El racista que llevamos dentro

Estoy saliendo de un restaurante español en el centro de Frankfurt en el que no me dejaron permanecer. Juega Alemania contra Italia y en medio del frenesí no hay más lugar que los bancos de una barra frente a una pantalla de televisión. Intento sentarme pero, aunque los lugares están libres, dos tipos rubios salen al paso a decirme que ya no hay espacio. Por más que pido explicaciones, la única respuesta que obtengo es “no se puede”. Y me terminan botando.

Cotidianidad Opinión
Esta es una opinión

Escena de Family Guy, serie estadounidense

Debo decir que si bien antes de llegar al país de las cervezas y las salchichas tenía mis reservas, las personas han resultado ser en exceso amables. Sin embargo, fui víctima de discriminación, ¿el trasfondo? No regresé para averiguarlo, salí del local luego de vivir una de las escenas más agrias de mi vida.

Recuerdo la Zona Viva cuando, antes de una gran balacera que conmocionó a toda la gente “bien”, era uno de los centros de la vida nocturna. Recuerdo cómo en los lugares exclusivos no dejaban entrar a muchas personas. En su mayoría de origen maya.

A nadie que yo viera le negaron expresamente la entrada a un bar por ser indígena. Pero sé qué inventaban excusas: “está lleno”; “el cover para entrar es tal cantidad”, aunque no fuera cierto; “no aceptamos cierta prenda” (tenis no, pantalón de lona no y una larga lista de noes siempre disponibles).

Pero seguro cuando se daban la vuelta y se iban, proseguía algún comentario denigrante. Desde el “indito” con cariño, hasta “este indio cerote”. Algunos reparábamos en este tipo de actitudes y no hacíamos nada, pensábamos que no era nuestro problema, que ya era suficiente saber que tienes que esquivar algunos riesgos de la noche como para confrontar un cadenero (bouncer) que te podría partir la madre. Sólo quedaba la inercia del silencio. La complicidad de callar.

Después de caminar un buen tramo me pierdo en las calles que rodean la estación central del tren de la ciudad. El juego sigue empatado y el bullicio se eleva con cada llegada del equipo local. De pronto, entre una acera y otra, el escenario cambia: las banderas que cuelgan en los bares y restaurantes no son más las de Alemania, sino las de Turquía. Siento que he cambiado de país.

Decenas de jóvenes, negros y árabes abarrotan desde las banquetas los locales que tienen televisión. Inmigrantes y descendientes de inmigrantes, tan alemanes como el resto, miran el juego. Resulto viendo el tiempo extra en un restaurante de la estación en donde venden la cerveza más barata. Las mesas están colocadas al aire libre en dirección a una pantalla gigante. El resultado del partido puede ser la diferencia entre un frenesí o un sepelio.

Llega la primera cerveza al mismo tiempo que un indigente negro en estado de ebriedad se aproxima a la pantalla para alentar al equipo nacional, impidiendo que el resto de personas vean el partido. Ante miradas expectantes, una mesera alta y fuerte interviene para sacar al tipo del lugar a regañadientes. Lo intimida y se dispone a salir hasta que unos jóvenes blancos lo invitan a sentarse junto a ellos y se vuelve el hazmerreír de los presentes.

Otro grupo de comensales, alrededor de diez jóvenes negros, observa en otra esquina. En contraste con los demás presentes, son los más silenciosos del lugar. A pesar de que es un partido pasan casi desapercibidos. Se limitan a ver; hasta que llegan los penaltis.

Lorenzo Insigne toma el balón para colocarlo en el punto de penal y pareciera que toda Alemania se tensa. Con un certero tiro a la izquierda del portero resuelve con éxito el inicio de una loca tanda de penales que terminará en muerte súbita. Con cada gol de Italia los chicos de piel oscura celebran. Es difícil ponerme en sus zapatos, pero supongo que tienen sus razones para desear la derrota del país en el que viven. Un gusto que no les llegaría esa noche.

