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Qué descubrí cuando me dejé crecer el pelo dos años

Tenía 17 años, quería encontrarme conmigo mismo, saber qué me gustaba, saber qué pretendía ser, qué deseaba de mí mismo. Y me dejé crecer el pelo. Dos años despué me llega un poco más abajo de los hombros y me he hecho ganador de apodos como Yísus. Pero el que más me ha molestado, no solo porque me lo dice mi mamá sino por su peculiaridad de misógino, es el de “Colocha sexy”.

Cotidianidad acoso feminismo machismo n246 Opinión P258
Esta es una opinión

Flickr.com/photos/universidaddesevilla

En defensa de mi madre puedo decir que su conservadurismo es heredado, su cercanía a los cincuenta y su educación familiar católica romana pueden ser excusas. Esta situación ha hecho que intercambiemos palabras subidas de tono. De las mías, la que más recuerdo es mi alegato de que es irónico que en la iglesia ella se arrodille ante alguien igual o más peludo que yo y ella, en su defensa, apela a que Jesús de Nazaret fue un tipo que vino a revolucionar el mundo, por tanto no es válido que me compare con él. Y es en este punto cuando me cuestiono si no hay que revolucionar cómo pensamos.

La respuesta la he encontrado en la calle. Como la mayoría cree que los hombres debemos llevar el pelo corto, me han acosado hombres creyendo que quien camina frente ellos es una mujer y por lo tanto tienen derecho de agredir para aumentar su figura de macho. Otros que me confunden son los niños. La ingenuidad y su heredada educación machista conservadora los hace creer que solo las mujeres llevan el pelo largo.

Esa experiencia me hace involuntariamente ponerme en el lugar de todas aquellas que han sido acosadas, como Flora la semana pasada. Y me he confirmado que la “Guatemala que está adelante” sigue siendo machista y misógina.

Por lo tanto, debemos analizar los problemas educacionales en el tema de igualdad de género. Desde niños, dependiendo de la apertura de los padres o educadores, se nos dice que hay tareas que son para hombres o para mujeres y se coloca a las mujeres en un rol de amas de casa y crianza. Nuestra presencia en la cocina o haciendo tareas domésticas nos convierte en unos grandes “maricas”.

En la adolescencia quien se debe cuidar al tener relaciones sexuales es la mujer y cualquier embarazo imprevisto es responsabilidad suya, como si no fuera un asunto de dos en cuanto a temas de protección se refiere.¡Vaya idiotez!

Mi intención no es parecer un narciso y me niego a considerarme feminista, aunque a parezco serlo, pero como dijo Emma Watson: “Si crees en la igualdad, tal vez eres feminista sin saberlo”. Lo que me motivó a escribir estas líneas es la necesidad de sacar del imaginario colectivo la figura de la mujer débil, inútil, indefensa y sexualizada que existe. Me niego a creer, en temas políticos, que las mujeres juegan un papel secundario, que sólo pueden ser las esposas de los políticos, y que ellas no pueden tener una carrera política propia.

Necesitamos políticas públicas para las mujeres, de ellas para ellas y de ellos para ellas. Debemos reinvidicarlas y evidenciar un problema que rebalsa nuestra cotidianidad y que nos negamos a aceptar.

Como guatemalteco estoy convencido que una de las grandes necesidades para avanzar como país es eso: La liberación de las cadenas impuestas por el machismo y la liberación de la mujer de ese el papel impuesto por retrasos culturales y educacionales.

Si queremos una Guatemala más democrática y justad ebemos tomar esto en cuenta en la agenda del proyecto de país.

Y si no están convencidos, déjense crecer el pelo dos años.

 

 

Hans Spiegeler
/

Hincha de Comunicaciones y aprendiz de politólogo. Al escribir intento suplir mi torpeza al hablar.


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    Rodolfo Escovel /

    26/03/2015 1:38 PM

    Solo en la Universidad tuve la dicha de tener el pelo largo, no iba con mala ropa imitando ¨pintas¨, sin embargo es complicado, te miden por tu imagen y no por tu capacidad, nacer en una familia religiosa hace que se vea muy mal el asunto, no miran si te estas superando, si haces lo correcto, por el hecho de tener el pelo largo ya sos un drogadicto, una mala persona, un vago. Deseo cambiar esa mentalidad y me pongo a pensar en que mis antepasados tuvieron el pelo largo y que la sociedad nos obligo a cortarnos algo que es natural en el ser humano, no me quiero imaginar a un Chimpancé y Orangután depilado. Si en mi trabajo me dejaran tener el pelo largo me sentiría muy motivado y libre, espero pronto poner mi propio negocio y dejar que las personas sean tal como quieren ser, una vez me cumplan objetivos. Saludos

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    José Pérez /

    25/02/2015 7:21 PM

    Hola Hans, me parece muy interesante tu artículo, yo experimente algo similar, como la sociedad dicta que los hombres no podemos usar aretes he tenido problemas en algunos lugares (mi trabajo xD) por eso.

