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Una década de bloguero

Un día de noviembre hace diez años abrí mi cuenta en Blogger y escribí mi primer blog post. También es la misma cantidad de tiempo que ha transcurrido desde que abrí mi cuenta en Facebook. Mucho ha cambiado desde entonces. Las redes sociales ya son parte de la vida.

Cotidianidad Opinión
Esta es una opinión

En 2006 transcurrían los días efervescentes del internet 2. La red había dejado de ser una colección de páginas web estáticas. Ahora el usuario común y corriente podía crear contenido e interactuar con otras personas.

Paralelamente, poco a poco iba encontrándome de nuevo con amigos que tenía años de no ver. Pero el encuentro era virtual. En Guatemala se hizo popular el Hi5. Poco después, una red social que había empezado en el ámbito académico de las universidades norteamericanas abrió sus puertas al mundo. Así fue como Facebook le pasó por encima a Hi5 y de pronto todos estábamos conectados a través de la misma red social.

Recuerdo ese 2006. Hace diez años. Estaba en mi segundo año de doctorado en Louisiana. Caminaba con un compañero argentino por la universidad. El término blog salió en la conversación por primera vez.

Todo mundo tenía un blog en aquellos años. Encontré un sitio llamado Blogs de Guatemala que recopilaba textos escritos por gente guatemalteca. La novedad del blog era que se podía dejar comentarios al final del texto. Era casi una conversación con el autor y todo aquel que comentara. Era hermoso. Era la magia de la tecnología. Para alguien que estaba en el extranjero (como yo) era un nexo directo a una cultura y un país extrañado.

Con el tiempo el blog personal solitario fue muriendo. El texto largo y meditado se cambió por el texto breve y espontáneo. Ahora escribimos un breve párrafo en Facebook o una seguidilla de tuits y listo.

En el mundo tecnológico la evolución y el cambio es rápido. Algunos lamentan que las redes sociales han ido matando el intercambio personal real cara a cara, otros prefieren la seguridad de no exponerse frente otras personas. No sé qué es mejor o peor, talvez es cuestión de gustos. Lo cierto es que la tecnología ha abierto una nueva dimensión en la interacción entre personas.

Escuché una vez el comentario del fallecido actor Charlton Heston que decía que la gente tiene que dejar la computadora y conversar más frente a frente. No estuve de acuerdo. En todo caso que la gente haga lo que prefiera. Suele pasar que el advenimiento de nuevas tecnologías se percibe como una amenaza a lo que se considera conocido. Talvez así pensaban aquellos que veían en el automóvil el fin de los tiempos dorados de transportarse montando a caballo.

Talvez la interacción por la red sea la nueva norma o estándar. Un lugar seguro donde uno no se presenta como persona, sino con la imagen que se quiere proyectar. Quizás en el futuro hasta el sexo será virtual y el contacto físico no será necesario para obtener placer.

Quizá mucho más lejos en el futuro se puedan compartir las experiencias. No como una narración en texto o un video. Sino que podamos almacenar lo que se siente en carne propia en circuitos de silicio; copiarlo, replicarlo y alojarlo de nuevo en otros cerebros. Así se podría experimentar lo que se siente escalar el monte Everest a través de lo que sintió otra persona, sin que nosotros estemos allí. O experimentar qué se siente viajar a la estación espacial, sin tener que entrenar ni estudiar para ser astronauta. Se me ocurren experiencias de tipo más personal que dejo a su imaginación, sin mencionar las consecuencias que podrían tener.

El cambio, el aprendizaje y la invención son imparables. La tecnología de la comunicación y la interacción personal seguirá evolucionando. En lugar de temerle y aferrarse al pasado, hay que darle la bienvenida. El futuro es emocionante. Ojalá estemos aquí para compartirlo con todos aquellos a quienes queremos y estimamos.

Mientras esperamos a que el futuro llegue, iré a celebrar mis diez años de bloguero.

Enrique Pazos
/

Enrique Pazos. Físico, protector de la verdad y viajero del tiempo. Profesor de física y matemática en la Universidad de San Carlos. Montañista de a ratos, curioso de tiempo completo. @enriquepazos


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    Mario Rodas /

    06/12/2016 8:56 AM

    Concuerdo, en 10 años muchas cosas en cuanto a tecnología han cambiado, la mara que ahora se dedica a desarrollar un aplicativo de celular, las tabletas aún no dieron el salto, hace 12 años tuve mi primera notebook creo que en aquel tiempo un lujo que muy pocos estudiantes podíamos darnos, sin embargo, al final eso es lo emocionante del futuro que hay cosas que casi no han cambiado hace 12 años, mismo computador pero el celular es increíblemente mejor, por ejemplo la forma en que compramos música, nadie pensó que se iba a derrotar a las disqueras, al final se muda en cuestión de costos y mercado, no necesariamente de ciencia y líneas de investigación, puede ser que alguien dedique toda su vida a la investigación en como poder sentir olores de forma virtual y esto sea tan costoso o simplemente no guste al consumidor y alguien que ahora está desarrollando una nueva línea de investigación, pantallas de celulares con fibra de bagazo de caña de azúcar por ejemplo sea el hit del mañana, ya que puede ser que cambie tanto las propiedades ópticas de la pantalla que de una experiencia alucinante, concuerdo, el futuro es realmente emocionante.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



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