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Me escribí esta carta a mí misma después de que me violaron en Pana. Puede servirnos a todas.

Antes, me costaba entender que una mujer no denunciara cuando era abusada sexualmente después de días, meses o años. No sabía si era negación, confusión o falta de confianza en sí misma, hasta que me pasó a mí.

Blogs Opinión P369 violaciones Panajachel
Esta es una opinión

Imagen: Pexels

Vivo cerca de Panajachel, en Sololá. Un lugar realmente hermoso, que ha sido arruinado, contaminado y envenenado. Mi vida ahora parece una pieza de rompecabezas que cabe junto a las piezas de otras mujeres. Somos todas parte de una historia horrible que reúne comportamientos machistas, dinámicas de poder, abuso sexual, corrupción e injusticia.

Panajachel es uno de los lugares en Guatemala en el que hay violaciones en serie, como documentó Nómada. Aquí son lobos con piel de oveja. Violadores disfrazados de profesionales. Una historia que a todos nos cuesta creer, pero es una pesadilla real para mí y para muchas otras mujeres que han pasado por la misma situación.

Muchas hemos denunciado ya esta pesadilla. Muchas no lo harán, prefieren olvidar y continuar. No se les puede culpar por ello.

Para mí, sería mucho más simple pretender que nunca tuve el cuerpo de otra persona adentro del mío, contra mi voluntad. Habría sido más fácil callar, no tener que someter a mi madre al dolor de contarle, en medio de sollozos, lo que me sucedió. Sería más cómodo fingir que todo está bien.

Soy una víctima. Pero me niego a serlo. Soy una sobreviviente. Aquí estoy, contando esta historia, por mí y por las otras mujeres que han pasado por esta lucha.

Leer más: ¿Qué pasó en Pana? El resumen de la investigación en 5 puntos.

Quiero que tú que me leés conozcás los riesgos. Para que lo que me pasó, no te ocurra a ti. Que podás reconocer las señales. Las violaciones en Sololá han sucedido después de tomar decisiones inocentes, como ir a la casa bonita de un médico, a celebrar su fiesta de cumpleaños. Por bailar en un bar en la calle Santander con un grupo de médicos o por crear nexos de cercanía con un entrenador personal en Pana.

Situaciones que parecen normales, pero con personas que resultaron ser agresores sexuales, aún cuando nadie lo hubiera creído.

En los últimos años, varias mujeres han sido drogadas y violadas por este grupo de hombres. Son amigos, cómplices. Para el público son doctores, dueños de clínicas y entrenadores personales.

Son personas que se muestran aparentemente amigables. Tanto, que te confías y les aceptas, a veces por no ser descortés, una última bebida. Una bebida que se convierte en un agujero negro en el tiempo. Durante 9 horas, tu estado de conciencia se modifica: al inicio aún pareces parcialmente funcional, pero luego pierdes totalmente el control. Es un período que no logras recordar por más que intentes.

Para las personas a tu alrededor, pareces estar desinhibida. Incluso un poco coqueta. Pero es el efecto de la droga, no eres tú.

Al cabo de unas horas, despiertas en un charco de tu propia orina. Las preguntas se agolpan en tu cabeza: ¿cómo me hice pipí? ¿por qué no tengo mis pantalones?

La droga te deja desorientada. Esta fase de confusión dura hasta el día siguiente y luego, permanece como una neblina durante meses. Parece, por un momento, la peor resaca de tu vida. Es la negación, acumulándose. Incluso desconfías de tí misma, porque lo más natural parece ser asumir que estás paranoica.

Pasa el tiempo y la realidad te golpea. No podés callar las preguntas que surgen en tu interior: ¿fue anestesia? ¿Benzodiacepinas? ¿Lo que llaman “Yumbina”? ¿Estimulante para vacas? Todo puede haber estado en ese último cóctel que recibiste.

Preguntas para mis violadores, los doctores

Quienes me dieron esa última copa fueron el ginecólogo Ángel Manuel Vásquez y el radiólogo Roberto.

Y quiero preguntarles: ¿Me violó solo uno de ustedes o fueron ambos? ¿Lo hicieron por turnos?

Quiero decirles que son despreciables. Ninguno de ustedes tenía derecho a tomar mi cuerpo sin mi consentimiento. No tienen ningún derecho a abusar de otras mujeres. ¿Cómo obtuvieron el título de médicos sin haber entendido esto?

Qué tipo de persona es tan despreciable como ustedes que necesitan poseer mujeres, sintiéndose dueños de su voluntad. Sé que tienen ex-esposa, novia, segunda novia, encuentros casuales, y además, mujeres que drogan y violan, contra su voluntad. Son miserables.

Sé muy bien cómo funcionan las cosas en este país. Así que no me sigan, no me amenacen, no se acerquen a mí. Y no hagan que otras personas lo hagan por ustedes. Si yo desapareciera, saben muy bien quiénes son los responsables y en donde encontrarlos.

