¿Quién decide qué es normal?

Una gran amiga trabaja como cajera receptora en un banco. Su hora de salida es a las cuatro. Por una especie de acondicionamiento en los horarios de todos los empleados, su hora de almuerzo es a las tres. Suena lógico que pueda largarse a casa desde esta hora, pero el procedimiento debe ser salir a almorzar y regresar a las cuatro para decir adiós. Entre sus metas mensuales está vender una tarjeta de crédito. Sin embargo, cada día que pase sin vender ese producto, se quedará una hora más en el banco y saldrá a las cinco. No debe trabajar esa hora extra, solo quedarse sentada como una especie de castigo por no vender ese día la tarjeta que debe vender en el mes.

Cotidianidad Opinión P258
Esta es una opinión

Autopista del norte de tenerife.

http://frasesanonimas.blogspot.com

Otra amiga me contaba ayer que lleva casi 11 años trabajando en una empresa. En ese tiempo su sueldo apenas si ha incrementado. La última vez que pidió un aumento se lo denegaron con el argumento de que la empresa no tenía dinero. Sin embargo, poco después, le aumentaron Q 1 000.00 a uno de sus compañeros. Ella me contaba, no sin cierta rabia en la mirada, que siempre ha sido así: que su patrón apoya económicamente y de distintas formas a sus empleados, pero que su comportamiento con las empleadas es distinto; que de los diferentes bonos que ellos obtienen, ella no recibe ninguno. Una compañera le explicó alguna vez que eso no la debería extrañar, porque se debe a la visión del mundo de su patrón, quien piensa que un hombre debe ganar bien porque tiene la obligación de tener bien a su mujer y que esta no necesita exigir ganar tanto, pues su bienestar es obligación de su marido.

Otra amiga compartió ayer una publicación de una página llamada Huelgueros Sancarlistas que contenía la fotografía de una persona trans semidesnuda (usaba una tanga y tenía cubiertos los pezones con unos trozos de papel que servían para eso y nada más) en una marcha en favor de la diversidad. Esta fotografía iba acompañada de un texto en el que aclaraban que “no tenían nada contra estas personas, pero…” (aja, lo de siempre). Hablaban de lo inmoral de la actitud de la persona fotografiada y de lo nociva que era la imagen para los “niños de mente inocente”. Decían, además, que les parecía vulgar.

Este tercer caso parecería aislado, pero no lo es. Realmente es la guinda del pastel, la pieza más triste del rompecabezas. Diré de entrada lo obvio: vivimos inundados de productos visuales, sonoros y audiovisuales que sí utilizan el cuerpo de forma vulgar al mercantilizarlo y reforzar ideales físicos con los que lidiamos o hemos lidiado alguna vez en la vida. Pero eso no nos molesta, no nos molesta este uso del cuerpo ni lo vemos condenatorio porque “si la chava decide vender la imagen de su cuerpo para publicidad, es su rollo; ella es libre de hacerlo”. No parece molestarnos que al mismo tiempo que pensamos esto, nos hayan impuesto de forma sistemática y macabra parámetros de lo bello y lo feo que no son cuestionados por el ciudadano común, sino aceptados y perseguidos con ahínco en el cuerpo propio o en el del otro. Tampoco parecemos muy molestos (no lo suficiente como para manifestarlo públicamente, como nuestro repudio hacia lo que no consideramos “normal”) con las condiciones paupérrimas y denigrantes que imperan en el sistema laboral.

¿Por qué entonces nos molesta aquella foto? Creo que no es la desnudez la que nos molesta. Creo que más que la evidente homofobia, más que la patente aversión hacia lo “anormal”, nos molesta la libertad ajena. Nos incomoda que haya personas realmente libres que se afirmen a sí mismas y luchen contra un sistema que nos aplasta a todos (no por igual, pues es más o menos indulgente con aquellos que logran mantenerse dentro de los parámetros de lo moral, de lo aceptable). Nos molesta la libertad ajena precisamente porque es ajena, porque no somos nosotros quienes enarbolamos nuestra propia bandera y nos reivindicamos frente a quienes nos oprimen. Nos molesta acaso que no hagan “lo que deben hacer”: agachar la cabeza y aceptar la humillación. Así como lo hemos hecho tan bien durante generaciones, durante siglos. Así como nos ha tocado en algún trabajo, en la escuela, en nuestra propia casa, quizás

Al final, si yo no tengo derecho a ser libre, ¿por qué ibas a tenerlo tú?

