El machismo es malo para la economía

Aún con el conocimiento estadístico acumulado que confirma que la desigualdad de la mujer es algo real y sobre todo dañina para una sociedad, la mayoría de personas todavía lo ponen en duda y caen en el juego de confundir igualdad con privilegios. La desigualdad de género es negativa tanto para mujeres como hombres; éstos últimos cargan con responsabilidades económicas, de liderazgo y toma de decisiones que bien podrían ser compartidas e intercambiadas con las mujeres, si tan solo dejáramos a un lado los prejuicios.

Cotidianidad Opinión P369
Esta es una opinión

Tomado de Wikimedia

El estigma y los prejuicios que recaen sobre la mujer constituyen un obstáculo para el desarrollo social y económico de Guatemala. En la medida que se rompan, la mujer podrá desarrollarse sin permanecer encadenada a estructuras y expectativas impuestas por la sociedad. Como todo ciudadano, deben tener acceso a las mismas oportunidades en igualdad de condiciones. Son las mujeres mismas –y no la sociedad– quienes deben decidir qué quieren ser y hacer. O sea que si quiere ser mamá, ejecutiva, bailarina exótica o diputada, lo haga en un sistema que la sostiene en lugar de uno que la obligue a caminar sobre la cuerda floja.

Una encuesta a cerca de 22,000 compañías en 91 países, sugiere que las mujeres en posiciones de liderazgo mejoran el desempeño empresarial, incorporando una diversidad de aptitudes y percepciones que favorecen la innovación y la solución de conflictos. De manera que cuando hay mujeres tomando decisiones –no solamente sirviendo el café a sus colegas– se responde a una gama de intereses más amplia. Pero en muchos casos, contratar y ascender a una mujer –a diferencia de un hombre– todavía se asocia con mano de obra barata y con “problemas” como embarazos, disponibilidad limitada o vulnerable sensibilidad. Esos prejuicios constituyen de entrada una desigualdad de condiciones en el ámbito profesional.

Es decir que aunque la inclusión y ascenso de la mujer mejore la productividad, el sistema las sigue dejando fuera a raíz de creencias anacrónicas. Que el hombre debe ser el proveedor, que los hijos se crían mejor con la madre que el padre, o que una mujer no necesita un salario igual al de un hombre, que las mujeres son dramáticas y que van a pedir muchos permisos, o cuando se presupone que no hay candidatas capacitadas para un puesto (sí hay, busque bien). Se necesitan mujeres en posiciones de liderazgo corporativo precisamente para hacer avanzar políticas que beneficien a ambos géneros, redefiniendo la vida personal-laboral balanceada tanto de hombres como mujeres.

Pero ojo: más mujeres gerentes no significa que una sociedad las ve como iguales. Según el WEF, Guatemala figura entre los diez países con más mujeres liderando sus compañías. Sin embargo, también somos el tercer país más machista de América Latina. Según Latinobarometro, cerca del 60% de guatemaltecos considera que la mujer debería desempeñar su rol tradicional, que si gana más que su pareja (hombre) va a tener problemas y que el hombre es mejor en política. Reconozco que el dato del WEF es positivo, pero no me regocijo; no refleja la realidad de todos los estratos sociales, no me dice cuántos Everests tuvieron que escalar esas mujeres, y con esos datos sobre machismo nacional, concluyo que no es suficiente.

Volviendo a la política, es indiscutible que la mujer es instrumento de cambio, pero continúa encontrando obstáculos para participar por los prejuicios de siempre. Según el Wilson Center, está demostrado que la participación política femenina fortalece la democracia porque obliga a los gobiernos a rendir cuentas ante una mayor variedad de ciudadanos y se modifican las estructuras de poder. O sea que las mujeres pueden cambiar la forma en que resolvemos los problemas que nos aquejan a todos los guatemaltecos. Por ejemplo, si la forma de resolver conflictos no está funcionando, bien valdría la pena pensar en cambiar la estrategia.

Otro estudio de la ONU revela que la igualdad de género puede hacer despegar las economías, pues está asociada a mejores índices de desarrollo humano, ingreso per cápita, rápido crecimiento económico y competitividad. Fortalecer la igualdad de la mujer podría agregar más de 12 trillones de dólares al PIB anual mundial sólo en la próxima década. Si estimulamos la igualdad de ingresos y facilitamos que ellas participen más en la economía, su creciente autonomía incrementaría la inversión en educación y salud de los hijos, por ejemplo. Asimismo, cuando suben los ingresos de las mujer, las tasas de fertilidad caen, liberando a las mujeres para entrar al mundo laboral. Pero cerrar la brecha de disparidad de derechos de los hombres y mujeres en el trabajo ha sido un proceso muy lento, y se estima que a este ritmo faltarían 118 años para que seamos completamente iguales.

Yo no se ustedes, pero yo no tengo tanto tiempo. Entonces, impulsar a la mujer para que saque lo mejor de sí y facilitar su incorporación completa en la economía y la política, pasando de ponérsela difícil a sostenerla, no solo es hacer lo correcto sino lo inteligente. Hoy los problemas globales y locales requieren de líderes que cuenten con una combinación de habilidades e innovación que sólo puede venir de ideas y personas diferentes. Hombres y mujeres. Las mujeres traen a la mesa capacidades y perspectivas distintas, diferencias estructurales y culturales que producen soluciones efectivas. ¿Qué estamos esperando para desprendernos de nuestros prejuicios? ¿Ser todavía más pobres?

Mariana Castellanos
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Guatemalteca por decisión y gitana por destino, recorre el mundo buscando desaprender para aprender. Estudia la corrupción y la fiscalización social - promueve su conocimiento y concientización. Cuestiona, investiga, escribe y baila mientras cocina.


