¿Por qué odio cuando me dicen ‘mamá luchona’?

Ser una familia monoparental, donde los hijos viven solo con su mamá o papá, es común y socialmente aceptado en muchos países. Pero en Guatemala aún es un tema que provoca prejuicios y burla. Decidimos platicar con dos mamás solteras, sobre cómo es ser mujer, joven, amiga, soltera y mamá en Guatemala y los estereotipos con los que tienen que lidiar a diario.

Somos todas

Aunque un grupo de diputados conservadores en abril del 2017 intentaron definir la familia nuclear en la legislación guatemalteca con una propuesta de ley homofóbica y arcaica, existen muchos tipos de familias diferentes en todo el mundo. Familias extendidas, adoptivas, homosexuales, unidas, de madrastras y padrastros. Niños que crecen con otros miembros de su familia. Familias de parejas que no pueden o no quieren tener hijos y familias monoparentales. Como Jan y Rocío.

Rocío y Jan tienen mucho más en común que su amistad y el amor a los tatuajes que decoran su piel. Están a mediados de sus 30 años y ambas son mamás solteras con hijos que están a principios de la adolescencia. Las dos tomaron la decisión terminar la relación con los papás de sus hijos. Jan porque ya no funcionaba con su pareja. Rocío por violencia intrafamiliar.

Han pasado los años desde que decidieron seguir sin sus parejas, no todos han sido tiempos fáciles, pero ninguna de las dos se percibe como víctima. No dependen de otros para tomar sus decisiones. Con expresiones de burla responden a las caritas que les hicieron las tías, las vecinas incluso sus papás y hermanos cuando se enteraron de su decisión de dejar a sus parejas. “Eso no está escrito en la biblia”, dice Jan con una sonrisa pícara. Ríen y se hacen un brindis con sus copas de vino tinto. No necesitan la aprobación de ellos, ni de nadie. Se les nota el orgullo mientras cuentan a Nómada sus logros como mujeres, profesionales y mamás.

Por ser solteras y mamás son el blanco de prejuicios y mitos que responden al patrón cultural machista de Guatemala que responsabiliza únicamente a la mujer y deja absueltos a los papás.

Es un tema que provoca a las dos amigas. Jan odia que a ella le digan “mamá luchona” y a su hijo “la bendición”. Jan: –Lo dicen como que andas en la lucha de conseguirle un “papá”. Una vez me lo dijo un ex, de forma despectiva cuando terminamos, que eso le pasaba por andar saliendo con mamás luchonas. Es la forma de pensar de la gente. Sos la dejada, la fácil o la que saber porque dejaron. Algo malo tenés o simplemente estás loca.

Rocío: –Sí, es en un tono despectivo porque no es luchadora por sacar adelante a tu hijo, sino “luchona” porque te embarazaste y ahora tenés tu “bendición” (hijo). La vez pasada me dijeron, “Lo que pasa es que como estás sola con tu hijo, uno cree que es más fácil entrar e irse”, porque “te gusta el sexo” y por eso andas de madre soltera.

Sin una opción legal y segura en Guatemala de escoger interrumpir un embarazo no deseado, existen muchas maternidades forzadas pero también existen muchas mamás solteras que son separadas, divorciadas o viudas. Que planificaron o escogieron su maternidad y para la cuales las condiciones de vida se cambiaron.

Rocío: –Ya me enojé otra vez, jaja. Muchas veces también se oye la expresión  ¿Para qué abrió las patas?” ¿Acaso no debería ser una responsabilidad compartida?

De familia ‘perfecta’ a familia monoparental

Las familias de Jan y Rocío no mostraron mucha compresión cuando tomaron la decisión de terminar con sus parejas. Como si ellas hubieran manchado la imagen de la familia. “¿Qué dirán cuando vean que el papá no está?”, recuerda Jan cuando explica la vergüenza que generó en su familia.

Jan: –Siempre juzgan a la que decide irse. Pero ahora mi hijo tiene 12 años, ¡ya lo aceptaron jaja! Cuando me separé de su papá me estaban cuestionando, para ellos era una locura volver con un hijo y sin esposo. Pero si la relación no da para más, no podés quedarte con alguien que no quieres solo por criar a tu hijo juntos.

