Escribí estas escenas para que sepan qué excita a esta feminista

Todas tenemos fantasías eróticas, y no sé si acostumbren a leer textos de ese género, pero a mí me encanta, sobretodo cuentos cortos y micro relatos. Hace algunos meses, en mi grupo de cuento, nos pusimos el reto de escribir un cuento erótico y desde entonces, de vez en cuando, escribo uno que otro.

Blogs Opinión P369
Esta es una opinión

Hackeando.

Foto: Maluma feminista

Realmente no creo en el día del cariño como tal, me parece tonto celebrar el amor y la amistad sólo una vez al año y creo que es una treta mercadológica para vender más. Pero me parece tan buena ocasión como cualquiera para compartir con ustedes algunos micro cuentos eróticos que nos prenden a las feministas.

1

Es un día caliente de verano, el sol intenso amenaza con hervir la sangre de cualquiera que permanezca demasiado tiempo fuera de la sombra. Como tengo que caminar varias cuadras para tomar el transmetro decido usar unos shorts de cintura alta y una camiseta de tirantes. Salgo de mi casa y mientras camino puedo sentir las gotitas de sudor deslizándose por la superficie de mi cuello, hacia mi pecho, mojando ligeramente la camiseta, y pegándola contra mi piel.

Alcanzo la parada del transmetro muy acalorada, mis mejillas rojas cómo cerezas. En la sombra empiezo a sudar, y algo apenada, me abanico con las manos, tratando de refrescarme. Me subo y aunque está algo lleno, un señor me cede su lugar y me siento. Llego a mi reunión justo a tiempo y pido una limonada con mucho hielo.

En el camino nadie me miró con lascivia, nadie me dijo cht chta mamita qué rica. En el camino, nadie me acosó y me sentí segura.

2

Mientras tanto, en Tinder, hago match con un tipo y me empieza a hablar de inmediato.

– Hola, me encantó tu perfil
–Hola, gracias. Usó tilde, escribió una oración completa

– ¿Cómo estás? ¿De dónde eres?
– Bien, de Guatemala, ¿tú? Puta, usa signos de interrogación y
– También, me gustaría platicar contigo, si te sentís cómoda, la verdad me gustaría conocerte pero si no llega a más que una buena plática, lo entenderé y no voy a incomodarte ni mandarte mensajes insultándote.

Quedamos en vernos al día siguiente.

3

Abro los ojos porque un rayo de sol interrumpe mi sueño y me encuentro con sus ojos verdes observándome dormir. Me baña en besos, sonrío y me dice lo guapa que me veo en las mañanas. Me sigue besando, la cara, el cuello, mientras desliza una mano por mi abdomen y empieza acariciarme el muslo, moviéndose lentamente hacia la vulva. Cuando me toca, se me eriza la piel. Sus besos se intensifican, junto con mi respiración.

Buenos días, te hice café.

4

P es mi amiga con derechos. Desde hace algunos meses viene a mi casa a la mitad de la noche y me come hasta que me vengo. Luego se va y me deja dormir.

5

Entro al bar en el momento preciso en que mi amiga me escribe que viene tarde. Clásico. Me siento en la barra mientras pido una copa de vino tinto, mi amiga viene tarde, le digo al bartender quien sonríe y me ofrece un ejemplar de La Cuerda en lo que espero. De reojo alcanzo a ver a un tipo, alto, bien peinado, que se acerca galantemente.

– ¿Estás sola?
– Espero a alguien.

– ¿Te puedo invitar a un trago?
– No gracias.

– Bueno, pues que tengas una buena noche.
– Gracias, igualmente.

Y se aleja sin insistir.

6

Escuché a dos amigas conversando el otro día sobre sus fantasías más excéntricas.

– Si tuvieras mucho dinero, ¿con qué serías indulgente?

– Tendría un harén de hombres, todos dedicados a comerme el coño.

