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La batalla de Diana contra el gigante (que casi ningún medio quiere cubrir)

Cuando uno googlea ‘Diana Guerra demanda Tigo’ no aparece en la sección de noticias la demanda que la presentadora del clima de Canal Antigua y nutricionista Diana Guerra hizo contra empleados de la empresa más grande y poderosa de Guatemala, la telefónica Tigo, porque durante un cambio de plan en una agencia, dos trabajadores robaron fotos suyas íntimas y las viralizaron. Con una excepción, lo único que aparece en google es la respuesta de la empresa a la presentadora.

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Diana Guerra, presentadora y nutricionista.

Fotos: Carlos Sebastián

En mayo pasado, Diana Guerra fue vulnerada sexualmente. Fotografías íntimas de ella se viralizaron en redes sociales. Fue linchada e incluso vista como mercancía; algunos la acusaban y otros celebraban la filtración de las imágenes. Lo que ninguno pensó en ese momento, incluído el periodista de esta nota, fue el daño psicológico que se cometió en su contra.

Ahora, en medio del linchamiento del que fue víctima, una amenaza de muerte y la posibilidad que dos empleados de una compañía telefónica estén detrás de toda la violación, el caso puede incluso sentar un precedente respecto a aquellos delitos sexuales que la sociedad guatemalteca intenta invisibilizar.

Las fotografías de Diana Guerra se filtraron en hace cuatro meses. Se compartieron miles de veces, en redes sociales, en grupos de WhatsApp, en páginas de internet. Los comentarios, acusándola, no faltaron en ningún momento. Los adjetivos que se usaron para juzgarla, para llamarla “puta”, para restarle todo su valor como persona, tampoco. Lo peor de la misoginia de Guatemala tenía carne para un linchamiento porno. Hubo algunas publicaciones en su defensa; pero el daño ya estaba hecho.

Uno de los posts que la defendieron fue el de Lucía Canjura en Nómada. Dos de sus argumentos fueron que difundir imágenes íntimas sin autorización es una violación. "Las personas que cometan este delito van a la cárcel por dos años y deben pagar una multa. Ese tipo de leyes mandan un mensaje muy directo y fuerte: este tipo de comportamiento es criminal y no será tolerado. Es un delito". Y la soberanía sobre el cuerpo. "Somos dueñas de nuestro cuerpo, y podemos hacer con él lo que se nos dé la gana. Yo me puedo tatuar, perforar, emborrachar, embarazar (debería poder abortar en Guatemala también), tomarme fotos desnuda, mandárselas a mi novio, comer nachos con queso, fumar cigarros, etcétera. Y es que nuestros cuerpos son nuestros".*

Lea: Cinco razones por las que debería avergonzarnos lo que le pasó a Diana

Ella, en medio de la avalancha y queriendo remarcar que había sido un acto de violencia, publicó un tuit en el que decía que su smartphone había sido robado. Lejos de solidarizarse, porque un hurto es delito (como compartir contenido íntimo sin autorización), muchos comenzaron incluso a publicar su “deseo” que otras guatemaltecas, también figuras públicas, perdieran sus teléfonos.

El tiempo pasó y el tema quedó en el olvido. No se supo de denuncias y las imágenes quedaron allí, en la red, compartiéndose de vez en cuando.

Diana Guerra, por su parte, continuó con el proceso para buscar justicia. Conversó con sus abogados para ver cuáles serían los puntos a seguir. Y en septiembre, colocó una denuncia contra dos personas: Luis Medrano y Eduardo Figueroa, ambos empleados de la telefónica Tigo. En la acusación también señaló que ellos utilizaron la plataforma de la empresa para robar las fotografías.

Pero cuatro días después de haberse dirigido a la Fiscalía de Mixco, recibió una llamada.

– ¿Aló?
– Si no das marcha atrás con la denuncia, te vamos a quebrar el culo, respondió del otro lado de la bocina una voz masculina.

La amenaza hecha desde un teléfono público, lejos de asustarla, la motivó a hacer pública la situación. A decir los nombres de quienes ella acusa. Y mencionar a la empresa que, en un inicio, se omitió por completo a sugerencia de su abogada, Ana Carolina Nichols. Como el caso involucra a dos empleados de la compañía telefónica, y como afirma Guerra, “lo hicieron utilizando la plataforma de Tigo y en horas de trabajo”, Nómada quiso conocer la postura de la megaempresa sobre el caso.

Lea: El multimillonario de Guatemala rescata a OPM (a cambio de un tesoro)

 

Diana Guerra, en una conversación con Nómada.

Diana Guerra, en una conversación con Nómada.

