Ayudar o tomarse fotos mientras se “ayuda”

En Guatemala somos muchos los que queremos ayudar. La mayor parte de los guatemaltecos con los que he hablado en mi vida han expresado un deseo de hacer algo para que salgamos adelante. Todos hablan del enorme potencial que tenemos, de nuestra gente tan trabajadora, de nuestros recursos naturales. No estoy aquí para decir que estoy en desacuerdo con ellos. Yo también creo que tenemos muchísimo potencial como país. Yo también tengo un deseo enorme de ayudar a que salgamos adelante. Pero el problema no está en el deseo de ayudar, sino en la forma de concretarlo.

Cotidianidad Opinión P369
Esta es una opinión

Cuando estaba en el colegio, todos los años llevábamos a cabo algún tipo de “obra social.” Fuimos a pasar un día con niños huérfanos, ayudando con su cuidado y jugando con ellos. Estuvimos una tarde llevando a cabo diversas actividades para aprender jugando con niños cuyos papás trabajan en el basurero de la zona 6. Irónicamente, llevamos a cabo un proyecto de seminario sobre desarrollo sostenible. Los resultados probablemente fueron nulos. Nunca sabremos, no tuvimos que darle seguimiento ni medir su impacto.

Para mi, las experiencia fue poco formativa. No fue más que una bonita experiencia con mis compañeros y una oportunidad de hacerme sentir bien y alimentar mi complejo de salvadora. Algunos dirán que los proyectos los ayudaron a ver la realidad del país, un vistazo superficial. Imagino que para las personas a las que queríamos ayudar, estos momentos significaron aún menos, tal vez un día de manos extra a lo sumo. Por ende, aunque el deseo de ayudar estaba presente, el impacto de nuestra ayuda seguramente fue nulo o negativo.

Idealmente, una experiencia de voluntariado crea una situación de ganancia para ambas partes. Las comunidades o establecimientos que abren sus puertas a los voluntarios esperan resultados tangibles y comprobables que sean parte de una meta de desarrollo a largo plazo. Los voluntarios esperan una experiencia gratificante por medio de probar ser útiles para la comunidad con la que están colaborando, siempre priorizando las necesidades de la misma y proveyendo conocimientos o habilidades previamente inexistentes en el lugar. Ambos grupos esperan participar en una experiencia de entendimiento mutuo por medio de la cual se creen relaciones de comprensión y aprecio.

No obstante, los voluntarios que participan en programas no sostenibles muchas veces no tienen ninguna habilidad previa útil para el establecimiento o comunidad, por lo que prueban ser una carga y no una ayuda. Los voluntarios que sí tienen alguna habilidad previa útil a menudo se presentan con una actitud de ser el proveedor de cambio y sabiduría, una actitud alimentada por la falta de conocimiento, que imposibilita la creación de relaciones entre ellos y los agentes comunitarios y el traspaso de conocimientos Lo peor es que muchos programas de voluntariado no se preocupan por esta falta de habilidades ni por proveer competencia cultural ni una comprensión amplia de los problemas de desarrollo,  ya que existen para proveer una experiencia y no necesariamente para ayudar. Carecen de investigación previa sobre la utilidad de su intervención, de materiales educativos y de evaluaciones de impacto para sus proyectos. El resultado de esto es una llana experiencia de voyeurismo para los voluntarios en la cual se refuerzan estereotipos colonialistas sobre la pobreza y el subdesarrollo, continuando de esta forma las relaciones de “ellos” y “nosotros” y las nociones paternalistas. Las comunidades no se benefician y en el peor de los casos se ven  afectadas,  por lo que el voluntariado no sostenible frustra su propósito.

¿Cuál es la solución? Comprometernos a ayudar, pero en serio.

Dejemos de participar en actividades de ayuda comunitaria para llenar nuestros currículos o sentirnos mejor con nosotros mismos. Empecemos a ayudar para entender que el desarrollo comunitario significa colaboración y no imposición; significa escuchar y tomar en cuenta. Y para ayudar primero tenemos que comprender las necesidades que los actores comunitarios nos plantean como existentes. Empecemos a ayudar para formar vínculos y dejar atrás estereotipos, para adquirir entendimiento cultural, para aprender. Empecemos a ayudar para crear beneficios a largo plazo, para crear desarrollo sostenible y verdadero conocimiento.

