Cuando la competitividad se reduce a mano de obra barata

Influidos por las ideas de libre mercado de Thatcher, Reagan y la Universidad Francisco Marroquín, muchos empresarios abrazaron la ideología de la apertura económica y el fin del proteccionismo industrial. Desde hace diez años que la economía guatemalteca es de las más abiertas de la región, según indicadores. Ha avanzado también en su integración en la globalización. Algunas han logrado sobrevivir al aliarse con grandes empresas, otras han caído en las cadenas más bajas del valor agregado, y otras están desapareciendo. Mientras tanto, todas buscan reducir costos. Por eso violan derechos laborales, como varios empresarios de diferentes ramas lo afirmaron. Esa es una de las ventajas que ofrece Guatemala para el mundo.

competitividad derechos laborales globalización n135 P147

Una trabajadora de maquila en Guatemala.

NAC

La idea de la más grande fábrica de acero de Centroamérica comenzó en la Italia de Mussolini. Tras la crisis de 1929 vino el descalabro de la industria italiana, y un ingeniero milanés, Agostino Rocca, fue el encargado de dirigir su reconstrucción. Allí aprendió el negocio del acero.

Migró a Argentina y desde ahí, con apoyo estatal, lanzó la empresa Techint, que importaba maquinaria y acero al amparo de la industrialización que promocionaba el entonces presidente Juan Domingo Perón en los cincuenta. Pero su despegue internacional vino en la década de los noventa, cuando varios Estados latinoamericanos comenzaron a privatizar sus principales industrias, el acero incluido. Fábricas en Venezuela, Argentina, Colombia, México, y Estados Unidos fueron compradas. Ahí surgió Ternium, que hace diez años compró Ingasa, la mayor productora de acero plano en Guatemala (conocida por las láminas Pantera).

 

Láminas Pantera.

Láminas Pantera.

Ahora Techint emplea a más de 59 mil personas en todo el mundo y tiene ingresos por más de US$25 mil millones. Ternium es un proyecto más modesto: emplea a más de 600 personas en cuatro países centroamericanos, tiene una facturación de más de US$160 millones, y posee más del 35% del mercado en el país.

La amenaza china (y sindical)

Pero esa fuerza no se compara con su principal adversario económico: China y sus 10 principales empresas acereras, que poco a poco han ido acaparando el mercado mundial hasta llegar al 50%.

Ternium respondió. A inicios de marzo despidió a 27 trabajadores bajo la excusa que debían recortar costos. “Los despidos fueron legales”, enfatiza Sebastián Castro, director de Ternium en Centroamérica. “Teníamos que recortar personal y, te soy sincero, tenerlos ahí es un costo adicional. No los necesito”.

Castro se refiere a la orden de un juez de trabajo de reinstalarlos tras la demanda que recibieron de parte de los trabajadores, que por esos momentos formaban un sindicato. “Nosotros dimos aviso en acta que íbamos a formar un sindicato, y dos días después nos despidieron”, dice Walter Rodríguez, secretario general del Sindicato de Trabajadores de Ternium. Según Rodríguez, por el trámite de formación del sindicato la empresa estaba emplazada, por lo que no podía realizar despidos.

Castro lo contradice y entre ellos hay una versión encontrada. El caso tuvo que llegar a la Corte de Constitucionalidad para ser parcialmente resuelto. Ahora 15 de los 27 trabajadores están de regreso en la planta (los otros desistieron del conflicto y renunciaron).

La demanda le valió a Ternium ser incluido entre las 16 empresas que violan derechos laborales para poder competir globalmente, según dijo Estados Unidos a fines del año pasado. Castro aclara que el caso está ya resuelto, y que lo importante es la amenaza china: “China es un país donde no existe el libre mercado. Ellos mismos y la Organización Mundial del Comercio (OMC) lo aceptan. Y en esas condiciones vienen a competir […] El gobierno va a tener que hacer algo, como se hizo en México”.

Y la Gremial de Industrias de Metalurgia, según su presidente, Miguel Giorgios, da un apoyo completo a Ternium y pide al Ministro de Economía, Sergio de la Torre, que actúe frente al problema. Sobre la demanda de Estados Unidos, dijo no saber nada.

La competencia de China es, en efecto, voraz. De los costos para producción, la mano de obra es 28% más cara en Guatemala que en China, la energía es 300% más barata en China y el gas un 48% menor. A eso se suma el apoyo de su Estado y el irrespeto por los derechos laborales de los trabajadores chinos. Las inversiones iniciales y de modernización las hace el Estado chino, las empresas están exentas de impuestos, y con todo eso la rentabilidad declarada de las principales 80 acereras chinas es de un 0.8%. Para mantenerse, el resto de acereras del mundo deben estar arriba de un 17%.