El mismo día que Diana Guerra publicó un comunicado en el que hablaba de la demanda, a las horas, Tigo respondió con otro comunicado: “Tigo no tiene participación ni responsabilidad alguna en ese suceso. Le demostró en su oportunidad a la persona afectada –hace más de cuatro meses–, que esta empresa es ajena a los hechos y se le manifestó la completa disposición a cooperar con las autoridades competentes en las investigaciones que se pudieren emprender para esclarecer el caso”.

Ella asegura que Tigo no se ha manifestado al respecto. También explica que no está denunciando a la empresa, sino a dos de sus colaboradores, a quienes acusa de haber vulnerado su intimidad sexual.

Nómada también buscó a los acusados Luis Medrano y Eduardo Figueroa para conocer su versión de la historia, pero no fue posible. A Medrano se le envió un mensaje que no respondió. A diferencia del comunicado y su promesa de colaboración para esclarecer el caso, Tigo respondió que al ser un asunto entre particulares –y no existir una demanda en contra de Tigo– preferían no involucrarse. “Como sus empleadores, no pueden (intervenir)”, respondieron de DobleVía.

En un correo de Manuel Sisniega, director de asuntos corporativos de Tigo, la compañía afirma que sí le ha dado apoyo a la presentadora de televisión. También aseguró que colaborarán con lo que las autoridades soliciten. “Si ella presentó una denuncia ante las autoridades correspondientes y se requiere nuestra colaboración para esclarecer los hechos, nosotros estamos en la total y absoluta disposición de colaborar”.

La colaboración parece ser del diente al labio. Parecen excusarse desde el inicio por el tuit desesperado de Guerra. Al preguntárseles cuál era su postura respecto a que las imágenes se filtraron bajo de plataforma de Tigo y en horas laborales, el director de asuntos corporativos respondió: “Guerra avisó hace casi cinco meses que su aparato celular había sido robado. Lo que ella comunicó ayer (17 de septiembre) difiere de esa primera versión”.

Sonríe, tienes Tigo

El día fatal fue así. Era un martes normal, 16 de mayo, cuando la presentadora y nutricionista salió hacia una agencia de Tigo porque necesitaba un cambio de plan.

En la agencia de Tigo, en el centro comercial Mix Plaza, en San Cristóbal, zona 8 de Mixco, en la caja de atención al cliente #1, Luis Medrano recibió su teléfono para practicarle el servicio que requería. “Se llevó mi teléfono por 30 o 45 minutos fuera de mi vista”. El teléfono, asegura Guerra, se lo entregó desbloqueado. “Necesitaba que me cambiaran el plan de 3G a 4G”.

Hicieron el cambio. Le entregaron su teléfono. Volvió a su casa y seguía siendo un martes normal.

Pero a los días comenzó a recibir mensajes. De amigos. De su familia. “Me dijeron que estaban pasando fotos mías”. Eran fotos íntimas, que ella tenía en su teléfono y que en ningún momento autorizó que se compartieran. Pero allí estaban, como si fueran del dominio público, dando vueltas en internet y con cuentas de tuiter que se crearon para fomentar el delito de viralización de fotos íntimas. Tienen 583 seguidores.

Uno de sus amigos, de los primeros que le habló sobre las fotos, le dijo que en un grupo de WhatsApp, uno de los miembros estaba compartiéndolas. “Comenzaron a propagarse así, en el grupo de la promoción 54 de un colegio del que no quiero mencionar el nombre”. Lo que provocó sorpresa es que la persona que las compartió es Eduardo Figueroa. “Él trabaja en el área de mercadeo de Tigo”.

Durante los siguientes días, las imágenes se propagaron. Guerra se dirigió a la agencia para reclamar la situación. Pero, a pesar de las promesas de servicio al cliente y de cooperación, no recibió una respuesta inmediata. Le dijeron que no tenían cámaras para probar el hecho. A los días, casualidad, cerraron la agencia para remodelarla.

Vulnerada, amenazada y sin confianza

Diana Guerra lamenta y quiere justicia por haber confiado en la empresa y haberle dado la clave de su teléfono a sus empleados.

Pablo Barrera, experto en seguridad digital, explica que, por lo general, para poder realizar su trabajo, como se hace durante un cambio de plan, los encargados pedirán al cliente que entregue su teléfono desbloqueado.

“Yo nunca le hubiera dado mi teléfono a él (Luis Medrano) como persona, sino por el respaldo que tiene de la empresa”, asegura Diana Guerra. Y por eso, sin dudarlo, permitió que él hiciera las pruebas con las medidas de seguridad desactivadas. “Es que uno confía”.

 

Diana Guerra presentadora del clima en Canal Antigua-10

Y como dice el experto en seguridad Barrera, “los teléfonos se convierten en extensiones de nuestra vida, por lo que acostumbramos a llevar información sensible en ellos”. Proteger la información, cuando uno requiere de servicios, no es algo que todos tomen en cuenta. La imagen de una compañía tan grande debería ser respaldo suficiente. Por eso, y a partir de este caso, Barrera considera que lo mejor es realizar un backup completo del dispositivo y luego borrar todo; además de remover las tarjetas de memoria.

