la cuenta y sin abrigo, sin mochila, sin mis llaves. Yo lo agradecí porque de inmediato supe lo que me esperaba de haber seguido ahí. La segunda vez que dije que no, fue solo hace un año, cuando descubrí que algunos hombres de los que había llamado amigos solo esperaban el momento de poder violarme. Total, nos queríamos y ellos me trataban bien. Seguro iba a decir que sí.

“¿Alguna vez te han tocado sin tu consentimiento?” Sigo dudándolo. ¿Qué se supone que vamos a responder a esto? Pienso mucho en mis sobrinas. Pienso en todas las amigas que vinieron con el corazón roto después de que su mejor amigo las violó. Pienso en todas las veces que dije que sí, que quería hacerlo, solo por miedo a perder ese mal amor.

No sé qué vamos a responder a esto, pero creo que el consentimiento reducido a un “no”, es probablemente una trampa. Alerta, hermana: para que respeten nuestro NO también es valioso que reventemos todo eso que nos impide decirlo.

Cynthia Híjar
/

Me llamo Cynthia Híjar Juárez y me interesan las formas desobedientes de educación. Soy pedagoga feminista y actualmente estudio investigación y creación dancística en el Centro de Investigación Coreográfica. Escribo el guión de Nacho Progre, proyecto que comparto con Carmina Warden, y creé el laboratorio de danzas íntimas que es una propuesta de apropiación corporal desde la danza.


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    Víctor lopez /

    21/12/2018 9:48 AM

    Cuando al hombre no le interesa una chica: dice no , a pesar de todo ella se le somete lo hostiga, es exactamente lo mismo... Los hombres tenemos derecho a que no nos gusten todas las mujeres... Tenemos nuestro gusto... Para finalizar YO TAMBIÉN TENGO DERECHO A DECIR NO...

    ¡Ay no!

    4

    ¡Nítido!

    Víctor López /

    21/12/2018 9:38 AM

    La que es mi esposa ; antes de decirme que si me dijo no... A veces me dice no... Pero le insisto y me dice que si... SIN EMBARGO ELLA QUIERE Y YO DIGO NO....TAMBIÉN LOS HOMBRES TENEMOS DERECHO A DECIR NO....

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!

    Anónimo /

    21/12/2018 8:33 AM

    Yo he dicho no a cada familiar, al esposo de mi hermana, al amigo de mi amigo de la U, dije no a mis jefes de trabajo, a los compañeros de trabajo a quienes alguna vez creí mis "amigos", dije no a los amigos de mis amigos de la U. He dicho no por más de dos años a mi esposo, quien me dañado mental y emocionalmente con su incansable comportamiento irresponsable e inmaduro. Pero, de soltera también deje que me utilizaran hombres que quise pero que sabía solo por sexo me buscaban, porque no quería estar sola. Hoy celebro mi vida y dónde estoy. Enseño a mi hija a decir NO y a mi hijo a respetar un NO, por cualquier razón que éste sea.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Marlon Suarez /

    19/12/2018 4:13 PM

    Una mujer con dignidad su no es no y su sí es sí, punto.

    ¡Ay no!

    6

    ¡Nítido!

    Víctor López /

    19/12/2018 10:36 AM

    Cierto hay hombres que toman a la fuerza una mujer, pero hay qui hay otra forma de pensar y es esta ; CUANDO LA MUJER DICE NO ES PORQUE SI... Y CUANDO DICE SI ES PORQUE YA...como dice Arjona dime que noooo....

    ¡Ay no!

    6

    ¡Nítido!



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