Me incapacitaron para tomar mis propias decisiones cuando me violaron, pero eso fue temporal. Me pudieron silenciar por un momento, pero no tienen idea del poder de mi voz una vez que me he decidido a hablar. Soy más fuerte que ustedes y el propio miedo.

Se qué tú, señor entrenador personal, vas en tu bicicleta por todo Panajachel, como si nada hubiera pasado. Vas contándole a todos el mundo que las mujeres que decidimos denunciar tus violaciones te arruinamos la vida al publicarlo, pero no decíss que tú nos la arruinaste a varias y también a ti mismo.

Te gusta referirte a las mujeres que llaman tu atención, como “buenas chicas”. Lo hiciste conmigo también. Me dijiste que era una “buena chica” y te acercaste a mí, haciéndome creer que eras cercano y me apreciabas. Pero no hiciste nada para evitar que tus amigos me drogaran y abusaran de mí, ¿verdad? No impidió que tú y tus amigos abusaran de otras mujeres.

Tú y tus poderosos amigos que te utilizan como chivo expiatorio están realmente enfermos.

No necesitamos que nos digás quienes son esos otros hombres. Obviamente ya lo sabemos.

Ustedes, señores médicos, tienen una profesión que debe velar por el bienestar de otros. Tienen acceso a drogas que deben usarse para hacer el bien. ¿Cómo se atreven a destruir la vida de otras personas con los medicamentos que deberían curarlas?

Son un grupo de cobardes.

Palabras para las otras sobrevivientes

Vamos a ganar. Mujeres de Panajachel y Sololá y mujeres de otras partes del país: presten atención a las señales de peligro, pero también a las que no parecieran encerrar daño alguno.

Un violador puede ser alguien que acabas de conocer, o alguien con quien llevas años de amistad. Alguien que le gusta dar fiestas, o alguien que se queda en casa. Alguien atractivo. Alguien con dinero. Alguien que cuida a las personas como modo de vida. Alguien que, en apariencia, es un ciudadano responsable en su comunidad.

Los violadores vienen en todas formas y tamaños. No hay filtro que nos permita tamizar a los que pueden hacernos daño y créanme cuando les digo que ellos tampoco las discriminarán. Víctimas podemos ser todas.

Que no les de pena no tener que fingir una sonrisa, si no se sienten felices en donde están. Que no les de ninguna pena rechazar ese trago que no prepararon ustedes. O decir “me voy a mi casa” si sienten que la situación las tiene en desventaja.

Si han sido víctimas de violación y sienten que te han quemado hasta la raíz, deja que las cenizas se conviertan en suelo fértil para sembrar la semilla de la fe en tí misma. Sé un fruto de esperanza para otras. Tú puedes crecer como persona y en el proceso, ayudar a otras. Eso te lo prometo. 

A mí misma

Soy fuerte y poderosa. Alguna día y de alguna forma maravillosa, estaré bien. No hice nada para merecer esto. No soy lo que pasó esa noche. Soy muchísimo más que eso. Y aunque la vida parezca una pesadilla en este momento, nada me impedirá seguir soñando.

Van a tratar de ganarme, pero al final, prevaleceré.

Alejandra
/

Si eres una víctima de abuso sexual en Panajachel, Sololá o en sus alrededores, #YoSíTeCreo. Nosotras creemos ti. Si tienes información para compartir, por favor contacta a goodgirlsunite@gmail.com


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COMENTARIOS

RESPUESTAS

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    Luciana Sagrini /

    29/03/2019 4:33 PM

    Cada comentario culpando a la chava!!! Qué increíble!! La cultura machista está tan normalizada que esta gente realmente se traga sus patrañas. Yo sí te creo, aplaudo tu valentía y deseo que ese esfuerzo que hiciste al compartir tu historia genere una onda tan fuerte que termine con esta gente re maldita metida en la carcel. Y a todos aquellos que revictimizan a la chica, xfavor dejen de comentar, que siento que me da derrame al leer cada una de sus sandeces.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Evelyn /

    17/03/2019 10:39 AM

    Es totalmente condenable una violación. Pero hay precauciones que hay que tomar.
    El alcohol es un depresor del Sistema Nervioso Central, es una droga, no hay que ser médico para entender esto, ya se que le hayan añadido algo, tarde o temprano tus sentidos perderán sus funciones.
    Siempre se conocen a las personas, seguro que siempre hay alguien que te habla de las personas, lo que hacen, organizan, que no lo creas o tomes tus precacuiones es algo personal.
    Nunca vayan solas, un par de amigos que te cuiden y cuides de ellos, siempre debe estar el que no bebe.
    No hay que tener 3 dedos de frente para darse cuenta de algunos indicadores: Casa sola, fiesta privada, muchos hombres, mucho licor, seguro siempre hay drogas… máxime si hablamos de pana.

    ¡Ay no!

    5

    ¡Nítido!