Las importaciones de acero laminado a Centroamérica han aumentado en un 69%, bajando los precios a un punto que les ha resultado difícil competir.

El fondo del problema para los trabajadores no está aún resuelto: la formación del sindicato es para exigir un convenio colectivo y mejorar así la situación de sus salarios. Mientras tanto, Castro alega que si la competencia desleal china continúa no sólo esto va a ser imposible, sino que la empresa tendrá que cerrar.

Generar desarrollo desde el fondo de la cadena de valor

«La globalización mató a los sindicatos», sentencia Alejandro Ceballos en la sede Vestex, dentro del edificio de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), en la acomodada zona 13 de la Ciudad de Guatemala. Ceballos es un veterano en la maquila. Con soltura y sin el enojo de otras entrevistas, discute las dificultades para competir en mercados tan volátiles y competitivos.

La gremial que representa, las maquilas que exportan hacia Norteamérica, fue la más señalada en la demanda laboral de Estados Unidos. Ceballos ha sido el principal vocero de una postura sin medias tintas: los exportadores están en contra de fortalecer a la Inspección General de Trabajo (IGT) y prefieren que los conflictos sigan el camino de los juzgados, que según estadísticas son los más lentos y desobedecidos del Organismo Judicial.

Ceballos dice no entender la postura de los estadounidenses. A finales de los años ochenta, la agencia de cooperación de ese país, la AID, pagó por años el presupuesto de su organización inicial, la Gremial de Exportadores (Grexport), según un estudio del sociólogo William Robinson.

Pero desde que se firmó el Tratado de Libre Comercio, que favoreció sobre todo a los importadores y a la venida de Inversión Extranjera Directa, las regulaciones comenzaron a hacerse más fuertes. Regulaciones como no permitir la violación a los derechos laborales.

La mano de obra maquilera

En la maquila el 60% del costo de producción depende del pago de la mano de obra. Por eso se hacen malabares para poder reducir el costo. En su antigua fábrica, Polar, Ceballos instaló turnos que llamó 4*4: cuatro turnos de once horas diarias, por cuatro días, y rotaciones continuas. En esta modalidad las horas extra no eran pagadas. Según el Código de Trabajo, esto es ilegal.

“Pero eran modalidades bastante productivas donde a varios trabajadores les convenía. De hecho varios venían a solicitarme estos cambios porque ganaban más […] Pero esas opciones no se pueden hacer por los sindicatos”, explica Ceballos. Y añade que había muchos casos en donde trabajadores saboteaban la maquinaria para no trabajar, o llegaban, se embarazaban y lo volvían una práctica recurrente por años, en algunos casos.

El problema es mucho más complejo, como después aceptó el presidente de Vestex. Reducir los costos de producción, sobre todo el salario, es vital para que los maquileros puedan competir en un mundo altamente competitivo, con China siendo un competidor que los rebasa por mucho. “Eso para empezar, porque si mencionamos lo que vino a ocasionarnos la paca (importadoras de ropa donada)y la crisis de 2009, es un problema ya con historia”, continúa.

En el mercado mundial de los textiles, las fábricas guatemaltecas se ubican en la parte más baja de la cadena. En lo más alto están las marcas multinacionales, como Polo, Target, JC Penney y Wallmart. Estas hacen contratos con un intermediario o broker,  el cual establece un número de piezas y un precio ya establecido por el que serán compradas. Se dan los moldes y los diseños.

Con ese contrato el broker debe cobrar y luego encontrar a los productores, generalmente dividiendo lotes entre el Este Asiático y Centroamérica. A estos productores les toca una parte ya menor de ese contrato firmado, por lo que realizan todo tipo de medidas, como no pagar horas extra, para poder tener su parte. En el último eslabón de la cadena están los trabajadores de las maquilas, que obtienen una tajada muy ínfima de ese gran contrato que se firmó en una oficina de Nueva York.

Por eso los abusos. Abusos que usualmente ninguna de las grandes marcas se entera. Los tratos se hacen como subcontrataciones, en donde toda responsabilidad de la gran empresa queda fuera de lugar.

El caso de la maquila Alianza es el más fuerte. Según el Instituto para los Derechos Laborales y Humanos, con sede en Nueva York, Alianza debe en la actualidad a más de 1,300 trabajadores un total US$6 millones en salarios y prestaciones no pagadas por 12 años.

¿Qué opinan de esto JC Penney y otras compañías?

