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¿Tan pronto vamos a convertir al feminismo en una religión?

Antes de comenzar, debo aclarar que no soy una ciudadana en el mundo del feminismo. Soy apenas una refugiada del planeta Tierra, sin mucha experiencia por estos senderos del mundo post-patriarcal. Pero el planeta Tierra no es de las expertas, sino de personas como yo que leemos opiniones en las redes sociales y forjamos nuestro criterio a base de nuestras creencias personales, de la coyuntura nacional y también de nuestras carencias.

Somos todas blog feminismo Opinión
Esta es una opinión

El reguetonero Bad Bunny lanzó recientemente el tema "Yo perreo sola" donde se viste de mujer. El puertorriqueño despertó una ola de comentarios.

Foto: Youtube

Como buena latinoamericana, crecí en el seno de una familia católica conservadora, así que desde muy pequeña comencé a creer en la dualidad del bien y el mal. Sabía que persignarse y dar las gracias antes de comer estaba bien y que, por el contrario, desperdiciar la comida era un pecado. Esto lo sigo creyendo.

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Me enviaron a estudiar la primaria y los básicos a un colegio de monjas, que no fue una mala experiencia, pero la memoria del corazón nos hace magnificar los buenos recuerdos y eliminar los malos, decía Florentino Ariza.

Cada lunes por la mañana llegaba ante el sacerdote y le daba mi confesión:

– Ave María Purísima.
– Sin pecado concebida.
– Cuéntame tus pecados.
– Hace una semana que no me confieso, padre. He pecado contra el cielo y contra ti. He mentido, he desobedecido a mis padres y soy muy perezosa.

El padre absolvía mis culpas, como si de verdad el cielo se enfureciera por haberle dicho a mi mamá que no tenía ganas de hacer la cama.

Salía del confesionario, pero me seguía sintiendo culpable. No había podido decirle que a veces, por las noches, sentía una sensación en mi entrepierna, que no se podía aplacar si no terminaba rozando mi cuerpo contra el suave algodón de la almohada.

Y entonces comencé a crecer. Y cuando uno crece, deja de creer.

Comencé a descubrir que el placer no es tan malo, que condenarlo y hacernos sentir culpa por el placer es parte de las herramientas para que las mujeres no seamos libres y plenas.

Descubrí también que los ateos pueden ser buenas personas y hasta hay algunos mejores que otros religiosos. Comencé a saber que no todos ni todas creíamos en lo mismo. Hasta descubrí que podemos creer en lo que queramos.

Hubo un momento en el que dejó de haber espacio para mí en esa religión: “Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. Apocalipsis 3,16.

O sea que una podía ser buena o podía ser mala, pero no ambas, no contradictoria, no libre. Entonces no había espacio para mí, no cupe más.

Conocí el feminismo y fue como una bocanada de aire fresco.

Fue donde encontré que las mujeres de mi edad (tengo 28) en mi continente también sentían culpa por masturbarse, por haber ‘perdido’ la virginidad con alguien que seguramente no lo ‘merecía’. Y más profundo que eso: descubrí que el intento de abuso sexual de mi tío en un Año Nuevo no fue mi culpa, aunque el silencio cómplice de algunos familiares quisiera hacerme creer lo contrario.

El feminismo me hizo ver que soy libre y que tengo derechos.

Y entre esos derechos está que puedo escoger las cosas que me gustan en la sexualidad y en la cama; pero también en el arte, en la música y en otros espacios.

Entendí que lo que siempre me molestó de la religión fueron los extremos. Esas personas que satanizan todo. Como si vieran la cola del diablo metida en cada acto humano que realizaba. Como si no fuéramos seres concupiscentes por naturaleza.

No podía sentirme a gusto con la extrema rigidez de la religión.

Y ahora veo en el feminismo que entre nosotras estamos peleando por qué música, qué escritor, qué cantante, qué programas de televisión o qué películas debemos ver que no insulten nuestras creencias feministas.

Hay algunas de nosotras que están convirtiéndose en guardianas de la ‘moral feminista’.

En redes hay una discusión reciente sobre Bad Bunny y su supuesta lucha por derribar los estereotipos de género. Lo he visto vestirse de mujer y escribir canciones como “Yo perreo sola”.

He leído muchas críticas sobre cómo él se aprovecha de este ‘boom’; algunas críticas me parecen válidas y otras absurdas, ya que lo minimizan solo por su condición de hombre.

No me malinterpreten.

Entiendo que estamos muy emocionadas porque ahora hay más espacios para nosotras en el arte y la cultura, en el deporte. Que tenemos mujeres como Dua Lipa, Rebeca Lane, futbolistas como Megan Rapinoe, entre muchas otras. Pero lo que no entiendo, y es aquí donde me atacarán las expertas, es por qué dictatorialmente tenemos que escoger entre todos los manjares, solamente los que aprueben las guardianas feministas.

Me rehúso. Me rehúso a dejar de leer a Mario Vargas Llosa, a dejar de decir que entre mis libros favoritos está Pantaleón y las visitadoras.

Me rehúso a dejar de escuchar las canciones de Joaquín Sabina y cantar versos como “Tenía la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta”.

