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Yo sigo siendo de aquí

Ya van a ser siete días desde que ocurrió la tragedia de #LasNiñasdeGuatemala. Siete días en los que este poema de José Manuel Arce no deja de resonar en mi cabeza y en mi corazón, llevándome hasta las lágrimas. Aprovecho el espacio como catarsis, porque me siento indignada, no sólo por la trágica vida de estas niñas sino por la indiferencia de muchos guatemaltecos y lo fácil que es criticar y juzgar desde la comodidad de quienes hemos tenido una vida llena de privilegios.

Cotidianidad Niñas del hogar seguro Nos duelen 56 Opinión P369
Esta es una opinión

Familiares lloran afuera del Hogar Seguro Virgen de la Asunción en Guatemala el 8 de marzo.

Algunas estrofas de Manuel José Arce:

“Yo no quisiera ser de aquí,
Amo, con todo lo que soy, este suelo y su gente.
Por eso mismo, sufro de manera atroz.
Por eso mismo, me duele hasta el aire que pasa.
Por eso mismo, no quisiera estar aquí.
No quisiera amar tanto a este país, a esta gente.
El amor se me transforma en dolor. Y eso no es justo”.

Me duelen las niñas, me duelen los maltratos que sufrieron, me duele que todos tuvimos algo de culpa porque estas denuncias se conocían desde hacía años atrás. Me duele este amor que siento por mi país y por su gente que quiero ayudar. Sufro de manera atroz al ver la frialdad e indiferencia de los privilegiados, de aquellos que deberían ser los primeros en ayudar, de aquellos que pusieron el grito en el cielo y “defendieron la vida” protestando contra el barco de Women on Waves pero días después estaban más indignados por el resultado de un estúpido partido que porque murieran niñas calcinadas en un refugio.

“Yo amo a mi país. Y es un amor triste, impotente, infeliz, que me duele,
que todos los días tiene nuevas llagas, que siempre está más y más crucificado.
(…)
Veo su violencia, progresiva, galopante.
Veo, siento, vivo su tragedia incesante. Y me duele.
Me duele tanto como me duele decir: Yo no quisiera ser de aquí”

Esa ilusión, esa esperanza de volver y contribuir se ve opacada por cada asesinato, cada violación, cada tragedia. El 8 de marzo, conforme aumentaba el número de niñas asesinadas, por primera vez comprendí el por qué muchos compatriotas se van del país y nunca más quieren volver. Es más fácil huir de ese amor triste que lastima y alejarse de la tragedia incesante para ignorar el dolor…

«Yo no quisiera ser de aquí
Porque ser de aquí es una enfermedad incurable. Uno se va, y entonces la nostalgia.
Uno se va, pero las noticias lo persiguen, 
los ojos buscan siempre un algo de aquí, la distancia castiga.
Uno se va. Pero aunque se vaya, no se va: uno anda llevando su Guatemala adentro, 
como un amado cáncer, como una idea fija, como un verde corazón que siempre 
duele al palpitar y que palpita siempre”.

…Pero nunca me han gustado las salidas fáciles, no quiero vivir mi vida sólo para mí. No quiero irme de Guatemala para nunca volver, como si eso fuera a cambiar en algo la situación de las personas menos privilegiadas y más violentadas en el país. Aunque esté lejos, las noticias llegan, aunque decidiera no volver, ese cáncer estaría conmigo toda la vida. Aunque no soy tan fuerte para resistir estas cosas que pasan en Guatemala, tampoco soy indiferente como para abandonarla a su suerte. Si a quienes nos importa no nos importa lo suficiente como para hacer algo, este mundo nunca va a mejorar.

“Y aunque me duele el dolor del mundo, perdóneseme, 
pero me duelen menos otros países que éste.
Me voy a veces. Me meto en un libro y me voy.
Tomo un pasaje de canción o recuerdo y me voy.
Escribo una carta, me meto con ella en el sobre, me pongo en el correo y me voy.
Pero dura muy poco mi viaje: desde adentro de mí mismo este país
-éste pequeño  y cruel país-, se me hace presente, me sangra, me duele.
Cuánto amor en el dolor. Cuánto dolor en el amor.
Qué dura eres, Guatemala”.

Sí, #FueElEstado. Pero que nunca se nos olvide: el Estado no es sólo el gobierno, el Estado también es la población guatemalteca. Esa población guatemalteca indiferente que es igual o peor de criminal si continúa callada, simplemente siendo parte del sistema que asesinó a más de 40 niñas en el día internacional de la mujer.

Encuentre aquí toda la cobertura de Nómada sobre las niñas del hogar seguro.

Bárbara I. Escobar Anleu
/

Bióloga guatemalteca de sueños locos, que se rehúsa a despertar. Enamorada de la vida, la música, la cerveza, la naturaleza y el amor (no en orden de prioridad). Soy un bicho raro y se siente genial.


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    Yo /

    21/03/2018 9:07 AM

    Hay mucha razón

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    curiosa /

    16/03/2017 12:27 PM

    Triste razón la que tienes mi niña :(

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Laura Acevedo /

    15/03/2017 10:38 AM

    Me siento muy identificada, a veces dan ganas de tirar la toalla por las situaciones que aquí se viven. Pero hay que luchar por el país que queremos, porque rendirse nunca ha solucionado nada.

    No conocía este poema de Manuel José Arce.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    NoMeDa /

    15/03/2017 7:11 AM

    Manuel José Arce, no José Manuel.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Tono /

      15/03/2017 9:41 AM

      El orden del nombre no importa, es lo que dejo escrito. Lo que recuerdo de mi querida Guate despues de 46 años de haber salido son sus escritores y sus poemas - los Asturias, los Cardoza y Aragon, los Batres Montufar, Milla, Brañas, etc. etc. Y los extranjeros que pasaron por Guate, como Ruben Dario, Jose Marti, y Barba Jacob, entre otros. Esta jovencita Barbara me ha recordado a la Guatemala cuando era una GuateBUENA. Que pena que parece que lo malo no cambia y lo bueno se olvida, esa literatura que le dio tanto auge a nuestro pais. Hoy para el resto del mundo Guatemala es sinonimo de violencia. Lo que rescata un poco son sus cientificos de alto calibre, pero siempre viviendo en el extranjero. Saludos mi gente y adelante!

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Eric /

    14/03/2017 11:52 AM

    un texto hermoso también tuyo, y eso no le quita lo duro, me sentí regañado y con mucha razón. Tu roca de arena ya esta puesta, Guatemala necesita, entre muchas cosas, personas que la informen en verdad y no solo manipularla con objetividad, a intereses de otras personas. Gracias :)

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



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