Nómada trató de contactar a Target, JC Penney, Weat Seal, Xoxo, New Creation Inc. y Kohl’s, todas empresas que reciben prendas de las empresas que Estados Unidos señaló de violar derechos laborales. De todas ellas, solamente JC Penney y Kohl’s contestaron. La primera dijo que ellos manejan un código de ética para las empresas que subcontratan y que hacen lo posible por que se cumpla. ¿Y la demanda de Estados Unidos? Ya no hubo una respuesta. Kohl’s afirma que ya estaban enterados del caso y que ya está resuelto, ya que las empresas Avandia y Fribo, que los abastecían, están ya cerradas.

 

Una tienda de JC Penney en Estados Unidos. Foto: Businessweek.com

Una tienda de JC Penney en Estados Unidos. Foto: Businessweek.com

Avandia y Fribo eran llevadas por dos coreanos, que Ceballos no duda en llamar “bandidos”. Cuando se levantaron las órdenes de jueces para pagar salarios vencidos, huyeron del país. Los procesos siguen abiertos.

Ni Alianza ni Koa Modas, otra empresa también señalada en el informe de Estados Unidos, quisieron hablar con Nómada para este reportaje.

La palma también viola derechos laborales, según EE.UU.

Cuatro de las más grandes empresas de la Gremial de Palmicultores de Guatemala (Grepalma) también fueron señaladas por EEUU. Su directora ejecutiva, Susana Siekavizza afirma que Grepalma apoya el fortalecimiento del estado de derecho, incluidos los derechos laborales.

 

Una plantación de palma en Guatemala. Foto: Carlos Sebastián.

Una plantación de palma en Guatemala. Foto: Carlos Sebastián.

Santiago Molina, empresario de la palma y presidente de la Cámara del Agro, no quiso responder si en Guatemala se violan derechos laborales. Dijo que esa era una cuestión que el Estado debía velar.*

¿Y qué pasa del detalle que da el informe, donde se dice que inspectores de trabajo y miembros de la Oficina del Alto Comisionado en Derechos Humanos de la ONU visitaron las fincas y no los dejaron entrar? “Eso es como decir que tocaron el timbre y nadie les abrió. Nosotros somos totalmente respetuosos de la ley. Además, esas demandas son verbales. No hay ningún registro que hemos violado derechos laborales”.

Sí los hay, de hecho. Según el Alegato Inicial norteamericano, los mismo trabajadores de las fincas de palma tuvieron que costear la visita del inspector de la IGT . El Alegato cita varios documentos de la IGT en donde queda probado lo contrario, la poca diligencia de las empresas palmeras a dar los datos solicitados.

En la producción de la palma africana la mano de obra también es fundamental. Representa un 70% del costo.

Molina, que también presidió el Cacif,  tiene un tono menos afable y cordial que los otros dos empresarios entrevistados, más jóvenes que él. Y al contrario de ellos, no tiene quejas sobre la competencia de la globalización. A ellos les ha abierto puertas. La palma africana surgió también como una opción de diversificar luego de la crisis económica de los ochenta. Muchos finqueros o ganaderos, como él mismo, comenzaron a hacer una transición lenta. Y los últimos años les dan la razón.

El aumento de la superficie cultivada de palma aumentó en esa década en un 270% y la producción en un 84% en los mismos años. Nuevos canales de comercio se abren en un mundo que busca energías renovables y más limpias, como suelen llamar a los agrocombustibles. Además, cada vez se sustituye más otros tipos de aceites (canola, soya, girasol) por el de palma africana, que es más barato de producir. La costa sur del país, por ejemplo, tiene la más alta productividad de palma del mundo.

Y en su cadena de producción, muchas grandes empresas son sus principales compradores. Desde Purina hasta productores de jabones, pasando por aceites Olmeca, Ina o Patrona.

Aunque la Grepalma lo niega y no quiera hablar de esto, estos logros se han hecho, según varias investigaciones, a costa de despojar a cientos de familias q’eqchiís de sus tierras al arrinconarlos.

Estas familias, como las de los trabajadores de las maquilas y otras industrias, son el último eslabón para la competividad del país.

PS. Las comunidades q’eqchís no son las únicas escépticas de la palma africana y de las injusticias al final de la cadena de producción. El anuncio a continuación, de Doritos, es una muestra de cómo esta industria también hace daño al medio ambiente.

 

* Fe de error. Este párrafo se corrigió el 13/2/15. Se había adjudicado a Molina una frase en la que respondía que la violación de derechos laborales era común en el país, pero fue una interpretación errónea. Ofrecemos disculpas a nuestra fuente y a los lectores. 

