Bocado

No recuerdo bien cuándo fue la primera vez que sentí profunda empatía por un animal, pero tuvo que haber sido en mi primera infancia. Crecer en el interior del país, en un área donde los vaqueros no eran personajes de película, sino personas de carne y hueso que uno se podía topar en la tienda o en la calle cabalgando sobre un brilloso caballo alazán, elegantemente ataviados con sombrero, chaparreras, camisa a cuadros y hebilla, me ayudó a entender que las vaquitas que pastaban alegremente en el prado eran las mismas que terminaban hechas lomito en el plato.

Cotidianidad Opinión P369
Esta es una opinión

El trato que le damos a los animales dice mucho de nuestra sociedad.

Foto: Flickr, Ocho Cerditos

Esta compasión fue creciendo en mí poco a poco, y sin pensarlo mucho dejé de ir a circos y zoológicos. Posteriormente, decidí volverme vegetariana porque mi alma ya no podía con la congoja de contribuir a tanto sufrimiento. Ser vegetariana en este país no es fácil. Por un lado, está la parte obvia: si quieres comer balanceada y nutritivamente, tienes que aprender a cocinar tus alimentos, porque según las demás personas, los vegetarianos comemos lechugas. A nadie le interesan las rutas metabólicas que tuvimos que cerrar y la combinación de alimentos que debemos hacer para que nuestro cuerpo obtenga las proteínas necesarias para funcionar. Es una disciplina dura. Luego está la parte de la burla, incluso el bullying y la falta de sensibilidad hacia nuestra elección. No faltará el lector que sintiéndose aludido por esta última línea dirá: ¿Y la sensibilidad hacia los carnívoros, qué? Vaya a pararse a un rastro a observar la matanza y luego hablamos de sensibilidad.

Gracias a esta cercanía con la causa de los animales, me he ganado unos cuantos insultos en las redes sociales y hasta me he tenido que aguantar el tonito moralizante de los altruistas indignados que le restan importancia a mi indignación, diciendo que hay temas mucho más importantes como la desnutrición infantil y la de los indigentes. ¿En qué momento el involucrarme con una causa que me mueve le resta importancia a las otras causas de la humanidad?, no lo sé. Lo que sí sé es que andar por la vida diciéndole a los otros qué pensar, cómo sentirse o cuáles luchas tomar, me parece un poco autoritario.

Cada vez que leo alguna noticia relacionada a la crueldad animal, se me hace un colocho el corazón. Lo más sencillo sería cerrar los ojos y pasar la página o hacer un scroll down de la pantalla, que es lo que la mayoría de personas hacen cuando se topan una foto o un video que evidencia tal situación, pero esta vez voy a optar por poner el dedo en el renglón. No más exterminio de perros callejeros con bocado.

La práctica de dar bocado a los animales que resultan molestos no es nueva en este país. ¿Quién no escuchó alguna vez la historia del gato del vecino que murió boqueando en la acera porque algún desalmado le dio estricnina? Pero cuando sucede de manera sistematizada, masiva y despiadada –como en la Zona 5 de Mixco, en la Zona 18 y en Totonicapán– en menos de 6 meses, es momento de hacer algo.

Un perro que muere envenenado, muere terriblemente: se revuelca del dolor, aúlla y trata de vomitar pero su estómago ha sido perforado por la sustancia que ingirió. Lenta y dolorosamente, se extingue. Nadie se atreve a acercarse para auxiliar su dolor. Nadie quiere verlo morir.

Sólo de escribirlo se me han llenado los ojos de lágrimas.

No puedo creer que este tipo de barbarie quede impune y no me explico cómo no tenemos un código penal que castigue el maltrato animal severamente. Lo que necesitamos no es veneno, es compasión, educación, responsabilidad, campañas de castración y albergues para los animales callejeros. No seremos una sociedad más humana, hasta que aprendamos a ser gentiles con todo ser sintiente.

Claudia Armas
/

Pirómana.


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    HOYPORHOY /

    09/02/2016 5:06 PM

    Ya dijiste algunas cosas en tu publicación, pero tengo que decirlo: hay problemas más graves y crónicos en nuestra sociedad. Te mueve esta causa? Trabaja en ella y haz un esfuerzo personal para apoyar a que no continúe el maltrato. Tu propuesta de legislar... en este país.... bueno, tu sabrás, es la causa que a ti te mueve. A mí me mueven otras y en esas otras.... legislar es algo muy vacío. Lamentablemente, repito, lamentablemente en nuestro país, con nuestros niveles de impunidad e incumplimiento de la ley, legislar en relación a algo parece más un golpe mediático (en el mejor de los casos) que otra cosa. No te confundas, adoro a los perros, pero me mueven más las personas.

    Un abrazo solidario (aunque en el texto no lo parezca).