Marvin Monzón
/

Estudia Letras en la Universidad de San Carlos. Ha publicado 2 libros infantiles con el sello Loqueleo, Santillana. Pronto se publicará su tercer título infantil con el mismo sello.


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COMENTARIOS

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    Carlota Diaz /

    08/07/2016 10:45 AM

    muy buen articulo, a pesar de que no muchos compartan tu postura, es interesante como muchas acciones son un estereotipo de lo que es "normal" y/o lo que debemos aceptar, sin embargo estará en cada quien si lo acepta o no, así como el nivel de tolerancia en los tres casos que mencionaste y en muchos mas que se pueden nombrar.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Maxi /

    04/07/2016 8:55 AM

    Otro más que quiere ser intelectual. Cliché. Las típicas cosas de las que se habla últimamente para validarse dentro de esta ola creciente de superpoderosas mentes revolucionarios que tuitean todo el día. Pensamiento barato y, aunque quiere ser complicado, simplemente es ligero.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

      L. Vit Guenstain /

      05/07/2016 12:55 PM

      Bingo! Tu crítica subraya la no- definición de "normalidad" que el amigo Martín hace en uno de los comentarios anteriores. Él, Martín, es en tu opinión solamente un individuo más dentro de una determinada "normalidad" que vos definís como una "ola creciente de superpoderosas mentes revolucionarios (sic) que tuitean todo el día". Sin embargo la pregunta original propuesta sigue sin ser respondida, ¿quién decide qué es normal? Vos has decidido que quienes piensan "barato y ligero" están dentro de una normalidad que vos obviamente despreciás, por algún motivo que no nos permitís conocer. Quizás es solo que no lo podés expresar. Pero tranquilo que eso es totalmente normal.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Martin Jaideguer /

    03/07/2016 10:05 AM

    Conceptos com "libertad" o "normalidad" son bastante difusos y cargados de subjetividad. Por ejemplo, a mí me parece que usted, Marvin Monzón, es una personal normal respecto a quienes escriben en nómada: políticamente correcto, progre, iconoclasta y milenial. Alguien le calificaría de wannabe pero yo no lo haré. En comparación con lectores como P. Choy es ud. una persona anormal por atrevido, provocador e insolente.
    Si ud es libre o no, es más dificil aún de definir puesto que la normalidad solo lo es en relación a una colectividad, mientras que la libertad es un asunto más bien individual.

    ¿Están entonces intrínsecamente relacionadas la normalidad con la libertad? ¿o son acaso mútuamente excluyentes como Monzón insinúa? La cosa allí crece en cuanto al grado de complejidad.

    En el caso de la persona transexual de la foto, Monzón indica que su "anormalidad" es el precio que aquella debe pagar para ser libre, concluyendo abruptamente que para ser libre hay que "mantenerse fuera de los parámetros de lo moral" (este último concepto utilizado por Monzón como sinónimo de "normal"). En otras palabras, la persona transexual de la foto solo es libre si transgrede esa normalidad que rige a quienes se indignan al ver la provocadora foto. Paradójicamente esa misma normalidad que Monzón condena, es exactamente el mismo parámetro que él utiliza al construir su crítica a los indignados ¿complejo, no? Y puede serlo aún más!
    ¿Quién decide qué es normal? ¿Quién decide quién es libre?
    En este preciso momento yo soy normal y soy libre teniendo ropa puesta.... Han pasado tres segundos y mi situación ha variado.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      P. Choy /

      03/07/2016 4:18 PM

      Yo no he dicho que el autor del artículo es "anormal" de hecho yo respeto sus posturas, lo único que yo expuse es la idea de debatir la normalidad porque allí es donde radica el problema conseptual, que malo tiene ser gay, para mí ninguno, el hecho de decir "normal" es un arma de dos filos porque así se justifica muchas tonteras, se justifica el machismo, la pornografia, los pederastas, los violadores, los mareros, etc, no tiene sentido hablar de normalidad... Es un sinsentido es una justificación no valida

      Por cierto soy heterosexual, no soy homófobico pero veo un gran problema en la sociedad en luchar por cosas que no tienen nada ver, y es como un dogma de fe "es prohibido" criticar o exponer lo equivocado que pueden tener algunas personas en sus pensamientos, si no estás con ellos eres homófobico, ya dejen esas tonteras radicales aceptecen como son... No busquen excusas

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    P. Choy /

    30/06/2016 4:11 PM

    Creo que el articulo es equivocado y una mezcla de conceptos no analizados o comprendidos,

    Normal, libertad, repulsión no se pueden meter en un mismo canasto e intentar sacar aceptación.