En el caso de Rocío las condiciones eran más serios. Su expareja era violento y no tiene dudas de que tomó la decisión correcta. Se ríe con incredulidad al contar que su familia hasta la fecha le recuerda su relación y la “familia perfecta” que tenía.

Rocío: –Según mis papas debía “aprovechar” que el papá de mi hijo sí se haría cargo. Cuando me separé, mi mamá hasta lloró de lo enojada que estaba. A pesar de que yo les conté que él era abusador física y psicológicamente. Pero sí pues, yo debía ser agradecida porque él me embarazó y sí quería estar conmigo.

Jan: –¿No solo te hizo el favor de casarse y vos decidís dejarlo, solo porque te engañaba y te golpeaba? ¡Por favor, Rocío! –ríe con ironía– es que el malo de la película siempre es uno.

Rocío: –De mi relación con mi novio dijeron “Él no merece a alguien así con hijo y borracha”.

Se ríen a carcajadas por lo absurdo del comentario. “No te merece mi amor”, bromea Jan.

Son de clase media, graduadas de la universidad con casa propia y contratos fijos en las empresas donde trabajan. Para las dos fue más difícil lidiar con el tema económico que con el estigma social. Se nota en sus gestos que tocar el tema de dinero con los papás de sus hijos es como jugar tenis con un nido de abejas.

Rocío: –Al irme empezó a “castigarme” con que no podía dar mucho, que para qué me fui y así. Es tener que estar pidiendo “ayuda” cuando es una obligación, lo que le corresponde a él como papá. Pero si menciono la palabra “obligación” él entra en drama.

Jan: –En mi caso fue hasta los seis años que el papá empezó a darme “ayuda” de vez en cuando. Le remordió la conciencia quizás, jaja. Cuando le pedía dinero siempre me decía, “vos decidiste separarte, ahora te toca mantenerlo porque no están conmigo”. Ahora nos vamos “mitad y mitad” en gastos de colegio pero no da para nada más.

Aunque se tiende a verbalizar como si fuera un favor, o no se cumple por ‘castigar’, la responsabilidad económica de los gastos médicos, de colegio, ropa y comida no es opcional, sino es una obligación legal establecido en articulo 283 del código civil guatemalteco.

Para Jan los diferentes gastos de colegio suman promedio Q840 mensuales y para Rocío Q2000. Se suman gastos para refacciones, uniformes, días especiales en el colegio y materiales o gastos médicos. La lista sigue.

El estigma se extiende incluso a las instituciones. En algunos colegios son renuentes en recibir niños de mamás solteras, y si eres mamá soltera algunas aseguradoras en Guatemala cobran adicional por la póliza.

Rocío: –Otra cosa, yo trabajo rodeada de hombres, creo que Jan también, primero he escuchado abiertamente que dicen que “es feo trabajar con mujeres porque son viscerales”. Y cuando saben que sos mamá te miran como, “y está pobre que hace aquí, en un mundo de machos inteligentes”. Vaya que ya no me cuesta lidiar con ellos pero al principio fue difícil.

Jan: –Sí, las opciones laborales cambian. Ponle aquí mi jefe no acepta en una sucursal madres solteras. Por los permisos de colegio o enfermedad. Si decís que tenés un hijo y sos soltera, ponen peros en contrataciones. Creo que piensan que pedirás muchos permisos por estar sola. En un estrato económico más alto pues tienen opción a niñera. Más bajo es muchísimo más delicado porque se ven obligadas a llevar a sus hijos o les toca ver opciones de trabajos informales.

La mala madre

La ironía es casi palpable cuando comienzan a hablar del estigma de la mala madre mientras vuelven a llenar sus copas. Las juzgan por salir, por no compartir cada hora despierta con sus hijos, por beber, porque no tiene a su papá, porque tienen tatuajes y esta lista también sigue. Los prejuicios les provocan, pero no se dejan ofender. No hay porqué llamar a la Procuraduría General de la Nación porque una mujer que incubó un ser en su útero durante 9 meses decide tomarse una cerveza. O salir con alguien. O tatuarse.

