El recuento del 15 de septiembre (y las 5 mentiras de Jimmy)

La estrategia que tendrán el presidente Jimmy Morales, los diputados y el monopolio de medios de Ángel González para defender su permanencia en el poder está clara: criminalizar a los ciudadanos que protestan y piden su renuncia y su depuración. Aquí presentamos la otra versión de la historia, la periodística, sobre qué pasó en el primer día de resistencia cívica contra la corrupción y la impunidad.

La corrupción no es normal

Fotos: Sandra Sebastián y Carlos Sebastián

La indignación ciudadana la provocaron los políticos en tres semanas y en tres días. Hace tres semanas Jimmy Morales intentó expulsar del país al jefe de la CICIG, Iván Velásquez, para frenar una investigación de financiamiento electoral ilícito en su contra. El lunes 11 de septiembre, FCN, la UNE y aliados en el Congreso frenaron el proceso para quitar la inmunidad a Jimmy Morales con 104 votos de los 105 que necesitaban para clausurar el proceso. El martes 12, Nómada publicó que Jimmy Morales, además de su sueldo de Q150 mil (US$20 mil), recibía un sobresueldo ilegal de otros Q50 mil por parte del ejército. Y el miércoles 13, en el Congreso, 111 de los 158 diputados aprobaron dos decretos que legalizaron la corrupción, la del financiamiento electoral y otra para que fueran conmutables 400 delitos del código penal que iban desde corrupción (para protegerse) hasta pornografía infantil y extorsiones.

 

Jimmy Morales, en un discurso tras el primer día en el que salió a luz el escándalo de su sobresueldo. Lleva 28 días sin responder a la prensa.

Así llegó Guatemala a unas primeras protestas para impedir los actos protocolarios del 14 de septiembre en los que Jimmy Morales quería hablar en la plaza central como si no estuviera pasando nada. Y también empezaron las protestas del 15 de septiembre de 2017 frente a las puertas del Congreso de la República desde media mañana.

Tras sortear a los ciudadanos, los diputados sesionaron a partir de las 2 de la tarde, para dejar sin efecto las reformas conocidas como el #PactoDeCorruptos, que lleva tres días como trending topic nacional en Twitter.

A continuación, cinco capítulos de las mentiras del Pacto de Corruptos y de constataciones por este equipo de periodistas.

Capítulo 1: ¿La protesta fue violenta o fue pacífica?

Varios diputados dijeron que la protesta de más de 12 horas afuera del Congreso fue violenta y algunos denunciaron que su vida estuvo en riesgo. Eso no es cierto.

 

Uno de los diputados más radicales a favor de la impunidad, Fernando Linares Beltranena, del PAN, llegó al Congreso y fue recibido con abucheos por parte de los manifestantes. Pero antes de cruzar la puerta de entrada, el congresista se detuvo, señaló a los ciudadanos y se burló de ellos, y en respuesta, lo zangolotearon y le tiraron agua gaseosa. Asustado, cuando entró al Congreso, se tropezó. Y lo usó para decir que le habían golpeado la rodilla.

 

Linares Beltranena entra al Congreso después de burlarse de manifestantes y recibir insultos, zangoloteada y empapada.

Beltranena y los otros 129 diputados estuvieron protegidos en todo momento por un grupo de policías que formaron una valla frente a la entrada al Congreso, y como ocurre desde 2015, no hubo ningún asomo de tensión entre los ciudadanos y los policías. Además, estuvieron presentes delegados del Procurador de Derechos Humanos y de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (OACNUDH).

Estuardo Galdámez, militar retirado, diputado electo por el Partido Patriota y ahora de FCN, fue el primero en gritar que los manifestantes eran ‘terroristas’. Pero durante la manifestación de más de 12 horas, los ciudadanos siempre mantuvieron a raya a cualquier infiltrado que osara agredir a la policía.

Claro, hubo gritos e insultos. Rabia, enojo contra los diputados, y recriminaciones a los antimotines de la PNC cuando rociaron con gas pimienta y lacrimógenos. Pero no hubo disturbios ni enfrentamientos con armas ni daño a las instalaciones.

En la manifestación había familias enteras que acudieron a protestar contra los diputados.