El problema, como explica la activista Norma Cruz, de la Fundación Sobrevivientes, es que muchas veces se tiende a minimizar este tipo de casos. Pero son una de las diferentes formas de explotación sexual. Y por eso, “todo el que reciba este tipo de contenido debería saber que puede estar cometiendo un delito”. Por este tipo de casos, señala, “se podría detener a cientos de personas”. Se debe tener mucho cuidado con este tipo de casos.

Por su parte, el psiquiatra Emilio Quinto afirma que: “Las personas que compartieron fomentaron el morbo, la curiosidad, al ser una figura conocida, actuando impulsivamente y no considerando el daño que le podían hacer”.

Al volver virales las imágenes, de acuerdo con la sexóloga Elizabeth Rojas, nos mostramos “como una sociedad reprimida sexualmente, y que proyecta mucho infantilismo”. Quizás un infantilismo enfermo en una sociedad que aprende del sexo por medio de la pornografía y los prostíbulos, y que considera a las mujeres como objetos. El daño psicológico que se le hizo a Guerra fue algo fatal. “La trataron como una mercancía, la insultaron con saña. Su autoproyección queda muy lesionada tras este linchamiento mediático”, añadió Rojas.

El trabajo pendiente del Ministerio Público

En Guatemala, un país que para el 12 de enero de 2015 ya acumulaba, en el Ministerio Público (MP) 1 mil 166 expedientes por denuncias de delitos contra la mujer, violentar la intimidad de una no les pareció uno.

Esto a pesar de que la Fiscalía de Delitos Contra la Mujer es la prioridad de la fiscal Thelma Aldana y que tiene la reputación de ser la agencia más efectiva del Ministerio Público.

En la empresa donde trabaja Diana Guerra, Canal Antigua, le están dando todo el apoyo laboral, aunque en los medios del consorcio borraron los artículos sobre la demanda contra Tigo porque prefieren no litigar casos por medio de sus publicaciones.

No fueron los únicos. De hecho, prácticamente ningún medio quiso tocar el caso que involucra a la empresa más grande del país –y que representa a uno de los mayores anunciantes en los medios–.

La batalla de Diana Guerra (y del Ministerio Público) contra los empleados del gigante Tigo por un delito aplaudido en esta sociedad apenas comienza.

Pep Balcárcel
/

Músico frustrado. Llegó al periodismo por casualidad y se quedó por amor. Ha publicado un par de libros de cuento y de poesía. También fundó una editorial y sobrevive como puede. Animalista.


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54

COMENTARIOS

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    Javier /

    17/10/2020 7:54 AM

    Me parece una buena nota excepto por lo de poder abortar, recordemos que nuestros derechos llegan hasta donde empiezan los de otros y un feto es otro individuo ya no es mi cuerpo es un huésped pero no un parásito es una nueva persona

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    López /

    23/07/2019 11:36 AM

    Estoy totalmente de acuerdo con que cada quien puede hacer con su cuerpo lo que quiera, pero recuerden que hay consecuencias y esas consecuencias son las que deberían de llevarnos a recapacitar y hacernos ver si lo que hacemos esta bien o esta mal.

    vivimos en una sociedad enferma en la que los derechos de los demás nos vale madre y preferimos el morbo, como en este caso, ella es una figura publica y al igual que los dos tipos que "viralizaron las imágenes" nosotros también podemos ser corrompidos y caer en la "curiosidad" si se le puede llamar así,

    en una ocasión yo fui al servicio al cliente de la empresa CLARO,
    me pidieron mi teléfono, se lo llevaron desbloqueado y al cabo de 15 minutos aparentemente me resolvieron el problema
    volví a mi casa y me percate de que alguien había usado mi cuenta de twitter para expresarse y salir del closet, eran varias publicaciones que hicieron en ese lapso de tiempo que decidí escribirle a mis contactos y decirles que habían mal utilizado mi cuenta y termine cerrando mi cuenta porque no sabia que tanto habían hecho.
    tengo bien claro que hay gente que solo se dedica ha hacerle el mal a los demás sin medirse, y pues me dije; yo la verdad no vivo de la cuenta de Twitter ni de ninguna otra, así que decidí cerrarla y nunca mas abrirla.
    No hice ningún reclamo porque siento que era algo tonto ir a armar un escándalo a la agencia, solo decidí dejarlo ahí en el olvido.

    ya no se puede confiar en nadie, y esta chica cometió el grave error de confiarle a la empresa TIGO, y ya ven lo que pasó.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Marco Medina /

