5 MIN. DE LECTURA

Compartí
Actualidad Entender la política La corrupción no es normal Somos todas Identidades Guatemala urbana Guatemala rural De dónde venimos Blogs Gastro Audiovisuales Guía de viajes
11 Pasos
Compartí
Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Seguinos

¡Hola!

Necesitás saber que...

Al continuar leyendo, aceptás nuestra política de privacidad, que podés ver aquí.

¿Y si dejamos los colores de lado y creamos un solo cuerpo de bomberos?

Los bomberos son de las pocas instituciones que todavía gozan del respeto, afecto y admiración de toda la sociedad guatemalteca, gracias a la vocación de servicio de las personas que ponen en riesgo su vida para salvar otras. Es por esto que me indigna ver bomberos uniformados pidiendo dinero en las calles.

Blogs Gustavo Cosenza
Esta es una opinión

Bomberos durante la tragedia del Volcán de Fuego.

FOTO: Carlos Sebastián

No puedo entender qué motiva u obliga a un bombero a hacer esto. Si es por la falta de recursos, seguramente existen muchas otras maneras de mitigar el problema. Pero si esa fuera la única solución, pienso que debería ser el Comandante de los bomberos personalmente y no sus subalternos quien pida las limosnas bajo el sol, la lluvia y el constante rechazo de la mayoría.

Quizás la razón principal de mi indignación es que también soy bombero.

Ser bombero cambió mi vida

El 11 de noviembre del 2003 pasó algo que cambió mi vida. Me llamaron por la tarde para informarme que mi hermana pequeña había sufrido un accidente practicando karate. Me tomó aproximadamente 15 minutos llegar al lugar. Mi hermana estaba tendida en el suelo, llorando y gritando desesperadamente por el dolor indescriptible que sentía: se le había dislocado la rótula izquierda dando una patada.

Ver sufriendo a mi hermana y no saber qué hacer me hizo sentir una terrible impotencia. Ese día juré que jamás volvería a ser testigo pasivo de una situación de emergencia en donde alguien necesitara ayuda. Un año después me estaba graduando junto con 48 jóvenes de la Escuela Técnica del Benemérito Cuerpo de Bomberos Municipales como “caballero bombero de 3ra. Clase”. Uno de ellos se convirtió 12 años después en Superintendente de la SAT y puso nerviosa a toda la élite económica de Guatemala por obligarlos a pagar impuestos.

Durante los siguientes cuatro años presté servicio en mi tiempo libre, como lo hacen diariamente cientos de compañeras y compañeros bomberos en Guatemala. El presenciar la muerte tantas veces me hizo darme cuenta que la muerte es real. Estuve en lugares donde, de no haber estado uniformado, no habría salido vivo.

Atendí partos, accidentes de tránsito, atropellados, acuchillados, baleados, mutilaciones y hasta extracción de cadáveres en lugares inaccesibles. Combatí varios incendios junto a otros compañeros en primera fila. Viví experiencias muy fuertes que me enriquecieron increíblemente, porque cambiaron la forma de ver mi vida. Me hizo agradecer a diario estar vivo y sano, de tener una cama y un techo. Sobre todo, me hizo darme cuenta de la imprescindible función de los bomberos en un país tan vulnerable como Guatemala. Sinceramente me siento muy agradecido y orgulloso de haber podido ayudar a otros en situaciones de emergencia.

Un año después migré a Alemania para especializarme como ingeniero estructural en el manejo de riesgos naturales. Ese mismo año me inscribí en la Escuela de Bomberos de mi ciudad y presté servicio durante aproximadamente 8 años. Recibí varias capacitaciones hasta alcanzar el mismo grado que tenía en Guatemala: Suboficial.

 

Foto: Gustavo Cosenza

¿Qué podemos aprender de otros países?

El ser bombero en dos países diferentes me permitió comparar los sistemas, cursos, técnicas, procedimientos, reglamentos, equipos, instalaciones y efectividad de los bomberos en ambos países. Con mucho orgullo puedo afirmar que Guatemala no tiene nada que envidiarle a Alemania en cuanto a la estructura, contenido y extensión de los cursos que se imparten en la Escuela de Bomberos.

En cuanto a los equipos e instalaciones es difícil hacer una comparación directa entre países de primer y tercer mundo. Guatemala no cuenta con los recursos económicos que tiene Alemania. Una ciudad con 65 mil habitantes cuenta por ejemplo con más de 20 diferentes vehículos para situaciones de emergencia específicas.

Además el enfoque principal de los bomberos en Alemania es la bomberotecnia, es decir lo relacionado al combate de incendios. En Guatemala el bombero funge más como paramédico que como bombero. Esto se debe obviamente a las condiciones y necesidades de cada país. Pero la diferencia más notoria entre ambos países es la efectividad y seguridad con la que trabajan los bomberos. Esto se debe a una razón muy simple: en Guatemala existen dos cuerpos de bomberos que compiten entre sí permanentemente por atender las mismas emergencias.