      Luciana Sagrini /

      29/03/2019 4:22 PM

      No puede ser que exista esta clase de pensamiento aún :'(. Si esto viene de una persona, que por el lenguaje que emplea, seguro tiene al menos bachillerato, no me imagino el resto de la población. Qué pena señora, instrúyase!!!!

      ¡Ay no!

      1

      ¡Nítido!

      Víctor lopez /

      20/03/2019 5:51 AM

      Eso es hablar con sensatez ,señorita Evelin, buen consejo, aplaudo tan acertado comentario

      ¡Ay no!

      2

      ¡Nítido!

    David /

    16/03/2019 1:16 PM

    Hay un precepto bíblico que dice que "... todo lo que el hombre sembrare, eso también segará". Si ya sé, suena muy religioso pero si lo vemos en perspectiva, es una realidad evidente dia a dia. El daño para ti y otras mujeres, ya esta hecho, queda recuperarse, levantarse y seguir adelante. Pero es indudable que para las lacras de pseudoprofesionales, y gente falsamente "cool" que tienen por hobby esa aberración del asalto sexual. No es venganza lo que se anhela, es justicia y aunque probablemente la humana es tardía, estos tipos no quedarán impunes pues segarán de su maldad.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Miriam /

    15/03/2019 11:50 AM

    Gracias por tu artículo Alejandra.
    Gracias por tu coraje y por denunciar.
    Gracias por ayudarnos a darnos cuenta que depredadores y gente cobarde y despreciable viene también escondida en "gente normal y amistosa"
    De corazón espero que se haga justicia y que esos cobardes paguen lo que te hicieron o hicieron a otras. Y a esos doctores ojalá les quiten la licencia y pasen un buen rato encerrados por traicionar a su promesa de servir y ayudar a los demás.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Víctor López /

    14/03/2019 8:12 AM

    Vamos por pasos , que la policía los detenga , sean presentados ante un juez y que ellos dicten sentencia ... Pero no nosotros . Imaginense que cada caso sea resuelto por nosotros , habrían muchos condenados a muerte o presos lo que puede hacer doña Alejandra es hacer presión a las autoridades correspondientes y que ellos actúen , no hay de otra...

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

      Mateo Echeverría /

      14/03/2019 11:37 AM

      Victor, me sorprende pero estoy de acuerdo con vos. Lo que se debe hacer es difícil: creerle a ella pero sin que ellos pierdan la presunción de inocencia hasta que se haya cumplido con la investigación pertinente. Lo que debemos hacer es preguntar, denunciar, y exigir respuestas. No podemos condenar pero tampoco dejar de creer en el valiente testimonio de Alejandra. Me solidarizo con la lucha.

      ¡Ay no!

      1

      ¡Nítido!

        Víctor lopez /

        14/03/2019 11:54 AM

        Cometí el error en el caso de la británica , de pedir el fusilamiento de unas personas. Pero todo parece indicar que fue un trágico accidente. Mientras tanto ya condenamos a un montón ...

        ¡Ay no!

        ¡Nítido!

    José E. Benítez /

    14/03/2019 7:42 AM

    Te felicito Alejandra, y lamento mucho lo que te pasó al haber tenido contacto con ese grupo de miserables, enfermos, que ojalá paguen por sus crímenes de cualquier manera que el destino les tenga reservada. No te desanimes, y cuenta tu historia a muchas mujeres que te lo agradecerán, a mismo tiempo eso te hará grande.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Ana Estela Ortega /

    14/03/2019 2:22 AM

    El dolor y la humillación de lo que pasaste es terrible, Yo si te creo porque estamos en una sociedad Machista abusiva, y nosotras las mujeres debemos de enseñarles a nuestros hijos hermanos hombres en general a que una mujer se le respeta.
    Dios te Bendiga y tu historia es valiosa ya que ayudará a detener estas Ratas Cobardes para que no vuelvan hacer daño y que lo piense otra Lacra en quererlo hacer . Gracias por compartir y te pondré en oración para sanar tu pesadilla.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    alejandro rivera /

    13/03/2019 8:54 PM

    El camino mas directo es denunciarlos a esos HDP a la policia. Asi se evitara que sigan cometiendo sus fechorias.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    René Villatoro /

    13/03/2019 7:20 PM

    Mi absoluta solidaridad contigo y ¡mi desprecio eterno a esos seres despreciables que te hicieron daño! Déjame decirte que admiro tu valentía y coraje y no te quepa duda que esto, por increíble que parezca, más tarde o más temprano, te hará más fuerte, más sabia y más bella. ¡Animo Alejandra! que a pesar de todo, tu vida seguirá siendo bella.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Sol Platarrueda /

    13/03/2019 4:11 PM

    Te agradezco inmensamente por tu valentía, por tu infinita fuerza y tus poderosas palabras. Te abrazo y te mando mucho amor! Gracias por ser tan fuerte.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!







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