La tele está produciendo un nuevo ser humano

Dentro de la “democracia mediática”, el término video-política –del italiano Giovanni Sartori– apoya las afirmaciones de Swanson y de Manin, refiriéndose a la incidencia del video en los procesos políticos. Sin embargo, dirige su atención hacia la transformación radical de cómo «ser políticos» y cómo «gestionar la política» impulsada por la influencia de los medios de comunicación, especialmente de la televisión. La video-política no caracteriza solo a la democracia, sino que el poder de la imagen también es utilizado por las dictaduras.

n246 Opinión P258
Esta es una opinión

En la televisión, la política se convierte en espectáculo.

Foto: Flickr, Eric Driggers

En su análisis sobre los efectos de la política mediatizada, Sartori va a lo más profundo cuando afirma que “el vídeo está transformando al homo sapiens, producto de la cultura escrita, en un homo videns para el cual la palabra está destronada por la imagen”. Afirmación polémica por categórica y que, sin embargo, parece explicar en parte muchos fenómenos sociopolíticos de las últimas décadas en las sociedades donde todo acaba siendo visualizado. Sartori se pregunta qué sucede con lo no-visualizable, que es la mayor parte de nuestras vidas. Así, mientras nos preocupa el tema de los propietarios de los medios de comunicación y sus intereses, no nos percatamos de que es el instrumento en sí mismo y por sí mismo lo que se nos ha escapado de las manos, ya que la televisión modifica radicalmente y empobrece el aparato cognoscitivo del homo sapiens.

La televisión está produciendo un cambio, una metamorfosis, que revierte la naturaleza misma del ser humano. Sartori está hablando, nada menos, que de un nuevo tipo de ser humano –la base y la razón de ser de nuestras sociedades democráticas– y que según su opinión no ha significado una mejoría en nuestra experiencia común ni en la individual. El problema es el cambio de los conceptos por las imágenes y el aislamiento que supone vivir en una sociedad teledirigida a pesar de saber aparentemente de todo en cuanto sucede. Porque en la televisión el hecho de ver prevalece sobre el hecho de hablar y ahí reside una diferencia radical, porque traslada la comunicación del contexto de la palabra al contexto de la imagen.

Sartori afirma que todo el saber humano se desarrolla en el mundo de conceptos y de concepciones mentales –como democracia, libertad o nación–, que no es en modo alguno el mundo percibido por nuestros sentidos. “La televisión produce imágenes y anula los conceptos, y de este modo atrofia nuestra capacidad de abstracción y con ella toda nuestra capacidad de entender,” escribe Sartori.

Además de la radical modificación del aparato cognoscitivo, y de acuerdo con lo postulado por Manin, la vídeo-política tiende a destruir el partido organizado de masas, pero no solo en el sentido de que la televisión parece haberse convertido en un instrumento de y para candidatos antes que de y para partidos. Para conseguir votos, los candidatos ya no necesitan contar con una red de sedes y bases activistas, porque basta con la televisión o con tener control sobre los medios. El ejemplo más axiomático lo encontramos en Italia, donde Silvio Berlusconi consiguió “una cuarta parte de los votos italianos sin ningún partido organizado a sus espaldas (pero con las espaldas bien cubiertas por su propio imperio televisivo)”.

Otro de los efectos más evidentes de la vídeo-política según Sartori, es que la televisión personaliza la política. Al mostrar personas, que suelen utilizar un lenguaje sencillo y ambiguo para decir generalidades y no presentar programas, la televisión convierte las elecciones en un espectáculo donde la información sobre las ideas más abstractas prácticamente no aparece. Esto, a su vez, provoca que los políticos se relacionen cada vez más con acontecimientos mediáticos en relación con los acontecimientos genuinos. Es decir, con “acontecimientos seleccionados por la vídeo-visibilidad y que después son agrandados o distorsionados por la cámara. Esta reacción ante los acontecimientos mediáticos es especialmente grave en política internacional”.

Todo lo mencionado nos lleva a constatar una enorme influencia de la televisión en los procesos políticos, en los actores políticos y en las maneras de gestionar la vida política en una democracia, no solo en el ámbito local sino también en el escenario internacional. Por eso es que se habla de la democracia mediatizada.

Anna Maria Penu
/

Escritora, politóloga, feminista europea en cuya piel América Central está empezando dejar sus huellas. Se nota en mi mirada, en mi manera de estar en el mundo. Aquí escribo con humor, con dolor y ternura. Escribo para seguir caminando.


