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Guía rápida y útil para identificar si alguien te quiere drogar (y de seguro violar)

Nómada ha investigado las denuncias de violación sexual con testimonios de mujeres que se han enfrentado a la justicia, a sus victimarios y a su mismo entorno. Identificando los patrones que usan los depredadores sexuales elaboramos esta guía para reducir los ataques sexuales.

Somos todas P258 violaciones Violaciones sexuales

Ilustración: Nómada

Nómada publicó el reportaje Las violaciones sexuales en serie siguen impunes en Panajachel sobre algunos testimonios de mujeres que sospechan haber sido drogadas y después violadas. Posterior a la publicación otras mujeres se han comunicado con Nómada para compartir sus testimonios que tienen el mismo patrón: estaban con personas que ya conocían, tomaron alcohol, recibieron un trago, perdieron el conocimiento y despertaron con señales de una violación.

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La violencia sexual facilitada por drogas es un fenómeno en Guatemala y en el mundo. Desde 2010 la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de la Organización de las Naciones Unidas comenzó a advertir sobre el aumento en el uso de nuevas “drogas de violación” de parte de agresores y la falta de control de estas sustancias. La mayoría de estas sustancias se producen para usos médicos, como la anestesia, pero con facilidad pueden ser abusados para otros fines en países como Guatemala que no tiene un sistema de regulación adecuado.

En este entonces la JIFE recomendó que las farmacéuticas añadieran colorantes o sabores que permitirían que las posibles víctimas advertir la presencia de la sustancia en los casos donde el agresor la haya mezclado en la bebida de la víctima. Hasta la fecha, estas recomendaciones no se han tomado en cuenta.

En sí, la manera de operar de este delito facilita mucho más que la violencia. Para el victimario es un boleto a la impunidad. La pérdida parcial o completa de la memoria y la desorientación — por efecto de la sustancia— hace que la víctima tenga dudas sobre la misma experiencia y las señales de violación. Hace que se retrase la reacción para denunciar el delito.

Leé esta investigaciónLas violaciones sexuales en serie siguen impunes en Panajachel

Mientras ella comienza a tomar sentido del caos, la sustancia rápidamente abandona su cuerpo sin dejar rastro. Así la droga le roba los elementos clave para entender y reconocer que fue víctima de violación —dónde, cuándo,qué pasó y quién fue— y para presentar una denuncia en el Ministerio Público.

En casos de violación existe ya un subregistro de denuncias. Este es aún peor en estos casos donde la víctima fue drogada, indica el Grupo de Cooperación para Combatir el Abuso y el Tráfico Ilícito de Drogas de la Unión Europea (Grupo Pompidou) en un informe de 2017.

De parte de las instituciones estatales en Guatemala tampoco existe ninguna iniciativa ni normas comunes para registrar los casos denunciados y los análisis forenses para verificar la presencia de sustancias utilizadas para cometer agresiones sexuales.

El INACIF no lleva ningún registro sobre cuántos de los peritajes sobre violencia sexual incluían una solicitud del MP de una evaluación toxicológica, ni cuántas de ellas salieron positivas. No existe ningún dato en Guatemala que brinde indicadores sobre la extensión de violaciones por sumisión a drogas en el país.

Cómo reaccionaronÉsta es la respuesta del MP a las violaciones en Pana (y es esperanzadora)

Guía rápida para identificar si alguien te quiere drogar

  • Señales de antes

El 4 de noviembre, Renata Sandoval Zárate, una mujer de 22 años, estudiante de medicina de México, compartió su testimonio de cómo su amigo Aaron Fabián intentó drogarla y violarla. El agresor no lo logró. La amiga de Renata la sacó del bar donde estaban porque ella comenzó a sentirse mal y al llegar a su casa estaba “en calidad de bulto”, relató la joven.

No haberse terminado la bebida la salvó. A los pocos días, otra persona que estuvo con ellos le contó que Aaron había mezclado algo en su bebida. Cuando Renata enfrentó a Aaron no lo negó, es más, lo banalizó diciendo que fue solo un ‘empujoncito’.

El testimonio de Renata más los documentados en las denuncias de violación en Panajachel y basándonos en guías internacionales, hemos resumido algunas señales que permiten identificar si las bebidas han sido alteradas con sustancias químicas:

1) Sabor raro o diferente en una bebida.
2) Alguien insiste en distinguir tu vaso del de los demás (por ejemplo con una pajilla). La persona te observa o insiste en que la tomés.
3) Sensación de estar ebria sin haber bebida o bebido poco.
4) Sentir un cambio rápido de temperatura, como calor extremo en tu cuerpo.
5) Desorientación, marea, dificultad en caminar y/o problemas de visión.
6) Pérdida de conocimiento.