Y me rehúso a dejar de bailar las canciones de Bad Bunny y coquetear conmigo misma frente al espejo diciéndome “yo perreo sola”.

Es por eso que escribo este texto: Me rehúso a volver a sentir culpa.

Debemos dejar de buscar la moral en el arte, en el cine, en el sexo.

¿No estará mejor el poder disfrutar de alguna película sin que tenga que dejarnos ‘un buen mensaje feminista’? ¿Nuestra moral es tan débil que una religión o una ideología debe darle aprobación eterna a todo lo que hacemos? ¿No es mejor recordar que en pleno 2020 podemos ser libres, las mujeres tanto como los hombres?.

Que podemos pensar y hacer lo que queramos. Claro, sin dañar al resto (demasiado).

Tú, lectora, lector, no necesitás de mi aprobación. Pero yo tampoco necesito de la tuya. Todas y todos estamos aprendiendo sobre estos cambios de la Tierra que heredamos hacia ese planeta utópico del feminismo, o algo más decente y menos violento a medio camino.

Nos estamos cuestionando y deconstruyendo día a día. Pero yo no quiero demeritar los gustos, ni los aprendizajes del resto.

Amigas, amigos, sigamos buscando el machismo inconsciente en prácticas diarias, en los abusos del sistema patriarcal, en la manera en la que nos relacionamos. Pero no en la música que nos gusta. No en nuestros placeres. No en nuestras contradicciones.

Cuando me preguntan qué religión practico, digo que tuve una formación católica, que la recuerdo con mucho cariño porque es la fe de mis mayores.

Que le tengo fe a tener fe, porque en algo o en alguien tenemos que creer. Pero que la dejé porque no soportaba la dualidad del bien y el mal. Y que desde entonces llevo mis creencias a algo más allá de la religión.

¿Tendré que responder lo mismo del feminismo? Que lo descubrí, que lo recuerdo con mucho cariño porque me hizo ver que podemos ser libres, pero que lo dejé porque algunas feministas me hicieron ver que no había espacio para mí.

¿Tan pronto nos rendiremos ante la extrema rigidez del movimiento? ¿Tan pronto vamos a convertir al feminismo en una religión?.

Nydia Fuentes
/

He dado clases a niños, he editado libros de texto, he sido community manager, gestora administrativa. Voy por la vida equivocando vocaciones. Me encantan los videojuegos e hice teatro varios años de mi vida. Feminista y sabinística. @NyaleFue


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COMENTARIOS

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    Jorge Cabrera /

    17/04/2020 7:46 AM

    Me encantó el artículo, la forma en que te describes desde niña y tus creencias con un lenguaje claro y no difícil de entender. Das un punto de vista sobre una persona que es un artista y que por hacer las cosas diferentes al resto viene a ser muy criticado por sus letras, sin embargo en una fiesta todo mundo lo pide y lo baila. Que bueno que te consideras libre y estoy seguro que con tus palabras inspiras a otras mujeres a alcanzar esa libertad mental deseada

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Mcc /

    16/04/2020 12:57 PM

    ¿Cómo se siguen buscando "el machismo inconsciente en prácticas diarias" si no juzgamos el tipo de contenido que vemos y escuchamos?
    esos contenidos también reflejan la sociedad machista en la que vivimos. No me gusta para nada, pensé que era un sitio feminista.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Gabriel /

    04/04/2020 12:43 PM

    Aún te estás buscando. Ya probaste el feminismo y te das cuenta que es otra forma de dividir no de unir. No seas feminista te podria decir. Pero lo tomarías como que te quiero mandar y no es esa mi intensión. Pero debes darte cuenta que la libertad humana es imposible sin ley. No puede ser que pienses solo en lo que te agrada sin reglas porque a dónde iriamos a parar. Sigue viviendo, el secreto es no rechazar o estigmatizar. Solo conocer aceptar las diferencias y buscar el trabajo juntos. Te propongo un ejercicio de crecimiento. Vuelvete amiga de personas que crees machistas. De un sacerdote y descubre a una mujer machista.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Yohanna Del Aguila /

    31/03/2020 6:20 PM

    "Amigas, amigos, sigamos buscando el machismo inconsciente en prácticas diarias, en los abusos del sistema patriarcal, en la manera en la que nos relacionamos. Pero no en la música que nos gusta. No en nuestros placeres. No en nuestras contradicciones."

    Al indagar siquiera un poco en la academia y comprender la razón del feminismo (del cual entiendo no te represente pero al cual agradeces), se puede visualizar y comprender como a través de las artes también se presenta y representa el machismo "inconsciente" como el que se esta tratando de justificar y normalizar en esta columna, la cual da la impresión que se escribió "desde la emoción" y no de la razón.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    poRtATER /

    31/03/2020 8:56 AM

    Realmente me preocupa un poco que este tipo de contenido esté saliendo publicado, primero por que se nota que la calidad de escritura es pobre y al final el texto no concluye con ideas planteadas, es muy vago el abordaje de todos los temas "controversiales". Me decepciona también que este siendo un sitio feminista no pueda instruirle a sus redactores sobre lo que realmente significa el movimiento feminista, siendo otro planteamiento "políticamente correcto", queriendo llegar a ser "controversial" pero favoreciendo a las personas que rechazan al movimiento feminista.

