2 MIN. DE LECTURA

Compartí
Actualidad Entender la política La corrupción no es normal Somos todas Identidades Guatemala urbana Guatemala rural De dónde venimos Blogs Ideas y soluciones
Impunileaks
11 Pasos
Compartí
Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Seguinos

¡Hola!

Necesitás saber que...

Al continuar leyendo, aceptás nuestra política de privacidad, que podés ver aquí.

¿Que nos espera en “la nueva normalidad”?

Desde enero de este año el mundo se encuentra ante una serie de retos y desafíos que debe enfrentar, ajustando sus distintos hábitos y formas de vida en todos los campos de su existencia. Desde la formas de entendernos a nosotros mismos hasta las relaciones y la forma en que nos comunicamos con nuestro entorno. ¿Cómo hacer nuevos negocios en este contexto?, ¿Cómo definir el rumbo para alcanzar los sueños y metas que nos planteamos para este año y los venideros?

Blogs Blogs
Esta es una opinión

Desde el 13 de marzo, cuando se conoció del primer caso de Covid-19 en Guatemala, las calles no han sido las mismas.

Foto: Carlos Sebastián

Son múltiples interrogantes para las que aún no tenemos muchas respuestas. En este breve artículo, pretendo hacer mis reflexiones, acerca de lo que nos espera una vez la pandemia esté superada. Eso se logrará cuando la vacuna sea de fácil y se pueda garantizar la salud de la población. Mientras tanto tendremos que convivir con el temor al contagio y sin descuidar las medidas de protección. Es esto mismo lo que configura la primera variable de la nueva normalidad.

A partir de esta variable y a raíz de la medidas de protección que los gobiernos aplicaron para contener los contagios y evitar el colapso de los sistemas de salud, el mundo empezó a experimentar una desaceleración en sus formas y hábitos de vida cotidianos y entre esas está la forma de desarrollar las actividades económicas de acuerdo al rol que cada uno juega en esta cadena. Ya sea como EMPleado, EMPleador, EMPresario o EMPrendedor. Resalté con mayúsculas el prefijo EMP, ya que esta es la base para comprender la inserción de la variable económica en estas nuevas circunstancias. Ante esto, ¿qué debemos hacer cuando se rompió el molde de lo que estábamos haciendo? y, ¿qué debo cambiar para adaptarme?, son las dos mayores incertidumbres.

Ante este panorama no sombrío, pero si extraño., primero necesitamos desaprender hábitos y tareas que considerábamos importantes y son urgentes. Por ejemplo volver a compartir en familia y estar en el gozo del crecimiento de los hijos o simplemente estar con los seres queridos que antes olvidamos. Hoy sentimos la necesidad del abrazo fraterno y no se puede por el distanciamiento social quizás eso nos haga valorar más a quienes están lejos.

En segundo lugar tenemos que aprender a ser más tolerantes y pacientes con el manejo del tiempo y optimizarlo mejor. Si bien las jornadas presenciales son más cortas, las virtuales no tienen horario. Esto permite, por una parte, la comunicación con otros lugares ubicados en hemisferios diferentes facilitando la interacción no solo con los seres queridos que están lejos, sino con posibles socios de negocios o clientes que demandan los bienes y servicios que cualquiera puede ofrecer. Por otra parte hay que cuidar de no trabajar todo el tiempo ahora que la conexión es virtual.

En tercer lugar debemos repensar cuáles hábitos de consumo son innecesarios sobre todo porque han surgido prioridades colectivas para el disfrute familiar y de los equipos de trabajo.

La tecnología se convirtió en el diario vivir y ha obligado a grandes y a chicos saberla aprovechar siendo más creativos en su uso, sin embargo como cuarto punto será fundamental repensar nuestros protocolos de ciberseguridad.

En fin, desde mi muy particular punto de vista considero que estas son las cuatro acciones desde las que debemos prepararnos para esta “nueva normalidad”. No tenemos que esperar a que el mundo cambie y así decir que “todo iba muy bien hasta que llegó la pandemia y su nueva normalidad”. Debemos evitar justificar en ella nuestros fracasos. Revisemos qué es necesario desaprender, qué se debe reinventar y qué se debe innovar. Luego armemos un plan de acción. No será un camino fácil pero será de gran ayuda planificarlo de manera adecuada y en especial, anteponiendo siempre el prefijo “EMP”: Éxito Mediante la Plenitud.

Jorge Vargas
/

Ingeniero Industrial, con maestrías en Sistemas de Información, Dirección Universitaria y un Doctorado en Investigación de Operaciones. Nacido en Bucaramanga, Colombia y nacionalizado de origen guatemalteco. Secretario General y decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresarial de la Universidad InterNaciones. Ex director de Planificación Educativa del Ministerio de Educación en Guatemala.


Hay Mucho Más

No te perdás las últimas publicaciones de Nómada

¡Gracias por suscribirte!

(Revisá tu correo y confirmá tu suscripción)

A qué hora te gustaría recibirlo:

Te gustaría recibir sobre:

¡Gracias!


Con qué frecuencia te gustaría recibirnos:

Uníte a nuestro grupo de WhatsApp

¡Gracias!


0

COMENTARIOS

RESPUESTAS

INGRESA UN MENSAJE.

INGRESA TU NOMBRE.

INGRESA TU CORREO ELECTRÓNICO.

INGRESA UN CORREO ELECTRÓNICO VÁLIDO.

*



Notas más leídas




Secciones