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Comer para respirar

Todos hemos tenido una de esas semanas que parecen nunca querer acabar. Cada día trae consigo una complicación más o un problema que resolver.  La semana pasada fue una de esas: días sin poder salir ni a tomar el aire, de comer rápido y lo primero que se te atraviesa pues ya no hay tiempo para más y así, todo a la carrera.

Gastro Opinión P369
Esta es una opinión

Degustación de hongos

Hasta que llegó un punto donde ya no pude más y dije: “¡Hasta aquí! Hoy quiero comer rico, caliente y con tiempo. Voy a ir a conocer el nuevo Clio’s.”  Yo sé que ya no es tan nuevo pero aún no había tenido la oportunidad de irlo a conocer. Se mudó a sólo algunas cuadras de donde estaba y ahora se encuentra en la 6ª avenida 15-65 zona 10. Les puedo decir que vale la pena de sobra el trafico que hay que pasar para llegar al restaurante.

Desde que entré me sentí transportada a un lugar mucho más calmado. Dejaron los árboles originales y colocaron unos cucharones que encajan con todo como decoración. Con cada paso pude ir dejando atrás el estrés y ruido de la ciudad.

Entrada

Lo primero que se mira es la tienda, la cuál es una novedad. Todo me llamó la atención y seguro voy a regresar a comprar más de alguna cosa, como una sal o un rub. Todos olían genial.

Fueron muy eficientes para sentarnos a mis amigas y a mí y, por primera vez en el día pudimos dar un respiro profundo, desparramarnos un poco en la silla y vaciar nuestras mentes dándonos un minuto a nosotras.  Empezamos con un pan recién horneado, cortado a un lado de la mesa, unas tostaditas de frutos secos, unos palitos de queso y un amuse bouche muy fresco, bonito y terminado con un tomate secado a la perfección. En otras palabras, con un muy buen pie que sólo fue mejorando conforme avanzó el almuerzo.

Tostadas

Amuse Bouche

Toda la carta de bebidas sonaba genial. Nos fuimos por tres diferentes (q65-q70) para poder probar más cosas: una margarita con sal negra y limones secos hechos en casa que le daban el punto de acidez justo; un gin con pepino, pimienta rosada y romero, preparado como se debe; y un vodka con café y romero que era toda una experiencia en sí mismo.

Gin

 

Luego llegó la comida. Primero el trío de tartares, uno al jalapeño, uno al jengibre y otro al alioli. Por voto unánime el que más nos gustó el fue el de jengibre que llevaba una combinación ideal de ingredientes terminados con la cantidad justa de aceite de ajonjolí. (q125)

Trío de Tartares

Luego llegaron los escargot. Ya es bien sabido que tengo una afinidad absoluta por este plato. Cuando está bien elaborado hay pocas cosas que me hacen más feliz. Éstos, servidos en su concha, tenían la cantidad necesaria de cada ingrediente. (q85)

Escargots

Y luego llego la entrada por que la que nos peleamos un poco. Para mí era absolutamente necesario pedirla, pero mis amigas sólo accedieron a probarlo por darme gusto y el beneficio de la duda: la degustación de hongos. Quedé completamente justificada, ese tiene que ser uno de los mejores platos que he comido en lo que va del año: servidos sobre un puré  de calabaza , ahumados y acompañados de queso trufado. Es uno de esos platos que me recuerda por qué me enamoré de la comida hace tantos años. Casi lamo el plato, lástima que había muchas personas a nuestro alrededor.

 

Degustación de hongos

No nos pudimos resistir y pedimos un plato de ravioles de camarón y langosta. Yo ya había llegado a la conclusión que nada le iba a ganar a los hongos, pero fui felizmente sorprendida cuando probé este plato. Viene con un fondo de langosta y tomates confitados y es simplemente espectacular.

Pasta

Todo lo acompañamos con otra ronda de cocteles y un par de aguas minerales (q35).

Llegamos al postre. Una de las que íbamos es de esas personas que, si la cortas le sale miel de azúcar por las venas. Así que pidió la degustación de crème brûlée (q55) mientras las demás disfrutábamos de un café (q18). Esta degustación cuenta con tres pequeños ramequins, uno de cardamomo, uno de café y uno de vainilla. Por supuesto que todas los probamos, aunque sólo una los haya pedido. Aunque estaban ricos, no me encantaron, tenían una textura más parecida a un pudín y, para mí, estaban extremadamente dulces.

Crème Brûlée

Hicimos una sobremesa un poco larga y terminamos de desestresarnos de la semana, pudiendo regresar con fuerzas y una gran sonrisa a terminar el día.

Fresita La Hada
/

Creció en la mesa de la cocina de su abuelita, enamorada desde antes de poder alcanzar la estufa. Cree en la innovación y las nuevas tendencias, aunque su favorito es lo tradicional. Nada la hace mas feliz que poder compartir con sus amigos su pasión por la comida (haciéndola o probándola).


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    Dannas /

    01/06/2018 10:20 AM

    Definitivamente tengo que ir y probar !!!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Marco Asturias /

    21/03/2017 4:08 PM

    Creo que seguiré comiendo shucos en la carreta de la esquina, a menos que algún día decidas invitarme y pagar la cuenta. Saludos

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Salva /

    16/03/2017 1:52 PM

    Clios esta fuera de mi realidad. Mejor reparo mi carro.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!



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