En tanto, veo gente comentar sobre sus actitudes. Una ecuación impuesta por una sociedad que resulta difícil de entender. Si no eres blanco y le vas a Italia, eres un resentido; si eres blanco y le vas a Italia, sólo eres un excéntrico o tu novia es italiana; si no eres blanco y le vas a Alemania, eres un alienado; si eres indiferente, deseas permanecer marginado; si deseas que tu selección sea tan multiétnica como tu país, te equivocaste, esto mismo pasa con el gabinete de gobierno.

En los últimas décadas la cara de este país cambió, seguro no al mismo tiempo que la élite.  Ahora, ¿qué pasa en un territorio en el que los nuevos llegaron hace 500 años? ¿Habrá alguna vez un presidente indígena? Hay quién prefiere buscar una excusa dentro de una larga lista de noes.

Juan Luis García
/

Dejó una vida tranquila para irse al otro lado del Suchiate. Cuando llegó a la CDMX aún pensaba que el picante le quita el sabor a la comida. Hasta ahora las salas de redacción han sido su trinchera. Escribe para entender.


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    HOYPORHOY /

    21/07/2016 9:58 AM

    Muy mal escrito tu artículo, lo único rescatable es el debate que genera del tema, aunque no dejas claro si el debate lo quieres centrar en Alemania o en Guatemala. En todo caso el racismo solo demuestra ignorancia, aunque ojo, eso no quiere decir que las personas de otras etnias puedan tener costumbres o formas de pensar distintas, lo importante es aceptarlas y tolerar. En nuestro país tenemos siglos de racismo y no solo "contra el indígena", sino contra todo lo que sea diferente. Se discrimina al indígena, al ladino, al pobre, al feo, al bonito, al gordo, al flaco, al inteligente, al idiota, al presumido, al humilde, al colocho, al pelo lacio, al religioso, al ateo, a la mujer, al hombre, entre ladinos, entre indígenas, entre estudiantes, entre compañeros de trabajo.... la lista es infinita. Eso es porque lamentablemente nuestro nivel cultural es ínfimo y no hemos invertido, como política de estado, en acrecentarlo. En Guatemala el racismo y la discriminación la vivimos todos, no solamente el indígena. He visto comentarios acá en donde, pretendiendo defender al indígena, se discrimina al ladino u a otro grupo. El racismo y la discriminación es una línea muy delgada.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    hannes /

    20/07/2016 2:20 AM

    Soy de frankfurt y he financiado mis estudios siendo mesero.

    En mi ciudad no vas a encontrar el racismo o la discriminacion tan abierta como en guatemala.
    Frankfurt es una ciudad pluricultural y multietnico. Por tener un aeropuerto muy importante a escala internacional y por ser un centro financiero europeo (solo londres es mas importante) tenemos gente de todo el mundo.
    Ademas en alemania todo es mas mezclado. No hay barrios olvidados como por ejemplo en francia y por eso hay menos presión social.
    He trabajado en un bar y les aseguro que a nadie se discrimina.
    Si hay un partido de futbol hasta para mi es dificil encontrar un lugar y muchos bares aceptan reservaciones así que es casi imposible encontrar lugar a ultima hora. A mi me ha pasado y soy de frankfurt y soy blanco y rubio. es normal aqui.
    La mama de mi hija es de mazate y tiene razgos mayas y nunca le vieron rara o le hicieron sentir mal.
    Eso no quiere decir que alemania es perfecto y existen otros partes del pais donde se encuentra más racismo abierto y la gente es mas ignorante.
    No olviden que al fin es una pregunta de poder. En guatemala temen a los indigenas porque no quieren perder sus privilegios, en los estados unidos temen a los guatemaltecos y en alemania temen a los arabes. el racismo y la discriminacion es una enfermedad que encuentras en todo lado....
    pero no en frankfurt ;)

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    PAPAZOPAPAZ /

    18/07/2016 9:39 PM

    La cultura guatemalteca es racista, se nos enseña consciente u inconscientemente a ser racistas. Podemos dar cuenta de nuestro racismo cuando asociamos malas características o actitudes (poca higiene, ignorancia, excesos, mala educación) con ser indígena en vez de asociarlo con ser pobre, en el peor de los casos se asocia el ser indígena con ser pobre por default.
    Muchos acá creerán que no son racistas pero han cometido esa falta consciente u inconscientemente cuando:
    -decís "no seas indio/como sos de indio, pareces indíto" al referirse a la necedad de alguien.
    -tratas de "vos" a alguien como si lo conocieras de años aunque sea la primera vez que le hables solo por el echo de ser indigena.
    -tratas de "chino" a toda persona que encontrás ya sea en la tienda, en la venta de shucos, o al lustrador que te limpia los zapatos toda vez sea indigena hasta te cuesta darle las gracias.

