3 MIN. DE LECTURA

Compartí
Actualidad Entender la política La corrupción no es normal Somos todas Identidades Guatemala urbana Guatemala rural De dónde venimos Blogs Ideas y soluciones
11 Pasos
Compartí
Facebook
Twitter
Messenger
Whatsapp

Seguinos

¡Hola!

Necesitás saber que...

Al continuar leyendo, aceptás nuestra política de privacidad, que podés ver aquí.

El valor de los ecosistemas

Las primeras dos definiciones de “valor” según la RAE son: 1) Grado de utilidad o aptitud de las cosas para satisfacer las necesidades o proporcionar bienestar o deleite y 2) Cualidad de las cosas, en virtud de la cual se da por poseerlas cierta suma de dinero o equivalente. Aunque suele asociarse el valor con un precio, en el campo de la conservación cada vez son más utilizados conceptos como “valoración de bienes ecosistémicos” o “valoración de servicios ecosistémicos”…

Cotidianidad Opinión P369
Esta es una opinión

Laguna de Ipala

 

¿Qué significa esto? El valor adquiere distintos significados para distintos grupos de personas. Por lo tanto, la valoración de algo está asociado a costumbres, normas, hábitos y creencias. Las valoraciones pueden ser dinámicas en el tiempo y diferentes dependiendo de los intereses de cada persona.

Cuando se habla de bienes y servicios, se hace referencia a objetos tangibles e intangibles, respectivamente, para satisfacer deseos y necesidades. Algunos ejemplos de bienes ecosistémicos podrían ser los frutos, la madera y otros recursos que se obtienen de los ecosistemas. Algunos ejemplos de servicios en este contexto podrían ser la polinización (¿sabían que los murciélagos juegan un importante papel en la polinización de la planta de la que se extrae el tequila?) y la dispersión de semillas (algunos animales, como aves y mamíferos llevan semillas de un sitio a otro, permitiendo así que las plantas se establezcan en nuevos sitios).

La valoración de bienes y servicios ecosistémicos es un tema del cual hay bastante qué discutir. Se han desarrollado distintas metodologías para, básicamente, ponerle un precio a estos recursos. ¿Han pensado alguna vez cuánto cuesta el aire que respiramos? ¿El valor monetario REAL del agua que consumimos? ¿Cuánto cuesta el servicio que proporciona un área boscosa en la mitigación de los deslaves? Normalmente no lo pensamos, estamos acostumbrados a pagar por –casi- cualquier cosa, pero los recursos naturales siempre han sido algo difícil de valorar económicamente.

Cuando digo que este tema es algo de lo que hay bastante qué discutir es porque no me agrada la idea de que todo tenga un precio. ¿Cuánto vale nuestra vida? ¿Cuánto vale el bienestar de una familia? Y sí, hasta eso puede valorarse monetariamente con métodos que permiten aproximarse a ciertas cualidades de algo que tienen un valor intrínseco (sino, ¿qué son los seguros de vida, por ejemplo?). Sin embargo, considero que esto puede ser una herramienta importante en situaciones en que las personas basan sus decisiones en función de costos. Y esto puede ser particularmente útil en la toma de decisiones a nivel de gobierno. A un funcionario puede no importarle que un bosque mitigue el riesgo de deslaves per se, pero puede que sí le interese conocer los gastos que deberá invertir para recuperar la infraestructura dañada causada por ese deslave.

Pero la valoración no es sólo eso, no se trata sólo de costos y dinero. La valoración puede considerarse desde una perspectiva recreativa (ir a la playa), espiritual (meditar en un bosque) y cultural (sitios arqueológicos).  Existe también ese valor intrínseco, el cual está ligado a algo por el simple hecho de existir. Cualquiera (espero) entendería mejor que la vida de una persona tiene un valor intrínseco más que uno monetario y esa es la misma perspectiva con la que podemos ver a la naturaleza y los recursos naturales. Muchas veces, los bienes y servicios que nos proveen los ecosistemas pasan totalmente desapercibidos, precisamente porque no pagamos directamente por ellos.

Mi invitación es a valorarlos. Y aunque puede ser un buen ejercicio mental y de conciencia el reflexionar sobre cuánto “costará” todo eso por lo que no pagamos (la belleza escénica en un paisaje, el aire puro que respiramos en la montaña, la paz que se siente en medio del bosque), si no logramos pensar en un precio, tal vez logramos valorarlo de otras formas: apreciando por qué existe y reconociendo que el valor no se refleja sólo en dinero sino también en ese bienestar que todos buscamos en nuestra vida. Aprendamos a valorar entonces, en un contexto intrínseco, en un contexto que nos recuerde que no todo en la vida se trata de dinero y que no sólo lo que tiene un precio es realmente valioso.