Es primera vez en su vida que Elena Ruano, secretaria de 37 años, participa en una manifestación. No lo acostumbraba. No vino sola. A su lado está Ani Sofía, su hija de 10 años, que pidió el micrófono de los motivadores de la manifestación para gritarles a los diputados que salgan y recordarles que Guatemala sigue pidiendo justicia por las 41 niñas quemadas en un hogar gubernamental el 8 de marzo de 2017.

Elena no estuvo preocupada por la seguridad de su hija. Confiaba que las manifestaciones iban a ser pacíficas y que el presidente Jimmy Morales había desinformado al decir que las manifestaciones el jueves 14 habían sido violentas. Eso solo encendió más su indignación. Tenía que ir.

– Los diputados se pelaron. ¡Realmente se pelaron! ¿Cómo es posible que cubrirse las espaldas sí es de urgencia nacional, mientras no hay medicinas en los hospitales? La emergencia de los hospitales es un desastre total. Gente muriéndose y los médicos no pueden hacer mayor cosa porque no cuentan con lo necesario para poderles atender. Es terrible entrar a las emergencias. Hay olor a muerte. Yo estoy aquí porque estoy indignada y quiero ser parte del cambio. Y quiero que mi hija aprenda a defender a nuestro país.

Madre e hija viven en la zona 12 en la capital, en una colonia con altos índices de violencia. Hace poco dos hombres en una moto asaltaron a Elena y Ani Sofía en la calle cerca de su casa. A Elena le parece irónico que el presidente Jimmy Morales se haya preocupado tanto porque hayan tirado unas vallas, un arreglo de flores, un podio o unas sillas en una tarima cuando la violencia la viven mucha gente a diario. Le preocupa mucho más cómo la corrupción le afecta a la vida y el futuro de su hija.

– Si se utilizaran bien los recursos, mi hija estaría en un mejor país, donde no la tuviera que esconder de los delincuentes en la calle. Se podría invertir en seguridad. No podemos salir a ciertas horas, a ciertos lugares o con celulares porque en cualquier momento te asaltan. Mi hija está creciendo con ese miedo.

Ani Sofía observa tranquilamente a su mamá con una vuvuzela en la mano. Siempre mira las noticias y está emocionada de estar en la manifestación. Alrededor de las 5 de la tarde escucharon que los antimotines habían llegado al lugar. Solo se recuerda haber visto antimotines en la tele cuando Álvaro Arzú sacó a los vendedores de la Sexta avenida en la zona 1. Dice que no se preocupó.

– Un muchacho andaba diciendo: ‘No se asusten, son los antimotines, eso es normal, quedense tranquilos’. Y me quedé tranquila, ya con la palabra de un adulto.

 

***

Aquí, una muestra de la desinformación. Los textos y fotos de la manifestación, cubiertos por Nómada, y el video de propaganda del gobierno y los canales del monopolio de la televisión abierta, propiedad del mexicano Ángel González y su esposa Alba Lorenzana, prófuga de la justicia por una acusación de financiamiento ilícito al PP y recibir contratos sobrevalorados. Su cuñado, el expresidente del Congreso Luis Rabbé, también está prófugo por plazas fantasmas.

 

Los manifestantes no permitieron los actos protocolarios y tomaron la plaza para exigir la renuncia de los diputados y el presidente.

Aquí, el artículo, de cómo La plaza y la Corte frenaron al Congreso y cómo Jimmy amenaza.

Y aquí, el video de Jimmy Morales, usando todas las tomas del monopolio de Ángel González. Su secretario de Comunicación y subsecretaria, de hecho, tienen un récord de trabajo para el monopolio y para el FRG: Alfredo Britto y Lucy Barrios.

 

Aquí, el videoreportaje de Nómada de la manifestación del 15 de septiembre:

***

Capítulo 2: ¿Los diputados estaban secuestrados o rodeados de ciudadanos?

Patricia Sandoval, diputada de FCN, denunció que 130 congresistas estuvieron ‘secuestrados’ ayer en el Congreso porque no les dejaban salir. La diputada dijo que todos sus colegas intentaron abandonar el Congreso, pero los manifestantes no se lo permitieron.