    lo anterior por mencionar algunas. Cada uno debe ver en su interior y darse cuenta de cuanto y como ha cometido racismo ya sea consciente o inconscientemente y tratar de cambiar estas COSTUMBRES APRENDIDAS. nadie nace racista.

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!

    P. Choy /

    16/07/2016 9:04 PM

    No hay que confundir racismo o discriminacion en bares de bolos viendo un partido, yo he entrado a MiniMarkets de gasolineras y he visto gente escupiendo el suelo bolos, y no me a gustado y a veces he querido que los saquen por respeto. En cualquier lugar donde venden licor siempre habrán problemas y si esperas que allí sea como una biblioteca donde todos son iluminados en su desempeño social creo que tú estás en el lugar equivocado...

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

    alfonso villacorta /

    16/07/2016 7:56 PM

    el solo hecho de buscar un bar para ir a ver un partido de futbol ya es para replantearse su identidad, maxime si está de paseo o de turista, puesto que habría mil cosas más importantes y productivas para aprovechar el tiempo y la oportunidad

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!

    Juan jo /

    16/07/2016 8:20 AM

    Si en La zona viva se vivió mucho eso yo lo vi cuando estaba en la cola hasta algunas veces me pasó a mi, recuerdo otra de las escusas "es un evento privado y no puedes entrar" pero el karma hizo de las suyas y ahora quisieran que regresara toda esa gente que en su momento despreciaron, pero aunque no lo creas se sigue viviendo pero ahora se mudaron para CAYALA lugarcito más horrible y repleto de racismo siguen con las mismas escusas de la vieja escuela sin que nadie haga nada.

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

      P. Choy /

      17/07/2016 9:28 PM

      Pues no vayas a ese lugar y punto.., porque ir a lugares chuecos

      ¡Ay no!

      1

      ¡Nítido!

    jose lopez /

    15/07/2016 12:30 PM

    para empezar soy puro maya, tortilla con frijiol (mmm.. que rico) pues si, la discriminacion ha sido y es una constante en todos los grupos humanos alrededor del mundo, por las razones mismas de nuestra animalidad, (nos cuesta dominar lo bestia que todos tenemos [con todo respeto] pero se cura con acceso a mucha lectura y viajar, o a vergazos,) los puros mayas recibimos mas penca porque hemos sido mermados en dignidad y excluidos legalmente por el dizque gobierno republicano guatemalteco, y sus dirigentes, el porque de su actuar se torna psicologico, antropologico y etologico, muy largo de discutir, total todos somos discriminadores en realidad y en potencia, pero es papel del estado regular los medios y medidas de convivencia social para que todos vivamos sino como iguales, [ni nuestros ojos son iguales] pero si como similares en obligaciones, derechos, respeto y dignidad, porque todos somos homo sapiens, porque somos capaces de mezclarno geneticamente, (miren ustedes los ladinos son resultado de chicas y señoras indigenas violadas por aventureros españoles, pero tambien pasaba ( o aun pasa ) en europa donde el rey y parientes violaban a miles o millones de ciudadanas. (la animalidad a flor de piel)
    por otro lado no tiene nada de malo ser indio maya, indigena maya, indio, o chino o negro o blanco, o gris o anaranjado, si todos somos humanos por la gran fruits,

    puede gustarle o no el modo o la cultura ajena, pero se debe respetar, ya hacerse respetar, (hay que abolir con conocimiento la ignorancia y los belicosos instintos animales) y el estado debe ser el garante, y aplicar su poder coercitivo para acallar los animales desconectados de la civilización, como el ijuelagranputa de, trump, hitler, rios mont y su pandilla de animales militares, que esos merecen la horca y no carcel, por culpa de esos pizados es que hay el estigma mental se propaga de generacion en generacion. aparte es ser patriota, ser amante de la legislacion y el bienestar del pueblo y aparte es tener popo en la cabeza.

    aparte presidente 100 por ciento maya no ha habido pero medio medio si, y un monton, que se crean europeos es otro tema.

