Inicio de semana para una mujer en Ciudad de Guatemala

Salgo de mi casa y, mientras espero la camioneta, pasa un camión de basura con dos hombres subidos en la parte de atrás. Escucho que me gritan: “Mamita, estás bien rica”. Me volteo y con una mueca en la cara les saco el dedo. Su respuesta fue: “Esa mierda te la vamos a meter en el culo, cerota. Sos una puta”.

Cotidianidad Somos todas Opinión P369
Esta es una opinión

Cada vez somos más las que cuestionamos públicamente la violencia sexual.

Foto: Flickr, Cherco

Por fin llega la 07, la misma camioneta en la que me bolsearon dos veces la semana pasada (quizá yo soy la quedada). Me subo y, como cosa rara, logro un asiento. Después de unos 15 minutos llego a mi destino, me bajo y comienzo a caminar hacia mi trabajo. En mi caminata, me topo con un tipo que me ve de pies a cabeza y me dice: “Cht, cht, cht”. Una vez más, me volteo y muy amablemente le digo: “¿Necesita algo?”, a lo que me responde lascivamente: “Es que estás bien rica”.

Yo: ¿Sabe que eso que usted hace y dice no es un halago, sino es violencia? ¿Qué le da derecho a comentar sobre mi cuerpo? De hecho, es un delito penado por la ley.

Sigo caminando. Me detengo a esperar a que pasen los carros, hay tres mujeres más a mi lado. De repente, escucho a lo lejos la voz de un hombre, volteo y era el mismo idiota gritándome: “A LA PRÓXIMA TE VOY A DAR UN VERGAZO PARA QUE APRENDÁS A HACERTE SHO. TE VOY A PEGAR, MALDITA”.

Cuando una decide hacerle frente al acoso callejero, a esa expresión de violencia sexual, analiza la situación: ¿Hay más personas en la calle? ¿Tengo la posibilidad de correr? ¿Es de día o de noche? ¿Qué tan cerca estoy de mi agresor/a? Hoy tenía todas estas preguntas resueltas, y decidí actuar sin aumentar mi situación de vulnerabilidad. Sin embargo, la agresiva respuesta de mis acosadores demuestra la necesidad imperante que tienen ellos, como hombres, de reafirmar su “hombría” a través de insultos. Buscan posicionarme nuevamente donde me corresponde: en el espacio del silencio y la subordinación. Las amenazas son su único recurso, porque en el campo de las ideas y el diálogo de paz se quedan cortos: nadie nos enseña a escuchar.
Hoy somos más las que alzamos la voz y cuestionamos públicamente la violencia sexual, esto incomoda a quienes la ejercen diariamente como estrategia para auto-validar sus privilegios.

Ante los insultos, no pude contener las lágrimas y pensar que estoy harta de recibir todos los días violaciones a mi espacio. Estoy harta de tener que pensar qué me voy a poner para que no me toquen cuando subo a la camioneta. Harta de que mi cuerpo de mujer se interprete únicamente de forma sexual. Estoy cansada de que me hagan creer que es MI culpa.

Pero lo que más me duele, es saber que camino con escudos por la calle; camino intentando verme ruda. Con la práctica, la dureza se convirtió en hábito, me deshumanicé.

Me duele, entonces, que me roben la ternura.

Regina Solís Miranda
/

Mujer joven con alma añejada. Busco la belleza en lo cotidiano y lo simple, resistiendo.


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    Angeles Molina /

    24/11/2016 1:25 PM

    Claramente no eres la única, puesto que esta es una situación que diariamente encaran miles de mujeres en todo el mundo.... Desde el hecho antes de salir de casa en estar pensando que vestir para pasar desapercibida porque sino que uno es la que provoca, es verdad que existen límites por cuestión de la propia dignidad pero al final donde queda ese derecho de poder uno sentirse segura y libre de vestir algo apropiado sin que sea motivo de acoso. Así también en pesar por donde tomar el bus, por donde caminar, que hacer y que no hacer, en fin una de ideas y pensamientos para tratar de lidiar con la salida de un día como cualquiera. Lo cual no siempre resulta éxitoso pues mayormente se termina uno topando con tipos que lo único que derrochan son palabras acompañadas de acciones vanas e isultantes.

    La verdad es que es bastante irritante y desagradable tener que soportar esas situaciones y contenerse para no rebajarse a contestar barbarosidades, y por ello perfilar como una persona seria de carácter severo.

    En lo personal apoyo la acción en que exista más respeto hacia la mujer y se pene todo tipo de agresión, lo cual pues en la realidad sería bastante difícil lograr, más no imposible... Por eso mejor debemos comenzar desde nosotras mismas, no dejándonos intimidar y dándonos el lugar que merecemos, cuidando nuestra dignidad y no hagachando la cara. Fomentando valores en nuestras familias, hermanos, primos, amigos, etc.