 

Ciudadanos insultan a los diputados cuando ingresan al Congreso.

Pero los manifestantes decían que si renunciaban, podían salir. Si no, se enfrentarían a la humillación pública de insultos, huevos y aguas gaseosas. A los ciudadanos no les parecía suficiente con que hubieran dado marcha atrás con legalizar la corrupción. Querían que quitaran el antejuicio a Jimmy Morales, que reformaran la ley electoral para permitir la participación de comités cívicos y que renunciaran.

 

Tampoco se les privó de alimentos, agua o medicamentos. En el transcurso de la tarde, varios policías entraron y salieron del Congreso, y les podían haber suplido cualquier necesidad.

Hubo dos bancadas minoritarias que se opusieron al Pacto de Corruptos, Encuentro por Guatemala y Convergencia. Enrique Álvarez, diputado de Convergencia, tuiteó: “En Convergencia no nos sentimos secuestrados y mantenemos ánimo y voluntad de lucha; pensamos que la gente tiene razón de manifestar”.

Andrea Villagrán, diputada de Todos que votó en contra del Pacto, estuvo entre los 20 diputados que salieron del Palacio Legislativo a la una de la mañana sin uso de gases por parte de los antimotines de la PNC.

Capítulo 3: ¿Los responsables de la tensión fue el Ministro de Gobernación y el PDH?

A las 9 de la noche, después de 5 horas encerrados y con intentos inútiles por convencer al ministro de Gobernación, Francisco Rivas, de sacar a los congresistas usando la fuerza contra los manifestantes, el diputado zangoloteado de la rodilla golpeada, Linares Beltranena, responsabilizó de su permanencia en el Congreso al ministro de Gobernación Rivas y al procurador Jordán Rodas.

Pero ambos funcionarios sí respondieron para garantizar la integridad de los ciudadanos y los diputados durante buena parte del día y de la noche. Durante toda la jornada hubo policías –que dependen del Ministerio de Gobernación– y delegados del PDH.

 

Hasta la medianoche, Gobernación hizo que los antimotines de la PCN intervinieran y lo hicieron con fuerza, desplegando grupos de policías que transportaron a buena parte de los diputados en buses hacia la Dirección de la PNC. Rociaron de gas a manifestantes y periodistas y usaron batones y golpes para dispersarlos. Una periodista, de la agencia Reuters, Sofía Menchú, se quebró el pie en el altercado. Los policías la llevaron a un hospital del IGGS.

Eso sí, la próxima semana, Linares Beltranena intentará consumar su venganza contra el ministro Rivas en una interpelación que empezó a partir de la extraña balacera que hubo en el hospital nacional Roosevelt el mes pasado por parte de supuestos pandilleros.

Capítulo 4: “Los infiltrados eran sólo pandilleros”

Desde el inicio de las protestas contra Jimmy Morales hace tres semanas, desde las oficinas controladas por sus asores militares en la Presidencia y Gobernación, se ha enviado infiltrados a las protestas, hombres que tienen como objetivo que la indignación se convierta en violencia. Pero los ciudadanos los han dejado en evidencia reprendiéndolos o sentándose en el piso para que se salgan del centro de las manifestaciones.

Ayer, durante la noche, ciudadanos bajaron los ánimos cuando llegaron personas alcoholizadas. Antes, en la tarde, la Policía identificó personas infiltradas en las manifestaciones que no tenían relación con las protestas pacíficas contra los diputados. Pablo Castillo, portavoz de la PNC, dijo a Prensa Libre que capturaron a dos personas que agredieron a un agente de la Policía y ‘se identificó a varias personas que incluso estaban haciendo señales que son típicas de pandillas dentro de la manifestación, por lo cual fueron evacuadas para proteger a las personas que estaban manifestando’.

Los manifestantes también notaron la conducta curiosa de algunas personas afuera del Congreso. Algunos estaban en las esquinas, recostados en las paredes, observando, controlando el movimiento.

Una manifestante lo resumía por la tarde.

– Uno no sabe, pero tienen una actitud rara. Y se quedan allí. La primera vez que los observé, mi reacción instintiva fue ver si traían armas. Otros estaban entre los manifestantes pero no participaban en los gritos y cantos, no parecían compartir la indignación de los demás. Varios manifestantes comentaron haber visto personas en las protestas que salían a cada rato a hablar con agentes de la PNC en la esquina de la 9 avenida con la 10 calle.