Bárbara I. Escobar Anleu
/

Bióloga guatemalteca de sueños locos, que se rehúsa a despertar. Enamorada de la vida, la música, la cerveza, la naturaleza y el amor (no en orden de prioridad). Soy un bicho raro y se siente genial.


Hay Mucho Más

No te perdás las últimas publicaciones de Nómada

¡Gracias por suscribirte!

(Revisá tu correo y confirmá tu suscripción)

A qué hora te gustaría recibirlo:

Te gustaría recibir sobre:

¡Gracias!


Con qué frecuencia te gustaría recibirnos:

Uníte a nuestro grupo de WhatsApp

¡Gracias!


5

COMENTARIOS

RESPUESTAS

INGRESA UN MENSAJE.

INGRESA TU NOMBRE.

INGRESA TU CORREO ELECTRÓNICO.

INGRESA UN CORREO ELECTRÓNICO VÁLIDO.

*

    Gabriel /

    07/04/2017 5:34 PM

    ???

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    A /

    07/04/2017 8:56 AM

    Que foto más bonita donde es eso ?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Bárbara IEA /

      07/04/2017 11:58 AM

      Es la laguna de Ipala :)

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    frank lopez hurtarte /

    06/04/2017 9:02 PM

    .
    EXPLOTACIÓN PERVERSA DE LOS RECURSOS DE LOS GUATEMALTECOS.

    Si tuviéramos la mínima visión de país a mediano y largo plazo, y de acuerdo a los invaluables recursos naturales que tenemos —pero desvaloramos— deberíamos de definir la vocación forestal de nuestro territorio y conservar su entorno: arqueología para la promoción de nuestra historia, bosques para la conservación de la fauna, recursos hídricos y ambiente natural, principalmente la preservación del oxígeno, entre otros.

    El pasado 30 de marzo fue un día histórico para nuestros vecinos de El Salvador.

    Conscientes del daño irreparable que causa la minería a su territorio, y de las decenas de comunitarios asesinados y vejados por su oposición a tal práctica, dijeron no a su exploración y a toda forma explotación por medio de una ley específica.

    Lo más interesante de tal entuerto es que ninguno, ninguno de los medios de comunicación oligarcas guatemaltecos dieron espacio a esta noticia.

    Un decisión de los salvadoreños que bien podría replicarse en Guatemala para dar jaque mate a esta explotación perversa de los recursos del Estado en manos de las evasoras familias tradicionales, en contubernio con las firmas extranjeras, claro está, que únicamente vienen a dejar contaminación y unas cuantas "regalías" ridículas al Estado de Guatemala.

    Sin mencionar a Costa Rica, país que nos lleva 100 años de ventaja en desarrollo económico, social y político, que hace algunos años prohibió legalmente toda forma de explotación minera en su territorio. Y que recibe buenos réditos del exterior por la conservación de su ambiente natural.

    Además del DLE, atinadamente existen ya otros recursos académicos específicos para la conceptualización en el tema recursos naturales y MA. Saludos...

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

    Peter Lim /

    06/04/2017 11:07 AM

    Cenceptualmente, la valoración de servicios ecosistémicos (hace unos 10 años eran servicios ambientales) es puro romanticismo y poco realístico y nada práctico! Dentro de muchos enfoques para "valorarlos", el que más se acerca a un valor "monetario" es la valoración contingente puesto que allí convergen la "predisposición a pagar" del usuario del servicio y la "predisposición a aceptar" dicho pago por parte del dueño/poseedor donde se genera ese servicio. No obstante, esta metodología tiene múltiples vacíos, porque la predisposión a pagar que yo pueda tener varia con la de mi vecino y así también la predispoción a aceptar que tenga un conglomerado de personas propietarias de esos servicios (por ejemplo en bienes comunales).

    Por tanto, cuando uno ve estudios que dicen que determinado bosque o ecosistema provee servicios que ascienden a $XXXX miles o incluso millones de dólares uno no tiene otra opción que reírse, porque las personas que viven dentro de esas áreas viven en la pobreza. Así mismo, hay numerosas críticas por parte de grupos indigenistas hacia este tipo de valoraciones puesto que según sus discursos, para los grupos indígenas no todo es dinero sino que hay valores intrínsecos a los cuales ponerle una etiqueta es un insulto. Así que mejor volvamos a la economía básica: diferencia entre valor y precio. Por que creen que hay más inversión y gasto en conservación de bosques tropicales y no así en bosques templados? Pues que incluso para la ciencia los ecosistemas tropicales tienen "mas valor" que el resto. Vayamos poniéndonos de acuerdo primero, no?

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!



Notas más leídas




Secciones