¿En qué se parece Alea a Guatemala?

Les voy a contar la historia del imperio de Alea, una civilización que existió por miles de años y que siempre trató de prosperar. Alea me viene a la mente porque faltan pocos días para las elecciones. Aunque somos civilizaciones diferentes, no dejo de preguntarme qué tan parecidos podrían ser nuestros destinos; sobre todo ahora, que se cierne un panorama tan sombrío que cuesta ser optimista.

Cotidianidad Opinión P258
Esta es una opinión

Foto: Nicu Buculei

Alea es un reino, imperio, país o lo que quieran imaginarse. Alea mide su grado de prosperidad desde tiempos remotos. Si las cosas van bien la prosperidad es positiva y si van mal es un número negativo.

La prosperidad de Alea se ve en las gráficas de abajo. El panel A nos cuenta los primeros 100 años. Con altibajos zigzagueantes terminaron siendo prósperos. El panel B nos cuenta 1,000 años de historia, incluyendo en la franja celeste los primeros 100. Vemos que hacia el año 200 la prosperidad cayó a cero y pasaron 100 años para que subiera de nuevo. El año 1,000 vio la mayor prosperidad, antes de que en el año 3,735 alcanzara un pozo de valores negativos (panel C). Pasaron más de 2,000 años hasta que en 6,000 se alcanzó otra vez una prosperidad sin precedentes. En el panel D vemos períodos de prosperidad más negativa que positiva con duraciones de miles de años.

Elaboración: Enrique Pazos

 

 

Eso ilustra a grandes rasgos la historia de Alea. Podría ser real. Después de todo, las civilizaciones se levantan y caen en intervalos de tiempo que sobrepasan una vida.

Pero la historia de Alea no solo es ficticia, sino que también es aleatoria. Es un ejemplo perfecto de lo que en física se llama movimiento browniano.

El fenómeno fue observado por Robert Brown en 1827, cuando notó el peculiar movimiento de partículas de polen suspendidas en agua. El movimiento aleatorio de las moléculas de agua empuja al polen de un lado a otro sin patrón alguno predecible. En este video se ve perfectamente:

 

 

La historia de Alea se basa en el mismo principio. Tiramos una moneda. Si cae cara la prosperidad aumenta una unidad y si cae escudo, disminuye una unidad. Eso es una caminada aleatoria. Tiene una estructura fractal. Si hacemos zoom-in al panel D, veremos altibajos y zigzags más pequeños.

¿En qué se parece Alea a Guatemala? Diríamos que en nada. Aquí las cosas no se dejan al azar. Excepto que cada vez que elegimos gobernantes, estos no están pensando en el futuro del país, sino en el futuro de las próximas elecciones.

Nos dieron un revés con las reformas a la ley electoral. No hay planes de nación a futuro. Las ciudades crecen. Hay demasiados carros. El agua no alcanza. Cada cambio de gobierno es como el golpe aleatorio de las moléculas de agua sobre nuestro país-polen. Gobiernos que no ven muy lejos y ciudadanos que no nos involucramos. Movimientos que nacen y mueren. Nos emocionamos, nos decepcionamos. No sabemos qué hacer. Luego creemos saber qué hacer, pero no lo hacemos. Pensamientos y acciones aleatorias. De seguir así, hoy algunos estamos bien y otros mal. Mañana, no sabemos qué va a pasar. Esa es la lección de Alea.

Necesitamos una fuerza que empuje al país en la dirección que queremos y aplicarla el tiempo suficiente para ver los efectos sobre los empujones aleatorios. Necesitamos planes a largo plazo para formar ciudadanos conscientes y educados, mismos que no van a aparecer de la noche a la mañana. Es una transformación que tomará tiempo. Algunas generaciones, talvez.

Quizá la nuestra es una época de baja prosperidad, algo como Europa en el oscurantismo. Que por lo menos nos quede la satisfacción de que hicimos lo necesario para enderezar el rumbo en el tiempo que nos tocó vivir. No podemos más que forjar el eslabón que nos corresponde en la larga cadena de la historia. Fundir el metal de los sueños y anhelos debajo del cielo inmutable, cobija de generaciones. Martillar el metal rojizo sobre la tierra que nos da de comer nuestros propios cuerpos, en un reciclaje biológico milenario. Entregar ese eslabón a los que vienen, que vean que triunfamos y que también nos equivocamos. Con suerte y coraje, que superen lo que somos. Porque lo que ahora somos, no queremos ser.

Ahora que terminé la catarsis de los tiempos electorales, voy a seguir trabajando. Porque los gobernantes por los que quisiéramos votar están empezando la escuela y necesitamos educarlos bien.

 

 

Enrique Pazos
/

Enrique Pazos. Físico, protector de la verdad y viajero del tiempo. Profesor de física y matemática en la Universidad de San Carlos. Montañista de a ratos, curioso de tiempo completo. @enriquepazos


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    PASIVO INERTE /

    19/08/2015 7:41 AM

    Inercia:

    Pereza, flojedad, inacción, desidia o incapacidad pues “in” es privativo y
    “ars” es arte o habilidad.

    Incapacidad de los cuerpos para salir del estado de reposo o de movimiento o
    variar las condiciones de ese movimiento, en forma independiente de una
    fuerza exterior.

    Un cuerpo en reposo o en movimiento, ya sea uniforme o rectilíneo, permanecerá
    en estado de reposo o conservará cuantitativamente su movimiento, si las fuerzas
    que actúan sobre él desde el exterior son iguales a cero. La inercia es
    proporcionalmente directa a la masa del cuerpo.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



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