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Los “otros 20 pesos” además de prohibir el plástico y el duroport

El famoso decreto que prohibió el uso y distribución de bolsas, pajillas, platos, vasos y contenedores de plástico y duroport, se publicó el viernes 20 de septiembre de 2019. Esta es la hora en que seguimos debatiendo sobre si la medida es buena o mala pero tampoco nos ponemos a tomar nuestras propias medidas para frenar la contaminación.

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Esta es una opinión

Contaminación del Río Motagua, en Honduras. La mayor parte de la basura llega desde Guatemala.

FOTO: PRENSA LIBRE

Mientras algunos aplauden la medida, otros la critican por el momento en que se toma (como buscando limpiar la cara de alguien que no ha hecho su trabajo en cuatro años) o porque no es algo que vaya a solucionar el problema de contaminación.

Considero que no debemos aplaudir medidas de un gobierno que claramente no ha priorizado los temas de conservación y manejo de recursos naturales, y que más bien utilizó la creación de este acuerdo para tener algo que decir ante la ONU.

Sin embargo, también pienso que este acuerdo es algo necesario y puede llegar a ser bueno. Por supuesto que esto no ataca el problema de raíz pero seamos realistas, el problema de raíz siempre es una cuestión del sistema y si pretendemos esperar a cambiar el sistema, primero terminaremos ahogados entre plástico y duroport.

Peor aún, seguiremos exterminando y dañando al resto de seres vivos que nada tienen que ver con nuestros pésimos hábitos de consumo. Además, en términos de manejo de recursos naturales, y desde una perspectiva de dimensiones humanas (un campo de investigación y aplicación cuyo objetivo es describir, comprender, predecir y cambiar pensamientos y acciones humanas hacia los recursos naturales), las medidas prohibitivas como ésta sí son una opción.

Para cosas como esta nuestra especie es muy simple: si te van a cobrar bolsas, dejas de usarlas; si te multan por algo, procuras no hacerlo. Así que claro que tiene un impacto. Además, con lo indiferente e individualista que es la mayoría de gente en esta sociedad, si no es por medidas restrictivas difícilmente cambiarán aquellos malos hábitos que la única ventaja que tienen es su propia comodidad.

¿Concientizar? Por supuesto que es necesario y funcionará a largo plazo, pero ya no tenemos ese lujo de tiempo, las acciones y medidas requeridas son urgentes. Debemos cambiar ya.

¿Reciclar? Ayuda, pero debemos aprender antes a reducir la basura que generamos. Claro, el sistema de manejo de desechos aquí no sirve, pero entonces nos corresponde cambiar nuestros hábitos de consumo.

¿Les preocupan los bosques porque ahora “se usará más papel”? Recordemos que desde antes que nos acostumbráramos al plástico ya se usaban hojas u otro tipo de envoltorios. Lo que pasa es que nos hemos acostumbrado a usar tanto plástico y duroport innecesario, que ya no concebimos un mundo sin él.

Como consumidores nos corresponde tomar consciencia, darnos cuenta que no requerimos tres bolsas para algo que ya viene en un empaque y que no nos vamos a morir por tomar directamente de un vaso en lugar de usar una pajilla.
Claro que es un tema complejo pero al paso que va la destrucción del planeta, hay que tomar medidas con urgencia.

Este acuerdo debe ir paralelo a otras medidas que sí trabajen en los problemas de raíz y aunque de poco va a servir que no se cumpla lo que está en papel (lo cual son otros “20 pesos”), pienso que este era un primer paso necesario.

Así que no, no es la solución, pero es una medida que puede ayudar considerablemente. Aunque a algunos no les convenza porque les quita su comodidad.

Bárbara I. Escobar Anleu
/

Bióloga guatemalteca de sueños locos, que se rehúsa a despertar. Enamorada de la vida, la música, la cerveza, la naturaleza y el amor (no en orden de prioridad). Soy un bicho raro y se siente genial.


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    Juan Carlos Ruiz /

    08/10/2019 10:37 AM

    Lo correcto es "concienciar" y no " concientizar". Por lo demás, coincido en el contenido.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Eira /

      08/10/2019 3:51 PM

      :) https://dle.rae.es/?id=A8nFTIy

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

        Gustavo Diéguez /

        08/10/2019 7:40 PM

        100 puntos !

        ¡Ay no!

        ¡Nítido!

    Marcell Maldonado /

    08/10/2019 10:33 AM

    Hay que resolver el problema en su origen, el cual está en los hábitos de consumo. Por ejemplo, usar una rasuradora plástica que trae un empaque primario de plastico y carton, comprada en el super donde dan una bolsa plástica para ser usada 10 veces cada una y trae 5 repuestos luego será descartada lo que da una usabilidad de 50. Todo esto se puede reducir con el uso de una sola rasuradora electrica que se puede utilizar cientos de veces (1,000 veces redondeado). Ahora bien hay un trasfondo económico interesante la desechable cuesta Q55.00 (numero aproximado gillet 3) contra la eléctrica que ronda los Q 300.00. para la clase media y alta que tienen un "poco más de conciencia ambiental" pueden mudarse sin mucho problema a la electrica donde tienen un ahorro en el mediano plazo significativo ya que hay una relación 4.5 a 1 en los precios y por tanto en la cantidad de plástico desechado. pero para ingresos bajos y los que viven al dia es un lujo que no se puede pagar por lo que no tienen otra opción.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Rolando Flores /

    08/10/2019 9:28 AM

    Como un profesional que ha trabajado dentro de la industria del plástico, veo que decisiones como la discutida no tiene mayor valor que el show político, porque el porcentaje de participación de la bolsa plástica y los empaques de duropor es ínfimo comparado con los envases de pet, polietilenos, polipropilenos, PVC, etc que usan en las industrias alimenticias, de bebidas, de medicinas, etc, cuya prohibición si afectaría los interese de las grandes transnacionales de los derivados del petróleo, las islas de contaminación oceánicas y el Motagua no contienen mayor cantidad de bolsa plástica. Esta medida es similar a querer para la hemorragia de un balazo con una curita.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Ana Victoria /

    07/10/2019 5:08 PM

    Definitivamente esta medida no es la solución, pero es necesaria para que nos obliguemos a dejar de consumir plásticos de un solo uso. En Guatemala ya hay muchas opciones para sustituir los desechables, principalmente por productos de larga duración, no necesariamente el cartón o papel. También es importante informarnos, saber de dónde provienen los plásticos, hacia donde van, sus consecuencias en los ecosistemas y demás.

    Ojalá Bárbara con tu experiencia podás seguir haciendo estas notas, con temas más específicos, para que la población conozca más de este problema que no es solo local sino una problemática global. Saludos.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



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