Anuncio

Hay Mucho Más

No te perdás las últimas publicaciones de Nómada

¡Gracias por suscribirte!

(Revisá tu correo y confirmá tu suscripción)

A qué hora te gustaría recibirlo:

Te gustaría recibir sobre:

¡Gracias!


Con qué frecuencia te gustaría recibirnos:

¡Gracias!


Anuncio

8

COMENTARIOS

RESPUESTAS

INGRESA UN MENSAJE.

INGRESA TU NOMBRE.

INGRESA TU CORREO ELECTRÓNICO.

INGRESA UN CORREO ELECTRÓNICO VÁLIDO.

*

    Peter Lim /

    04/11/2015 4:46 PM

    "La imprenta esta produciendo un nuevo ser humano": Gutenberg...

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Jorge Chajón /

    04/11/2015 10:18 AM

    Creo que está atrasada la periodista. Hasta las recientes elecciones de 2015 pudo ser cierto en Guatemala, ahora el medio de mayor influencia son las redes sociales, el marketing digital o web 2.0, como quieran llamarlo, saludos

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    la roxie /

    04/11/2015 10:07 AM

    "Cuando la autora habla del vídeo en términos de Sartori incluye las imágenes que se mueven por internet. Dicho esto, también hay que tener en cuenta que la televisión sigue en la mayoría de los países llegando a muchísima más gente que la conexión a Internet.
    Si no comprende lo que lee, al menos pregunta en vez de mostrar su ignorancia insultando a la autora y al medio."
    La tele sigue llegando a más gente, pero eso no significa que se pueda ignorar el movimiento en las redes y la forma en que está cambiando el panorama, para bien y mal. La autora dice "Porque en la televisión el hecho de ver prevalece sobre el hecho de hablar " lo cual es cierto pero ignora que en internet sí hay un diálogo, y eso está cambiando las cosas. Esto nunca es abordado en el texto, y ese e mi punto.
    Quien es la que no entiende y solo defiende a sus amiguis reaccionariamente, y con "insultos" ademas?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    alfonso villacorta /

    04/11/2015 9:45 AM

    la television pronto sera cosa del pasado hasta en el tercer mundo, claro que agravado por los nuevos dispositivos conectados a internet como los celulares que ademas de telefono en texteadores, son radio, tele, cine, espias y todo en uno.
    en estados unidos las televisoras estan afrontando problemas como los de los periodicos impresos y estan tratando de colocarse en algo web.
    en guatemala, aunque seamos tercer mundo, se llego a creer que la revolucion pink o de colores tuvo su gran exito por las redes sociales aunque Mario Roberto Morales no tenga facebook.
    el problema no es la tele como tele solo por lo que transmite, sino -talvez peor- el reflejo condicionado que crea en sus adictos: ser espectadores hasta de sus propias vidas

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Rita P. Fernández /

    04/11/2015 12:57 AM

    Cuando la autora habla del vídeo en términos de Sartori incluye las imágenes que se mueven por internet. Dicho esto, también hay que tener en cuenta que la televisión sigue en la mayoría de los países llegando a muchísima más gente que la conexión a Internet.
    Si no comprende lo que lee, al menos pregunta en vez de mostrar su ignorancia insultando a la autora y al medio.
    Mi sincera enhorabuena a la autora por esta serie de artículos y a Nómada por apostar a textos un poco más teóricos a priori y que sin embargo nos ayudan colocar los fenómenos actuales en perspectiva.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    HOYPORHOY /

    03/11/2015 4:20 PM

    Estimada Roxana, (de dónde me suena su nombre?) comparto enteramente su comentario. Alguna respuesta Martín? (Por cierto, también aquellos a los que se nos llama "ladinos", tenemos una voz y que se nos escuchara. Y no, no estamos entre los "fresitas").

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    roxana baldetti /

    03/11/2015 12:28 PM

    este artículo parece que hubiera sido escrito en los 90s, cuando el internet era un bebé y no tenía mayor influencia en la gente. ni siquiera se menciona su existencia, junto con las ventajas y desventajas que este presenta.
    por otro lado, por que este medio solo publica a fresitas y extranjeros? donde están, por ejemplo, las voces indígenas?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



Notas más leídas




Secciones