Yassmín Barrios: La sentencia por genocidio fue la semilla de nuestra evolución social

Hoy hace cinco años el Tribunal Primero A de Mayor Riesgo encontró culpable de genocidio y delitos en contra de los deberes de la humanidad a Efraín Ríos Montt y lo condenó a 80 años de cárcel. El tribunal estuvo presidido por la jueza Yassmín Barrios, que durante el juicio fue acosada y criticada hasta por su peinado. Cinco años después, conversa con Nómada sobre la histórica sentencia y las consecuencias que tuvo tanto en el país como en su carrera como jueza.

Entender la política P258

Yassmín Barrios, presidenta del Tribunal Primero A de Mayor Riesgo.

Foto: Carlos Sebastián

El despacho de la jueza Yassmín Barrios está custodiado por agentes de seguridad. Adentro hay leyes, sentencias, una computadora y rosas. Hay poco personal en el lugar ya que casi todo el equipo está trabajando en la sala de audiencias ubicada a una pared de la oficina de la jueza. Sus colegas están diligenciando un juicio mientras ella espera en su escritorio un caso que pueda conocer. 

Hace cinco años dictó la sentencia por genocidio contra Efraín Ríos Montt y la absolución de José Mauricio Rodríguez Sánchez. ¿Cómo recuerda ese día?

Yassmín Barrios: Lo recuerdo como un día en el cual se hizo justicia a las víctimas y se devolvió la credibilidad en el sistema de justicia. 

Durante el tiempo que duró el juicio no solo juzgó, también fue acosada y juzgada por algunos medios de comunicación. ¿Cómo recuerda esa parte?

– Podríamos decir que fue un debate en el que tuvimos que luchar contra diferentes actores de carácter externo, pero en ningún momento nos apartamos del aspecto principal, que era el debate, el juzgamiento de los acusados y las peticiones de las partes. Nos mantuvimos centrados en lo importante.

En el juicio se expusieron públicamente las atrocidades del conflicto armado interno. ¿Cómo recuerda eso y cómo cree que ayudó a la sociedad y a la concepción que la gente tiene de la justicia?

– Se dio una oportunidad para que todos los guatemaltecos conocieran la historia reciente de nuestro país. Se escuchó a las víctimas, se escuchó sus testimonios, se escuchó los peritajes y las pruebas documentales y científicas. Eso permitió que el pueblo de Guatemala se enterara de lo que pasó en el conflicto armado, especialmente de 1982 a 1983. Se contribuyó también a que los ciudadanos tuvieran la capacidad de reaccionar; me parece que fue la semilla de la evolución que se ha dado en los últimos años en nuestra sociedad. Esa capacidad de manifestar, de expresarse con libertad, de perder el temor, de asumir el rol como sociedad, de ser independientes. Hubo un despertar por parte de la sociedad, un empezar a caminar hacia la defensa de sus derechos y también del respeto de un Estado de Derecho. 

¿Qué hay de la polarización que despertó el juicio?

– Yo creo que eso lo manejaron más que todo a nivel mediático. Realmente una polarización como la que se hizo ver yo creo que no se dio. Injustamente se acusó al Tribunal de polarizar a la sociedad y no es cierto, nosotros simplemente estábamos juzgando un caso y respecto a ese caso se dieron diferentes ideas, como ocurre en cualquier grupo, en cualquier sociedad humana. Cada quien tiene derecho a opinar.

Más que una polarización yo lo vi como una oportunidad de libertad de expresión, tanto en las redes sociales, como en los diferentes medios de comunicación, la personas dieron su opinión y, aunque no conocieran temas de derecho, se atrevieron a opinar.

¿El juicio por genocidio hizo que la justicia y los casos dejaran de ser discusiones de abogados sino de toda la sociedad?

– La justicia es un valor esencial dentro de una sociedad y que los ciudadanos pongan atención de lo que está ocurriendo en el sistema de justicia es importante. Genera madurez y crecimiento, más allá de lo que en forma general se pudiera pensar. 

¿Cómo impacta esa sensibilidad a una sociedad? ¿A qué nos acerca?

