Estamos destruyendo el planeta

A mediados de octubre, en algún lugar del Océano Pacífico se estaba formando un huracán que luego sería descrito como el más fuerte de la historia. Pocas semanas después el nombre Patricia aparecía por todos lados y México estaba a la espera de sufrir una devastación terrible. Patricia fue clasificado como huracán de categoría 5, sin embargo desapareció pocas horas después de haber entrado a territorio mexicano. Pese a ello, dejó algunos daños en México y parte de Centro América.

Cotidianidad Opinión P369
Esta es una opinión

Si no cambiamos muchos de nuestros hábitos, el cambio climático será cada vez más drástico.

Foto: Flickr, Rafael Edwards

El informe del Panel Internacional sobre el Cambio Climático (IPCC) del año 2007 afirmó que el cambio climático está siendo acelerado por los seres humanos y, como consecuencia, está provocando el aumento de fenómenos naturales severos. Aún hoy muchos expertos hablan de sequías e inundaciones. Este año, el llamado Corredor Seco de Guatemala sufrió de prolongadas sequías, dejando sin cosecha y por ende sin alimento a aproximadamente un millón de personas o 296,817 familias. El país no ha logrado enfrentar este problema de una forma eficaz, por lo cual la mitad de los niños guatemaltecos están sufriendo de desnutrición crónica.

Es cierto que el clima siempre ha variado. Sin embargo, el problema es que el cambio lo estamos provocando nosotros. El cambio climático no solo trae más frío o más calor (lo cual se soluciona con más o menos ropa), sino que implica desastres naturales que afectan la vida de muchos de una forma directa. Guatemala es hoy uno de los países más vulnerables a los fenómenos naturales.

Si este cambio nos traerá desastres y muertes, ¿por qué no querer evitarlo? Evitar la aceleración del cambio climático es responsabilidad de todos. Quizás por esta razón París acogerá en pocas semanas la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático. El objetivo de la conferencia será el de concluir un acuerdo mundial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Este acuerdo será el que indique las reglas del juego a partir del 2020, año en el que el Protocolo de Kioto sobre el Cambio Climático se vencerá. Únicamente un país, Estados Unidos, no ha firmado el Protocolo de Kioto y en el año 2011 Canadá lo abandonó para evitar pagar las multas por no haber cumplido con lo acordado. Los países industrializados son los más capaces de producir gases de efecto invernadero. Al producirlos, estos países aceleran el cambio climático y, paradójicamente, muy pocas veces terminan siendo los más afectados. Países del sur geopolítico son los que en su mayoría se ven obligados a enfrentar las consecuencias derivadas de la acción tardía e irresponsable por parte de los gobiernos, las empresas y los demás pobladores de la Tierra.

Conciencia ambiental

Decisiones tomadas allá arriba, en el nivel internacional, pocas veces son del interés del ciudadano común. Como en el caso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, muchos nos enteramos de ellos en el momento en el ya habían sido tomadas las decisiones. Esta vez, en París, puede que exista un escenario similar: los representantes de los países decidirán cuáles son las vías para mejorar la situación del medio ambiente y cómo respaldar a aquellas regiones que serán más afectadas. Sin embargo, esas decisiones que nos caen del cielo deberían de empezar a ser discutidas entre nosotros, con nuestra familia, amigos, colegas. ¿Cómo queremos vivir? Esa es la pregunta fundamental. ¿Queremos una Tierra con menos especies animales, con más contaminación de la que ya existe y desastres naturales? Si la respuesta es no, cómo lo podemos conseguir.

Vivimos, por suerte o por desgracia, en una época en la que podemos estar informados sobre lo que acontece en cualquier parte del mundo. Nuestra responsabilidad ya no sólo la podemos fundamentar en un interés personal, sino que debería estar basada en un nosotros. Las acciones que pasan en el lugar A pueden tener consecuencias para el lugar B. Las emisiones de gases de efecto invernadero en los países industrializados tienen y seguirán teniendo consecuencias en países como Guatemala. Todos estamos conectados, para bien o para mal. Es por esto que deberíamos exigir que se proteja al medio ambiente por parte de los gobernantes, pero también por parte propia. Un ejemplo tan simple como ya no aceptar las bolsas de plástico en los súper mercados, sino llevar bolsas de tela o no usar platos desechables. Cuidar el medio ambiente significa no desperdiciar los recursos, y no desperdiciar significa valorar.

Claudia Pinzón
/

Vivo del otro lado del Atlántico por el deseo de cambiar de perspectiva. Escribo para mantener viva la curiosidad y asombrarme. Creo que nuestra realidad es una construcción que puede ser cambiada, si tan solo tomamos conscientemente esa responsabilidad.


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    Ana /

    10/11/2015 2:03 PM

    el cuidado ambiental muchas veces pasa desapercibido ante los ojos del tercermundista, ya que preferimos erradicar la hambruna antes de cuidar la naturaleza. Por eso mismo hay que traer más atención a este tema!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



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