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    P. Choy /

    14/10/2016 7:23 PM

    Las mujeres tienen tantas excelentes cualidades en función de los hombres que son las siguientes:

    Son más organizadas, tienen mejores habilidades de organización lo que las hace ser grandes gerentes o CEOs de empresas

    Son más disciplinadas que los hombres

    Se preparan mejor siempre se capacitan o actualizan, siempre escuchamos de ellas estudiando nuevas carreras o cursos, todas sin excepción hacen eso,

    Saben decir NO, y saben decir no, con cosas que ven mal.

    En costos y economía nadie les gana saben administrar mejor los costos y no gastan más de lo que tienen y son unas tiburones en los negocios , al contrario de los hombres que gastamos en tonteras.

    Son éticas y correctas en los trabajos

    Por eso yo no veo ningún problema porque ellas no pueden ser pilotos de Jet, mineras, banqueras, empresarias, líderes, son igual o mejor que los hombres en muchas actividades.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Carlos Blanco /

    14/10/2016 6:46 PM

    Es difícil analizar la sociedad guatemalteca como un todo. No es lo mismo una mujer de clase media o superior, que fue a un colegio, que fue a la universidad, que tiene un trabajo estable, que tiene un compañero comprensivo a una mujer que creció en la pobreza, que no tuvo oportunidad de educación que fue forzada a una relación de pareja. Realmente se sigue insistiendo en la brecha económica de género, pero esta es consecuencia de la pobreza, no de la discriminación de genero. Es obvio que es muchísimo mejor para la economía que una mujer se dedique a la vida laboral en vez de que se dedique a la crianza de una familia numerosa.

    Es obvio que si hacemos un estudio a nivel nacional general, va a reflejar una gran diferencia en ingresos, pero si el mismo estudio se hiciera entre mujeres de clase media o superior vs clase baja, entonces reflejaría datos diferentes. Es cierto, el machismo es un problema, pero es una consecuencia, no una causa. Lamentablemente, esta consecuencia se convierte en una causa formando un círculo vicioso.

    No hay que ser un genio para saber que dos sueldos son mejor que uno.

    El título del artículo me parece un poco sesgado.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Mishelle /

    14/10/2016 11:33 AM

    Tal como mencionas al inicio de tu artículo, hablando de "conocimiento estadístico acumulado", me sorprende el dato de WEF que considera a Guatemala entre los 10 países con más mujeres liderando sus compañías. La Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos 2016 refleja que las mujeres ocupamos solamente 3 de cada 10 puestos de nivel directivo (devengando salarios 35% por debajo que los hombres en puestos similares), dato que a mi parecer me suena más a la realidad del país, según lo que veo, escucho y vivo diariamente. Me gusta que tu artículo se oriente hacia empoderar a la mujer de su propias decisiones de vida, ya no estamos para seguir llorando y echando culpas a la sociedad; estamos para cambiar mentalidades y romper esquemas. Por otra parte me generó cierta incomodidad la afirmación que haces de que "cuando suben los ingresos de las mujer, las tasas de fertilidad caen, liberando a las mujeres para entrar al mundo laboral", comprendo que es un hecho que en nuestra realidad el hecho de ser madre es todavía una barrera para acceder al mercado laboral, pero... ¿debo suponer entonces que como mujer mi decisión de ser madre se convertirá en una esclavitud de la que debo ser liberada? Gracias por tu artículo. Felicitaciones.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Joses /

    14/10/2016 9:33 AM

    ¨las mujeres instrumentos de cambio¨Que gran verdad, sin embargo, cuantos siglos faltaran para que se convierta en forma de vida? En nuestro paisito (con cariño) ni siquiera enviamos a las niñas a la escuela, y donde si se hace, que aunque sea saquen su sexto que ya están listas para parir. Y sucede y sucederá en todo el mundo; con los del primer mundo pueblos dedicados a criar esposas para los lideres espirituales eso si bien letradas, En los otros mundos carne para los traficantes, para las religiones...harina del mismo costal. Apoyemos el instrumento de cambio y verán que en algunas generaciones nos podremos llamar humanos.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    David /

    14/10/2016 9:33 AM

    Según recuerdo una mujer tuvo la 2da magistratura del país y estamos en mejores condiciones?

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    César A. /

    14/10/2016 5:52 AM

    Falacias, sólo expresa sentimentalismo y nada de hechos. No leo estadísticas de medios n independientes y comprobables. ¿dónde consigo mujeres que trabajen por menos salario que los hombres? Si eso fuera real, yo tendria el 100% de mis empleados mujeres, me abarataría el costo en un alto porcentaje, pero como no es cierto, sino solamente una campaña feminista para vender su agenda.

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!

      Marlon Suarez /

      14/10/2016 1:30 PM

      Leandro: El comentario de Cesar A. es muy cierto. En 28 años de trabajar en iniciativa privada nunca he encontrado una empresa que a la mujer le pague menos del salario mínimo, hombre y mujer han tenido éste. En la empresa que trabajo acá en Guatemala existen 3 Gerencias que están a cargo de mujeres, el departamento de créditos tiene un 90% de mujeres.
      El feminismo también es malo para la economía.

      ¡Ay no!

      1

      ¡Nítido!

      Leandro /

      14/10/2016 9:09 AM

      Obvio que en Guate no encontrará muchos estudios. Lea el informe de las Naciones Unidas sobre el avance de la mujer en el mundo. A no ser que crea que son invenciones de algún teórico de la conspiración. Pensar que la opinión sobre los retos de las mujeres en Guatemala es feminismo es pura ignorancia y machismo. Ud es el clásico ejemplo de los que deben cambiar, quizás si leyera un poco mas reconocería el grave problema que representa para Guatemala y el mundo tener a la mujer en segundo plano.

      ¡Ay no!

      2

      ¡Nítido!



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