Cómo las (visiones) religiosas impiden la educación sexual en Guatemala

El abismo entre la legislación sobre educación sexual y la realidad de los embarazos adolescentes y las relaciones sexuales sin protección parece tener uno de sus puntos de origen en la forma en la que se enseña la materia en las escuelas y los colegios. Funcionarias con largas trayectorias y creencias conservadoras han sido las encargadas de boicotear la materia en el Ministerio de Educación. Así lo han logrado en los últimos 10 años.

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El video es parte de la campaña de UFPA por promover la educación integral en sexualidad, que puede descargarse aquí.

Una adolescente aleatoria, la primera entrevistada. Tiene 15 años, va vestida con unos pantalones beige y un chaleco azul marino con un escudo bordado en el pecho. Acaba de salir un colegio evangélico de clase media de la zona 2 de Ciudad de Guatemala. Se le pregunta si alguna vez ha recibido educación sexual. Explica que en este colegio no, pero que en el anterior, un colegio público, sí.

– ¿Qué les enseñaban?
– Que nosotros, los jóvenes, no debemos hacer ‘eso’ si no estamos casados.

***

Una de cada cinco guatemaltecas que dan a luz en el país tienen menos de 19 años. Una parte de estos, de menores de 14 años, se deben a violencia sexual. La mayoría, en cambio, podría explicarse con otros dos estudios. Uno es del Programa Nacional de Salud Reproductiva, donde apunta que un 69% de los jóvenes entre los 14 y 18 años ya han tenido relaciones sexuales; y los arrojados por la última encuesta de Condiciones de Vida, según los cuales únicamente el 8% de las mujeres entre 15 y 24 años había utilizado un preservativo en sus relaciones sexuales en los últimos 30 días.

En base a los resultados de estos estudios, se podría concluir que la población no cuenta conocimientos sobre educación sexual. Pero la realidad es que Guatemala cuenta con una amplia normativa en esta materia, con leyes, cartas biministeriales, reglamentos y el apoyo de varias instituciones internacionales.Estas comenzaron hace treinta años, coincidiendo con el inicio de la democracia y las altas cifras de hijos por familia, que superaban los 5 hijos por mujer. Pero no fue hasta el año 2000, con la aprobación de la Ley contra el VIH, cuando se dictaminó que el Estado debía incluir estos contenidos de educación sexual en del Currículo Nacional Base. En 2005, con la aprobación de la Ley de Planificación Familiar quedó estipulado, por primera vez, que el Mineduc debía proporcionar información sobre métodos anticonceptivos, algo normal en el siglo XXI en cualquier democracia laica.

Sin embargo, de forma paralela, grupos religiosos, con un predominio de representación del Opus Dei, han colocado a personas afines dentro de los diferentes puestos de mando del Ministerio de Educación, quienes han tratado de minimizar los contenidos en educación sexual del Curriculo Nacional Base y adecuarlos a la visión de la Iglesia que, hasta la fecha, se opone al uso del preservativo. Estas personas coinciden, además, en ocupar cargos en centros de pensamiento y también como formadoras de opinión a través de columnas en diferentes medios.

La Ley que no se vetó y los contenidos grotescos

En el contexto de la aprobación de ley de Planificación Familiar en 2005, hace 12 años, una noticia de Prensa Libre titulaba: “Iglesia presiona mientras Estado medita”. Así se dejaba clara la posición al respecto de la Iglesia. “Son los padres de familia quienes tienen el derecho y la obligación de educar a sus hijos en el uso de la sexualidad, y no el Estado”, decía el entonces cardenal Rodolfo Quezada Toruño en la misa dominical al leer un comunicado de la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG).

El presidente Oscar Berger (2004-2008) intentó vetar la Ley a destiempo y el Congreso obligó a publicarla. Pero desde el Ministerio de Educación, la ministra María del Carmen Aceña ejecutó las políticas sobre educación sexualidad con una visión conservadora. Aceña, ingeniera en sistemas, es investigadora del Centro de Investigaciones Económicas de Guatemala (CIEN) y ha sido columnista en varios medios. Ella afirma en una entrevista que durante su mandato sí impartieron información sobre anticonceptivos, y que había dinero presupuestado desde el Congreso para ese objetivo.

En todo caso, Aceña reconoce que vetó material.