Otra manifestante, María Eugenia Zacarías, de 28 años, también reflexionaba sobre los intentos del gobierno de Jimmy Morales por intimidar a los ciudadanos.

– ¿Sabés qué pasa? El ambiente está muy tenso. La gente está tan enojada que un fosforito y Dios mío. Nosotros que ya hemos pasado en las manifestaciones en la historia de Guatemala sabemos. Algunos diputados pueden ponerse violentos, como Javier Hernández, Taracena, Galdámez o Delia Back. Pueden salir insultando, hasta empujando. Creo que el pueblo tampoco puede arriesgarse a que vaya a haber una desgracia.

Capítulo 5: “El Pacto de Corruptos se terminó ayer”

Después del repudio nacional y el freno temporal de la Corte de Constitucionalidad a sus decretos que legalizaban la corrupción el 13 de septiembre, los diputados convocaron a una sesión extraordinaria para recular y anularlos.

Durante dos horas se dieron golpes de pecho y dijeron que había sido un error. Julio Ixcamey, el de la UNE que aceleró la Comisión Pesquisidora para que se llegara rápido al Pacto de Corruptos. Orlando Blanco, el jefe de bancada de la UNE que intenta evitar que lo demanden por financiamiento ilícito. O los estandartes de FCN, Javier Hernández, Estuardo Galdámez y Patricia Sandoval. U otros destacados de FCN como el acusado de asesinar a 2 periodistas, Julio Juárez, o el militar retirado Armando Melgar Padilla. O los del MR de Alejandro Sinibaldi. O los de Alianza Ciudadana de Manuel Baldizón. Todos votaron ayer en contra de lo que votaron hace dos días. Si el miércoles fueron 111 votos por el Pacto de Corruptos y 15 en contra, este viernes fueron 130 votos para deshacerlo. 28 diputados no llegaron al Congreso.

 

¿Y asunto resuelto? Los ciudadanos dicen que no.

Exigen la renuncia de todos los diputados o la depuración del Congreso y la salida de Jimmy Morales. Sea porque le quiten la inmunidad por el financiamiento electoral ilícito, porque lo juzguen por el sobresueldo que recibió del ejército o porque renuncie.

Una manifestante, Angélica Pérez, lo resumía:

– Los diputados pactaron para beneficiarse y eso no es una equivocación. Ahora solo están arrepentidos porque se dieron color. Por eso no nos basta lo que hicieron hoy. Tienen que renunciar, pero antes tienen que quitarle la inmunidad al presidente.

***

El desenlace: los antimotines, gases y frustración

A las nueve de la noche, uno de los manifestantes, en un altoparlante en un vehículo, dio un discurso que resumió el sentimiento de muchos de los centenares de ciudadanos, que lo vitoreaban después de una jornada en la que rodearon al Congreso.

– Compañeros, hemos estado en muchas manifestaciones, en 2015 y ahora, y queremos decirles que todos podemos sentir que hemos cumplido. Hoy hicimos que los diputados se recordaran qué es pasar hambre. Hoy hicimos que los diputados se recordaran que el pueblo es el que manda. Hoy mostramos la dignidad que tiene Guatemala. Es decisión de cada uno si sigue o si se va, pero creemos que podernos irnos o nos podemos quedar con la frente en alto.

Poco después de la media noche, después de más de doce horas de rodear el Congreso y ocho horas de impedir que los diputados pudieran salir tranquilos, la tensión acumulada terminó. Agentes antimotines de la PNC llegaron a sacar a los diputados.

 

Los manifestantes reaccionaron rápido e intentaron organizar al grupo para bloquear de la puerta más cerca, cuando llegaron tres buses desde la 9a calle. Decenas de antimotines se acercaban corriendo hacia los manifestantes que intentaban resistir formando una valla humana. En cuestión de segundos todo cambió. El ardor del gas pimienta y lacrimógeno se propagó en el aire y los gritos de los manifestantes ya no eran de indignación y esperanza compartida. Eran de incredulidad y desesperación, rabia y dolor. Los antimotines lograron lo que venían a hacer; dispersar. Más de 12 horas de manifestación pacífica se terminaron en 20 minutos.

