Con don Guayo

“Qué rico es coger”, decían los avisos en las paradas de las camionetas (esos que dieron tanto de qué hablar hace doce años), anunciando condones de sabores.

Cotidianidad Opinión
Esta es una opinión

Condones 03

Sí, qué rico; pero no tan divertido como cuando el sexo solía practicarse sin necesidad de incómodos careos previos y fastidiosos protocolos profilácticos. Por más que se empeñen en pintárnoslo bonito (curiosas texturas, vistosos colores, agradables sabores, útiles beneficios añadidos), el preservativo no es más que una camisa de fuerza fálica.

Hubiera matado por pertenecer a la generación Disco, última en vivir el esplendor de la sexualidad sin barreras. Pero no: por desgracia crecí en los ochentas, en medio de un furor puritano que más tarde habría de convertirse en irrefrenable histeria de masas que preconizaba, entre otros disparates, un coito supuestamente “seguro”, descafeinado, sin intercambio de fluidos y carente por completo de esa fricción bestial que ocurre cuando la carne entra en contacto con la carne.

El fornicio dejaba de ser un arrebato surgido al calor del momento, protagonizado por dos personas en su punto de ebullición, y pasaba a ser todo lo opuesto: un burocrático y desnaturalizado trámite de aduana disminuido por la mesura y pasado por el ojo de la aguja de la prudencia.

Los católicos –¿aló farmacias Meykos?– tienen prohibido su uso. Los progresistas lo defienden a capa y espada. El gobierno prefiere no comprarlos. Las grandes mayorías, ignorantes y depauperadas, ni siquiera saben qué es. Los demás prefieren hacerse los locos y, tras bambalinas, usarlo mitad como salvavidas, mitad como artilugio cool.

“Cualquier negativa a usar condón”, me dice una amiga, “equivale a retar a la muerte”. Pero qué se le va a hacer: todo es un reto a la muerte. Conducir en carretera. Andar en bicicleta. Subirse en un bus. Caminar en la calle. Vivir en Guatemala

Andrés Zepeda
/

Abogado de causas perdidas, cronista de acontecimientos irrelevantes, terrorista cultural, músico frustrado, comunicador en ciernes, polemista, videasta y ciudadano ejemplar, entre otras cosas peores.


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    WSS /

    03/04/2018 8:04 PM

    los 'conservadores', se espantan con los anuncios de condones, porque saben que si crean conciencia de su uso se les acaba la mano de obra barata... eso, y la desgracia que otros mulas siguen procreando gente que solo roba oxigeno y nuevas generaciones de cacos, y otros borregos que se dejan ganar con espejitos, pan y circo.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      hector rojas /

      11/05/2018 10:53 AM

      Bueno, usted escribe con mucha latitud y es que no es solo cuestion de ser conservador sino que va mas alla de eso:
      El virus de la Hepatitis C es de los denominados filtrables, que pueden traspasar la barrera del condon...Dejemos por una lado los moralismos, pensemos en lo que le conte.
      No es tan sencillo el tema, es muy complejo y delicado.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    LISSA NICHOLLS (LISSA ORTIZ) /

    23/10/2015 2:35 AM

    Me retracto de todo lo dicho en esta sección de comentarios, porque me aceleré a juzgar al autor de este blog, sin conocer a profundidad sus puntos de vista. Así que me retracto de todo, excepto de los siguientes párrafos:

    "Te digo, que lejos..."

    "Esto me instó a..."

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Lissa Nicholls (Lissa Ortiz) /

    28/09/2015 9:52 PM

    Vaya, vaya, cómo es de pequeño el mundo del cyber-espacio... Una gran, gran amiga escribió un blog para Nómada hace unos tres meses, y desde entonces sigo este medio informativo en línea. Adetrándome en los diferentes blogs, me encuentro a Andrés Zepeda. Y después de leer tu blog, solo te puedo decir que la que salió ganando fui yo...

    1. Al leer tu columna de opinión, se puede notar, entre líneas, el machismo-egocéntrico de tu visión hacia la práctica sexual. Y cuando digo 'machismo-egocéntrico', no se refiere a tu género en sí, ni a tu orientación sexual, sino más bien a tu actitud de presunción, que lo único que vale eres tú.

    2. El tema que escogiste para este blog... Vamos por favor! Estos temas están bien que sean abordados por gente joven, quienes apenas están despertando y aventurando en su sexualidad, y se peguntan si valdría la pena usar o no el condón. Pero para el kilometraje que llevas en la vida, es increíble que todavía estés cuestionando estas cosas, más con lo 'friccionado' que haz de estar.

    Existen temas de trascendencia actual que valdría la pena investigar como 'Las manifestaciones pacíficas en Guatemala y el dilema geopolítico en la Región Centroamericana, en relación con la Primavera Arabe del 2011'. Algo así... Y no temas que se pueden leer en Cosmopolitan...

    Te digo, que lejos estás de cuando escribiste el 'Manual del perfecto idiota Landivariano'; artículo de pensamiento crítico y profundo sobre la pésima administración y funcionamiento de la URL. Y escrito además con humor...

