Seguimos pensando que es normal. Pero no, es acoso.

Durante la Semana Internacional en Contra del Acoso Callejero* que se realizó del 2 al 8 de abril, invitaron al Observatorio Contra el Acoso Callejero Guatemala, OCACGT,  a tres programas en Radio Universidad, por lo que participé viernes y lunes en  esta actividad.

Cotidianidad Opinión
Esta es una opinión

Imagen: OCACGT

Campaña contra el acoso

El lunes, minutos antes de iniciar el programa, el hombre que maneja los controles de la radio me reconoció del programa del viernes,  decidió acercarse y hablarme, para explicarme lo inevitable que es acosar para él y dijo: “Es inevitable no ver”. Se acercó más a mí y continuó: “Mire, mire, no puedo dejar de hacerlo, ahorita la estoy viendo, no puedo dejar de hacerlo”, mientras miraba fijamente mis pechos. Luego, entre risas, tocó mi brazo y me dijo que él respondía al “instinto de Adán” pero que por favor no fuera a denunciarlo, se rió de nuevo y dio la vuelta para entrar a la cabina de controles. Segundos después, entré a cabina con el resto de compañeras a hablar sobre acoso callejero.

Después de que este hombre me acosara, me pregunté: ¿Cuál es su nombre? ¿A cuántas más acosa entre risas y supuestos chistes?  ¿Reconocerme como alguien que trabaja para prevenir el acoso callejero le dio la pauta para acercase a hablarme sin conocerme, a explicarme y demostrarme cómo acosa? ¿Por qué se reía? ¿Alguien en la Universidad San Carlos se ha quejado de él?

Para responderme estas cuestionantes  recurro de nuevo a hablar de la violencia normalizada. Digo de nuevo, porque ¿cuántas veces hemos escuchado esta frase ya?

El acoso sexual es una violencia que está normalizada en diferentes espacios, en el privado y en el público. Lo vemos tan normal que cuando nos pasa no podemos creer que nos esté pasando ¿Cómo así? En mi caso, no imaginé que me pasaría en Radio Universidad, así que tardé un par de minutos en saber qué era lo que estaba haciendo este hombre después de acercase sonriente y amable a verme los pechos.

El acoso se normaliza a través de chistes y bromas, descaradamente te acosan mientras se ríen y en broma te dicen que es inevitable, que es sólo un chiste, que no lo tomes en serio, que no denuncies, sí, “ja ja ja ja”.

Y, claro está, no falta quién nos diga, que qué exageradas somos, si son “solo” (usted escoja) palabras, silbidos, piropos, chistes, bromas, toqueteos inocentes…

Pero ¡no! El acoso sexual es una forma de violencia que se sustenta bajo la creencia que podemos ver a otras personas como objetos, cuerpos prescindibles sobre los que se  burlan, ríen, ven lascivamente, tocan, violan, asesinan; en la mayoría de casos esos cuerpos son de mujeres.

Creer que hablar del acoso callejero es en el fondo un chiste que causa risa porque los hombres responden al “instinto de Adán” (asumo que este señor hablaba de ese Adán mítico en el paraíso), es justificar el acoso con el absurdo de que los hombres acosadores no tienen voluntad propia, no pueden razonar ni decidir respetar a las mujeres sin invadir sus espacios ni denigrar su dignidad a manera de violencia envuelta en risas.

Patricia Gaytán explica en su investigación, que el acoso sexual callejero es una forma de interacción institucionalizada, socialmente tolerada y que además puede ser que exista desde hace cuatro siglos y que al verse como algo cultural no se le ha dado la importancia necesaria**.

Por esto es conveniente analizar las formas en que este hombre que me acosó está acostumbrado a interactuar con otras personas, más que analizar si tiene algún problema mental o psicológico. Probablemente se desenvuelve muy bien en su trabajo y otros espacios de su vida pero esto no evita que sus formas de interacción lleguen a ser violentas, como en este caso de acoso sexual.

Hombres: ¿Cuáles son sus formas de acercarse a las mujeres? ¿De dónde las aprendieron? ¿Son acosadores? ¿Qué pueden hacer?

Mujeres: ¿Están acostumbradas a que los hombres se acerquen a través del acoso? ¿Cómo saber si te están acosando? ¿Qué podemos hacer?

El acoso sexual callejero son todas estas prácticas con connotación SEXUAL, se dan en los espacios públicos  o semi-públicos, NO SON SOLICITADOS, causan MALESTAR, provienen de personas DESCONOCIDAS.

La importancia de reconocer que el acoso está normalizado radica en que nos abre oportunidades para cuestionarnos cómo interactuamos con otras personas, cómo procedemos a acercarnos a alguien cuando nos llama la atención, cuáles son esas mejores y saludables formas de entablar nuevas relacionas.

