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Qué pasa en las cárceles con el coronavirus (donde el distanciamiento social no existe)

El hacinamiento y la falta de acceso a insumos básicos de higiene es la combinación perfecta para hacer de las cárceles y centros preventivos guatemaltecos un espacio de alto riesgo para la propagación del Covid-19. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) todas las personas privadas de libertad son más vulnerables que el resto de población ante la crisis de salud ocasionada por el coronavirus.

Actualidad Cárceles de Guatemala Coronavirus COVID-19 hacinamiento P258

Más de 26 mil personas están recluidas en los 21 centros carcelarios del país, en condiciones de hacinamiento.

Foto: Carlos Sebastián

— La experiencia demuestra que las cárceles y centros preventivos donde las personas se reúnen con mucha proximidad pueden actuar como fuente de infección, amplificación y propagación de enfermedades infecciosas dentro y fuera de las cárceles. La salud dentro de la prisión es, por lo tanto, un problema de salud pública, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el alto riesgo al que están expuestos los hombres, mujeres y niños que viven privados de libertad. 

Desde que Guatemala reportó el  primer caso positivo de coronavirus, el 13 de marzo, las instituciones de salud han difundido normas básicas para evitar el contagio del virus que se caracteriza por la facilidad con la que se propaga. 

Mantener al menos 1 metro —unos 3 pies— de distancia entre personas, particularmente aquellas que tosen, estornudan y tengan fiebre es una de las máximas indicaciones de la OMS. Pero también de aquellas que no presentan síntomas porque el coronavirus también tiene la particularidad de permanecer silencioso por un tiempo. 

La cercanía es la forma más eficiente de expandir el virus de persona a persona. 

Una instrucción que las personas privadas de libertad no pueden cumplir, por más que quieran. 

Hasta finales de 2019, en los 21 centros carcelarios del país había una población total de 25,341 personas. De estas, 13,297 están cumpliendo una condena y otras 12,044 permanecen en prisión preventiva. 

Los números nunca se reducen, al contrario, cada día van en aumento. 

—Esta semana superamos los 26,000 privados en los centros penales. Hace 8 años hablábamos de 15,000 y poco a poco ha habido un crecimiento—, dice Gerardo Villamar, defensor de las personas privadas de libertad, de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH). 

El sistema carcelario del país tiene capacidad para albergar a unas 6,800 personas en condiciones dignas. Esos espacios fueron ocupados desde 1996, agrega Villamar. 

 

Los centros carcelarios sobrepasaron su capacidad desde hace más de dos décadas.

Los centros carcelarios sobrepasaron su capacidad desde hace más de dos décadas.

 

Según el informe de la PDH sobre la situación en las cárceles, todos los centros carcelarios evidencian condiciones de inhabitabilidad e insalubridad principalmente por el hacinamiento. Algunas cárceles reportan niveles de ocupación superiores a 600%, 700% y 800% de su capacidad. 

“Si no estamos preparados los de afuera, menos ellos con ese hacinamiento”

—Según nuestros monitoreos hay hospitales en los centros penales donde faltan medicamentos y no hay atención médica adecuada. El único manejo que podemos decir que ha habido para evitar contagios en privados de libertad es que suspendieron las visitas familiares pero por dentro siguen hacinados—, asegura el defensor Villamar. 

Los reclusos no cuentan con espacios amplios para dormir, asearse o comer. 

—En sus celdas ellos están frente a frente, viviendo en el hacinamiento diario—, relata el defensor. 

El 28 de marzo, la PDH interpuso un amparo ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en contra del Ministerio de Gobernación, Ministerio de Salud Pública y la Dirección General del Sistema Penitenciario. 

La petición era garantizar a la población privada de libertad acceso a productos de aseo, atención médica y protocolos para evitar la propagación del coronavirus en los centros carcelarios. 

Así justifica Villamar esta acción legal: 

—Llevamos años de estar esperando respuestas del Sistema Penitenciario y del Estado y no se han dado. Si en condiciones normales no se daba cambios, mucho menos ahora. Si no estamos preparados los de afuera, imagínese ellos con ese hacinamiento.  

Presidios: ningún caso de coronavirus hay en las cárceles 

En las últimas dos semanas, en los 21 centros carcelarios no solamente se ha reportado una alerta por posible caso de coronavirus. Luego de realizar la prueba, resultó negativo. 

—Hasta la fecha no tenemos ni un solo caso positivo en los centros—, asegura Carlos Morales, vocero del Sistema Penitenciario. 

El día que una prueba resulte positiva, agrega, esa persona tendrá que ser trasladada a alguno de los hospitales temporales implementados por el Gobierno para atender a personas contagiadas. 

Mientras tanto, las medidas tomadas para evitar que eso suceda han sido las siguientes: 

• No están permitidas las visitas hasta nueva orden. 

• El SP ha repartido jabón líquido y cloro por sector. 

• Los guardias utilizan mascarillas y guantes. 