– A un mayor entendimiento entre las personas, a mayor crecimiento intelectual, cívico, institucional. Cuando las personas tienen tiempo más allá de sus ocupaciones habituales, para dedicar atención a aspectos de la sociedad eso significa que se está creciendo y evolucionando, se está cambiando. Se está perdiendo el temor, que ha sido algo que ha acompañado a los guatemaltecos durante muchos años.

Aunque la sentencia fue anulada 10 días después por la Corte de Constitucionalidad, las víctimas siguieron con la lucha por la justicia y pese con todas las dificultades en el caso, están declarando, están detrás de una sentencia. ¿Qué piensa de esto?

– Las crisis sirven para crecer y siempre que se da una se produce crecimiento en las personas. Ahora los usuarios del sistema de justicia tienen más expectativas, cada vez hay más fiscalización del trabajo que realizan los funcionarios en las instituciones. Aun cuando el resultado haya sido una anulación, ellos siguen buscando sus derechos y eso sirve no solo para ese caso, sino para todos los demás.

A mí me pareció muy hermoso que la sociedad, independientemente de sus ideas, pudiera expresarse. Me parece que hemos crecido como país, cada vez las personas se preparan más. Es importante decir que los jóvenes de ese tiempo no han pasado por los problemas que se pudieron dar en ese momento histórico (conflicto armado interno), su reacción es diferente porque crecieron en una etapa democrática.

¿Qué pensó de la resolución de la Corte de Constitucionalidad que anuló la sentencia?

– La respeto pero no la comparto. Nuestro sentir (del Tribunal) está contenido en la sentencia que dictamos. Ha pasado el tiempo y sigo pensando lo mismo.

¿Qué consecuencias sufrió como jueza después del caso?

– Fueron muy fuertes, de conocimiento público. Me demandaron injustamente en el Tribunal de Honor en el Colegio de Abogados. Creo que eso no es correcto, no es la forma en que se debe actuar. Los fallos se deben respetar y accionar en la vía judicial. No se debe utilizar al Colegio de Abogados como un mecanismo para afectar la actividad de los jueces. Tienen que respetar, si alguna persona no está de acuerdo con los resultados puede acudir a las instancias correspondientes, no utilizar las denuncias basadas en hechos falsos para reprimir a los jueces y vulnerar su independencia judicial. Es impropio, inadecuado, y poco ético.

Otra consecuencia más visible es que bajó el volumen de casos que envían a este Tribunal a partir de esa sentencia.

¿Cree que ese es un castigo por haber emitido esa condena contra Efraín Ríos Montt?

– Podría verse como una forma de evitar que juzgue otros casos de similar naturaleza o de otra índole. En alguna medida es una limitación mi independencia judicial y mi derecho al trabajo.

¿Qué tipo de casos recibe ahora?

– En los últimos años con mis compañeros nos hemos especializado en atender a los señores mareros. Eso es lo que usualmente nos mandan. Es muy raro que nos manden un caso que no sea extorsiones o asociaciones ilícitas. También nos mandan casos en los cuales ya dictamos sentencia, eso nos obliga a excusarnos de conocer porque ya hemos emitido un criterio.

¿Eso implica que tengan una menor carga de trabajo?

– Sí porque se tiene que integrar el Tribunal con otros jueces.

¿Antes de la sentencia por genocidio en qué casos dictó sentencia?

– En el caso Las Dos Erres y Plan de Sánchez (masacres durante el conflicto armado interno). Además del asesinato de los parlamentarios salvadoreños y la primera parte del caso Rosenberg. Hemos juzgado casos del presente y del pasado.

De 20 casos que ha recibido el Tribunal de Mayor Riesgo A, Yassmín Barrios solo puede diligenciar 10 porque en el resto ya dictó sentencia. La jueza, en varias oportunidades envió escritos a la Cámara Penal para que se afinen los criterios para distribuir los casos en los juzgados. Hace un mes, el pasado 10 de abril, los magistrados Josué Baquiax, Delia Dávila y Rafael Rojas le respondieron que “analizarían” la situación.