Jan: –Ser mamá soltera cuesta pero trae tantas satisfacciones. Ves crecer a tu hijo con educación y valores y con mucho más de lo que uno imagina. Pero trabajar y llevar una vida de madre siempre es difícil. Si te ven un viernes echándote una chela, con cara de querer respirar un momento porque al siguiente día no hay colegio, sos una mamá luchona en búsqueda de alguien.

Rocío: –Cuesta hasta superarse. En los estudios por ejemplo, si te metés a un curso en la noche, o a una maestría en la U, te dicen, “¿Y con quién dejas al bebé? ¡Pobrecito!”, en tono de, “que pura mierda sos que lo dejas solo”. Ni digamos si salís y si hay alcohol asocian que por bola resultaste embarazada. Te tratan de hacer sentir mal diciendo “Yo sí prefiero estar con mi hijo”.

Jan: –Y los hombres, ¿dónde están? Si un hombre se queda como papá soltero es un mártir y ella una mujer que prefirió irse.

Rocío: Ajá, como lo normal es que son los hombres quienes se van, entonces él que no lo hace merece los aplausos. Por cierto conozco un papa soltero con dos hijos, cabal como dice Jan, para todo el mundo la mamá de los niños es una “puta”. Y él el más noble de los hombres.

Jan: Por lo de los tatuajes me han dicho que el niño va ser marero cuando crezca. O, “¡tu hijo va querer tatuarse! Por verte así”. Y sí. Si quiere cuando tenga edad suficiente y sepa qué hacerse yo misma se lo pago. Así como le ayudaré a comprar su carro, viajar, a enganchar su apartamento.

Al fin, adiós a los pañales

Rocío y Jan enfatizan que para ellas hay un montón de cosas buenas de ser mamá soltera. La compañía, verlos crecer, cambiarse y ser más independientes cada día. Como ellas. Gozan que ahora tienen una edad donde no necesitan a sus mamás a cada rato.

Jan: –Ser madre soltera a pesar de lo difícil, también nos llena de alegrías, que quedan entre él y uno. Buenas notas, hacer algo solo los dos, tenernos los dos.

Ro: –Yo te soy honesta. Si hoy me dijeran si quiero hijos te diría que no. En aquel momento elegí tenerlo y estuvo bueno, tenemos una relación bien bonita que nunca logré con mi familia. Entonces lo he sentido muchas veces de mi vida como un pilar que me ha ayudado a ser fuerte. Y no me ha impedido nada de lo que he querido hacer. Siento que mi problema es que me saca de onda tanto gasto, pero no es que no pueda hacer nada yo.

Jan: –Viajar un poco más quizás, porque con tanto gasto uno ya no puede darse tanto el lujo de irse por mucho tiempo jaja.

Ro: –Sí, el problema es económico al final. Lo que dicen o dejen de decir pela.

“Hoy vamos a ser malas madres porque vamos a salir”, dicen con sarcasmo. Sueltan una ultima carcajada antes de irse.

 

 

Pia Flores
/

Buscadora de las historias invisibles y experiencias con sentido. Antropóloga irreverente y amante de la diversidad, la noche, las auroras cansadas y los cuentos que tardan.


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COMENTARIOS

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    Mainor M /

    21/05/2018 5:06 PM

    Exelente artículo y muy realista, para todos esos "hombres" que salen corriendo ante una responsabilidad, solo dejaré un pequeño comentario a su interpretación, la única diferencia entre las chicas y nosotros es que no podemos quedar embarazados, porque si fuera así las cosas en este mundo serían muy diferente.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

      Mainor M /

      21/05/2018 5:39 PM

      Ojo cuando digo que las cosas serían diferentes es porque pienso en la igualdad de trato entre hombres y mujeres, mismas oportunidades, cosa que no lo es y me parece injusto.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Emilia /