    Esto me instó a admirarte, y a que algún día llegara a expresarte mi gratitud por el enfoque que me diste después de leer tu artículo (Manual del perfecto idiota Landivariano), y lo que significó en mi vida. Por ello, hace más o menos una semana te escribí a través de Facebook (allí fue donde te encontré). Me dio pena después el darme cuenta que tal vez no era el medio adecuado para escribirte, porque invadía tu espacio personal.

    Sin embargo, después de leer este blog, ahora te agradezco un montón que no aceptaste mi solicitud de amistad, ya que no quiero nada que ver con gente de mentalidad machista-egocéntrica.

    Tú puedes escribir lo que quieras en tu blog, pero te digo qué lástima Andrés, porque como profesional en 'pensamiento crítico y profundo' tenías potencial para más...

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    ANONIMO /

    22/06/2015 11:47 AM

    Parece que el intelecto, la franqueza y el humor de esta columna sobrevolaron por encima de las estrechas y aburridísimas cabezas de la mayoría de sus lectores. Ay, Guate... Ánimo, Andrés!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Luis Lopez Silvestre /

    17/05/2015 2:55 PM

    Aaaalaaaa yo sé qué se siente! Te AMO Andrés!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Lucrecia /

    05/05/2015 9:47 PM

    Sr. Editor, este blog refelja los valored de su periodismo? en serio?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Jorge Joaquín /

    05/05/2015 6:50 PM

    Muy buen artículo!!!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    ANONIMO /

    05/05/2015 12:35 PM

    Excelente revista, pero este artículo es de lo peor que he visto en Internet.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Don Guayo /

    04/05/2015 11:43 PM

    Martin, ya no des espacio para rellenos, yo se que Uds tienen buena mara ahi en Nomada para llenar espacios, o pongan mas anuncios, pero esto no por favor!.

    Saludos,

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Andrés Zepeda
    Andrés Zepeda /
    04/05/2015 10:23 PM

    lucrecia,

    me permito recordarle que este es un blog, no un artículo periodístico. aquí se vale de todo. por lo tanto, si las palabras que escribí lastiman su sensibilidad políticamente correcta, le sugiero mejor voltear a ver hacia otro lado: por fortuna, este mundo es lo suficientemente ancho (y las opciones en la web son lo suficientemente variadas) como para que usted y yo podamos vivir sin estorbarnos mutuamente.

    en uno de sus arranques de histeria me acusa usted de “minar cimientos críticos de la salud pública”. explíqueme, por favor: ¿a qué rayos se refiere? ¿acaso he de responder yo por los “niñ@s [sic] en el vientre que se infectan porque un irresponsable no usó el condón y contagió a la mujer”? ¡caramba! ya sólo falta que me endose también los gastos de hospital y las medicinas…

    ¿mis palabras afectan “años de esfuerzo serios para crear la ‘conciencia individual del riesgo’ ” que no tengo? señora: creo que usted sobredimensiona el impacto de mi trabajo, y creo también que subestima la inteligencia de la gente que me lee y que, en cualquier caso, no merece ser tratada como si fuera inválida o estúpida.

    asegura usted que sólo me preocupa “la mecánica del roce fálico como mísera expresión del placer sexual”. ¿ah, sí? ¿y usted cómo lo sabe? ¿le consta, acaso? ¿nos conocemos? ¿hemos sostenido algún tipo de intimidad mutua como para venir con semejante atrevimiento? ahí le encargo…

    algo más: si soy (o no) totalmente fiel o célibe, si soy (o no) heterosexual o bisexual, ese es asunto exclusivamente mío. ¿me regala la pistola para jugar a la “ruleta rusa”? paso, gracias. se la devuelvo. elijo, eso sí, tomar mis propias precauciones, correr mis propios riesgos y evitar dar explicaciones sobre mi conducta a oenegeras mojigatas expertas en fiscalizar la moral ajena.

    ¿no tengo derecho a “alabar prácticas sexuales irresponsables”? que conste que no estoy alabando absolutamente nada… pero, aún si así fuera, le aclaro: ¡tengo derecho a hacer lo que me plazca (le pese a quien le pese), siempre que responda por cada uno de mis actos y omisiones! tal es la facultad que me confiere el ser un adulto autónomo en pleno uso de mis facultades físicas y mentales. ¿le queda claro? ¡atrévase usted (o quien sea) a impedírmelo!

    por último, así como usted se permite especular acerca de mi desempeño sexual (“pobre de sus parejas… la insatisfacción con que les deja”), así también me permito yo sugerirle más humor y menos amargura, más serenidad y menos aspaviento, más gozo y menos estrechez de miras a la hora de leer algo que –téngalo en cuenta– no pasa de ser un blog escrito a título personal.

    (y le reviro el guadañazo: ¡pobre de sus parejas si se amanceba con ellas chapoteando en esa frigidez solemne con la que ha elegido leer mis palabras, tomándoselas tan, pero tan a pecho).

    un abrazo fuerte y sin condón,

    /.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!







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