– Lo que pasa es que hubo materiales que se trataron de impulsar por parte de un organismo internacional que, a mi criterio, eran grotescos y no los avalamos. Pensamos que no iban a fortalecer los valores de los jóvenes. Era la parte de ‘yo les regalo los anticonceptivos, pero no les doy toda la parte espiritual, emocional, psicológica para trabajar el tema’. Usted no puede regalar esto como si fueran lápices.

Aceña dice no recordar de que organismo se trataba, pero indica que “los pedagogos comentaron que no era material con pertinencia cultural, ya que venía de otro país”.

Conferencia Episcopal: 1 Estado laico: 0

En aquel momento, la Conferencia Episcopal publicó un manual sobre educación sexual, elaborado en colaboración con la Facultad de Educación de la Universidad del Istmo, un centro superior de estudios que goza de la asistencia pastoral de la Prelatura del Opus Dei.

“El hacer uso del cuerpo por placer trae consecuencias psicológicas y espirituales en la vida, se debe esperar y guardar el cuerpo para el futuro o la futura esposa/o. La sexualidad se vive dentro del matrimonio, por lo tanto, las personas que no contraen matrimonio deben renunciar al placer (CEG, 2007)”.

La sucesora de Aceña en Educación durante el Gobierno de Álvaro Colom (2008-2012) fue Ana Ordóñez de Molina, miembro fundador y directora del Centro de Investigaciones Humanismo y Empresa de la Universidad del Istmo. De Molina fungió como decana de la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de esta universidad, fue secretaria de la PDH durante el Gobierno de Jorge Serrano Elías y ministra de Finanzas con Ramiro de León.

Según un documento titulado “Lo que nadie ve, escucha ni habla”, de la organización Incide Joven, que evalúa los contenidos sobre educación sexual impartidos por el Estado, Ordóñez de Molina, descrita en el informe como miembro del Opus Dei, publicó material sobre educación sexual “con un enfoque conservador, que viola los Derechos Humanos y el Estado laico, cuya introducción se asemeja considerablemente a los manuales de la Conferencia Episcopal de Guatemala elaborados con a la Universidad del Istmo”.

La exministra escribió en un documento para la Asociación en defensa de la vida y la familia, FADEP, que “se trata de solucionar dicha situación con programas de acceso a anticonceptivos, sin considerar una educación integral en la afectividad, que busque retrasar el inicio de la actividad sexual, aumentar la autoestima en la mujer y enseñar el verdadero sentido de la sexualidad, entre otros”.

Bienvenido Argueta, el ministro de Educación que relevó a Ordóñez de Molina durante el gobierno de Álvaro Colom, fue el único que trató de romper, sin éxito, la influencia de la iglesia en el Ministerio.

– Cuando llegué al Ministerio un funcionario me dijo: ‘existe una resolución en el Mineduc que dice que no al ámbito sexual’. Con algunos obispos que tuve la oportunidad de conversar me dijeron que la función del Mineduc no era repartir preservativos.

Este agrega que la intromisión de estos grupos no solo afecta a las políticas de educación sexual.

– Hay una alianza entre grupos conservadores, unidos a las iglesias y grupos neoliberales, que, por principio, se oponen a la educación sexual. Pero no solo a ese tema, tampoco se ocupan de memoria histórica y otros temas locales.

Con Otto Pérez Molina (2012-2015) nuevamente asumió el poder una ministra de perfil conservador, en este caso Cynthia del Águila, quien siguió con la misma política de reducción del tema de la sexualidad y, una vez más, se evitó el tema de los anticonceptivos dentro del material educativo.

Dominio y autocontrol y no a los anticonceptivos, la política en tiempos de Jimmy

Con la entrada de Jimmy Morales (2016), asumió la dirección de este ministerio Oscar Hugo López, proveniente de la Escuela de Formación de Profesores de la Universidad San Carlos. Se suponía, en principio, una apertura. Para averiguar la situación actual sobre la enseñanza en educación sexual, se solicitó información a la Dirección de Calidad Educativa, la dependencia encargada de coordinar los contenidos en educación integral en sexualidad.