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!

    Jessica Galindo /

    15/07/2016 9:05 AM

    El que el haberte negado el ingreso a un bar sea una de las experiencias más agrias de tu vida solo puede tener las siguientes dos explicaciones:

    1. Vivís en un casi cuento de hadas, donde las flores danzan junto a las mariposas cada vez que te ven.
    2. Tu vida es en extremo aburrida y monótona que pareciera que estás cumpliendo una condena por alguna mala acción cometida en alguna existencia anterior.

    PS. El texto del amigo evidencia lo alejado que el ladino promedio tiene para entender el significado de discriminación racial. En Guatemala (y en México) el indígena vive día a día con el peso de tener todas las desventajas del mundo por el simple hecho de pertenecer a un grupo étnico "equivocado" y practicar una cultura prohibida de facto. El peso de esa discriminación diaria va mucho más allá de no permitirle la entrada a un bar en la zona viva.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

      J.C. /

      15/07/2016 1:46 PM

      TODA LA RAZÓN

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Daniela Yurrita /

    15/07/2016 8:28 AM

    Con todo el respeto que se merece, creo que su artículo está basado en prejuicios.

    ¿Usted vive en Alemania, o únicamente estaba de visita?

    Yo llevo dos años viviendo en Alemania y jamás me he sentido discriminada, ni he visto discriminación por parte de los "rubios". Todo lo contrario, creo que los extranjeros discriminamos más.

    Ahora bien, en Alemania muchísimas cosas "no se pueden hacer" (geht nicht!), créame, eso está muy lejos de ser discriminación. La sociedad alemana es una sociedad muy apegada a sus reglas y formas, a veces ridículas e inentendibles para los extranjeros.
    Los alemanes crecen con un sistema que condena cualquier acto racista y exclusivo (Yo, aparte de estudiar arte y trabajar como artista en Alemania, soy maestra en tres diferentes escuelas del estado, y vivo este sistema muy de cerca).

    Yo no presencié la escena, pero creo que lo que usted puede haber experimentado fue la confusión entre el cambio de idioma, no entender cómo funcionan las cosas allá y los prejuicios y complejos que se crean en sociedades que sí son muy clasistas como lo son la guatemalteca y la mexicana.

    Escribo esto, porque me parece injusto que, con información tan limitada, se glorifique y preserve el mito que este país ha luchado tanto por desmentir y erradicar. Que por prejuicios propios se cree la ilusión de una realidad alemana que quedó en el pasado.

    Una vez más, yo no presencié la escena, pero si fue cierto que usted ha sido discriminado, sólo me queda decirle que no es algo usual en Alemania y eso irresponsable generalizar.

    Recuerde que los lectores son muy vulnerables y el poder de un escritor muy grande.

    ¡Ay no!

    5

    ¡Nítido!

      Rodimiro Garcia /

      15/07/2016 12:40 PM

      Muy buena su opinión. Veraz, concisa y al punto. Debería de pedir un segmento en esta página. Muy buena su forma de escribir.
      Saludos.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    N /

    15/07/2016 3:42 AM

    Al leer estás líneas, precisamente estás: "Si no eres blanco y le vas a Italia, eres un resentido; si eres blanco y le vas a Italia, sólo eres un excéntrico o tu novia es italiana; si no eres blanco y le vas a Alemania, eres un alienado; si eres indiferente, deseas permanecer marginado, (...)" Me pregunto, ¿De que país estará hablando?

    Y no es querer defender a Alemania, después de vivir algunos años en este país, créeme que tengo una larga lista de quejas, pero discriminación racial, no la he visto ni experimentado en carne propia. Pude que se deba a que vivo en una ciudad multicultural, no lo sé.

    Como tampoco puedes tu saber porqué no te dejaron sentarte en el bar que querías y lugar que querías. Como tú has dicho, desconoces el trasfondo.

    Un saludo
    Mario

    P.D. Mi abuelo era indígena de habla Tz'utujil y yo llevo con orgullo su herencia maya.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!







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