    No hay que olvidar que somos mujeres que merecen mucho más que solo respeto, debemos librarnos de las antiguos ideales machistas que aún trascienden de generación a generación. Porque al final somos más que solo un cuerpo y una cara bonita, debemos ser mujeres luchadoras para un mejor mañana.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Jeff Obregón /

    23/11/2016 1:10 PM

    Creo que si, hay violencia en Guatemala pero es precisamente de género, es pura y simple violencia, a mi como varón me tocó vivirla de la misma manera por el echo de que por varios años utilice el pelo largo hasta media espalda, y de igual manera me gritaban en la calle, aunque en mi caso una respuesta mía inmediatamente derivaba en puños, nunca hubo opción a recibir una amenaza.

    En Guatemala tenemos el lastre de una sociedad con poca educación y mucho odio, creo que el machismo y la violencia contra la mujer son un mal mayor pero no el más grande.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Pepe Barrientos /

    23/11/2016 10:18 AM

    Un artículo con una cruda realidad... Debemos fomentar el respeto hacia las mujeres desde el hogar. Con respecto al cuadro al final de la publicación, en Guatemala muchas familias hacen el esfuerzo de pagar una empleada doméstica, lamentablemente la economía no permite pagar el sueldo mínimo, eso no quiere decir que no lo merezcan, eso ha sido así y no es ninguna mentira. Al ratificar el Convenio 189 de las Naciones Unidas, al menos el 45% de familias prescindirá de los servicios de estás personas por la incapacidad de pagar ese salario. Ojalá y esas entidades, ONG´s y grupos que aprovechan estás coyunturas ayuden a esa gente que sera cesada a conseguir un nuevo empleo. También le han dado puerta libre a aquellas personas que roban, son irresponsables y abusan, a que encima se les tengan que pagar prestaciones exhorbitantes.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Lupita Dardón /

    23/11/2016 7:55 AM

    A veces con sólo ver a un tipo de lejos sabés que al pasar a la par vas a recibir un comentario así, lo que me desestabiliza es recibir estos comentarios de personas que aparentaban ser educadas, de gente que no te lo esperás y de personas que crees que están para protegerte (policías). Es un fastidio cada salida a la calle;yo n o vivo en la capital, pero puedo asegurar que casi en cualquier lugar es lo mismo.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Carolina Contreras /

    22/11/2016 11:17 PM

    Me sucedía desde niña, en ese entonces me daba miedo. De joven fue peor, porque en alguna ocasión hasta un beso recibí. Así que aprendí a caminar con aire de superioridad, los veo con menosprecio, y me evité más momentos frustrantes. No se puede de otra forma. Es indignante!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Cloe /

    20/04/2016 6:24 AM

    En España lo único bueno de la crisis es no tener que escuchar las burradas de los albañiles, un gran alivio no tener que coger otro camino solo para que no te amarguen el dia, piropos los llaman.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Antonio Requena /

    20/04/2016 4:37 AM

    Recibe mi apoyo al 100% desde España. Mucho ánimo. Aquí pareciera que tenemos un poco más de camino andado, pero todavía nos falta mucho. Para los neandertales y casposos trolls de los comentarios de la feminazi, etc, comentar que una cosa son halagos y requiebros dichos sólo con la intención de eso, halagar, y otra muy distinta son las obscenidades de las que hablas, que son agresiones y, como tales, merecen una respuesta como la tuya, e incluso más enérgica.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Lheslye Pérez /

    19/04/2016 11:33 PM

    Hace dos meses empecé a caminar 8 cuadras hacia mi trabajo y he tenido que cambiar de ruta como pueda para escuchar menos violencia, de policías privados, conductores y hombres en la calle, también les hago mala cara y tb estoy harta

    ¡Ay no!

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    ¡Nítido!

    Reporterockstar /

    19/04/2016 6:09 PM

    Me sorprendo! ... No del acoso sexual sino de la sinceridad de este artículo y el clamor por el respeto hacia la mujer. Es algo que tomará tiempo en cambiar. Por cierto ... Qué mal vídeo y que canción tan sin sentido la del vídeo que adjuntan a este artículo... Y con estas canciones queremos mejorar... Vamos de Guatemala a Guatepeor.

    ¡Ay no!

    4

    ¡Nítido!

    Harkon /

    19/04/2016 4:54 PM

    Gran y doloroso artículo... Desafortunadamente, la historia no es nueva... Todas las chicas a las que conozco han tenido que sufrir este tipo de abusos. Es algo realmente vergonzoso que, sea una del país que sea, le toca aguantar... Pero la parte positiva de que salgan estos artículos es que ayudan a ver la realidad y sumar más personas en la lucha por la igualdad

    ¡Ay no!

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    ¡Nítido!







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