 

Una estudiante sancarlista estuvo desde las 11 de la mañana e intenta explicar su sensación a la 1 de la mañana.

– Necesito ubicarme un momento. Teníamos de antemano una impresión como que estaban planificando algo. Pero la verdad no esperaba esto. Los antimotines nos empujaron. Estábamos tratando de dar oportunidad a que las mujeres con niños salieran antes, allí fue donde nos empezaron a bañar a todos con gas pimienta.

La piel alrededor de sus ojos está roja. En sus brazos cruzados tiene la bandera guatemalteca enrollado, empapada por lágrimas, saliva, sudor. Está enojada.

– Hasta el momento se había manejado pacíficamente. Incluso dijimos, si llega un momento en el que nos quieran provocar, no vamos a atacar. Y así hicimos. No estábamos peleando con ellos; toda esta manifestación es por ellos también, por los policías. Lo que hicimos fue hincarnos para detenerlos, pero avanzaron igual. Sin preguntar ni ver si habían niños. Si no me hubiera quitado me arrastran. No se tocaron el corazón con nosotros. Simplemente avanzaron. Vamos a seguir con las protestas, pacíficas, claro, pero tenemos que organizarnos bien. Se hizo mucho más complicado ahora, incluso que en el 2015, porque ahora nos dimos cuenta que hoy sí son capaces de atacarnos. De usar violencia.

En los próximos días y semanas serán determinantes para la resistencia cívica.

Desde la Corte de Constitucionalidad –en donde abogados ya presentaron recursos para saber cómo puede disolverse un Congreso abiertamente delincuencial– y desde las calles.

Todo apunta a que las jornadas de indignación continuarán.

El colectivo Justicia Ya y la Asociación de Estudiantes Universitarios de la USAC (AEU) anunciaron que el próximo 20 de septiembre se convoca un paro nacional, para que la ciudadanía se manifieste contra el Pacto de Corruptos. A este movimiento se sumarán organizaciones sociales y estudiantiles. Quedará por ver si se suman también las de 2015: universidades y grandes empresas indignadas.

Pia Flores
/

Buscadora de las historias invisibles y experiencias con sentido. Antropóloga irreverente y amante de la diversidad, la noche, las auroras cansadas y los cuentos que tardan.


Javier Estrada Tobar
/

Periodista y comunicador. Se formó y trabajo durante casi diez años en Lahora.gt. Apasionado por las letras, el desarrollo humano, la política, las redes sociales, el cuidado del medio ambiente y la buena comida.


Decinos cómo te gusta

Enterarte de nómada

¡Gracias por suscribirte!

(Revisá tu correo y confirmá tu suscripción)

A qué hora te gustaría recibirlo:

Te gustaría recibir sobre:

¡Gracias!


Con qué frecuencia te gustaría recibirnos:

¡Gracias!


Te podés suscribir por ambas vías ;)

Anuncio

Anuncio

8

COMENTARIOS

RESPUESTAS

INGRESA UN MENSAJE.

INGRESA TU NOMBRE.

INGRESA TU CORREO ELECTRÓNICO.

INGRESA UN CORREO ELECTRÓNICO VÁLIDO.

*

    JC mendoza /

    18/09/2017 11:39 PM

    Estoy harto que traten a los indigenas como ciudadanos de quinta categoria. Estoy harto de tanta pobreza, tanta hambre de nuestros niños, tanta violencia, tan poca justicia. Donde esta nuestra Republica? O a caso Dios nos trajo a sufrir aqui en Guatemala? Despierten hijos de puta, corruptos. Lo mejor es una Invasión de los pueblos Indigenas. Que se apoderen de todo el congreso y que realmente representen al pueblo. Es la verdadera fuerza que puede sacar de la miseria a Guatemala. Yo quiero un congreso representativo sin corruptos y casi en su mayoria de indigenas. Que les duela hijos de puta ya han tenido de rodillas al pais por mucho tiempo. Despierten amigos, hacia adelante!

