Las “bromas” que no te causan risa normalizan la violencia

El 25 de noviembre es un día muy importante para todas las mujeres, ese día existe para erradicar la violencias machistas, me pone a pensar en que esto sucede en un una escala del violentómetro. No fue hasta que me puse las gafas violeta que comencé a percibir esas cosas que antes omitía o aunque me molestaban les restaba importancia para no parecer “intensa” o una “loca,” básicamente pensaba en que necesitaba de su aprobación masculina y de su cobijo para sentirme cool.

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Algunos hombres suelen hacer bromas sobre la apariencia de las mujeres, es decir se creen quienes para decir si esta fea o no, recuerdo muy bien a una bolita de “amigos” en el patio de la universidad calificando a las morras, “esa está bien fea, pero está buena” y pedían mi opinión, yo sí, lo confieso participaba, cuando alguno de ellos lanzaba un comentario ya muy pasado y yo los veía feo, me decían “¡ay, es una broma!”.

Alguna vez oí a un man llamarle ‘Vitacilina’ a una morra que era súper relax, pero tenía un galán en la uni, y de vez en vez se desaparecían en las fiestas, o buscaban espacios menos concurridos en la escuela para darse unos besos, o lo que sea, jamás incomodaron a nadie. Pero el tipo se refería a ella despectivamente así, a ella, jamás pensó que el wey era un fácil, pero de ella, sí. Me cagaba esa broma,, le encantaba explicar el “por qué de la Vitacilina” (la Vitacilina es un ungüento cuyo comercial decía “buena en la casa, el taller o en la oficina), típico, pero yo nunca lo enfrenté.

Hombres poniendo apodos a mujeres por su peso, cuando ellos mismos tienen la misma apariencia, seguro me reí de eso más de una vez. seguro también hacían esos chistes sobre mí cuando yo no estaba.

Otra típica es el acoso normalizado por compañeros que “halagan” a sus amigas y compañeras cuando traen ropa ajustada, recuerdo muy bien el caso en especial de una de mis amigas, que tiene un gran trasero, y toda la universidad fue acosada con comentarios y miradas libidinosas. Cuando a alguno se le ocurría soltar un “todo eso” y los miraba mal, solían decir “ay es broma”. Qué risa. El acosos siempre me ha parecido indignante, será porque cuando tenía 16 a un enfermo se le hizo buena idea darme tremenda nalgada cuando volvía del colegio.

La última que recuerdo ya con las gafas violeta puestas, es a un dude, demeritando mi trabajo, usado un comentario pasivo agresivo y cerrando con un “NTC jajajajaja” (No Te Creas) todo esto por Facebook. Respondí, haciéndole notar que esto no es una broma, a lo que el trato de explicarme que significa “NTC”. Una morra contestó algo como “no se peleen, todos somos amigxs”, no supe cómo sentirme con eso. Él se la pasa defendiendo en redes cosas como feminicidio y a sus amigas cercanas, pero claro, agrede a otras sin pesar alguno.

El 25 de noviembre es un día muy importante para todas las mujeres, ese día existe para erradicar la violencias machistas, me pone a pensar en que esto sucede en un una escala del violentómetro. No fue hasta que me puse las gafas violeta que comencé a percibir esas cosas que antes omitía o aunque me molestaban les restaba importancia para no parecer “intensa” o una “loca,” básicamente pensaba en que necesitaba de su aprobación masculina y de su cobijo para sentirme cool.

Seguramente sufrí de acoso y de estos chistes machistas normalizados entre algunos vatos, pero en ese entonces seguro hasta participe de ellos, no sabía lo que hacía y sí, me arrepiento. Esas gafas violetas de las que hablo, te ayudan a ponerle un filtro a todo, no son mágicas, es decir de la noche a la mañana no ves todo diferente, el proceso a veces es más rápido y otras veces más lento.

Y por qué digo todo este choro, es para llegar al simple punto de; todo comienza siendo una broma y es que hay hombres que “apoyan” el movimiento si se trata de feminicidios la consecuencia máxima de la violencia machista, pero cómo andamos de bromas pasivo agresivas a las mujeres que no son tus amigas, o a las que sí lo son.

Siempre es típico que después de que un hombre lanza un comentario pasivo agresivo o lleno de micromachismos diga que “era broma”. Paaarfaaavaaaar, ni que una no supiera qué es una broma. Lo que pasa querido machirulo es que no es una broma, hiciste un comentario pasivo agresivo que en tu mente quisiste hacer pasar por una broma y eso no te lo vamos a permitir. Tampoco necesitamos que nos expliques porque crees que debe darnos risa, queriéndonos hacer sentir tontas. Eso se llama Gaslighting.

Ahora bien este texto es para decirte querida amika, que no está bien aguantar esa clase de violencia que está disfrazada de humor negro y tampoco estás mal si ya no toleras este tipo de comentarios. Merecemos sentirnos tranquilas y no tener que lidiar con sus burlas en las que nos desacreditan hablan de nuestro peso, ropa , vida sexual o lo que sea con lo que quieran “bromear”. Esas bromas que no te causan risa, normalizan la violencia contra nosotras.

Marisol Armenta
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Marisol Armenta es comunicóloga y activista de la Ciudad de México. Ama el feminismo y el maquilllaje.


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