¿Por qué no ganamos medallas?

Estoy en la oficina intercalando llamadas y, como me suele pasar, he terminado por acumular, sin querer, varios de los teléfonos inalámbricos con los que ahí contamos. No es raro, que antes que a cualquiera, mis compañeros busquen los teléfonos en mi lugar. Hoy mi atención sólo se ha visto desviada por los eventos de Río a través de una pantalla, que lejos de las noticias de siempre, no para de transmitir las justas olímpicas.

Cotidianidad Opinión
Esta es una opinión

Fotograma tomado de Youtube: Publinews

El enlace en directo tiene como denominador común las pruebas finales en varias de las disciplinas en las que participa México. Hay hambre por ganar una medalla. Se puede sentir en los linchamientos de redes sociales, en los que mentan la madre de cada atleta que falla.

Y los comentaristas deportivos no hacen sino a centrarse de inmediato en el siguiente competidor, como queriendo mantener viva una audiencia que no para de exigir. Los cartuchos se acaban y las esperanzas reales se encuentran sobre cinco o seis atletas que ya cuentan con triunfos en el pasado.

La debacle es inminente. La gente no entiende cómo México consiguió siete medallas en Londres y ahora cuenta con cinco.  La corrupción carcome las federaciones del segundo país que más recursos invierte en el deporte de Latinoamérica, dicen expertos. Como en Guatemala, el dinero parece llegar a todos, menso a los que representan a su país.

Un boxeador de Chihuahua, quien pedía dinero en buses para viajar y competir en Brasil logró la primera medalla mexicana.  Aunque no faltó hiciera énfasis en que lo lograra después de que su contrincante, un egipcio, no se recuperase de un golpe bajo.

La otra medallista, según lo dijo ella, boxeadora frustrada, alcanzó una plata en la marcha de 20 kilómetros. Y yo no puedo evitar pensar en Erick Barrondo. El  atleta de Chiyuc, San Cristóbal Verapaz, ha tenido desde hace cuatro años que cargar a cuestas con la ilusión de todo un país. A pesar de que nadie apostó por él antes de subirse al podio en el 2012.

Sin zapatos y, a veces, sin comida, su historia dramática no sirvió para llevar los tenis y los tamales a la niños de su localidad. Como tampoco lo hizo la historia de un Doroteo Guamuch. Pero sí para que algunos se empecinaran en que los pobres lo son porque quieren.

“Nunca nos sorprendió el sol” fue una de las primeras declaraciones más celebradas tras el triunfo de Barrondo. Cuatro vueltas al sol más tarde, los guatemalteco pasaron de tener una medalla de plata a verlo marchar con 11 lesiones –lo más parecido a una penitencia cristiana.

Como antes del 2012, en realidad, a nadie le importa el estado físico del deportista. Pero sí los resultados. Empezando por el mismo Barrondo, el entrenador polaco Bohdan Bulakowski y los dirigentes de la Federación Nacional de Atletismo.

Desde siempre me pareció curiosa la forma en que se maneja el deporte en el país, donde la ilusión es negocio. Por ejemplo, no es casualidad que el equipo de futbol sala haya llegado antes al mundial que la selección de futbol 11. Con amigos de mi colonia solíamos rentar canchas para poder jugar. Casi siempre eran de fútbol 5.

Y muchas veces, aunque juntáramos dinero, no alcanzábamos a rentar una. Se copan todos los viernes y sábados en casi todos los lugares de la capital. En un país que carece de espacios deportivos, para nadie es esto un secreto. Pero, ¿hasta qué punto es intencional?

En el 2013, la cadena de canchas deportivas más grande del país, Futeca, tenía 38 campos de fútbol. Sólo dos eran del tamaño de fútbol 11. Es más rentable así. Y si eras de la familia Arzú y tu negocio iba bien, tampoco hay muchas razones para promover estos espacios desde la Alcaldía.

Por otra parte, las personas que no encuentran donde ejercitarse pagan impuestos, que van directo a la burocracia de la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala y sus federaciones, en vez de ser un apoyo para ampliar el acceso de practicar un deporte, o mejorar las instalaciones. La Federación de Ajedrez hace algunos años tenía aspecto de bodega, y la de esgrima era su ático. Ni qué decir de otras.

Del segundo lugar al 50, no hay 48 puestos de diferencia, sino el silencio de muchas personas. Entonces, ¿de quién es el fracaso?

Juan Luis García
/

Dejó una vida tranquila para irse al otro lado del Suchiate. Cuando llegó a la CDMX aún pensaba que el picante le quita el sabor a la comida. Hasta ahora las salas de redacción han sido su trinchera. Escribe para entender.


