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Orgullo de mamá: Ser mamá de un hombre trans en una sociedad homofóbica

Carolina oyó por primera vez la palabra “trans” de la boca de su hijo, quien los citó a ella y a su papá en una cafetería para “salir del closet”. Pasados 5 años de ese momento, Carolina sabe que es ser trans y los retos que afrontan personas como su hijo.

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Ilustración: Diego Orellana

En 2015 la hija de Carolina* le citó en una cafetería a ella y su esposo. Se sentaron, pidieron un café y conversaron. En esa plática les comentó a sus padres que no se sentía mujer y les contó sobre su identidad: era un hombre trans y comenzaría su transición.

“Se nos vino el mundo encima” dice Carolina, quien por un momento sintió que se quedaba perdida en el aire. ¿Hombre trans?. En su diccionario mental, la comunidad LGTBI estaba integrada por gays y lesbianas, nada más. “Ese día oí por primera vez esa palabra”, dice Carolina con sinceridad.

Sin importar sobre qué terreno estaba parada, aceptó con amor y le dijo que le acompañaría sin condiciones.

La etapa de la negación

Carolina explica que luego de que su hijo le confesara que era trans pasó por una etapa donde intentaba buscarle una explicación al cambio. Se preguntaba si era normal o si había hecho algo mal. Por fuera aceptaba a Ignacio, pero por dentro aún le quedaban muchas dudas.

Poco a poco se dio cuenta que toda su vida la había pasado en negación de la verdadera identidad de su hijo. “Ha de ser por moda”; pensaba para sí misma.

Ahora que reflexiona, cuenta que si hubiese estado más informada del tema, como lo está ahora, cuando su hijo era pequeño había realizado cambios más precisos. Uno de ellos habría sido ser más abierta para que pudiera expresarse y ayudarle para que su transición fuera más fácil y no pasara tantos años de su vida con la duda sobre si era correcto sentirse hombre pese a biológicamente haber nacido mujer.

Para llegar a la aceptación tuvo que pasar un largo camino. En este se encontró con un grupo donde los padres y madres de personas LGTBI hablan acerca de sus hijos y discuten sobre temas de género y sexualidad. Carolina encontró allí a personas que apoyaron la transición de sus hijos en la niñez y adolescencia.

De saber lo que sabe y estar tan consciente del tema, cuenta Carolina, le hubiese apoyado con la transición lo antes posible. “Le hubiese evitado tanto sufrimiento”, dice

Entre otras cosas que habría hecho distinto sería la elección de un colegio más abierto en comparación con la institución religiosa en la que Ignacio se educó desde el kinder hasta el diversificado.

La religión y el miedo

Carolina es una mujer de 55 años, cree en Dios y su vida espiritual se basa en una religión. Cuando Ignacio recien comenzaba con su transición se preguntaba a menudo ¿Qué va a pasar con el alma de mi hijo? ¿Qué dice Dios sobre esto?

Enfrentar sus creencias con la identidad de su hijo no fue tan difícil admite, simplemente se dio cuenta que el Dios del que le hablaban en su iglesia, era uno de amor. “Yo me baso en el amor. Jesucristo es amor y Él es único que nos puede juzgar”, comenta.

Más que lo religioso, lo más difícil y lo que le causaba más preocupación era que había visto la discriminación y desprecio hacia personas de la comunidad LGTBI. Si para ella la aceptación es un camino difícil, el miedo es aún más tortuoso. Carolina a menudo hace escenarios hipotéticos en su mente, piensa en alternativas ante situaciones cotidianas para cualquier heterosexual y como ser un hombre trans le hace más vulnerable.

Entre las cosas que algunas veces se pregunta es qué pasaría si su hijo tiene un accidente en motocicleta. Le preocupa que sea llevado a un hospital y descubran que es una persona trans y le traten mal; y el segundo, que considera peor, es que sea llevado a una carceleta y que las personas en su celda descubran que es un hombre trans.

Pero todos los escenarios tienen algo en común: se desarrollan en una sociedad homofóbica y conservadora. Así vive la madre de un hijo trans: entre el miedo y la cotidianidad. Sin embargo ella afirma que siempre estará ahí incondicionalmente para su hijo.

Cuenta que cuando él comenzó la transición, ella lo acompañó en su tratamiento y se dio cuenta que su hijo es valiente y determinado. Él es estudiante de psicología y ha dado conferencias sobre su experiencia como persona trans en diversas ciudades. Hoy no teme decir que orgullosamente es madre de hombre trans.


Orgullo de Mamá es una serie de reportajes en los que contactamos a madres para entender cómo fue el proceso personal que atravesaron para entender la identidad sexual de sus hijos o hijas. Los nombres fueron cambiados para proteger la identidad de las familias.

Puedes leer tambień:

1. Amar y acompañar sin prejuicios a una hija trans.

2. Mi hija es lesbiana. Dios no se equivocó al hacerla diferente.

Francelia Solano
/

Leer, escribir y dudar son mis necesidades básicas. Periodista especialista en detectar mentiras.


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