    "Toda la riqueza de Guatemala no vale lo que vale la vida, la libertad, la dignidad, la salud, y la felicidad del mas humilde de sus habitantes" -J. Arbenz

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Moises Avila /

    18/09/2017 11:29 AM

    El congreso es una caldo de cultivo de gente mierda, tipo la vulgar diputada BAC ó el aristócrata abogado Linares Beltranena. De presidente eligieron la última vez al diputado más pendejo para que se dejara influenciar por los planes desctructivos del FCN nación. Hemos tenido en otras legislaturas a el mismo diablo (Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti) que se rasgaban las vestiduras en la fiscalización esperando el momento de sacar la lotería para llegar a webiar a lo lindo en el gobierno central. Estuvo el diputado Árevalo, que durante las manifestaciones del jueves negro anduvo con su capucha organizando gente a favor del relajo que armó el FRG. Hay un chingo de diputados prófugos hoy día que al estilo Sinibalidi (quién también fue diputado) mejor se fueron a la mierda antes de que la CICIG los meta al bote (diputado Ovalle, diputado Rabé, y otros que no recuerdo. El diputado Bossinot, que gracias a don Iván, ya está en el Mariscal Zabala. Del sector privado llegó el diputado Muadi, que hacer pisto que no le hacía falta con su secretaria hicieron clavos. y bla bla bla.
    ¿Y para que fregados queremos congreso? para que nos estén webiando descaradamente, se vayan a esconder con el privilegio de antejuicio tipo Stella Alonzo. Apostamos por nuevas generaciones y nos llega otra joyita como el diputado Giordano, que piensa que el congreso es otra chingadera más en su vida loca y lleva patojas a sacarse fotos.
    Mi reflexión es que el congreso es un ente caro y deberíamos exigirle mucho, de nuestros impuestos sale la plata para que lleguen hacer pendejadas y negocios turbios los políticos aprovechados y todavía se enojan cuando se quedaron encerrados por un clamor del pueblo de depuración.
    No necesitamos tantos diputados, y menos los mismos que ahora siguen ahí de vividores de nuestros bolsillos. El congreso se debió limpiar junto a Otto Pérez MOlina.
    Y si me hacen favor, no los manden a Mariscal Zabala, por los demás casos que van a seguir apareciendo. Son delincuentes comunes y corrientes en sacos caros, carros bonitos y con sueldos (más bonificaciones turbias bajo la mesa)
    A LA DROGA EL ACTUAL CONGRESO DE LA REPÚBLICA, QUE RENUNCIEN!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Ana Espada /

    17/09/2017 12:54 PM

    Recular no es suficiente y no basta en lo absoluto ahora deben salir como lo que son y ser procesados por hacer leyes violatorias a la constitucion y sobre todo porque no responden a lo sintereses del pueblo y de las grandes mayorias de este pais, al igual que el payaso morales, que solo ha demostrado ser un ser totalmente carente de principios, moral, etica y valores, su falsa cristiandad no es mas que un judas que debiera hacer lo mismo que hizo judas cuando traiciono a jesus al igual que los dipucacos. ESTE 20 NOS VAMOS AL PARO Y SOLO LOS QUEREMOS FUERA AJIMI Y A LOS DIPUCACOS O DIPUNARCOS LOS 107 QUE AVALAN LA CORRUPCION .

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Víctor Gonzalez /

    16/09/2017 8:04 PM

    La vieja esa de Chimaltenango se llama Bac y no Back como ha hecho creer. Renegando hasta de sus orígenes.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Walter Adrián Ruiz Pérez /

      16/09/2017 8:09 PM

      Me parece muy buena y oportuna la aclaración. Además de renegada es ordinaria.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

        Marlon Suarez /

        17/09/2017 2:36 PM

        No tiene pedigree!

        ¡Ay no!

        ¡Nítido!

    Saulo Retana /

    16/09/2017 4:12 PM

    Jimmy el fascista, andaba preguntando si todavia se puede adherir al eje del mal. Hitler, Franco, Musolini, Hirohito, Videla, Ubico. Jimmy el estupido.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    ENIO cano /

    16/09/2017 3:50 PM

    Te equivocas al pensar que las personas llegaron a EVITAR los actos protocolarios.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



Notas más leídas




Nuevas secciones