Apoyemos solamente programas, organizaciones e instituciones que demuestren trabajar en pro del desarrollo sostenible. Exijamos a las instituciones que facilitan oportunidades de voluntariado hacer un mejor trabajo. Exijamos que hagan las investigaciones necesarias para crear intervenciones comunitarias y sostenibles. Exijamos que ellos se eduquen y nos eduquen sobre el panorama general del país y la comunidad, sobre los factores que contribuyen a la pobreza y la desigualdad. Exijamos investigación sobre el impacto de sus programas.

Empecemos a ayudar para verdaderamente beneficiar a otros.

Mariela Figueroa Lam
/

Feminista. Atea. Estudiante de política y economía porque le apasiona la gente y lo que la motiva a actuar. Amante de las oraciones cortas y la puntuación tajante. Cree en su país porque cree en la lucha constante. Trabaja en FUNDEGUA porque cree en su país (www.fundegua.org).


Anuncio

Hay Mucho Más

No te perdás las últimas publicaciones de Nómada

¡Gracias por suscribirte!

(Revisá tu correo y confirmá tu suscripción)

A qué hora te gustaría recibirlo:

Te gustaría recibir sobre:

¡Gracias!


Con qué frecuencia te gustaría recibirnos:

¡Gracias!


Anuncio

9

COMENTARIOS

RESPUESTAS

INGRESA UN MENSAJE.

INGRESA TU NOMBRE.

INGRESA TU CORREO ELECTRÓNICO.

INGRESA UN CORREO ELECTRÓNICO VÁLIDO.

*

    César A. /

    05/10/2016 5:52 AM

    Buen artículo, para empezar, a parte de proyectos autosostenibles, hay que apoyar instituciones que no tengan gastos operativos, que el 100% de apoyo llegue al destinatario final y no que utilicen el 70-80% en comprar vehículos de doble tracción y estadías en hoteles para 'planificar'.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      P. Choy /

      05/10/2016 12:53 PM

      También las "asesorías y consultorías de las ONGs" que al final se comen el presupuesto de los proyectos comunitarios y solo engrosar sus activos los dueños de las ONGS, allí se pierde el dinero de las comunidades que buscan la auto sostenibilidad

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

      David /

      05/10/2016 10:48 AM

      Eso no es nada, hay organizaciones que para "convivir con el equipo" gastan miles de dolares en viajes a lugares exoticos, y los que donan no tienen idea que su ayuda de buena fe es usada para darle el viaje del año a los directivos.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

      J.C. /

      05/10/2016 8:46 AM

      Vehículos de doble tracción que sirven para llegar a las comunidades.

      Ahora lo de las estadías en hoteles para "planificar" si comparto tu opinión.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    José Alfredo Calderón /

    04/10/2016 4:27 PM

    "... para ayudar primero tenemos que comprender las necesidades que los actores comunitarios nos plantean como existentes. Empecemos a ayudar para formar vínculos y dejar atrás estereotipos, para adquirir entendimiento cultural, para aprender. Empecemos a ayudar para crear beneficios a largo plazo, para crear desarrollo sostenible y verdadero conocimiento." Me encanta que las voces jóvenes digan presente e iluminen el sendero para poner los puntos sobre las íes en forma puntual, precisa e irreverente. Mucha vida Mariela!!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Julio Gallardo /

    04/10/2016 1:35 PM

    Muy bonito mensaje, gracias

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    P. Choy /

    04/10/2016 11:17 AM

    Qué bonito tu artículo, muy bueno felicidades así es hay que ser auténtico y real y ayudar de corazón y de fe real, no ser un perfil de moda.

    Un periodista escribió que vivimos en tiempos de la "dictadura de la hipocresía" y castigamos y excomulgamos con severo odio al que es franco o sincero, refiriéndose a que solo a aquellos que utilizan lo políticamente correcto aunque estén equivocados, y los que son auténticos y ven y piensan fuera de la caja a veces son discriminados por no estar en la misma corriente.

    Al fin un buen articulo felicidades

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    David /

    04/10/2016 8:59 AM

    Concuerdo que no hemos podido salir de la "ayuda" y ser cooperantes reales. Pero tambien es verdad que existen organizaciones y personas que viven del "Negocio de la ayuda" y te queman el deseo de ser parte de de esa corriente.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

      J.C. /

      05/10/2016 8:49 AM

      De acuerdo. Lamentablemente la Asistencia Humanitaria, muchas veces, es un medio para que mafiosos y corruptos saquen su tajada.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!



Notas más leídas




Secciones