 

 

 

Jody García
/

Periodista. También lectora y pintora. Trabajó dos años en Diario La Hora cubriendo el sistema de justicia. Llegó a Nómada por el futuro. @Jody_Garcia_


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    Luis Paraiso /

    21/05/2018 7:43 AM

    El genocidio es un delito internacional que comprende «cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal». Estos actos comprenden la «matanza y lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo, sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial, medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo, traslado por la fuerza de niños del grupo a otro grupo». Me parece que la populacion guatemalteca se distribuye asi 40% mestiza, 39% indoamericano El resto oringen europeo, blanco o criollo cuando le represion es ejercido a los dos primeros esto entra ya en el cuadro de genecidio y no es cuestion de ser de izquierda o de derecha que a estas alturas no quiere decir gran cosa es una cuestion de HUMANIDAD todas las acciones citadas al inicio se dieron en Guatemala, por lo tanto se le debe llamar GENOCIDIO. Cualquiera que haya sido nuestra ubicacion en este desastre desde el punto de vista HUMANO la unica opcion era declararse en contra de este acto. Me parece que desde el punto de vista juridico cualquier persona que haga una apologia de este desastre es un revisionista y de igual manera puede ser llevado a los tribunales, el negacionismo voluntario e idiologico es un crimen de igual manera.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Fernando Ortiz /

    18/05/2018 3:55 PM

    Srita Jody Garcia: por la foto que usted presenta es joven, yo tengo 57 años, soy Ing. Agronomo, estudie 2 años en la San Carlos 79 - 80 y fui obligado en muchas ocasiones a asistir a asambleas de la AEA donde había un adoctrinamiento revolucionario, estaba la guerra en Nicaragua y comenzaba en El Salvador, los estudiantes universitarios nos alienaban con propaganda de izquierda, en fin lo que quiero decirle es que bajo la tutela de Cuba nos adoctrinaban con un odio hacia el capitalismo, la guerrilla en Guatemala era muy fuerte, en 1980 tuve la oportunidad de ir a Jacaltenango, Huehuetenango y solo pasaba uno Huehuetenango había una gran manta donde decía territorio libre, la población civil vivía un temor grande, la guerrilla acaudillada por militantes cubanos y nicaragüenses sembraban el temor en el área rural, fueron usados como escudos humanos, no le importaba nada estas personas, su filosofía era maoísta, no importaba comprometer a gente inocente, cuando llegaba el ejercito huían y permitían que el ejercito cometiera las grandes masacres que se han estado ventilando en los tribunales con parcialidad izquierdista, desde la fiscal Claudia Paz y Paz, hasta su supuesta paladina de la justicia Jazmin Barrios, Rios Mont y muchos otros militares deben ser juzgados por atrocidades y matar miles de gente inocente pero no por genocidio, este crimen en Guatemala no existió, aquí hubo una guerra fratricida, yo viví mi juventud con el temor de ser comprometido por la guerrilla, afortunadamente nunca pasó, ya que lo obligaban a los estudiantes a participar en actividades fuera de lo competente al estudio, la guerrilla fue la que comprometió a gente inocente en el interior del país especialmente en el triangulo Ixil, para ser imparcial hay que oír y entrevistar a gente común, no a lideres que tienen sesgo en sus opiniones, y para impartir justicia no debe haber sesgo ideológico, Claudia Paz y Paz, Jazmin Barrios, Helen Mack, Mario Polanco, Danel Pascual, Bernardo Caal, etc, no son referente de justicia en Guatemala, le recomiendo que vaya con la gente comun de unos 55 a 65 años y vera que tengo razón, saludos

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Marlon Suarez /

    11/05/2018 1:51 PM

    No entiendo como estos zurditos se empecinan en decir y asegurar: "La Condena por Genocidio".
    Para principiar, en Guatemala no hubo tal genocidio, fue una guerra interna con excesos de ambos bandos, punto.
    Luego, no hubo tal condena por qué el proceso fue retrotraído a cierta etapa, por lo que todo lo actuado de ese punto en adelante quedo sin efecto. Tan difícil de entender?

    ¡Ay no!

    5

    ¡Nítido!

    Adolfo mejia /

    10/05/2018 5:27 PM

    La única semilla que sembró con esa sentencia de un delito inexistente fue que tarde o temprano todos pedirán rresarcimiento al estado y eso lo pagaremos todos..otra semilla fue la del divicionismo y seguir luchando con los muertos

    ¡Ay no!

    8

    ¡Nítido!



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