Rodrigo Véliz
/

Llegó al periodismo por la investigación y el deseo de ayudar a informar. Confía como Camus y Gelman en que la transición al periodismo, si es claro el objetivo, es posible. Colabora con el CMI.


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    | Noticias de mi Tierra /

    01/04/2015 2:38 PM

    […] una entrevista para otro reportaje, Alejandro Ceballos, de Vestex, dijo que lo ideal para los exportadores sería que que mientras […]

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Una propuesta revolucionaria: Q1,500 de salario para sacar a los pobres de la pobreza | tengoderechogt /

    25/03/2015 1:38 PM

    […] una entrevista para otro reportaje, Alejandro Ceballos, de Vestex, dijo que lo ideal para los exportadores sería que que mientras […]

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    ANONIMO /

    23/03/2015 2:59 PM

    […] una entrevista para otro reportaje, Alejandro Ceballos, de Vestex, dijo que lo ideal para los exportadores sería que que mientras […]

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Alejandro Ceballos /

    06/02/2015 7:18 AM

    Rodrigo: Para el efecto de las jornadas 4 x 4 nos basamos en el artículo 118 del Codigo de Trabajo que cito a continuación:
    "Artículo 118. La jornada ordinaria que se ejecute en trabajos que por su propia naturaleza no sean insalubres o peligrosos, puede aumentarse entre patronos y trabajadores, hasta en dos horas diarias, siempre que no exceda, a la semana, de los correspondientes límites de cuarenta y ocho horas, treinta y seis horas y cuarenta y dos horas que para la jornada diurna, nocturna o mixta determinen los dos artículos anteriores. "
    De esta manera los trabajadores trabajaban 4 días y descansaban 4. Dado a la naturaleza del negocio donde el empaque final siempre salía hasta que estuviera la última pieza que llenaba el contenedor, era beneficioso para ambos patronos y trabajadores. De esta forma las personas no tenían que trabajar mas de las 40 horas que nos permitía la ley y yo no tenía que pagar extras trabajando sábados. Balanceamos la producción de una manera legal, conveniente para ambos y correcta. Muchas madres podían compartir el cuidado de su hijos, una cuidaba a los de la otra los 4 días de descanso y ambas podían conseguir un empleo.
    Estos son los permisos especiales que solicitamos y que nos fueron autorizados.
    En cuanto a que la maquila de ropa no es la solución a largo plazo no puedo estar mas de acuerdo pero pregunto: ¿ Como empezamos a educar a la gente? ¿Como logramos que una persona analfabeta y sin educación pueda llevar a sus hijos a la escuela? ¿Como le damos seguridad social y no la dejamos a la mano del estado que no funciona?
    No puedo estar mas de acuerdo, hay que educar pero eso es un camino con ruta que no tenemos ni logramos ponernos de acuerdo en tener. Mientras tanto sigo con la teoría muy mía pero muy cierta: Mamá costurera, hijo en Call Center, nieto ingeniero.
    Yo ya puse mi grano de arena y generó empleo, los demás críticos que hacen? Me gustaría saber, a lo mejor logran que cambie de parecer y los apoyo.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Mark Francisco /

    03/02/2015 9:32 PM

    creo que hablar de la inversion en el pais, habria que ver atras, con lo que trajo el consenso de Washington, creo, que primeramente, el modelo liberal o neoliberal vino a frenar el modelo anterior a este en latinoamerica, el modelo de sustitucion de importaciones, porque la region se convirtio posteriormente en una region para suministrar/exportar bienes con poco valor agregado, siendo mas orientado a materias primas como minerales o bien bienes de la agroexportacion, que si se observa bien a favorecido a los que pueden producir en gran escala, y esos son pocos como es sabido, por otro lado, al no existir incentivos para generar bienes nacionales, con la industria, sumado con la incipiente produccion de tecnologia y conocimiento por parte del pais, no llega a tenerse un pais competitivo, y creo que ese convenio del norte vino mas que todo a desmotivar la industria nacional,,, una especie de desindustrializacion,

    creo que el modelo actual solo le alcanza a los mismos de hace ratos, no a la poblacion restante, creo que los gobiernos, debieron hacer politicas como la de incentivar y dirigir el modelo de educacion para competir por ejemplo en el mercado de los call center en ingles, tambien debieron incentivar mas la produccion de conocimiento y ciencia nacional, talvez promoviendo como lo hacen ahora los señores de Fisica de la USAC, la creacion de facultades de Ciencias puras, como la escuela de Matematica o la de Fisica, es decir ir direccionando esfuerzos a crear institutos de investigacion o Institutos especializados en las areas de electronica, quimica (con la ciencia de los materiales, campo que involucra la nanotecnologia por ejemplo), mecanica, ciencias de la computacion (hardware, software), en fin hacia ese lado hay que ir, ir aprendiendo lo que hicieron en China o la India, que sus estudiantes de postgrado han regresado y aplicado lo aprendido....