– Quiero desmentir lo que se dice que la educación integral en sexualidad con enfoque solo biológico, donde se prevenía con el uso de algún anticonceptivo. Como Ministerio de Educación, se previene a través de formar y crear en los estudiantes la capacidad para tomar decisiones. Explica, en una primera entrevista telefónica, Ana María Hernández Ayala, directora de Calidad Educativa desde 2016.

Desde la suscripción de la carta “Prevenir con Educación”, estos contenidos se coordinan junto al Ministerio de Salud. El Mineduc se encuentra preparando los materiales que se impartirán entre docentes y padres de familia. Los fondos para la Educación Integral en Sexualidad parten de un convenio con el Fondo de Poblaciones de Naciones Unidas (UNFPA) y con un aporte de cerca de $125 mil anuales del Gobierno de Canadá.

– Entonces, ¿no se enseña a los niños y adolescentes el uso de métodos anticonceptivos?.
– No, no, no. En ningún momento está la promoción de métodos anticonceptivos. No es nuestra meta.

Hernández Ayala explica, cuestionada al respecto, que tras la renovación de la carta Prevenir con Educación, la responsabilidad de hablar sobre anticonceptivos pasa al Ministerio de Salud.

Pero Programa de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud sólo se encarga de los jóvenes no escolarizados, matiza su portavoz Karen Morales.

– Es una debilidad que el Mineduc no esté informando sobre los diferentes métodos anticonceptivos, dicen desde el Ministerio de Salud.

Se solicitó una nueva entrevista con Ana María Hernández Ayala, DICEGADE, para aclarar este punto.

– ¿Por qué el Mineduc no está enseñando a los adolescentes cómo ponerse un condón?
– Te lo voy a resumir bien sencillito, el mandato del Ministerio de Educación no es enseñar… porque tú me hacías una pregunta muy fuerte.

– ¿Esa pregunta es fuerte?
– Seguimos viviendo en una sociedad conservadora, tenemos que reconocerlo. A mí no me produce susto, pero si se lo dices quizá a alguien que pertenezca a algún credo religioso específico, te puede poner los ojos de otro color.

Antes de entrar al Mineduc, Hernández Ayala coordinaba el Departamento de Educación de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes), dirigida por Raquel Zelaya, quien integró el consejo directivo de la Universidad del Istmo a su fundación en 1998.

Hernández Ayala ha sido una de las trabajadoras en las que Zelaya ha depositado su confianza, y fue la encargada para dirigir el Observatorio Nacional de Educación (ONCE), de la Gran Campaña Nacional por la Educación, una iniciativa del sector privado.

Aunque tiene una trayectora vinculada a la Educación, como las tres exministras, también tiene un discurso muy parecido a los manuales de la Iglesia católica sobre educación.

– Ahora vamos a iniciar con otro proceso, que parte de la filosofía de quién soy. Dentro de esa crisis existencial, entre los 10 y los 15 años, te haces muchas de estas preguntas y, por no saber contestar, no es que incurras, es que puedes acelerar procesos. Pero aquí viene todo el tema de quién soy yo, qué tipo de dominio voy a tener yo de mí mismo, de mis instintos, por ejemplo.

Hernández Ayala no es la única que vela en la actualidad porque las políticas referentes a sexualidad sigan teniendo la venia de la Iglesia.

Floridalma Meza, también politóloga asociada en Asíes, representa a la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG) dentro del Consejo Nacional de Educación (CNE), y es otra de las personas que lleva al menos tres gobiernos ocupando puestos clave dentro del Mineduc.

Durante el gobierno de Berger, Floridalma Meza fungió como viceministra Técnica, y durante el de Pérez Molina, como directora de Cooperación Nacional e Internacional, un puesto clave teniendo en cuenta que los fondos para educación sexual parten en la actualidad de apoyo internacional. En el gobierno actual, fue contratada como asesora del Viceministerio Técnico y sigue representando a la Conferencia Episcopal en el Consejo Nacional de Educación.

Para la doctora Mirna Montenegro, del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva, es esta visión conservadora de la educación sexual, alejada de la evidencia científica, índice en las altas tasas de embarazos en adolescentes.

– No le puedes decir a un adolescente: ‘no pienses en el placer’. Pero, si tiene acceso a la educación sexual, y desea tener una relación sexual, va a buscar un anticonceptivo.