Las reacciones dependen de la sustancia utilizada. Si comienzas a sentirte mal, o sientes una reacción diferente, no dudes en actuar. Pide apoyo de una persona de confianza y bota la bebida.

  • Señales después

Con el apoyo de Julia, Marcela y Alejandra —las valientes mujeres que denunciaron su violación ocurrida en Panajachel— hemos resumido las señales de alerta que podrían indicar que fuiste drogada y violada, como ellas.

1) Despertar con pérdida de memoria en un periodo largo o recuerdos escasos.
2) Tener recuerdos de estar en un lugar y despertar en otro (quizá desconocido).
3) Despertar sin ropa, incluso con una persona a tu lado, sin consentimiento.
4) Molestias, irritación, dolor o sangrado en los genitales. Sensación de que hubo sexo.
5) Dolor de cuerpo, moretones, golpes y rasguños en la piel. Especialmente en las piernas.
6) Sentir confusión, desorientada y con problema para coordinar el movimiento y el habla.
7) Agotamiento y temblores.

Es importante resaltar que aunque no haya sospechas de haber sido drogada o si se sabe que se ingirió mucho alcohol, siempre es un delito si no se ha dado el consentimiento para tener sexo.

Alejandra recuerda que es importante confiar en tu intuición y no ignorar las señales.

—Hay muchas cosas que el mundo te dice sobre ser correcta, y no caer en el estereotipo de ‘la mujer loca’. Eso te hace dudar en ti misma. Pero no debes hacerlo. Hay que escuchar a tu intuición.

La sobreviviente insiste en que a pesar de lo muy atenta e informada que uno sea, no siempre hay alertas de antemano y existen tantos elementos que hacen no sospechar que algo así puede pasar.

—No eran desconocidos. Tenían una profesión que no me hizo dudar de que hubieran sido capaces de hacer algo así. Realmente pienso que un violador puede ser cualquier persona. Solo me recuerdo que sí me hizo sentir un poco incómoda la forma que ellos interactuaban entre sí y con los meseros en el lugar, y que insistían tanto en que tomara el último trago—, recuerda.

Las tres mujeres de Panajachel sintieron en diferente grado una síntoma que es común en sobrevivientes de violencia sexual: la vergüenza. Esa sensación que hace aún más difícil presentar una denuncia, es el resultado de una cultura que de manera sistemática cuestiona y culpa a las víctimas, y así perdona a los victimarios.

 

¿Qué hacer?

Si sospechás que has sido drogada y víctima de una violación, violencia sexual o agresión, es importante reaccionar rápido. No dudes en buscar ayuda aunque no recuerdes exactamente qué pasó en el momento. Un examen de orina o sangre puede detectar si tienes alguna sustancia en tu cuerpo, dentro de las primeras 12 a 72 horas, dependiendo de la sustancia utilizada. También se puede documentar lesiones, moretones o rasguños antes de que comiencen a desaparecer del cuerpo. En cualquier tipo de violación las primeras 72 horas son claves para poder prevenir una infección de transmisión sexual con tratamiento médico.

Si el hecho acaba de ocurrir, intenta esperar para orinar y ducharte; guarda la ropa que llevabas puesta hasta haber sido atendida por el Ministerio Público.  Aunque haya transcurrido más tiempo no pierdes tu derecho a denunciar.

Testimonio valerosoPonerle palabras a tu propia violación: Julia y sus 10 horas en lo desconocido en Atitlán

¿Dónde buscar ayuda?

En los siguientes lugares puedes buscar ayuda:

– Ministerio Público: Tel. 1572 / 2411-9191
– Policía Nacional Civil: Tel. 110
– El hospital o centro de salud más cercano
– Procuraduría de Derechos Humanos: Tel. 1555
– Mujeres Transformando el Mundo: Tel. 2221-3030
– Fundación Sobrevivientes: Tel. 2245-3000

***

* En esta nota no se incluyeron los nombres de los estupefacientes y psicotrópicos comúnmente usados en estos delitos. Queremos informar a las potenciales víctimas y no darle herramientas criminales a los victimarios.

Pia Flores
/

Buscadora de las historias invisibles y experiencias con sentido. Antropóloga irreverente y amante de la diversidad, la noche, las auroras coloridas y los cuentos que tardan.


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