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Guatemala debe romper con el statu quo del agua

Este año hay que votar por las propuestas a Presidencia y Congreso que con toda claridad nos digan cómo van a trabajar el tema agua, una de las prioridades en Guatemala.

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Esta es una opinión

Foto: Pexels

Escribí este post para motivar la celebración del Día Mundial del Agua e invitar a posicionar juntos el tema Agua como uno de los prioritarios y de unidad en este año electoral. Un colega me respondió “hay muy poco que celebrar. En todo caso, hay que conmemorar”.

“Entre el espanto y la ternura”, la diestra o la siniestra, el optimismo o el pesimismo, la reflexión o la irreflexión. Se empecinan los ciudadanos de Guatemala en resolver desde algún extremo sus avatares, incluyendo, el del agua.

En los días de la Marcha del Agua en 2016 me preguntaron en público si yo también tenía la incómoda inquietud por saber quién financiaba esa actividad. Respondí así: “como experto en agua debo decir que este es un tema que se debe tratar con seriedad y conocimiento. Pretender resolver los problemas del agua en Guatemala desde la ideología es absurdo, es el equivalente a una discusión entre niños de 3 años de edad”.

El Agua es de Tod@s: de los seres que habitamos el planeta y la necesitamos para vivir; de quienes producimos riqueza monetaria a partir de su uso; de quienes nos acercamos a ella para sorprender al extranjero con uno de nuestros mejores paisajes. Es también de quienes producen con ella el pan de cada día, de los millones de habitantes que viven aguas debajo de nosotros y que recibirán ríos limpios con nuestras aguas residuales tratadas o el veneno de cauces convertidos en cloacas y basureros.

El agua como punto en común para lograr acuerdos

En estos tiempos en que Guatemala urge de diálogo y encontrar acuerdos, es inteligente buscar los puntos en común, para abordar este gran reto del agua con lo mejor de cada lado, lo mejor de todos. El hito es lograr ponernos de acuerdo en algo y estoy convencido que el Agua es un tema en el que hay más motivos de unidad que de conflicto.

El concepto de Seguridad hídrica” (UN-Water, 2013), es un vaso de agua fresca, un punto de partida para buscar el necesario acuerdo: resalta la visión de una sociedad que es capaz de contar con agua en cantidad y calidad, para satisfacer sus demandas (con prioridad la del consumo humano y uso doméstico, en convivencia con otros usos productivos) sin comprometer los ecosistemas o favorecer la contaminación; todo ello “en un clima de paz y estabilidad política”.

Recientemente, los mejores científicos del mundo reunidos en la Revista Science, se plantearon esta pregunta: “La seguridad hídrica ¿es verde o es gris?” (Palmer etal. 2015; Muller etal., 2015). La comunidad científica dialogaba acerca de las dos formas de regular el ciclo hidrológico: una natural, mediante la “Infraestructura verde” de los territorios (bosques, suelos, áreas protegidas, cuencas) y otra artificial, mediante la “Infraestructura gris” que mueve el agua más allá de sus fuentes naturales (tuberías, canales, sistemas de bombeo, presas, embalses, plantas de tratamiento).

Soy un guatemalteco privilegiado, pues logré estudiar en muchos lugares del mundo sobre el agua. Como me dijo un amigo recientemente: “eres un testigo del agua”. Como tal, debo afirmar que he sido testigo del desarrollo sostenible en tres continentes, y que ningún país puede lograr ese ansiado desarrollo sin abordar la seguridad hídrica tanto mediante infraestructura gris como verde.

Es necesario, también, acordar cuál es el “precio” económico, social y ambiental que como sociedad estamos dispuestos a asumir para que el agua contribuya con los grandes objetivos de desarrollo en Guatemala. Y ello necesita mucha matemática (ya lo explicaré si tengo oportunidad más adelante).

En mi opinión, para lograr el acuerdo es necesario huir de los extremos que generan conflictividad y profundizan el statu quo del país. Dos extremos claros en Guatemala pueden ser: el pensamiento de conservación a ultranza de todos los cuerpos de agua, pretendiendo no intervenirlos como si el agua fuese a moverse por milagro a ciudades y pueblos. El otro extremo sería la inversión pública o privada que favorezca secar lagos y ríos sin importar la vida aguas abajo, desviando el 100% del caudal para generar dinero.

Guatemala requiere romper con el statu quo del agua

Los grandes retos del agua en Guatemala tienen solución. Las soluciones técnicas (ingeniería y tecnologías del agua) están ya desarrolladas y disponibles en el país. Todas las soluciones, verdes y grises, requieren grandes inversiones como individuos, como empresas y como sociedad.

