A mí me fue bien con un amigo con derecho

La investigadora Heidi Reeder, de Boise State University, entrevistó a 300 personas y les pregunto si habían tenido amigos con derecho. El 20 por ciento de los hombres y mujeres dijeron que sí, y entre ellos, el 76 por ciento dijo que la amistad se fortaleció.

Cotidianidad amigos con derecho feminismo n789 Opinión P258 sexo
Esta es una opinión

Imagen: Tute

Todo el mundo piensa que los amigos con derecho acaban mal, que siempre hay daños emocionales. A mí no me pasó.

Cuando lo conocí lo vi como a uno de esos hombres guapos que se pasean por la vida siendo una hermosa parte del paisaje, pero que los observo desde mi ventana, una ventana muy mía y sin querer invitarlos.

Una noche llegué a su apartamento. Él me había invitado a cenar. Una cosa llevó a la otra. Siempre hubo atracción física y ese día la tensión se quebró luego de un par de copas de vino y unos trocitos de queso.

Ambos estábamos en una zona gris, él se iba de viaje al día siguiente. No nos vimos en un buen tiempo. A veces nos escribíamos. Nos volvimos amigos.

El tiempo pasó y nos encontrábamos en los bares de la ciudad y, como siempre, luego de un par de copas yo paraba en su casa. Teníamos buena conversación, hablábamos de nuestras vidas, comíamos y bebíamos rico, la pasábamos muy bien. Pero nunca nos enamoramos. Lo que teníamos se transformó en cariño. Éramos amigos con derecho y nos funcionó tan bien que duró varios años.

No pasaba todo el tiempo. Incluso tuvimos relaciones cada uno durante esos años. La constante era la amistad, el sexo sucedía de vez en cuando; cuando se podía, supongo. A veces me resultaba más como un dulce abrazo luego de un rechazo amoroso. Y el sexo con un nigeriano era asombroso, debo decir.

Los años pasaron, la amistad perduró, el sexo se acabó porque él se regresó a su país. Aún nos escribimos. Ya no como amantes pero con el balance perfecto de cariño y amistad.

Antes de que se fuera lo vi una vez más. Me quedé la noche y durante el desayuno repasé toda nuestra historia, agradecí la amistad, las palabras y los libros compartidos.

No le he vuelto a ver. De vez en cuando manda saludos desde Nigeria.

A mí me funcionó una amistad con derecho. ¿Por qué no habría de hacerlo?

Daniela Castillo
/

Joven veinteañera aficionada a los elefantes, el chocolate, los libros y el cine. Estudió ciencias de la comunicación pero no es la carrera la que define su profesión. Es feminista, vegetariana y a veces pareja, pero sin ser extremista en ninguna de las tres.


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    SJ /

    02/02/2015 1:04 PM

    Desde hace 7 meses estoy en una situacion similar. Nos vemos, la pasamos bien y de vez en cuando hay sexo. Es complicado al principio, creo que por la mentalidad que nos encuadran como mujeres, de "putas" por estar con una o varias personas sin compromiso, o el simple hecho de no "ser tomadas en cuenta para algo formal". Por qué tiene que ser formal siempre? No se puede ir dando, o será que no se va a dar nunca y solo queda en algo pasajero?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    EE /

    02/02/2015 2:25 AM

    Tener sexo con un amigo y pasarla bien no es inmaduro, a ninguna edad.

    Inmaduro es no poder comprender que cada relación no tiene porque ser el gran romance a puro tubo. Creo que la mayoría de las mujeres hemos internalizado esa idea y después nos damos el gran sopetón pero hay tiempo para cada cosa...

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Mística /

    01/02/2015 8:55 PM

    Qué rollo, va. Claro que es "conveniente". Una relación basada en una atracción, sin compromisos ni nada de eso que estorba, siempre va a ser "conveniente" y hasta "satisfactoria". Pero de eso a equipararse a amor, pues está difícil. Se entiende que a los veinte años la autora ande buscando aventuras, allá ella. Ya llegará la madurez (que no es la misma de la que habla Luis) y su visión será otra.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Luis /

    30/01/2015 6:13 PM

    Yo tuve un par de experiencias de amistad con derecho, la primera termino siendo sesastrosa, la otra no fue mal, pero no dejo de ser algo casual y después termino. Supongo que funciona cuando ninguno de los dos pone sentimientos y hay bastante madurez, pero no siempre se da.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    José /

    30/01/2015 2:50 PM

    Comparto mucho del comentario de Byron... de la historia que cuenta Daniela me pasó algo así de parecido que fue corto y se acabó por un viaje... hoy día esta persona volvió y nos hablamos y llevamos bien aunque ya no volvimos a ser "amigos con derecho" ambos decidimos dejar eso en el pasado sin siquiera volver a comentarlo conscientes que hoy nuestras vidas transitan en situaciones distintas a las de esos años pasados...

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Jose Byron Gonzalez /

    30/01/2015 1:06 PM

    La verdad es que hay mil maneras de encontrar la felicidad o algo parecido a ella, eso de que "solo en el matrimonio se debe o se puede" como que ya no. Yo comparto la buena fortuna de haber encontrado una amiga asi y de alli conclui que la felicidad no es un estado permanente, sino momentos compartidos asi. Porque el "amor verdadero" me resulto demasiado lleno de condiciones y paranoias,

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



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