• Se hace medición de temperatura cada vez que alguien entra o sale (guardias o reclusos). 

• Las encomiendas siguen ingresando. Han recibido jabón líquido y artículos de higiene personal para los reclusos. 

• El ingreso de jueces a los centros fue restringido. Se pueden comunicar a través de videoconferencias. 

• Las madres que guardan prisión con sus hijos no han sido separadas de ellos. 

Sin embargo, no han podido evitar que las personas permanezcan a una distancia muy corta y convivan aglomerados en las celdas. 

—Lo que hemos procurado es que tengan bastante higiene en ellos y en sus espacios, por eso deben usar el cloro—, cuenta Morales. 

Según el portavoz, en algunos centros como Pavoncito, ubicado en Fraijanes, los privados elaboran sus propias mascarillas de tela (que no son muy seguras pero buscarán insumos para fabricar otras más resistentes). Hasta la fecha han hecho unas 3 mil. 

Lo han hecho por iniciativa propia porque, en medio del encierro, están enterados de los alcances de este virus que ha recorrido más de 200 ciudades en todo el mundo. 

—Ellos están haciendo lo posible por cuidarse porque están conscientes de lo malo que sería que el virus se genere en algún centro—, asegura. 

Cuando Morales dice que están conscientes de lo malo que sería adquirir el virus, admite la deficiencia de la atención médica dentro de los centros preventivos. Para las autoridades y para los mismos reclusos no es secreto que el acceso a la salud dentro de las cárceles es limitada. 

En todo el SP, hay 13 médicos ambulatorios para más de 25,000 personas. Es decir, 1 médico por cada 2,000 personas. 

Esto significa que para que un médico pueda atender a todos sus pacientes tendría que trabajar 8 horas por 30 días, teniendo citas de 7 minutos por persona, sin descanso. 

Además, según las verificaciones de la PDH las clínicas que escasamente alcanzan a cubrir atención básica y carecen de los insumos necesarios y medicamentos para enfermedades crónicas. No hay suficientes insumos para la atención de emergencias y atención médica especializada. 

 

Los adolescentes del centro Las Gaviotas tienen prohibidas las visitas, como medida de prevención.

Los adolescentes del centro Las Gaviotas tienen prohibidas las visitas, como medida de prevención.

 

En cuanto a los jóvenes y adolescentes que permanecen en centros de privación de libertad.

La Secretaría de Bienestar Social implementó un protocolo de prevención que incluye estas medidas:  

• Se cancelaron las visitas y entrega de encomiendas de comida.

• Se les permite tener acceso a información otorgada en conferencias de prensa del Gobierno.

• Pueden realizar llamadas telefónicas y video llamadas para mantener contacto con su familia.

Les entregaron insumos para lavarse las manos.

• Les toman la temperatura tres veces al día.

• En el centro que presenta hacinamiento (Gaviotas) las aulas están siendo utilizadas como dormitorios para liberar un poco de espacio 

¿Qué hacen otros países?

La organización Human Rights Watch recomendó al gobierno estadounidense considerar la liberación supervisada y otras alternativas no privativas de la libertad para las personas detenidas que corran un alto riesgo de sufrir consecuencias graves por el Covid-19.

En México, se han tomado medidas similares a las que adoptó Guatemala. Se redujeron los días para recibir visitas y los reclusos recibieron insumos de higiene. 

El Salvador optó por un aislamiento total para los reclusos y medidas de higiene dentro de las cárceles. No pueden recibir visitas familiares, ni personales y participarán en audiencias por métodos virtuales. 

A partir de las condiciones en las que vive la población privada de libertad, en distintos países de la región, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet,  hizo un llamado a los gobiernos a tomar medidas urgentes para proteger la salud y la seguridad de estas personas. De lo contrario, indicó, los resultados podrían ser catastróficos. 

La OMS recomendó a los países considerar el recurso a medidas no privativas de la libertad en todas las etapas de la administración de la justicia penal, como la prisión domiciliaria. 

La recomendación es otorgar medidas que no impliquen permanecer en prisión a presuntos delincuentes y reclusos con perfiles de bajo riesgo y especialmente vulnerables. Es decir, mujeres embarazadas, mujeres con hijos dependientes, adultos mayores (según el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, CIEN, en Guatemala representa el 3% de la población carcelaria) y personas con enfermedades respiratorias o crónicas. 

En Guatemala esta medida todavía está en discusión.

Kimberly López
/

Periodista guatemalteca en constante formación. Empecé a conocer el periodismo en Plaza Pública y La Hora. Me interesa la política, la fiscalización y contar historias. No sé si seré testigo de un mejor país, pero quiero ayudar a construirlo.


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COMENTARIOS

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    Claudia lorena vasquez /

    17/04/2020 7:37 PM

    En el Nombre de Dios pedimos q se le otorge la livertada a Silvia patricia Gonzales vasques sus hijos mas q nadie la necesitan por Favor aun mas con esta epidemia

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



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