La solución implica acciones coordinadas en distintas escalas espaciales: la local/puntual, la comunitaria, la municipal, la mancomunada, la departamental, la de cuencas y la nacional.

Me refiero a la acción puntual en el hogar (ahorrando agua, bañándose más rápido, preguntando a los padres ¿quién trata nuestras aguas residuales?), en los centros educativos (todos ellos con agua potable y tratamiento de agua residual) y en las empresas (optimizando el uso del agua y tratando sus aguas residuales).

También se trata de acción municipal o mancomunada entre líderes municipales con visión para abordar juntos los territorios comunes (por ejemplo cumpliendo el tratamiento de aguas residuales y brindando un servicio de agua potable de primer nivel mundial); un marco jurídico e institucional fuerte a todo nivel (la ley del agua, la coordinación de presupuestos y programas gubernamentales).

Es obligado también que Guatemala cuente con Estadistas que crean en los muchos impactos positivos que genera el invertir en el Agua para Tod@s.

Este año hay que votar por las propuestas a Presidencia y Congreso que con toda claridad nos digan cómo van a trabajar el tema agua, una de las prioridades en Guatemala.

Con mis más de 22 años de experiencia en el tema Agua, llegué a una conclusión para nuestro país: el origen de esta revolución del agua en Guatemala, está en una decisión racional, sentimental e instintiva (con toda la mente, el corazón y las entrañas), personal y colectiva.

Hay que creer que es posible, compartir la visión con toda la gente que nos rodea y usar las redes sociales para “viralizar” la conciencia hídrica.

Es por esa razón que en los últimos años he trabajado con fuerza en sensibilizar y formar a gente de todas las edades y perfiles para que construyamos la nueva cultura del agua en Guatemala y para que reaccionemos ante este pandemonio y crisis hídrica que se instaló en el país hace más de 10 años.

Escribo estas letras sobre el agua con optimismo, lleno de esperanza por nuestro país, por el agua que es nuestra. Es un tiempo muy señalado para unirnos… para luchar con ternura contra todo el espanto.

Marco Morales de la Cruz
/

Marco Morales, Ph.D. El Doctor del Agua. Doctor en Ingeniería Hidráulica y Medio Ambiente. Maestría en Planificación y Gestión del Agua. Especialista en Análisis de Sistemas de Recursos Hídricos. Director de la empresa AguaInfo, S.A.


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    Daniel D'Lorenzo /

    24/03/2019 12:17 AM

    Doctor del agua?? Jajaja como quien dice, me echo flores a mi mismo. Señor Morales, es usted un charlatán que se vende al mejor postor. "Trabaja para todos", especialmente para los que pagan mejor, así sea que a esas entidades que giran su cheque les valga un pepino el cuidado del agua. Si bien Guatemala tiene problemas graves como usted menciona, un "experto", como usted se hace llamar, que busca el "spotlight" es lo menos que se necesita. En su caso, tener el "PhD" en su nombre se asemeja a una broma de muy mal gusto, pero bueno eso es lo que hay en Guatemala. Espero haya tenido también una muy buena celebración del día del agua, estoy seguro fue un día muy lucrativo para usted.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Antonio de León /

    22/03/2019 11:52 AM

    No me considero doctor en aguas, esto es solo la opinión de un estudiante de ciencias ambientales, que creció en las lindas montañas del Quiché y que también estudio acerca de tecnologías ambientales fuera del país. Marco Morales es un profesional que que admiro, la energía con las que se mueve, es un gran orador, sin embargo el tipo trabaja para cementos progreso, una empresa que a mi parecer no se exige más de lo que la ley dicta. Me parece que el cambio debería empezar desde estas grandes empresas que utilizan una gran cantidad de agua a diario dentro de sus diferentes procesos. Actividad de la cual no se tienen registros y si los tienen no es de acceso público. En su opinión le exige más a la población y no a las empresas, estas últimas son las que tienen el capital para hacer uso de estas tecnologías que menciona.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Marco Morales /

      22/03/2019 1:59 PM

      Gracias por sus palabras. Le puedo asegurar que la situación del agua en Guatemala es un asunto de TODOS los sectores. Si lee con atención el artículo verá que señaló acciones para diversos actores y escalas.

      Sígame en Twitter y LinkedIn para conocer más de mis opiniones profesionales.

      Trabajo para TODOS precisamente porque el agua es de TODOS.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!



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