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Maqui Lero Lero /

    03/02/2015 11:36 AM

    El mercado guatemalteco de producción, es una laguna para mantener lagartos.

    Pocos son los empresarios capaces de rentabilizar empresas para cubrir sus gastos y pagar salarios correctos;

    la mayoría son una caterva de explotadores extranjeros,
    que viven de subvenciones, excempciones de impuestos, y sobreprecios en ventas al gobierno.


    Privatizan y se apropian de empresas construidas con el dinero del pueblo,
    y ahora cobran 20 veces mas caro por malos servicios: agua, luz, puentes, carreteras, correos, educación, salud, etc.

    Esos malos empresaurios, mejor que trabajen de obreros, o chicleros o lustradores;
    y que le cedan el lugar a empresarios capaces de dirigir empresas productivas.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Marvin Ramirez /

    03/02/2015 9:33 AM

    Felicidades por el reportaje.
    Me hace pensar en la historia de Guatemala, donde en un principio fuimos la finca cafetalera, luego la república bananera, luego la algodonera, azucarera y ahora seguramente la nación palmera. Hemos ido evolucionando según las categorías que acompañan el calificativo, finca, república y nación, pero todas con una misma constante: la violación de los derechos laborales. Cuando uno llega a visitar estos lugares, puede darse cuenta de las condiciones infrahumanas en las que mantienen a sus trabajadores, desde las instalaciones, los tratos finalizando con los salarios, simplemente nadie hace nada.
    Su simil en la gran selva de concreto son las maquilas, donde escribir unas pocas líneas (por el espacio que tratamos) no alcanzaría para dar a conocer todas las formas que tienen de evadir las responsabilidades.
    Para los dueños, todo marcha sobre ruedas ya que pocas o ninguna vez llegan (seguramente) al lugar donde nace sus capital, ellos solo deambulan en los mejores hoteles, yates, suites y restaurantes, por eso para ellos la vida es bella no importando qué es lo que pasa más abajo de sus oficinas ubicadas en los pisos más altos para sentirse más cerca del cielo.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Rodrigo Véliz
    Rodrigo Véliz /
    02/02/2015 3:34 PM

    Gracias por los comentarios. Alejandro, los turnos excepcionales de 4*4 no aparecen en el capítulo de Jornada de Trabajo del Código. De eso me basé para decir que eran ilegales. El Mtrab los autoriza según acuerdos ministeriales? De qué año son?

    En todo caso, y como bien resalta Victor Moreira, estamos de acuerdo en que lograr el ansiado desarrollo manteniéndonos en las cadenas más bajas de valor será imposible. La poca transferencia tecnológica de los últimos 20 años y la falta de una política estatal a largo plazo hacen impensable esto. Estamos estancados y las iniciativas de ley pendientes (Inversión y Empleo, Trabajo infantil, y reformas a la IGT) parece que no van a resolver eso.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Victor Moreira /

    31/01/2015 1:01 PM

    Al final de cuentas esa competitividad se reduce a impunidad. Las leyes laborales no son las únicas incumplidas (aunque puedan considerarse de los aspectos más dramáticos del asunto). Los incumplimientos en otros ámbitos son iguales o más graves, al menos en el largo plazo. Por ejemplo: si los gringos se mostraran igualmente sensibles al incumplimiento de la legislación fiscal, o la ambiental, el panorama sería mucho más complejo para los empresrios.

    P.S.: Que la situación laboral en China sea peor que la guatemalteca, no hace buena a ésta.

    Con la globalización pierden tanto empresarios como trabajadores, pero no todos pierden igual.

    Como bien lo ilustra el artículo, y entre otros factores, las relaciones laborales son más conflictivas en las empresas donde el salario es (prácticamente) el único precio que pueden manipular los patrones.

    Las “grandes empresas” de ropa (y todas las demás) saben lo que pasa al final de la “cadena” o “subcontrataciones” pero no hacen nada (porque es parte de su tasa de ganancia), salvo en excepcionales casos de “fuerza mayor” como por ejemplo, en Guatemala, el caso de Choi Shin.

    No se quejan de la “competencia china” o de otros lares, aquellos cuya producción aún depende del clima, en vez de la tecnología. Si llegan a sembrar/producir aceite de palma, café o azúcar de caña en China…

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Cuando la competitividad se reduce a mano de obra barata | tengoderechogt /

    31/01/2015 12:24 PM

    […] 421 […]

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!







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