CACIF, Conferencia Episcopal e iglesias evangélicas en el Consejo

Otro de los entes que, desde el Ministerio de Educación, sigue incidiendo para que la educación pase por el filtro religioso es El Consejo Nacional de Educación (CNE). Este fue creado en 2008 y trabaja como parte del despacho ministerial, asesorando sus políticas. Está integrado por personas de diferentes sectores que velan por la educación en el país. Su composición, hasta la fecha, denota la visión conservadora de la educación que, en todo caso, coincide con la administración histórica de las iglesias en las escuelas, colegios y universidades.

Entre sus 16 representantes, el CNE guarda un puesto para la Conferencia Episcopal y otro para la Alianza Evangélica de Guatemala. Además, tiene también su asiento a otro ente preocupado históricamente por velar la educación de los guatemaltecos: el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF).

La representante del CACIF es Verónica Spross, directora Ejecutiva de Empresarios por la Educación. Spross es profesora en la Universidad Francisco Marroquín y, al igual que María del Carmen Aceña, trabaja como investigadora asociada del CIEN. Además es columnista en Siglo XXI. Otra de las formadoras de opinión que conforma el CNE es Diana Brown, quien representa a la asociación de colegios privados y es columnista en República.gt, dos de los medios más conservadores del país. Brown, según su CV, integra además del Programa Nacional de Competitividad (PRONACOM).

Julieta Soto Villagrán, quien representa al Foro Nacional de la Mujer (FNM) dentro del CNE, respondió para este reportaje que la visión de los integrantes de este Consejo “no” es acorde a un estado laico.

– Hemos observado (durante dos años) como FNM, que persiste una resistencia pasiva hacia los temas que tradicionalmente provocan debate, como: educación sexual, acoso y violencia sexual, pederastia y embarazos, entre otros temas.

Prejuicios de padres y alumnos

Julieta Soto, con una larga trayectoria en temas de género, catedrática y también docente en una unidad de justicia, fue preguntada sobre si consideraba adecuado para prevenir embarazos que el ministerio de Educación no ofrezca información sobre métodos anticonceptivos.

– No es adecuado, tampoco es responsable ni humano. No obstante, cabe señalar un fenómeno sociocultural que ocurre en Guatemala, especialmente en el área rural, que el dogma persiste.

En este mismo sentido, Hilda Morales, procuradora adjunta de la Procuraría de Derechos Humanos (PDH), añadió que los prejuicios y creencias religiosas no solo se ven en los puestos de dirección del Mineduc, sino en todos los niveles de la sociedad, y quedan reflejados en la actitud que muestran, en ocasiones, profesores y alumnos.

– Estáligado a la sociedad guatemalteca. Si un maestro o maestra tiene todos estos prejuicios: piensa que es pecado hablar del tema, o incluso tiene temor de que lo van a juzgar mal, lo hará de una manera muy formal y sin descender a la realidad.

En cuanto a los prejuicios de padres y alumnos, la PDH adjunta recuerda un caso en el que un profesor fue denunciado por abordar el tema de la sexualidad y en el que la PDH tuvo que intervenir para dar la razón al maestro.

Este caso sucedió en febrero de 2014 y, según el expediente, el maestro fue denunciado de forma anónima, acusado de haber impartido clases sobre educación sexual a alumnos de sexto grado (de 12 años) de la Escuela Ramiro de León Carpio. La directora prohibió el contacto con los alumnos y lo descendieron de grado. La PDH comprobó que éste contenido se encontraba incluido en el pensum del Currículo Nacional Base y que este maestro estaba capacitado para impartir conocimientos sobre prevención de VIH.

De hecho, la organización conservadora La Familia Importa (AFI) cuenta actualmente dentro de su portal web con una subsección titulada “educación integral en sexualidad”, con un apartado titulado: “tome acción”, donde se pueden descargar unos formularios para padres de familia puedan rechazar que sus hijos reciban contenidos dictaminados en la Ley de Planificación Familiar.

– Mucho del contenido de educación integral el sexualidad incluye, por ejemplo, que el ano es un órgano sexual, que es un grave error encasillar las relaciones sexuales entre un hombre y una mujer, que es normal y natural sentir atracción por el mismo sexo y, es más, que vale probar para definirte, explica Karla de Rodríguez, vocera de la organización La Familia Importa, en un video subido en la página de esta organización.