    21/05/2018 3:03 AM

    Creo que el artículo hace muy buen trabajo en demostrar el problema de estigma que sufren las mamás solteras, y como el par de entrevistadas han logrado sobrevivir a través de él con una actitud más bien cínica. Yo creo que por encima de lo estigmatizadas que podemos sentirnos, nada es más difícil de llevar que la cantidad de presiones por ser buena madre, ser buena trabajadora y ser además una mujer en una sociedad guatemalteca, en donde las mujeres ganamos menos que los hombres, en donde sistemáticamente se aplican inequaldades de oportunidades laborales entre hombres y mujeres, y no digamos madres y padres, y peor aun a mamás solteras. A mi, más que el estigma, me ha afectado la ausencia de un sistema de soporte adecuado para madres y su inserción en el campo laboral (solteras o casadas); me refiero a: centros de cuidado infantil accesibles a todas las mamás, la facilitación del acceso a grupos de madres en las mismas situaciones, ayudas económicas para poder balancear adecuadamente las exigencias de madre y las exigencias laborales, entre otras.
    A mi también me molesta me digan que "es mi bendición", "mi compania". Lo cierto es que sin ella, seguramente estaría en la misma condición, tan solo con distintas circunstancias: retos y satisfacciones diferentes. Pero en esta circunstancia, nada me satisface más que ver que a través de las luchas y sacrificios de ambas, cada vez somo más indepedientes y saludables.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Carlos Ovalle /

    17/05/2018 8:10 PM

    Pues, gracias a Dios tienen sus estudios y no necesitaron ni de su familia...muchas otras no tienen esa fortuna y les va muy feo. Son todas un ejemplo de lucha y perseverancia.
    Siento que el término "Luchona" se ha mal utilizado, y no me refiero a este artículo. Yo lo he usado para referirme a esas mamás que no se callan acerca de ser mamás solteras.
    Recuerdo que hace unos años no podían felicitar para el día del padre en Facebook sin que aparecieran muchos posts con el ya clásico "Feliz día del padre, pero en especial a esas mamás que son padre y madre a la vez". Luego de los memes como el del ejemplo de este artículo, ya no he visto ningún post así.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Rathor /

    16/05/2018 6:48 PM

    Luchadora talvez...pero luchona...no nos mejicanizemos por favor...

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

    Anayte /

    16/05/2018 9:40 AM

    Me identifique con lo que dijeron esas mamás, es más algunas cosas fueron como si yo las hubiera dicho. Al igual que ellas yo tuve que lidiar con muchas cosas, escuchar muchas cosas y seguir viviendo con muchas cosas, dentro de todo eso están los projuicios y estigmas no de la sociedad, si no de mi misma familia que a la final es lo que más daño me han hecho. A pesar de ello he logrado seguir adelante. Aunque para algunos mi hijo fué un error como me lo dijo mi mamá, gracias a él hoy soy lo que soy y estoy donde estoy, él es mi fuerza y mis ganas para seguir adelante por sobre todas las cosas que me puedan decir.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Jacq /

    16/05/2018 8:12 AM

    Gracias, Pía, por poner el tema sobre la mesa. Es súper incómodo cuándo te felicitan por ser "papá y mamá" a la vez. Yo a penas si soy "mamá" como para que me carguen otro título. Talvez el "papá" va porque me toca que pagar todo sola. Es difícil ser madre soltera en este país y yo, que además soy divorciada, llevo dos marcas.
    Abrazos.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Bjb /

    15/05/2018 4:29 PM

    Uff! Excelente articulo. A excepción de los prejuicios de los tatuajes (solo xq no tengo) he vivido todas estas experiencias a manos de familia, "amistades" y desconocidos por igual. Gracias por darle visibilidad a la situación.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Breysen /

    15/05/2018 7:58 AM

    Excelente artículo!!!!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      Eunice /

      20/05/2018 2:04 PM

      Las mujeres todas son inteligentes y luchadoras no importando las circunstancias en las que estén los prejuicios de la sociedad se hacen a un lado total no se vive de ellos a diario. Soy madre, profesional universitaria, casada y dejo a mis bebés para poder superarme como mujer y eso no me hace mala cada mujer es libre de tomar decisiones y ser feliz a su manera y eso jamás las hará mejores y peores que otras.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!



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