    Realmente me decepciona como han bajado sus estándares de calidad de contenido para poder tener mas audiencia.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Raul de la Horra. /

    31/03/2020 4:09 AM

    Magnifica reflexión que comparto enteramente. Estás siendo políticamente muy incorrecta por denunciar la "cosificación" religiosa de un movimiento que construye, en cierta medida, su propia destrucción si se convierte en religión, con ayatolas y comisarias guardianas de la "moral feminista". Esto ha pasado con casi todos los movimientos ideológicos y políticos en sus derivaciones extremas, calificadas por Lenín como "enfermedades infantiles". En fin, me gustó tu franqueza y tu frescura. Y la calidad de tu escritura. Chévere! Y gracias.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Víctor lopez /

      31/03/2020 12:16 PM

      Es cierto, son unas abusivas , no respetan a nadie , ni siquiera a don Martín que les dio cobijo... es cierto van camino a la autodestrucción...

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Víctor lopez /

    30/03/2020 4:37 PM

    El feminismo no es una religión, es una secta , donde se mueve el espíritu de jezabel... lo importante es que se dio cuenta...

    ¡Ay no!

    5

    ¡Nítido!

    Karla del Valle /

    30/03/2020 1:45 PM

    Después de mucho aprendí qué... entendí qué... nos damos cuenta que no entendiste ni aprendiste nada del feminismo, pero bueno esta claro que para ti ser mujer es un sentimiento y no una opresión que se da desde que nacemos, aplaudir a violadores con los que te gusta cantar y sentir esa pasión, así como aplaudir a un hombre que cree que ser mujer es tener pechos grandes, peluca y perrera y nos desvirtúa como seres humanos para convertirnos en carne de cañón, que aplaude la explotación de las mujeres a través de la industria de la pornografía, no somos guardianas de nada somos realistas, no como tú que vives en una cúpula donde primero peleas los derechos de machos misóginos y violadores, antes de ponerte del lado de tu propio género... das pena en verdad.

    ¡Ay no!

    5

    ¡Nítido!

      Moisés Berducido /

      30/03/2020 9:55 PM

      A mi me gusta el cine de Roman Polaski (El Pianista es una obra obligatoria de ver) y no por eso dejo de condenar su poca valentía de enfrentar los cargos de violación que pesan sobre él. Me gusta mucho la literatura de H. P. Lovecraft a pesar que era un tipo que era considerado racista en su época y cuyo tratamiento a las mujeres era deleznable. O que decir de cantantes como Whitney Houston, Mike Jager, Elvis Presley o Amy Whinehouse, mucho talento pero unos drogadictos de cuidado que daban ese ejemplo a su fanaticada de manera IRRESPONSABLE y hasta les costó la vida a casi todos ellos. Los gustos de uno no te pueden condenar al repudio, excepto si esos gustos toman parte en actos criminales o violentos.

      Lo que pide ella es que cuando empieza un movimiento con exigencias de "pureza" de algún grupo en especial, entonces corres el riesgo de volverlo una secta y hay muchas sectas o hasta religiones seculares, o que funcionan como tal, tal y fue el caso del comunismo soviético, los randyanos o los de Nxium. Hay muchas feministas que no hacen o participan en escraches, marchas o actos, gustan bailar reguetton o leen a Schoppenhauher.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Kenneth Meza /

    30/03/2020 1:03 PM

    ¡Te adoro! - la forma en que expresas siento que mi mente hablará, muchas veces he buscado palabras para estos temas "Religión y feminismo" tu haz dado en el punto, gracias por llenarme se conocimiento y criterio... Sos grande mujer!! Felicidades.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Nydia Fuentes /

      30/03/2020 4:02 PM

      ¡Te adoro también! Me alegra que te gustara. Abrazote.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Olga Villalta /

    30/03/2020 10:55 AM

    Guardo un texto de hace como 30 años (cuando encontré el feminismo) de Norma Vásquez (mexicana) que plantea tres ámbitos del feminismo: El espacio académico (estudios de género, estudios feministas) que nos permiten profundizar en la condición, situación y posición de las mujeres en el mundo patriarcal. El ámbito político: que es el espacio en el que se protesta, se proponen políticas públicas, leyes. El ámbito cotidiano: que es la transformación de las relaciones en la familia, en la pareja, en los espacios laborales. Así que me parece que hoy han más ambitos en donde podemos recrear nuestra mirada feminista, como el arte, los deportes, el juego. Suelo decir que cuando encontramos esas contradicciones es necesario "nombrar" y debatir con argumentos. Me alegra tu rebeldía pero las viejas también podemos aprender y enseñar. No estoy de acuerdo en que pretendan "autorizar" no se vale. Pero esas mujeres "viejas" feministas (tu no lo dices, pero ya lo he visto en las redes) con aciertos y errores, ayudaron a abrir la brecha para que las niñas venideras tengan menos violencia y puedan desarrollarse.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!







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