3 MIN. DE LECTURA

Compartí
Actualidad Entender la política La corrupción no es normal Somos todas Identidades Guatemala urbana Guatemala rural De dónde venimos Blogs Gastro Audiovisuales Guía de viajes
11 Pasos
Compartí
Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Seguinos

¡Hola!

Necesitás saber que...

Al continuar leyendo, aceptás nuestra política de privacidad, que podés ver aquí.

En un universo paralelo, las víctimas de Nahualá siguen vivas

Digan lo que digan: existen formas de evitar que se repitan tragedias como la de Nahualá. Este texto es un ejercicio para evaluar lo que el Estado puede hacer para prevenir sucesos tan trágicos.

Blogs Accidente estado Nahualá Opinión P369
Esta es una opinión

Imagen: Publinews

En un universo paralelo, la muerte de 19 personas en un accidente de tráfico en Nahualá,  movilizó a las autoridades a un período de actividad feroz. Diputados del congreso colaboraron con el Ministerio de Comunicaciones para formular una visión de “cero muertes” para todas las calles y carreteras del país.

El netcenter les acusó de “soñadores”, “chairos” y “violadores del derecho a la libre locomoción”. Pero a pesar de los ataques, no cejaron en su esfuerzo por llevar adelante el proyecto. Su propuesta se basaba en reconocer que ningún ser humano es perfecto, que todas y todos cometemos errores, pero que éstos no tienen por qué tener consecuencias mortales. Con esfuerzo y dedicación empezaron a diseñar medidas para prevenir que los errores se conviertan en hechos irreversibles.

Volviendo a la realidad, en 2018 murieron 2,644 personas en accidentes viales en Guatemala. De ellos, 2,206 eran hombres y 438 mujeres, según Emisoras Unidas. En 2017 murieron 1,546 personas y en 2016 murieron 2,058 personas en “siniestralidad vial”, según el Departamento de Tránsito de la PNC. Son miles de muertes que representan miles de dolores prevenibles y miles de oportunidades perdidas. ¿Por qué, si la principal riqueza de Guatemala es su gente, se regala tanto guatemalteco a la parca cada año?

Reducción de velocidad

En el universo paralelo, los diputados del congreso y el Ministro de Comunicaciones se hicieron la misma pregunta y se pusieron las pilas. Siguiendo el sabio consejo del tuitero @EnglerGT, quien dijo el 28 de marzo que “cualquier velocidad arriba de 40 por hora ya es potencialmente mortal”, redujeron drásticamente la velocidad permitida en la vía pública.

El netcenter se enojó, hasta que los diputados aclararon con estadísticas duras que 40km/h de todos modos es por arriba de la velocidad promedio con la que puede circular un carro en la congestionada Ciudad de Guatemala. El netcenter se calló y ni fue necesario para las autoridades sacar de la manga esta gráfica de la Comisión Europea que ilustra como sube la probabilidad de muerte del peatón en una colisión conforme va subiendo la velocidad del vehículo que le choca

Separación de tipos de tráfico

Ya inspirados, las autoridades tomaron medidas para separar los diferentes tipos de tráfico y dejar de obligar a ciclistas y peatones compartir la misma vía que los vehículos. En un acto simbólico de dignificación a los usuarios, la Municipalidad de Guatemala se disculpó con los vecinos de la capital y aclaró lo que todo el mundo ya sabía, que el pedazo de asfalto que va entre los arboles de La Reforma es un sendero peatonal y no otra cosa. Poco después empezaron los trabajos, en cada calle de doble carril, para reducir el espacio asignado a vehículos particulares y habilitar más espacio para buses, bicicletas y peatones. En varias partes de la capital aparecieron aceras por primera vez en décadas.

Creación de empleos dignos

Agarrando onda, la Presidencia lanzó un ambicioso programa con apoyo de PNUD para crear empleos dignos y oportunidades educativas en todo el país. No era aceptable, se decía, que gente trabajadora y hasta niñas y niños se vieran obligados a arriesgar sus vidas al servicio de la economía informal, vendiendo a las orillas de las carreteras.