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Moisés Berducido /

    09/02/2016 1:56 PM

    Hay problemas más urgentes, pero los animales callejeros no son un lío pequeño precisamente. Esos animales la gran mayoría para en la calle porque los dueños son irresponsables y cuando se aburren del "juguete" (es decir, el perrito o gatito ya no es un cachorrito, sino un animal grande que demanda atención, juego, más cariño y más alimento), entonces lo echan de la casa o lo dejan en la calle suelto.

    Hay en el Congreso una discusión sobre una ley contra el maltrato animal, lo cual ya es plausible, pero como todo aquí en Guatemala duerme el sueño de los justos, será para largo.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Andrea /

    09/02/2016 9:38 AM

    Gracias por escribir esto, Claudia. ¡Gracias!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Evelyn Svensson /

    09/02/2016 2:14 AM

    Porque han quitado mi comentario de este portal? Quiero una explicacion! Yo no soy una persona abusiva, ni me he expresado en forma indebida ó irrespetuosa hacia ninguna entidad o grupo.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Evelyn Svensson /

    06/02/2016 10:11 AM

    Siga adelante con la buena labor! Este mundo es un mejor lugar para vivir gracias a personas como usted; con sensibilidad por su entorno, por sus semejantes y por los mas vulnerados en una sociedad. A mi tambien me lastima mucho el maltrato animal. No es justo simplemente!...Que teniendo superioridad en todos los campos; fisico, intelectual, moral y economico, los seres humanos seamos crueles con los animales. Yo tambien he escuchado todo tipo de burlas por promover el respeto hacia la integridad de los animales...no me molesta! La gente estupida tambien tiene derecho a existir. En mi labor como docente he notado con preocupacion, que los niños con capacidad de lastimar a los animales, son seres con grandes carencias emotivas, capaces de progresar en sus desviaciones y llegar hasta el homicidio. Poca cosa diran algunos. Solo alli tenemos un indicador de la sociedad en la que vamos a vivir. Yo respeto a quienes comen carne y los vegetarianos. Lo que podemos hacer a nivel individual es lo siguiente: 1. No comprar ni regalar mascotas (es un negocio cruel e inmoral). 2. Si ya tienes mascota, cuidala con responsabilidad. Que tenga comida, agua, ejercicio y que no se reproduzca. 3. Adopta una mascota. Los refugios estan llenos de animalitos amorosos que necesitan una familia. Ofrecete a trabajar como voluntario. Tal vez tu opinion respecto a este tema cambie cuando veas con tus propios ojos el destino de los animales abandonados.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Luis /

    05/02/2016 7:46 PM

    Interesante articulo, cierto, tenemos que desarrollar campañas de castracion y leyes que penen el maltrato animal. El envenenamiento sistematico no es una solución, es más, creo que los cadaveres de los perros y gatos envenenados pueden presentar un riesgo sanitario.
    Sobre la pena de muerte, si, deberia ser ejecutada pero es otro tema....
    Sobre la Biblia: No mataras, mandamiento en tabla supuestamente de la mano de Dios, nada deberia de estar por encima de eso.
    Sobre si importa lo que dice la Biblia: No, no en un estado laico.
    Sobre sensibilidad y carne: somos una especie omnivora y nuestra dieta deberia incluir algun tipo de carne. La decision de no comer carne de la autora es prueba de su empatia por otros seres vivos. Es valido su punto, no lo comparto, pero es muy valido.
    Comentario final: Ojala que se encuentre y se aplique una verdadera solucion al problema de animales callejeros, matarlos en masa no es una.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Amaria Hernández /

    05/02/2016 6:50 PM

    Qué excelente lectura periodística que pone el dedo en la llaga. Yo también soy animalista y he cambiado mis hábitos alimenticios. Soy activista del bienestar animal y específicamente de promover las esterilizaciones para precisamente evitar sobrepoblación canina y felina que después termina sufriendo maltrato y abandono. Siga adelante.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    César A. /

    05/02/2016 6:14 PM

    1. Nadie tiene porque 'interesarse por las rutas metabólicas que tuvo que cerrar', al final la decisión de ser vegetariana es personal y no problema de nadie más.
    2. Los animales no tienen derechos, Difiero con matarlos de esa forma porque generan contaminación al momento de morir.
    3. No es mala idea la de Luis, si se incluyeran en la dieta sería bueno para todos.
    4. No seremos una sociedad más humana por adoptar perros, si no, por tolerarnos y ser libres como HUMANOS, al final cada quien que coma lo que desee.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Luis Alvarado /

    05/02/2016 3:38 PM

    Lo mejor seria usarlos para alimentarnos, lastima que no los incluyamos en nuestra dieta =)

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Héctor Elias /

    05/02/2016 2:52 PM

    Excelente articulo Claudia! Pienso que son muy buenas propuestas las que has sugerido. En lo personal, he adoptado 2 perritas de la calle y considero lamentable la actitud de las personas irresponsables que al abandonarlos en la calle piensan como si se tratara de cualquier objeto. Saludos.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!







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