En Alemania un solo cuerpo de bomberos enfoca todos sus esfuerzos por atender la emergencia lo más pronto posible, de manera ordenada y evitando riesgos innecesarios para los bomberos y las personas a las que ayudan. El trabajo se realiza en equipo. Cada vehículo tiene un número estimado de tropas y cada tropa un número estimado de bomberos.

Cada tropa tiene una función específica. Una tropa se encarga de asegurar el abastecimiento de agua, otra tropa coloca las mangueras y la última tropa combate el incendio y rescata personas. Pero antes de que una sola tropa ponga un pie fuera del vehículo, el jefe ya ha evaluado los riesgos y definido una estrategia de acción. Todo esto necesita tiempo y es imposible hacer si dos cuerpos de bomberos compiten entre sí por el protagonismo de atender la emergencia.

¿Necesita Guatemala dos cuerpos de bomberos?

Antes de entrar en la Escuela Técnica de los Bomberos Municipales no podía entender la pugna que existe entre cuerpos de bomberos. Después de todo comparten el mismo objetivo y deberían ayudarse entre sí. Pero después de un tiempo entendí que a pesar de que hacen lo mismo son dos instituciones diferentes. Si lo comparamos con dos equipos de fútbol en un partido “amistoso”, es claro que a pesar de que ambos equipos juegan fútbol, lo único que busca cada equipo es ganar. Esa es la naturaleza del juego.

Los bomberos reciben diariamente de cientos a miles de llamadas falsas. En emergencias reales son enviadas por lo menos dos unidades de instituciones distintas a atender la misma emergencia. En la mayoría de los casos una ambulancia llega antes que la otra, de modo que la única interacción que tienen es contacto visual antes de regresar a las estaciones. Sin embargo, cuando llegan al mismo tiempo y los colegas no se conocen pueden haber roces. Algunas veces estos roces llegan al extremo de agresiones verbales y físicas entre bomberos.

Ambos cuerpos de bomberos afirman no contar con recursos suficientes para realizar su trabajo, pero duplican esfuerzos los 365 días del año en lugar de trabajar en equipo. ¿Cómo pueden justificar este desperdicio constante de recursos? ¿Debido a una inquebrantable tradición? ¿A una historia de más de 60 años grabada en piedra? ¿Desinterés, ignorancia, resistencia al cambio o una combinación de todas las anteriores?

Un antiguo Comandante de Bomberos sabe perfectamente que si se optimizaran los recursos existentes de ambas instituciones se salvaría muchas vidas. Además un Presidente en funciones tiene la influencia y el poder político para hacer algo que nadie ha logrado en más de medio siglo: unificar los esfuerzos de bomberos voluntarios y municipales en una sola institución al servicio de todos los guatemaltecos.

La solución es simple: los costos de funcionamiento de esta nueva institución bomberil siguen siendo cubiertos con fondos del gobierno central y municipal. La organización y funcionamiento se hace a nivel municipal o regional y la coordinación a nivel nacional a través del gobierno central. Esto es importante en casos de desastres en donde se necesita una respuesta inmediata y no se puede depender de una autorización municipal.

Será muy gratificante ver a bomberos salvando vidas en lugar de pedir limosnas. Cuatro años son suficientes para lograr esta fusión, si se tiene la voluntad y la valentía para hacerlo. ¿Acepta el reto? ¿Nos atrevemos a impulsar el cambio?

Gustavo Cosenza
/

Ingeniero estructural con especialización en riesgos y fenómenos naturales. Se dedica desde hace casi una década a la revisión estructural de puentes y a la planificación de proyectos de infraestructura ferroviaria en Alemania


Hay Mucho Más

No te perdás las últimas publicaciones de Nómada

¡Gracias por suscribirte!

(Revisá tu correo y confirmá tu suscripción)

A qué hora te gustaría recibirlo:

Te gustaría recibir sobre:

¡Gracias!


Con qué frecuencia te gustaría recibirnos:

Uníte a nuestro grupo de WhatsApp

¡Gracias!


1

COMENTARIOS

RESPUESTAS

INGRESA UN MENSAJE.

INGRESA TU NOMBRE.

INGRESA TU CORREO ELECTRÓNICO.

INGRESA UN CORREO ELECTRÓNICO VÁLIDO.

*

    Ernesto /

    30/09/2019 1:24 PM

    Interesante su propuesta. Es refrescante leer un relato en primera persona y con el plus de conocer la institución por dentro. Espero que pueda darle cumplimiento a este
    loable y justificado objetivo. Saludos

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



Notas más leídas




Secciones