El informe que le costó la vida a Gerardi ahora tiene una casa para continuar su obra

A monseñor Juan Gerardi lo asesinaron hace 20 años, apenas 54 horas después de haber presentado el Informe de la Memoria Histórica que rescataba los nombres de todas las víctimas del conflicto armado interno. Su asesinato frustró otros proyectos del obispo, uno de ellos ha sido retomado y fue inaugurado esta semana.

De dónde venimos Identidades

Inauguración Centro de la Memoria Monseñor Juan José Gerardi.

Foto: Hugo Alvarado - ODHAG

El Remhi y el informe “Guatemala: nunca más”

El 24 de abril de 1998 se presentó el informe del Proyecto lnterdiocesano de Recuperación de la Memoria Histórica Guatemala: Nunca Más. Un trabajo que representó 3 años de esfuerzos por reconstruir la historia.

Los impactos más grandes no se observaron, sino hasta muchos años después. “En su momento, el impacto local no fue lo que nosotros esperábamos porque se truncó la parte final del proyecto”, dice el analista político, ex canciller y amigo de monseñor Gerardi, Edgar Gutiérrez. Tras el asesinado del obispo quedó pendiente una fase de trabajo que buscaba abrir espacios para fomentar la reconciliación en las comunidades afectadas por el conflicto.

Ese punto lo comparte el sobrino-nieto de Monseñor Gerardi, Axel Romero: “Toda agenda de reconciliación debe partir de un proceso de sistematización histórica y creo que Remhi intentó serlo. Pero luego del asesinato, la ODHA se quedó estancada alrededor de posicionar la figura del mártir y no logró cumplir con la misión propuesta de generar impacto al impulsar una agenda a partir del Remhi”.

No se logró el fin último de Juan José Gerardi que era, no sólo cerrar el capítulo de la guerra, sino comenzar a sanar los problemas sociales más profundos del país como la desigualdad y el racismo, con la ayuda de la Iglesia Católica.

Sin embargo, el legado del Remhi y de Gerardi sí ha tenido un gran impacto social en Guatemala y en el mundo.

De acuerdo con Carlos Beristáin, un médico español e investigador sobre derechos humanos, conocido por su trabajo con las familias de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa, el método de trabajo del Remhi se ha repetido en varios países como Perú, Bolivia y África. El modelo de 350 personas recogiendo información en sus comunidades para esclarecer una historia, es considerado exitoso.

“Se rompió el silencio. Gerardi abrió una puerta para las víctimas del conflicto que se sentían muy culpables y no podían hablar de lo que les pasó. Es una puerta por donde pasan la reivindicación de los pueblos indígenas, que les cambió la forma de verse a sí mismos y les dio la oportunidad de encontrar a sus familiares, exhumarlos e inhumarlos y de recibir el tratamiento psicosomático que necesitaban”, explica Edgar Gutiérrez.

Este nuevo Centro es considerado positivo para las nuevas generaciones y, de ser bien aprovechado, para el sistema educativo.

 

Retomar el legado

Este 25 de abril la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODAHG) inauguró el Centro de Memoria Monseñor Juan Gerardi, que busca ser un lugar para referencias sobre memoria histórica y derechos humanos.

El Centro de Memoria se encuentra dentro del Palacio Arzobispal, en la sede de la ODHAG y estará abierto permanentemente.

“Esto se hace con el fin de que las nuevas generaciones conozcan la historia reciente, y puedan acercarse a un lugar en donde puedan conocer qué fue lo que pasó con el objetivo principal de que nunca más se vuelva a repetir un conflicto similar”, explicó Patricia Ogaltes, responsable del componente de memoria histórica, del área de cultura de paz, de la ODHAG.

 

Foto: Hugo Alvarado – ODHAG

 

Se exhibirán más de 5 mil testimonios que se recopilaron de las víctimas sobrevivientes del conflicto. Además, una colección que supera los 4 mil libros, relacionados con derechos humanos y memoria histórica. Además habrá una colección sobre la vida monseñor Gerardi y monseñor Quezada Toruño.

La creación del Centro se planeó desde la presentación del Remhi, era una deuda pendiente en el proyecto de Gerardi.

Gladys Olmstead
/

Periodista. Aprendiendo de todos y de todo cada día. Amante de los perros y la lectura. Fueron la casualidad, la ilusión y la insistencia las que me trajeron a Nómada.


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    Leo /

    04/05/2018 4:43 PM

    Bonita nota -pero- ¿En dónde se encuentra el Centro de la Memoria Monseñor Juan José Gerardi.?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Gilda Ramírez /

    30/04/2018 4:32 AM

    Me parece interesante el proyecto. Qué nosotras, nosotros y las generaciones pasadas, presentes y futuras cuenten con estos recursos. Conocer la verdad hace libre a los seres humanos pero conocer la historia le da posibilidad de no repetir hechos que nos hicieron daño y nos marcaron como guatemaltecos. Conozco el Museo judío en Berlín, el Museo de la memoria en Chile, en Perú el Museo de la Inquisición y si realmente nos muestran hasta donde es capaz de llegar el ser humano por defender sus intereses, por no respetar las diferencias, por sus ideologías a costa de la vida de otros.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Eddy /

    28/04/2018 6:39 PM

    Creo que esa concepción del asesinato ya quedó atrás, ese fue un crimen pasional.

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!

      Leo /

      04/05/2018 4:44 PM

      No hay que condenarse a repetirlo.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

      Gilda Ramírez /

      30/04/2018 4:23 AM

      Eddy tu tesis indica que te falta mucho por estudiar, analizar... es el argumento perfecto para invisibilizar a las personas que dieron su vida por proyectos emancipatorios y luchas por vida. Me da vergüenza ajena que entres a hacer un comentario de esta índole. El sistema de desinformación ha hecho un buen trabajo contigo.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!



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