Nuestra sociedad tiene  un problema de violencia en las dinámicas de interacción entre hombres y mujeres y  esto es una oportunidad para desaprender y deconstruirnos, tanto hombres como mujeres. Hombres para identificar sus formas violentas de interacción y mujeres para reconocer esas violencias, ambos para ponerle un alto.

Si queremos construir interacciones libres de violencia, es esencial que dejemos de reírnos de la violencia. La violencia sexual no es chiste, nunca es una broma y atenta contra nuestros Derechos Humanos.

* La Semana Internacional en Contra del acoso, se realiza desde hace 6 años, es una iniciativa de  Stop Street Harassment. Este año Guatemala participó por segunda vez a través del OCACGT y otras iniciativas que apoyaron, incluyendo este medio de comunicación. El fin último de esta semana es evidenciar que esta violencia se da en muchos países, no solo de Latinoamérica, sino también Europa y Asia, también permite conocer todos los esfuerzos globales que se hacen para prevenir el acoso sexual callejero y entablar redes de personas que trabajan en su prevención.

** Gaytan Sánchez, Patricia. 2009. Del piropo al desencanto. Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco, México.

Lidia Guerra
/

Feminista, vegana, ingeniera. Creo en la educación como desarrollo humano y que es posible evolucionar a una humanidad más libre y compasiva.


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COMENTARIOS

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    Miguel Ángel Alvarado /

    11/04/2018 1:40 AM

    Hay mujeres femeninas (la mayoría) y feministas (la minoría). Las femeninas se arreglan para verse atractivas y les gusta que se les halague con un piropo, un regalo etc. Las feministas odian a los hombres, por lo tanto se molestan que las observen, y aún mas que les lancen un piropo. Quieren que los hombres volteen la cara y no las miren para satisfacer su gusto. Algunas feministas se visten de manera provocativa para atraer miradas y tener el gusto de reclamar.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Peter Lim /

    15/05/2017 8:49 AM

    En lo personal me ha causado conflictos internos definir cuando es acoso y cuando es un intento de "ligar" al sexo opuesto, especialmente en Ciudad de Guatemala. No es broma, pero miedo me da que un intento de ser cortes sea visto como acto machista (menor problema) o bien como acoso digno de denuncia en el MP (peor de los casos). Ante tales circunstancias, decidí hacer un pequeño experimento social en mi circulo de trabajo, y empecé a portarme "indiferente" ante la mayoría de colegas mujeres. Al referirme como indiferente, era por ejemplo, saludar únicamente con un buenos días/tardes/noches/; hablar únicamente de trabajo; no aceptar reuniones "after office" (que tengo derecho a decir no y a separar vida personal de laboral); ni un solo cumplido cuando colegas se cambiaban corte de pelo, etc. Saben cual fue el resultado? Semanas después abundaban los comentarios tales como: Que le pasa a este tipo?; Que salvaje es!; Seguro apenas lo bajaron de las montañas!; ha de ser gay por eso no le gusta a las mujeres!; todo me causó mucha risa, hasta que hubo un comentario que por poco y me mata: alguien dijo: deberías denunciarlo por violencia de género; ya el silencio también es violencia!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Marlon Suarez /

      16/05/2017 7:08 AM

      Peter, muy bueno tu comentario! Es lo mismo que yo he comentado respecto a "ignorarlas", quizá la palabra se escuche algo pesada pero fue la actitud que tomaste al ser indiferente y limitarte a saludo y la parte laboral. Y al final lo que yo dije: Que es creído, gay, etc. Entonces que putas quieren las mujeres?

      ¡Ay no!

      1

      ¡Nítido!

    Miriam /

    12/05/2017 8:42 AM

    Muy buen artículo Lidia, gracias por escribir de este tema. Al leer en este espacio la respuestas de algunos señores se demuestra que sigue necesario que se explique que el acoso no es agradable, una mujer, niña o adolescente no sale esperando con ansias que un extraño la aborde y le comente o diga como se ve. Una solo quiere salir a la calle y sentirse tranquila y en paz.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    David /

    10/05/2017 9:51 PM

    Afortunadamente no todas las mujeres piensan como usted "seño".....

    ¡Ay no!

    7

    ¡Nítido!

    Ana /

    10/05/2017 12:05 PM

    Lo que no entiendo, es porqué los hombres siguen tan resistentes en entender que el acoso NO es un piropo. Porqué lo que siguen defendiendo? Les estamos diciendo que nos molesta, porqué quieren que cambiemos de opinión? Porque a ustedes les gusta? Que son animales sin capacidad de razonamiento que no pueden entender NO por respuesta?

    Que está pasando?

