Neto quiere armarse y los vecinos siguen inseguros

Dice Neto Bran que las pandillas, las pistolas, las balas contra el edificio que alberga la Municipalidad de Mixco y las amenazas que sufren los vecinos de la Primero de Julio, no lo amedrentan. Dice que los habitantes del lugar no están solos. Con su acostumbrado y rimbombante manejo de los asuntos municipales, el alcalde anunció que la oficina que administra adquirirá 23 armas de fuego calibre nueve milímetros. ¡Menos mal!

Cotidianidad
Esta es una opinión

Alcalde de Mixco, Neto Bran. Foto: Wikicommons

Neto, tan gozoso y entusiasmado de agarrar al toro por los cuernos, comunicó, además, la contratación de cien personas para integrar la Policía Municipal. Bueno, pensaría uno, está bien que existan más funcionarios para que se dediquen a la seguridad ciudadana. Pero la cosa no termina de cuadrar y empieza uno a desconfiar cuando las notas de prensa que informan sobre el asunto detallan que Neto prefiere, para dicha contratación, a quienes hayan prestado servicio militar.

Y es que el alcalde de Mixco no ha ocultado la fe que tiene en la institución armada para contrarrestar la violencia que sufren los habitantes del municipio. Neto fue el alcalde que presentó, luego del fracaso de la vigilia que montó frente al lugar donde se encontraban los soldados para impedir su retiro, un amparo ante la Corte de Constitucionalidad (CC) con el objetivo de reinstalar el destacamento militar en Mixco. Esa vez, el alcalde se mostró preocupado porque, al abandonar las calles los soldados, éstas serían nuevamente tomadas por los “mareros”.

Estas acciones de Neto Bran no son más que el desarrollo normal de una cadena de sucesos relacionados con la seguridad ciudadana que inició en julio del año pasado, cuando se instaló, pistola al cinto, en uno de los mercados de Mixco con la intención de salvaguardar a los vendedores del peligro que representan las acciones de los extorsionistas.

En esa ocasión, Neto invitó públicamente a los delincuentes, a través de las redes sociales, a enfrentarse directamente con él y no con los vecinos. Lo imaginé respondiendo plomazo a plomazo, muy brincón él, a cada amenaza diligenciada ante el despacho municipal que instaló, por un par de días, en el mercado municipal.

Neto comprenderá y quizá ahí pueda encontrar uno parte de la explicación a la histeria en que ha metido a la administración municipal, que así como el fenómeno de la violencia se compone tanto por los hechos de la realidad concreta como por la percepción de la gente sobre el peligro, la sensación de seguridad es una construcción mental y social que se ha reforzado en este país con la utilización de elementos simbólicos como las armas y los uniformes militares.

Por ello el alcalde de Mixco ha optado, como política municipal de seguridad, la ostentación de las pistolas, la exaltación del Ejército como una institución disciplinada capaz de aplacar el fenómeno de las pandillas y el control como mecanismo disuasivo de la delincuencia. Mientras tanto, la gente normaliza la sensación de incertidumbre y desamparo en las calles, en los parques y, en general, en el espacio público y termina por ignorar las causas estructurales que han permitido que nuestra sociedad alcance altos y alarmantes índices de violencia.

Y entonces repetimos la historia una y otra vez y nos encontramos nuevamente frente a una política, en este caso municipal, que construye la percepción de la existencia de un enemigo que se pierde entre nosotros, que puede estar en cualquier parte y al que es necesario aplacar por la fuerza y la violencia. Y así, del miedo a lo concreto que podría canalizarse como indignación social y de ahí a la transformación y mejoramiento de la sociedad, se pasa al miedo irracional que no provoca otra cosa más que la resignación y, por lo tanto, la reducción de la zona de acción, el abandono del espacio público y el encierro voluntario en la casa de habitación.

Lo que este país necesita es romper con la cultura que se ha construido y desarrollado a partir de la agresión, la amenaza y la desvalorización de la vida humana. Bien haría el alcalde de Mixco en abandonar las armas y la simbología castrense porque bueno, la historia nos ha demostrado que tales cosas no han funcionado para construir una sociedad democrática y en paz.

Ricardo Marroquín
/

Soy periodista, comunicador social, catedrático universitario, con una maestría en Estudios Estratégicos y en proceso de elaboración de la tesis de Sociología. Soy, además de fanático de los rompecabezas de mapas antiguos, cinéfilo y lector permanente de literatura, historia, periodismo y teoría social.


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    Denniz /

    16/06/2017 12:27 PM

    Hablan de algo ficticio como que no existen asaltos, gente muerta, bombas en buses (terrorismo), extorcion o que... la gente que comenta aqui,, viven en recidenciales en donde tienen su seguridad privada y cuando van a trabajar hay seguridad privada en sus edificios... ok reformemos la cultura de la sociedad con libros, educacion, amor a la vida. Pero que hacemos con lo que ya esta contaminado y no quiere reformarse que usted le da un libro y recibe una bala,,,, ustedes estarian de acuerdo que el dia de mañana un hombre asi mate a un ser querido por un reloj o por no seder el paso en la carretera o un secuestro.... armarse no es ir a la guerra. Armarse es prevenir y ganar una guerra mental con sentido subliminal al que quiera atacar...!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    ernesto garay /

    15/06/2017 3:06 PM

    la violencia no se combate con violencia, se combate con libros con escuelas, con educación, cultura, lugares de ocio (recreación) para los jóvenes y niños, con amor en los hogares, con leyes de aborto en mujeres y/o niñas violadas o el derecho a decidir con oportunidades para tod@s en el campo y en la ciudad, un niño non grato es un futuro marero y/o sicario es sencillo de entender aunque no para muchos.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Kelvin /

    15/06/2017 1:40 PM

    La violencia es algo palpable no imaginable en Guatemala ... no soy fan de Neto pero no veo nada de malo en invertir en seguridad, es difícil escribir un buen articulo pero es mas difícil actuar.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Vero Mendoza /

    14/06/2017 2:20 PM

    Mi único comentario es, la inseguridad y violencia son un gran negocio. Quien quiera meterse a ése negoción debe justificar la existencia de un enemigo ficticio contra el que no hay que escatimar recursos.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      ernesto garay /

      15/06/2017 3:08 PM

      excelente pensamiento que es una realidad y quienes son los dueños de las empresas de seguridad, blindajes y demás ??

      quienes dan armas a las estructuras de delincuentes??


      respuesta sencilla

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

      iMorales /

      15/06/2017 11:24 AM

      Exacto__(dicen que cuando RABBE fue ministro, construía el puente, pero si no había rió, también lo hacia_-jejeje)

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!



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