    Un ejemplo, Es normal que un trans se bese con otro? Es normal que un trans se desnude y todos lo tengan que ver inclusive niños? Es normal que una persona le guste la pornografia infantil??? Tu apreciación de normal está errada y equivicada.

    Hay que entender por ejemplo hablando directo y al grano, si ustedes ven un hombre gay o trans colocándole por ejemplo un dildo a otro trans o gay imaginen una fotografía,, es normal que a cualquier heterosexual le parezca grotesco y completamente repulsivo el acto, no por parecerle repulsivo, asqueroso, o grotesco convierte a ese heterosexual en un homófobico, simplemente hay un grado de respeto hacia los derechos de los demás, y ese respeto lo rompen los gay, los trans y las lesbianas al querer imponer sus gustos a la fuerza y tratar de decir que es "normal"

    Muy mal tu artículo mal enfocado, mal analizado y completamente erróneo, los únicos enemigos de los LGBT son los mismos LGBT quienes no se aceptan y tratan de convertir a todo el mundo en LGBT para ellos sentirse que son "normales" solo les falta forzar a los niños de las escuelas a volverse como ellos... Por cierto estoy en contra de los LGBT estoy en contra de las tonterías que otros hacen para justificar una serie de sandeces y tonterías que no vienen al caso y este artículo en una más de eso...

    De 1 a 10 sacaste -1

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

      Harvey /

      05/07/2016 1:39 PM

      Jajajajajajaja relax compadre!

      Esta claro que: 3 pequeños minutos de lectura no van a bastar como para dejar claro todo este asunto tan lleno de subjetividad.

      Me gusto el título del artículo, como me atrapó su introducción (solo quería saber que tenia que ver una cosa con la otra) aunque despues se perdió en el argumento... De ahi es todo historia, aunque todo fuera erróneo, creo que la verdadera guinda del pastel se la llevan los comentarios, jajaja precisamente los tuyos, (Y no porque defienda tu punto de vista) me refiero a esa reacción que provoca, tanto este artículo con desenfoque como los comentarios con ciertas sandeces.

      La verdad, pienso que libertad y normal no van a ser lo mismo para todos, ni la opinión del escritor se basó en "forzar a los niños a ser como ellos a ser transformados y bla bla bla" jajaja

      Me causa risa, porque al tipo de personas al que se refirió al principio el artículo y el escritor, describen a alguien como usted y sus comentarios, alguien que no comprende la tolerancia y se pierde en el contexto.

      El artículo no se trato de imponer la opinión del escritor,
      Tratar de definir el tema no incluye alguna imposición,
      Y sus arranques de ignorancia, mas subjetividad, y mas argumentos erróneos son los que hacen artículos como este, eso si me quedo claro.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

      P. Choy /

      30/06/2016 4:14 PM

      Perdón la última frase se escribió mal, es No estoy en contra de la comunidad LGBT los apoyo lo que estoy de acuerdo es la forma de defensa que hacen algunos del tema

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Tania /

    30/06/2016 9:45 AM

    nunca he entendido como grupos oprimidos como las personas trans venden y cosifican su cuerpo de la misma manera que el patriarcado vende el cuerpo de la mujer... deberia resurgir un "algo" mas evolucionado y no repetir los mismo patrones que nos oprimen a todos? solo pregunto...

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Edgar Barrios /

      04/07/2016 4:58 PM

      Bingo sister! lo mismo opino yo es como la eterna pelea de los ateos contra los creyentes, de la manera en que yo lo veo es como poner a una monja y una prostituta en una mesa, nunca van a ceder al punto de la otra. Desafortunadamente esos patrones se siguen repitiendo porque creo que como la comunidad trans esta tan desplazada y marginada, no pretenden optar a trabajos u ocupaciones en las cuales su apariencia fisica seria un inconveniente.

      Saludos

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    J.C. /

    30/06/2016 7:48 AM

    La normalidad es el dato que con mas frecuencia se repite no?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Medrano /

    29/06/2016 8:43 PM

    ¿Es enserio?
    ¿Va a relativizar la normalidad?
    En ese caso por que no puedo andar desnudo, en un día caluroso. De paso le enseño a los niños los miembros propios de un ser humano.
    ¿Cómo dice aquella frase tan paupérrima? Ah, si.
    "Nos escondemos para hacer el 'amor', y hacemos la guerra en público"
    No es repudio a lo "anormal". Según su lógica, si una mujer es aplaudida por andar libre por la vida, un "transgénero/travesti/queer", debería ser aplaudido también? No se crea, no todos los hombres aplaudimos la decadencia social.
    Le doy 0.1 de 10. Besos !

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!







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