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COMENTARIOS

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    Rafael Diaz /

    05/09/2016 4:56 AM

    Se trata de un pais que no tiene estrategias nacionales para casi casi nada, mucho menos para el deporte. Lo que da risa o lastima es la esperanza de muchos que esperan o suponen que los participantes de aqui van a ganar medallas olimpicas, cuando estan compitiendo contra deportistas de paises que si tienen estrategias deporticas nacionales aunque no sean grandes potencias, como Suiza, Uruguay, Singapur, etc. Una estrategia deportiva nacional podria ser invertir primero en tener un buen desempeño en juegos centroamericanos y del Caribe, luego en Panamericanos, pero en varios deportes no solo badminto, gimnasia y marcha. El regimen de Arevalo es un ejemplo de una estrategia deportiva nacional, alli esta la Ciudad Olimpica y los Juegos de 1,950 con una pleyade de deportistas que despues fueron entrenadores y dirigentes durante muchos años. Y de la corrupcion de la dirigencia actual mejor ni hablar.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Ricardo Gaitan /

    04/09/2016 1:50 AM

    Me decepciono mucho este articulo, soy deportista y por lo tanto me llamo la atención, esperaba poder leer algo critico y un verdadero análisis.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    alfonso villacorta /

    30/08/2016 12:18 PM

    el caso del gran Mateo (doroteo es verdadero nombre, pero manipulado por el loco taracena y oportunistas diputados parásitos vividores) es el reflejo del que hace deporte porque le gusta, no por echar chile con ropa de marcas o tenis de docientos dolares y su autenticidad lo llevó al éxito.
    el deporte olímpico para guatemala es como un festival gastronómico internacional en jocotán o camotán, donde pueden llgar los mejores chef de discovery o travel channel que la tortilla con suerte llegará al terminar el evento.
    una gimnasta gringa llega como resultado de selecciones de barrio, distrito, estado, como finalista, seleccionada entre unas 100 mil gimnastas de todo el país, mientras nuestro tiro de suerte -al igual que barrondo- es resultado de un accidente genético y de muchas suertes y viscisitudes como, también fue el gran Mateo, que según platicamos varias veces con wellington amaya, estuvo cerca de no ir a boston por otro montón de circunstancias y porque ningún dirigente deportivo daba -literalmente- ni cinco len

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    manuel valdez /

    26/08/2016 3:51 PM

    Un excelente articulo. Me hace pensar en la verdadera razon de por que no se ganan medallas; la constante mentalidad perrdedora chapina.

    Es tan fuerte que hay un anunciannte de pintura que presenta a los guatemaltecos como enanos fisicos y mentales y se atrevee incluso a presentar a un enano mongoloide enarbolando la bandera chapina.

    Si eso esta presente en la mente de trodos estamos jodidos desde el principio y deberian de dejar de pagar las vacaciones a directivos y a los "atletaas" que solo participan pero nunca compiten

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    César A. /

    26/08/2016 7:20 AM

    El triunfo y el fracaso deportivo es personal, ellos compiten ganan o pierden, simple.
    Realmente el estado no tiene porque subsidiar carreras deportivas, que cada quien pague por sus competencias, uniformes, fogueos, etc, ya sea con su dinero o con patrocinio, si no tienen para hacerlo, simple: que no compitan.
    Así que yo le respondo: ¿de quién es el fracaso? De ellos porque no tienen nivel y nuestro por seguir subsidiandolo.

    ¡Ay no!

    4

    ¡Nítido!

    ElJulioSoy /

    25/08/2016 10:50 AM

    Me encanta el artículo, y una buena forma de cerrarlo, con la pregunta "¿de quien es el fracaso?", la corrupción siempre latente

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Otto Gamboa /

    25/08/2016 6:15 AM

    Buen artículo, aunque falta ahondar en más cosas. Creo que cada federación debe de revisarse por separado y luego llegar a la cabeza que es el COG.

    Solamente un punto, a pesar que los canales que transmitieron los juegos se empecinaron en que nos cayeran mal los mexicanos al hablar exclusivamente de ellos cuando en teoría era una transmisión para toda latinoamerica, el punto del golpe bajo con el que aseguró la medalla el mexicano es falso pues quien dio el golpe bajo y un golpe en la nuca fue el egipcio.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    P. Choy /

    24/08/2016 8:53 PM

    El gimnasio de Heterofilia o pesas en algunos lugares de Guatemala son pesas hechas con botes de leche vacíos y cemento con piedras, pero igual sirven si se tiene disciplina y ganas, creo que donde radica el éxito es "la alimentación del atleta" sus medicinas, y aunque sea un sueldo estable para poder dedicarse a entrenar con eso podríamos ganar medallas, aunque llegar a los olímpicos y quedar en los primeros veinte o treinta del mundo es un logro impactante y grandísimo tomando en cuenta las condiciones de nuestros atletas.

    Creo que es grotesco que hayan ido a Rio el doble o el triple de directivos como 50 personas o 60 directivos con triples viaticos y solo 22 atletas (varios de ellos pagándose sus gastos) y los otros con 3 veces menos viaticos, corrupcion total.

    Siempre he dicho que el fútbol 11 lo deben eliminar de Guatemala y el patrocinio debe ser nulo para esa guarida de vagos incompetentes y perdedores corruptos, igual los canales televisivos nacionales embrutecedores de la sociedad, deberían declarar léxicos esos contratos y mejor arrendarlos a Canales europeos como TVE y así tendremos una sociedad más educada.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!



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