    17/06/2019 1:32 PM

    La verdad lamento mucho lo que le sucedió a esta chica las personas no miden sus actos y como estos afectan la vida de quienes utilizan para divertirse. Mis respetos como dama que es y la exhortó a seguir adelante y luchar por sus sueños y proyectos. Bendecido día.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    jose /

    30/08/2017 10:01 AM

    vine aqui porque encontre el pack en un sitio web mexicano y me dio curiosidad de saber quien era la tal diana guerra jejeje

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    El Grinch /

    26/10/2015 11:44 AM

    Considero que pecó de ingenua y tonta. Uno ciertamente se puede tomar todas las fotos que quiera, desnudos, fornicando, defecando, orinando, sacándose los mocos, lo que fuere, PERO QUEDA EN MI INTELIGENCIA Y USO DE SENTIDO COMÚN que si tomo fotografías así y doy mi equipo que las contiene a terceros, cualquier cosa puede pasar. No importa si se lo doy a Tigo, a Claro, a Telefónica, a la nunciatura apostólica, a una escuela parvularia, no importa. Si yo mismo vulnero mi propia seguridad, ¿qué puedo esperar de los demás?.

    Lo siento, no la apoyo, por pendeja, tonta e ingenua. Que no quiera trasladar su irresponsabilidad a otros.

    ¡Ay no!

    5

    ¡Nítido!

      Julio Lohengrin Flores Suárez /

      26/11/2017 10:30 AM

      Misogino

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    ANONIMO /

    22/10/2015 6:42 PM

    […] Lea: La batalla de Diana contra el gigante (que casi ningún medio quiere cubrir) […]

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Effie /

    07/10/2015 7:34 PM

    Cómo la señora puede estar segura que Figueroa fue el primero en compartir las fotos? Cómo alguno de ustedes, pseudo periodistas, puede asegurar, de forma objetiva, que Figueroa fue la primera persona en Guatemala en compartir las fotos de esta mujer? No se puede! Nadie puede! Nunca. Dejen de intentar hacer de esta tipa una heroína, si es de esas que viven explotando su cuerpo. Que somos una sociedad en la mierda? Toda la razón. Pero discúlpenme, señores, esta tal Diana se viene sexualizando a ella misma, tratandose como objeto, sacando provecho del morbo de las personas, desde hace mucho tiempo. O como creen que tenía el trabajo de presentadora, la nutricionista esta? Y Diana, pasaron 4 meses sosteniendo la versión de que te robaron el teléfono, por qué hasta ahora salir desprestigiando a 2 hombres, que tambien tienen familia, y ahora son victimas del terrible " linchamiento mediatico" y a la empresa Tigo? Acaso fuiste a pedir trabajo y no te lo dieron, reina? Mal. Muy mal.

    ¡Ay no!

    4

    ¡Nítido!

    Mario /

    07/10/2015 4:56 PM

    Unos creen poder hacer con su cuerpo lo que se les venga en gana, pero no es así. sino, vean este caso.

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

      Julio Lohengrin Flores Suárez /

      26/11/2017 10:34 AM

      Que ignorancia y fundamentalismo demuestra este comentario

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Sofía /

    07/10/2015 3:07 PM

    Como ejercicio social leer los comentarios de este artículo resulta impactante.
    Que si por ser operada y enseñar su cuerpo, que por ser puta, que por ser la amante, que por promover el aborto (¿?)...
    Pareciera que muchas personas prefieren justificar la invasión a la privacidad que entender que esta no debiera de darse en ningún aspecto, hacia ninguna persona. No importa quién sea uno, ni qué haga, mucho menos cómo se vista, nadie debiera de tener que vivir con el miedo de que su información va a ser pública sin su autorización (sé que es una amenaza latente, pero eso no significa que debiera de existir).

    A las distintas versiones de lo acontecido debe de responder Diana, pero lo que debemos de resaltar es que no existe justificante para el acto y es una falta de educación buscarlo.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

      jose /

      30/08/2017 10:11 AM

      no hay justificante pero esa es la realidad, entienda, quererle hacer entender a todos los millones de hombres del mundo aficionados a excitarse con imagenes pornograficas descargadas de internet, a alguien de ellos les importa si le estan vulnerando la privacidad o si a la mujer le pidieron permiso o no para subirlos, ellos solo las miran, se excitan y hasta se masturban, ,,,eso es la cultura del libertinaje, si no les gusta pues que se les va hacer

      ¡Ay no!

      1

      ¡Nítido!

    papazopapaz /

    07/10/2015 2:26 PM

    Existe la versión de que las fotos fueron subidas por enojo por la esposa del tipo del que esta patoja plastica es amante.

    La esposa encontro estas fotos en el teléfono de su esposo

    y la patoja tiro otras dos versiones asi que..............

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!







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