7

Nos desvestíamos lentamente, mientras me besaba el hombro y le acariciaba la espalda. Nuestras manos exploraban el cuerpo opuesto, nos acercábamos cada vez más. Me sentía tan a gusto besándolo que habría podido hacerlo toda la noche.

Y cuando mi mano se encontró con su erección me puse nerviosa. Sabía que, por lógica, lo que procedía era quitarnos la ropa y acostarnos. Sin embargo, algo en mí quería dar marcha atrás. Quería ir más despacio.

Me separé de su cuerpo suavemente, pero determinada a darle fin al encuentro y despedirme.

Le expliqué cómo me sentía y le pedí que continuáramos en otro momento y él sonrió comprensivamente. Me dijo que podía quedarme si estaba cómoda, o que si prefería me pedía un Uber. Me quedé y a la mañana siguiente me desperté ante un suculento festín. Y nos dimos gusto.

8

Es el 8 de marzo y cuando abro Facebook, no hay ninguna publicación felicitando a las mujeres por ser los seres más delicados y hermosos de la creación, ni comparándonos con flores, animales, objetos y otras pendejadas.

Lucía Canjura
/

Si pudiera regresar al pasado y cambiar una sola cosa, aprendería a usar excel en sexto primaria. Llegué a Nómada gracias a la creatividad y me quedé por las diferencias ideológicas.


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    frank lopez hurtarte /

    14/02/2018 6:22 PM

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    DENEUVE NO DEJA DE TENER RAZÓN

    ¿Estarán acabando con la seducción? El manifiesto Time´s Up, de Catherine Deneve, en alguna medida, tiene razón. No veo justo que por algunos depredadores sexuales se tenga que encasillas a todos nosotros, y, algunas, dándose aires de puritanismos. Personalmente ahora soy más cauto en admirar a una desconocida, y lo pienso dos veces para entablar una conversación.

    El charming, flirteo o seducción es parte de la misma naturaleza humana, una forma de la conservación de la especie.

    Y, aunque éstos micro relatos pertenecen a la ficción, me llama la atención qué "emociona" a la autora. Simpático. Me gusta ver a mi pareja excitada. Pero ver las reacciones de una desconocida excitada —sin contacto— es algo que no cambiaría por nada.

    Por último, la sexualidad existe en todos los campos del arte: desde Donna Summer hasta Gainsburg, y desde Botticcelli hasta Gallardo. Bien por la seducción en el arte. Y más en la vida real.
    .
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    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Sidharta /

    14/02/2018 4:15 PM

    No les parece, sociológicamente hablando, que en Guatemala, cuando una mujer escribe notas como estas no pasa nada, al contrario hasta bonito se siente que sean más libres y más dueñas de su cuerpo: pero si un hombre escirbiera exactamente lo mismo, sería tachado inmediatamente de degenerado, de morboso, de sucio, de caliente y lujurioso, y hasta de depredador sexual. ¿Por qué sucede eso? Sería buen tema para debatir, no lo creen?

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

      G /

      14/02/2018 9:35 PM

      doble moral y ginocentrismo ...

      ¡Ay no!

      2

      ¡Nítido!

    jendrix /

    14/02/2018 1:00 PM

    Entro a nómada y no veo ninguna noticia de política corrupta noticias sensacionalistas ni peleas por desigualdad de genero.

    Así de utópico sonó el relato del transmetro.

    La mayoría de hombres de guatemala ( si es que se les puede llamar como tal ) son abusivos y miedosos tipo mamita que rica te vez solo lo gritan y no tienen valor para iniciar conversaciones ni establecer buenas conexiones.

    Comprendo tu feminismo y como hombre me incómoda la actitud de los supuestos hombres, conversar con mujeres es muy complejo actualmente (mas para los que no están acostumbrados a iniciar conversaciones con mujeres) por culpa de esas actitudes sexualizadoras y denigrantes para las mujeres.

    Luego nos tachan que todos somos así.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!



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