Esto contenido, sin embargo, no aparece en el Currículo Nacional Base (CNB). Incluso la conservadora directora Hernández Ayala lo desmintió: “el Mineduc no está enseñando ninguna de las líneas que están mencionando”.

***

Anderson y Javier tienen 15 y 16 años, estudian tercero básico. Acaban de salir del colegio evangélico de la zona 2. Se les pregunta si alguna vez han recibido educación sexual. “En este colegio no”, vuelven a contestar. Anderson dice, con expresión de resignación, que él nunca ha recibido educación sexual. Javier indica que su anterior colegio, el Colegio Mixto Evangélico El Gilgal, en zona 18, sí recibió.

– ¿Qué les enseñaban?
– Por ejemplo, que uno tiene que hacer planes si uno se va a meter a compromisos grandes, porque son cosas que pueden afectar a la vida.

***

Verónica Simán, representante país del Fondo de Poblaciones de Naciones Unidas (UNFPA), informa que este organismo apoya a Guatemala desde el año 2010 para el diseño de una estrategia integral en sexualidad.

– Ha sido bastante irregular, dependiendo de quién está al cargo. Una característica de la Educación Integral en Sexualidad es que debe darse de forma gradual de acuerdo a la edad de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes.

Según las competencias del Currículo Nacional Base, en los tres primeros cursos de primaria, se habla de los órganos reproductores desde el punto de vista biológico y se imparten contenidos sobre autoestima y equidad de género. En cuarto se habla del VIH como enfermedad de transmisión sexual, en quinto de la conducta ética de la sexualidad, maternidad y paternidad responsable, en sexto, el pudor y la sexualidad y los “medios diversos para ilustrar las formas de prevención de enfermedades de transmisión sexual”.

Felix Alvarado, médico y administrador de la página CNBguatemala.org indica que el contenido el contenido del Currículo Nacional Base (CNB) es “bastante esclarecido” y que “no es conservador”, pero especifica que el problema es que este contenido “no se enseña”. Tampoco se obliga a los colegios e institutos privados a enseñarlo. Esto tomando en cuenta que sólo la educación pública sólo llega al 15% de los alumnos de secundaria; el resto, es privada.

– Como con el resto del CNB, el Mineduc tiene muy poca capacidad de hacer que los docentes y las instituciones (especialmente en los colegios privados) enseñen lo que dice el CNB. Hay que reconocer, además, que una cosa es lo que han puesto los técnicos y especialista en el CNB y otra muy distinta lo que priorizan las autoridades ministeriales. No olvidar que el Mineduc es objeto de atención y control que se pelean las iglesias (católica, como en la gestión anterior, evangélica en la actual) y ni una ni las otras tienen actitudes progresistas en materia de educación sexual, por no decir que son francamente obstruccionistas al respecto.

Así, desde el Ministerio de Educación de Guatemala, el país con 69% jóvenes menores de 19 años que ya han tenido relaciones sexuales y un 8% que usa preservativo, seguirá sin hablar a sus adolescentes sobre cómo retrasar el inicio de las relaciones sexuales. Y, para cuando las inicien, tampoco sabrán cómo ponerse un condón.

Carolina Gamazo
/

(Pamplona, 1985). Periodista de profesión, la vocación aún no la tiene clara. Española según el pasaporte y guatemalteca de prestado. Ha trabajado en Prensa Libre, elPeriódico y Plaza Pública. @carolgamazo


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COMENTARIOS

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    Jorge /

    14/12/2017 5:13 PM

    Qué buen reportaje. Gracias por hacerlo, sigan así.




    P.D. Hay teclazos y palabras repetidas.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Joe /

    30/06/2017 1:48 PM

    Se recuerdan de esa Noticia hace poco donde un Maestro de un instituto les platica de sexo a dos niñas? Y les pide que tengan relaciones con el? Y ellas lo graban

    Creo que hay muchos temas que tratar.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Mario R. Loarca Pineda /

    30/06/2017 9:16 AM

    Leyendo el informe, un asunto del cual apenas si se habla porque sigue siendo tabú, se tiene la impresión de que vivimos a años luz de otras sociedades latinoamericanas, que sí se abrieron a la secularización que conllevó el liberalismo decimonónico. El micro estado guatemalteco no es LAICO, pues prevalecen una práctica y una mentalidad confesionales, que sólo contribuyen a perpetuar el conservadurismo y los temores que propalan las iglesias, el Mineduc y demás instituciones que menciona la autora.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    JUAN FRANCISC /

    29/06/2017 10:51 AM

    con los hijos de las familias guatemaltecas no te metas, solamente los padres son los primeros y más importantes educadores de sus hijos

    ¡Ay no!

