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La salud de las mujeres, más allá de la salud

La salud de las mujeres está muy lejos de contar con políticas públicas eficientes. Cambiar esta realidad es un esfuerzo que va más allá de modificar las políticas en sí: implica un cambio de visión y valores en la sociedad.

Blogs mujeres Opinión P369 políticas públicas salud
Esta es una opinión

Foto: Pexels

Cuando la “serendipia” me llevó a entrar en el campo de la salud femenina, no podía imaginar las implicaciones que mi trabajo alcanzaría. Uso “serendipia” para referirme a esta oferta de trabajo fortuita que me hizo entrar en esta área, porque hay cosas que solo entendemos al mirar hacia atrás, aunque en el momento puedan parecer una simple cuestión del azar.

Sin embargo, el tiempo hizo resurgir memorias de experiencias traumáticas durante mi adolescencia en relación con la salud femenina, en las que experimenté distintos síntomas que me inhabilitaron y sobre los que no recibí explicación. Experiencias que definieron mi perspectiva y alimentaron mis ganas de cambiar las cosas, sobre todo en lo que se refiere a temas tabú.

A partir de estas experiencias y por mi trabajo y colaboración con distintas organizaciones, entendí que la salud de la mujer es más que una cuestión de salud general. Y que aquellos aspectos que me parecían injustos tienen raíces en diferentes aspectos socio-ideológicos.

El estado actual de la salud de la mujer va más allá de ser un problema de mala gestión hospitalaria o médica, como apuntan algunos medios, sobre todo en lo que a la salud íntima, sexual y maternal respecta. Es también el reflejo de la desigualdad de género, de la prevalencia de los objetivos económicos y políticos. Esta desigualdad se manifiesta en muchos aspectos, desde la asignación de recursos médicos, hasta el mercado laboral, las leyes y la apatía de la sociedad.

No solo es un tema de salud femenina, es una cuestión de ideología económica

Para que nuestra generación suba los estándares de salud en una de estas áreas, se debe producir un cambio de ideología que se enfoque en inversión en lugar de incremento de costos. De igual forma, el cambio de enfoque debe ser de reacción a prevención.

Ahorrar recursos a corto plazo no tiene sentido, si este recorte tiene un impacto a largo plazo en la salud de la mujer y en las opciones de desarrollo a su alcance. Por ejemplo, algunas mujeres ven que la maternidad presenta un riesgo laboral y económico, porque las políticas de maternidad solo cubren un máximo de doce meses por licencia, en la mayoría de países bastante menos.

Además, conocen los riesgos que implica para su carrera ausentarse de la actividad laboral durante 3 meses: menos proyectos de alta importancia, un rol disminuido, etc. Por no hablar de nivel de estrés que puede suponer llevar la mayoría de la carga de cuidar a la familia, sumado a un trabajo a tiempo completo.

Los trastornos de ansiedad son más comunes en mujeres a medida que escalan en su carrera corporativa. En parte por tener que adaptarse a un entorno hostil y por la presión de tener que mantener un alto desempeño en todos sus ámbitos.

Si creamos un sistema trabajo que apoye las necesidades de las mujeres y que involucre a sus compañeros de vida como miembros con igualdad de responsabilidad al formar una familia, – crearemos mucha más riqueza en capital humano y políticas sólidas de salud a largo plazo.

También, es una cuestión de déficit educativo

Además, la falta de recursos educativos y de atención personalizados sobre salud femenina, desde el primer periodo hasta la menopausia, ha generado falsas ideas sobre qué síntomas son normales.

Hemos normalizado síntomas que, con las medidas preventivas y de corrección adecuadas, podrían ser subsanados a tiempo, antes de acabar en el quirófano o tomando pastillas regularmente. Por ejemplo, los síntomas de incontinencia: es común que las mujeres oigan que “es normal después de tener hijos”. La falta de atención a sus síntomas, evita que quienes la sufren reciban un programa de atención de la incontinencia, con fisioterapia del suelo pélvico para evitar que el padecimiento empeore. Hace que nos preguntemos si esta poca inversión en educación preventiva, obedece a que hay otros factores que convienen más, como vender pañales de adulto por el resto de su vida a quién lo padece?

Toda enfermedad que se agrava por falta de atención, puede mitigarse con mejores políticas de educación de la salud y con herramientas de gestión personalizada. A su vez, esto reduciría los gastos asociados con cuestiones de salud femenina comunes.

La salud femenina se trata de igualdad de género en la empresa y la sociedad

¿Cómo se puede progresar si no cambiamos la mentalidad del empresariado que ve a la mujer con capacidad reproductiva como una carga en vez de un individuo productivo?

A pesar de que las universidades en Estados Unidos -aún las más elitistas-, tienen en su nómina a más del 50% de mujeres graduadas, más de un 40% de las 500 empresas más importantes en el país, evitan contratar mujeres que oscilen entre los 20 y los 30 años. Con ello, buscan evitar los costos que les implican las licencias por maternidad.