    Entiendan que cuando decimos que no nos gusta que en la calle nos digan "mamacita rica" y nos sentimos acosadas, NO ES LO QUE QUEREMOS. Si los invitamos a una conversación, ya es otra cosa. Pero no nos griten en la calle. No nos toquen en la calle. Si no nos conocen, no hagan nada que no quisieran que les hiciera a su mujer, a su hermana, o a su hija. Porque también van a ser acosadas por hombres como ustedes que están defendiendo estos "piropos" y de ahi qué?

    Si usted es mi esposo, novio, o similar, por supuesto, deme un piropo. Yo le daré otro. Pero yo ya di ese permiso de hacerlo. Sino, un buenos días/buenas tardes/buenas noches es suficiente.

    ¡Ay no!

    8

    ¡Nítido!

      Marlon Suarez /

      10/05/2017 12:30 PM

      Ana: Usted con su comentario confirma lo que sugerí en el mío, ni siquiera las debemos de voltear a ver, debemos de ignorarlas por completo (de hecho yo hago eso), y así todos felices y contentos. Después dicen que uno tan creído...

      ¡Ay no!

      7

      ¡Nítido!

      Marlon Suarez /

      10/05/2017 12:11 PM

      Se ofendió la niña fresa, que quiere la princesa....

      ¡Ay no!

      7

      ¡Nítido!

        Ana /

        10/05/2017 12:14 PM

        Que me deje de acosar y se controle. Puede o necesito llamar a su mama para decirle?

        Entiende o se lo escribo en otro idioma?

        Niña fresa? Usted sigue en los 90s o que?

        ¡Ay no!

        7

        ¡Nítido!

          Marlon Suarez /

          10/05/2017 12:32 PM

          Me lo puede escribir en chino, please?

          ¡Ay no!

          4

          ¡Nítido!

    Mario Paredes /

    10/05/2017 6:02 AM

    He escuchado que la mujer se viste bonita para competir vs otras mujeres. No se si un piropo fino, halagador y hasta poetico pueda ser acoso viene desde tiempos ancestrales pero ahora lo llaman acoso y hasta lleva carcel. Al paso que vamos seremos una sociedad de caballitos de mar osea completamente bisexuales o asexuales. Donde quedo la exaltacion a la belleza repito de forma especial?O sera eso que vamos camino a cortar fisiologicamente los instintos porque segun se buscan ni siquiera que se mire a la mujer. Sera esto tambien una lucha del lobby gay para luchar vs el heterosexualismo?

    ¡Ay no!

    5

    ¡Nítido!

      Ana /

      10/05/2017 12:00 PM

      Mi opinión es que yo me visto por mí. No por competir con otras mujeres, no por ningún hombre, por mí. Cuando escojo mi ropa, escojo lo que me gusta a mí. No para que un hombre me de un piropo no solicitado.

      A menos que YO te pregunte si te gusta mi ropa, mi apariencia, mi maquillaje, mi pelo, no tienes que decir nada. Punto.

      Lo único que estamos pidiendo es que tengan control sobre si mismos. Si estamos diciendo que un piropo es ofensivo, porqué lo defienden? Creen que con esto vamos a cambiar de opinión porque a USTEDES les gusta? No. Se acabo. Aprendan a controlarse. Si yo no le he pedido a un desconocido en la calle que me de su opinión, no la de.

      Ser bisexual o asexual no es malo. Bien por las personas que lo son.

      Y si crees que esto es parte del "lobby gay", entonces no has entendido el problema. Yo soy una mujer heterosexual. No quiero piropos de personas que no conozco en la calle. Más claro no lo puedo decir.

      ¡Ay no!

      4

      ¡Nítido!

      Marlon Suarez /

      10/05/2017 7:15 AM

      Hoy en día todo lo que describes para una mujer es acoso, los piropos halagadores son acoso y es que la mujer perdió la feminidad por completo. He llegado a la conclusión que lo mejor es ni voltearlas a ver o ignorarlas por completo para evitarte problemas. Si les preguntas solamente la hora se molestan. Tristemente hasta allí han llegado las mujeres por su liberación sexual que tanto pregonan. Aaaaahhh pero si tenés plata eso ya no es acoso.

      ¡Ay no!

      6

      ¡Nítido!

        LaGonzález /

        11/05/2017 9:59 AM

        No me gustaria que algun día lo acosaran pero si llegara a experimentarlo espero siga pensando igual. Créame no es nada placentero.

        ¡Ay no!

        ¡Nítido!

          Marlon Suarez /

          11/05/2017 1:08 PM

          Me han dicho muchas veces "papito rico", no me ofende porqué simplemente están diciendo la verdad, :)

          ¡Ay no!

          ¡Nítido!







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