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Nunca nos llegará tu olvido

La música de Juan Gabriel está inextricablemente vinculada a mi adolescencia, mis amistades e incluso algunos de mis primeros romances en el palomar donde viví en mi segunda década de existencia en «La 24» de la Zona 3.

Cotidianidad Opinión P369
Esta es una opinión

https://www.flickr.com/photos/julioenriquez/

Flickr: Julio Enriquez

Un lírico extremo, Juan Gabriel supo desde lo profundo de su juventud cómo capturar las emociones de los intestinos mismos, dejando nada sin tocar en cada cuerda del corazón. Él era un insurgente radical de la emoción, un guerrillero contra la infelicidad.

No había fiesta alguna a la que yo fuera en el barrio, dice mi memoria, donde no se tocaran sus discos y no se movieran sus letras. El único requisito ineludible era ir vestido de emoción pura y con la expectativa bien puesta en los ojos de que algo increíble podía suceder. Y «Te llegará mi olvido» (1977) o «Siempre en mi mente» (1978) se repetían también, como el paso del día a la noche en las postrimerías de Julio, durante toda la feria de Santa Marta en la Zona 3 de la Ciudad Capital. No había rocola que no contara entre su selección esos poemas románticos de Juan Gabriel. Y no había ninguno/a de mis cuates, hombres o mujeres, juventud que encontró refugio espiritual no solo en el «disco» de los Bee Gees o en el rock de Pink Floyd, no solo en el romance de Sesto, Iglesias o de El Puma, no solo en la protesta de un Cabral o de un Serrat, que no encontrara sentido en las baladas desgarradoras del compositor mexicano. Su música era imposible de ser resistida. Las selvas también lo escuchaban con mucha atención.

Juan Gabriel fue un cantante que trascendió el machismo, el patriarcado y la discriminación, él encontró en lo romántico el canto más seductor de las sirenas, el canto del dolor, la sensualidad, el olvido y la implosión del corazón enamorado. No era su mexicanidad, no era su homosexualidad, no era su humanidad... era su existencia total buscando el sentido sin razón de la emoción desnuda.

Nunca nos llegará tu olvido.

Marco Fonseca
/

Marco Fonseca es Doctor en Filosofía Política y Estudios Latinoamericanos por parte de la York University. Actualmente es instructor en el Departamento de Estudios Internacionales de Glendon College, York University. Su libro más reciente se titula «Gramsci’s Critique of Civil Society. Towards a New Concept of Hegemony».


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    Sergio A. /

    04/09/2016 12:20 AM

    Me siento agradecido con la vida, porque viví mi vida acompañado de las melodias de Juancho, como le decia con muchisimo cariño, aunque nunca tuve el privilegio de asistir a sus conciertos, que por referencias, se sabe que eran fuera de lo visto con cualquier otro cantante.

    No se porque algunos son malinchistas e insisten en comparar a Juan Gabriel con otros "cantantes", principalmente ingleses y gringos, ya que desde mi humilde punto de vista, Juanga no tiene parangón.

    Y es que en lo que hacía, era único: componia, arreglaba, las cantaba y las reinventaba, aparte, era artista con alguna producción cinematográfica. ¿Quiénes de los "cantantes" o artistas con quien se le compara, reúne esas y otras cualidades artísticas?

    No hago apología de alguien que ya murió, solo hago un ínfimo homenaje a alguien que escribia tan facil sus letras, tan comprensibles y tan bien hilvanadas, parece que cualquiera de nosotros las hubiesemos podido hacer, pero ahí está la genialidad: su sencillez, su comunicacionalidad, su vida.

    Hata pronto Divo, hasta pronto Juanga, hasta pronto maestro del sentimiento.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



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