“La niñez tiene que comer bien”, dijo la persona a cargo de la Presidencia, “para invertir su energía en estudios, en arte y en buscar soluciones a los problemas que enfrenta nuestra sociedad”. Reduciendo un poco los subsidios que antes se canalizaba a los ganaderos, los cafetaleros, los azucareros, los transportistas y la cementera, se liberaron fondos para ofrecer becas a buena parte de los estudiantes de la universidad pública.

Promoción de la vida local

Sorprendidos por el brote de creatividad de la Presidencia, los diputados se retaron a pensar en algo todavía mejor. “Es bueno viajar”, dijo la jefa de la bancada ABC, “siempre que sea un acto voluntario para distraerse, divertirse o desarrollarse como persona, pero hay que evitar que nuestra gente se sienta obligada a migrar por necesidades económicas”.

Para evitar viajes y migración involuntarios, los diputados aprobaron el Plan Nacional de Promoción de la Vida Local. Consultado y diseñado en alianza con alcaldías municipales y autoridades ancestrales, el PNPVL incluía medidas para hacer florecer las economías locales y sostenibles, promocionando el consumo y producción local, mejorando las escuelas públicas, resguardando las áreas verdes y recursos naturales, e imponiendo límites para los negocios monopolizadores y extractivistas.

En cuanto a lo demás, considero que hay que acabar con la corrupción y la impunidad en Guatemala y dedico este texto al ciclista Kevin González y a los mártires de Nahualá quienes, en el universo paralelo, siguen vivos, floreciendo y aportando para sacar adelante a este país.

Aron Lindblom
/

Antes era inmigrante sueco en Guatemala.


Hay Mucho Más

No te perdás las últimas publicaciones de Nómada

¡Gracias por suscribirte!

(Revisá tu correo y confirmá tu suscripción)

A qué hora te gustaría recibirlo:

Te gustaría recibir sobre:

¡Gracias!


Con qué frecuencia te gustaría recibirnos:

Uníte a nuestro grupo de WhatsApp

¡Gracias!


3

COMENTARIOS

RESPUESTAS

INGRESA UN MENSAJE.

INGRESA TU NOMBRE.

INGRESA TU CORREO ELECTRÓNICO.

INGRESA UN CORREO ELECTRÓNICO VÁLIDO.

*

    Rogelio del Cid /

    23/04/2019 9:15 PM

    Me parece que el libro " desde el cuartel" escrito por el coronel Edgar Rubio fue escrito en un universo paralelo porque describe el papel servilista y lacayo del ejército de la oligarquía y la posesión del país en 250 familias que para ellos el país es su finca...

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Rogelio del Cid /

    23/04/2019 9:14 PM

    Me parece que el libro " desde el cuartel" escrito por el coronel Edgar Rubio fue escrito en un universo paralelo porque describe el papel servilista y lacayo del ejército de la oligarquía y la posesión del país en 250 familias que para ellos el país es su finca...

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    RAfael Cruz /

    15/04/2019 2:31 PM

    Estimado Aron me parece fantastico tu articulo, propositivo y por demas utopico desafortunadamente. Comparto casi todo los puntos de tu articulo.

    En lo que si no estoy de acuerdo es en quitarles responsablidad a las personas, no podemos dejar de lado que las personas tenemos sentido comun y por ende, actitudes como las que llevaron a una muerte dolorosa a la poblacion que fue afectada, no es precisamente el mejor uso de este sentido.

    Seamos objetivos y seamos claros en que pudo ser evitada, no es posible que las personas sigan poniendo en peligro sus integridad y su vida de esa manera, sin embargo vemos que despues de la tragedia siguen con la misma actitud otras personas.

    Si meto mi mano en la hornilla del fuego, me quemo... no es culpa de la estufa o del fuego, en mi libertad individual decidi a pesar de las consecuencias meter mi mano en el fuego.

    No quiero sonar insensible, porque definitivamente son seres humanos quienes fallecieron, y me uno al sentimiento de luto y tristeza por tal motivo. Pero no podemos cegarnos y no dejar de hablar de las cosas tal y como son.

    Como guatemalteco optimista, espero sinceramente que lo que tu mencionas en este articulos pueda llevarse a la realidad, a nivel estatal, legal, cultura de educacion vial, etc. que incluya a todos los sectores y que la muerte de estas personas no sea en vano.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



Notas más leídas




Secciones