    Los que hemos sufrido este tipo de discriminación entendemos muy bien el fondo de tu artículo.

    Saludos.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Andrea /

    21/02/2015 9:21 PM

    En el caso contrario, te puedo confirmar que también hay bastantes prejuicios con el hecho de que una mujer tenga el pelo cortísimo... He tenido el pelo corto por casi un año, y no pocas veces he recibido malas miradas, en su mayor parte de ancianas que, irónicamente, también tienen el pelo corto... Varias veces me han preguntado si "me pasé al otro lado"... Incluso he notado que los albañiles no me tiran ni un piropo cuando paso en frente de una construcción (lo cual me agrada bastante).

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Hans Spiegeler
    Hans Spiegeler /
    18/02/2015 5:38 PM

    Y que se entienda el artículo como una invitación a abrirnos la mente, a aceptar y reconocer el problema del machismo. No como un desahogo que caiga en la victimización.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Iván /

    18/02/2015 12:53 PM

    Me gustó tu artículo. Hace como 20 años, cuando era muy joven usaba el pelo largo, recuerdo que si me discriminaban por ello empezando con tu propia familia, una vez fue muy patente porque subí a un autobús y una señora mayor, apretó contra sí su bolsa, pensó que se la iba a robar, jajaja. Ahora uso el pelo corto, pero porque me empezaron a salir canas desde hace tiempo.

    Saludos desde México.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Xander All /

    17/02/2015 6:47 PM

    Yo hice lo mismo -o al menos lo intenté- ya pasados los 30. Mis ambiciones eran mucho más sencillas: yo sólo quería tener el pelo un poco más largo para variar un poco, pero mi greña indómita no colaboró en el año en el que duró mi experimento. Peinarse se me volvió complicadísimo y lavar el pelo no digamos. También me di cuenta lo difícil que es mantener el cabello largo en buena salud. Total, el experimento llegó a su fin cuando mi barbero pelo cables y me cortó buena parte de la cabellera que tanto me había costado hacer crecer. No le reclamé demasiado porque ya estaba harto. Nunca he vuelto a intentar dejarme el pelo así de largo pero tampoco volví con ese barbero.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Jorge Guzmán /

    16/02/2015 9:35 PM

    Tuve la oportunidad como vos, de dejarme crecer el pelo durante dos años y medio hace ya algunos años. Y a pesar de que nunca fui objeto de apodos ni nombres que considerara ofensivos, sí recuerdo que en una ocasión, cuando aún asistía a la iglesia, quisieron sacarme de un retiro porque consideraban que mi apariencia no era "adecuada". Es verdad, somos una sociedad donde imperan los prejuicios, donde como bien decís, y eso sí lo he vivido en múltiples ocasiones, realizar actividades que usualmente se les asocia a las mujeres te convierte en "marica". Donde a la mujer no se le ve como igual, sino como alguien a quien se usa solo para sexo. Si quiere, bueno y si no, pues no importa. Y si no pensás así, de seguro es porque no te gustan las mujeres. Donde hasta tenés qué tener cuidado de la música que esuchás para no caer en el mismo juego. Y así podría seguir con muchos otros ejemplos. Como bien decís, es definitivo comenzar por cambiar esta percepción tan errada para poder aspirar a progresar como sociedad. Y por cierto, desde hace unos meses comencé a dejarme crecer el pelo de nuevo. ¡Saludos!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Ana Aquino /

    16/02/2015 9:53 AM

    Creo que lo que dice de los prejuicios y el tipo de pensamiento en esta sociedad es muy cierto. Yo soy mujer y tengo el pelo bastante corto desde hace dos años. Si alguna mujer quiere saber el lado opuesto de lo que usted habla aquí: que se corte el pelo por dos años. Si bien es cierto, hay menos estigmatización con tener el pelo corto en mujeres -o al menos es lo que percibo- siempre hay alguien que dice uno que otro comentario fuera de tono. Desde "las mujeres se ven más bonitas de pelo largo" hasta el comentario más despectivo a la fecha "con el pelo así no tiene uno de dónde agarrarte".
    Yo también soy de la opinión que es el pensamiento el que debe evolucionar en aras de una mejor sociedad (igualitaria).
    Un saludo,
    Ana

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