Las mujeres siguen llevando la mayor parte de la carga a la hora de formar una familia, y la brecha salarial entre mujeres y hombres aumenta con cada bebé adicional que tiene una mujer. A medida que más mujeres exigen a sus parejas que se encarguen de 50% de la carga de trabajo familiar,  la “disponibilidad ilimitada” de los hombres para trabajar hasta tarde se verá afectada – y este factor repercute negativamente en la percepción de la mujer como trabajadora y da lugar a políticas discriminatorias.

Las organizaciones progresistas que quieran atraer al talento femenino deben integrar políticas que permitan un balance saludable, como flexibilidad de horarios, beneficios de salud reproductiva y familiar y acceso a guardería cerca del trabajo.

La falta de atención a la salud de las mujeres tras los partos es un tema político

El hecho de que la salud de la mujer no reciba cobertura médica adecuada, dice mucho sobre la ideología política que predomina en la sociedad que la deja vulnerable.

En muchos países, no se toman medidas para facilitar la formación de familias hasta que el número de bebés nacidos cada año ha disminuido tanto que muchos países desarrollados consideran que la situación debe ser calificada de “crisis”, en gran parte debido a las implicaciones económicas que conlleva.

Además, los pocos recursos dedicados a la salud reproductiva y sexual de las mujeres se están retirando en algunos países, dado que sus gobiernos no lo consideran prioridad. Las libertades se siguen restringiendo en muchas partes del mundo, e incluso ciertos métodos anticonceptivos están siendo desprestigiados*. La educación sexual es prácticamente inexistente, y la poca que hay no hace mención a placer femenino. En algunos estados americanos, la educación está centrada en la abstinencia y asocia el sexo como pecado.

La limitación de las opciones que las mujeres tienen para elegir en qué ambiente quien dar a luz también refleja si la salud maternal es un área de importancia para una sociedad. Las tasas de mortalidad maternal en Estados Unidos son las más altas de entre los países desarrollados. Las mujeres afroamericanas mueren 3.2 más durante y tras el parto, que las mujeres blancas. Las mujeres son víctimas entonces de racismo, además de ser discriminadas por su género. El acceso a buena asistencia médica sigue siendo un privilegio.

El período postparto es muy duro física y psicológicamente para la mujer (y sus compañeros): el 30% de las mujeres reportan que aún tienen molestias en las relaciones hasta 18 meses tras dar a luz. No obstante, no tenemos un protocolo de cuidado que incluya la salud sexual de la nueva madre. Una guía que seguir para ayudar al cuerpo a recuperarse. La sexualidad de la mujer no recibe atención más allá de entender lo básico de la menstruación. Lo mismo sucede con la depresión postparto: un gran tabú que cuesta millones al sistema y mucho dolor, a pesar de que se podría detectar a tiempo y tratar con un seguimiento médico adecuado.

Y finalmente, pero no menos importante: la salud de la mujer se trata de derechos humanos

Las Naciones Unidas establecieron La Salud y el Bienestar y La Igualdad de Género como Objetivos de Desarrollo Global. Las desigualdades de acceso a recursos y oportunidades a nivel global son abismales.

Las mismas instituciones y empresas tienen que tomar responsabilidad y crear mejores políticas de prevención del acoso, de promoción y liderazgo interno, ofrecer una garantía de equidad – en el sector público y privado.

Todos somos parte del problema y de la solución. Los gobiernos, las empresas, asociaciones y los ciudadanos. El estado actual de la salud de la mujer está lejos de ser el más adecuado. No se trata solo de otro aspecto más a mejorar en el sistema de salud.

Es una cuestión de valores. Se trata de cómo queremos evolucionar como sociedad, y qué futuro queremos ofrecer a las próximas generaciones. Se trata de un asunto complejo que tiene matices políticos, económicos y de ideología de igualdad y derechos humanos.

Se trata de crear las condiciones adecuadas para que todos, incluyendo a las mujeres, puedan progresar y avanzar en una sociedad igualitaria. Y esto empieza con garantizar la salud.

 

Fuentes de datos:

(1) https://www.huffingtonpost.com/entry/what-the-french-get-so-right-about-taking-care-of-new-moms_us_587d27b4e4b086022ca939c4

(2) https://www.peoplemanagement.co.uk/experts/research/hiring-woman-might-have-children

(2b) https://www.theguardian.com/money/2014/aug/12/managers-avoid-hiring-younger-women-maternity-leave

(3)  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4255510/

(4) https://blog.collegevine.com/the-demographics-of-the-ivy-league/

(5) http://www.midwife.org/acnm/files/ccLibraryFiles/Filename/000000003784/MACPACAttachmentFinal1-6-14.pdf

(6) https://www.theguardian.com/money/2017/jan/22/fatherhood-penalty-balance-work-family-life-millennial-men

(7) https://research.umd.edu/news/news_story.php?id=7140

(8) Giving birth in America. https://www.everymothercounts.org/pages/giving-birth-in-america

(9) https://now.org/resource/reproductive-justice-is-every-womans-right/

(10) UN Goals https://www.un.org/sustainabledevelopment/health/

Estrella Jaramillo Ríos
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Cofundadora en @HelloBwom. Promotora de cambio hacia el auto-cuidado femenino. En contra de los tabúes sobre sexo y salud. Contribuye en Femtech y Forbes. En Twitter e IG, aparece como @estrellajrios


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