    5

    ¡Nítido!

      catbert /

      29/06/2017 12:10 PM

      Y cuando "los padres" son incapaces de educar a sus hijos? Como por ejemplo una niña de 14 años victima de una violacion y le toca ser madre soltera a tan temprana edad? Como sugeris que una niña eduque a otro niño?

      Ojala contestes y no te hagas el pendejo...

      ¡Ay no!

      1

      ¡Nítido!

        JUAN FRANCISC /

        04/07/2017 10:42 AM

        Los padres son los más importantes educadores de sus hijos. ¿cristalino?

        ¡Ay no!

        ¡Nítido!

        papazopapaz /

        29/06/2017 6:27 PM

        es muy cierto que una niña sin educación no puede educar a otro niño. De eso a que metas violación en el mix es como decir:

        "hay que educar a las niñas para que si las violan y tienen un hijo entonces puedan educarlos bien"

        ¡Ay no!

        1

        ¡Nítido!

    huber bech /

    28/06/2017 7:18 PM

    La Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU del 10-XII-1948 dice en su artículo 26: «3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos».

    La Declaración de Derechos del Niño complementa en su Principio nº 7 la Declaración anterior: «El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe en primer término a los padres». Posteriormente la Convención sobre los derechos del niño del 20-XI-1989, adoptada por unanimidad en la ONU, confirma y amplía en sus artículos 28 y 29 lo que acabamos de expresar.

    La Constitución guatemalteca dice: «Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones».

    Para el Magisterio de la Iglesia, «puesto que los padres han dado la vida a los hijos, tienen la gravísima obligación de educar a la prole, y, por tanto, hay que reconocerlos como los primeros y principales educadores de sus hijos» (Declaración del Concilio Vaticano II Gravissimum educationis 3); «los padres han sido constituidos por Dios como los primeros y principales educadores de los hijos, y su derecho es del todo inalienable» (Exhortación de Juan Pablo II Familiaris Consortio 40), siendo «su función docente de tanta trascendencia, que cuando falta, difícilmente puede suplirse»(FC 36).

    Ante la educación afectivo-sexual es indudable que los padres tienen derecho a hacer dos preguntas: ¿quiénes son los que van a dar la educación afectivo sexual? y ¿qué van a enseñar a nuestros hijos?, no vaya a ser que no estemos de acuerdo ni con quienes van a darla, ni qué van a dar, en cuyo caso si la dan estamos ante una fragrante violación de la Constitución.

    Enseñar y dialogar con los niños y adolescentes requiere mucho amor, mucha serenidad y mucho sentido humano. En pocas palabras, los padres son las personas que tienen la obligación y el derecho de educar en lo afectivo sexual a sus hijos.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

      Caritas est deus /

      29/06/2017 8:46 AM

      Todas las proclamaciones y documentos que citas son validos y tienen sentido, PERO, aunque la agencia de formar a los hijos sea y deba estar con los padres, muchos de estos no estan preparados para abordar el tema con sus hijos...

      Y mientras se ignora esta formacion, la television y cultura popular estan transmitiendo "educacion" que en vez de ayudar, desorienta. Ademas, muchos de los patojos ya estan en situacion vulnerable por cualquier trauma del desarrollo que vengan arrastrando y la falta de buena orientacion los inicia en una caida en espiral destructora.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Huber Bech /

    27/06/2017 4:42 PM

    Menudea mucho últimamente, en el discurso político y social, la apelación al apelativo «laico» para referirse a algunas realidades. Con mucha frecuencia se habla de una sociedad laica, de un Estado laico, de la escuela laica. Se hacen grandes y solemnes proclamas y juicios en este sentido. Se constituyen plataformas con este adjetivo referidas a entidades sociales. Muchos son muy celosos en la defensa de este calificativo. Bien entendido este calificativo y justamente aplicado, no soy yo menos celoso de él que lo puedan ser sus defensores a ultranza, ni lo es menos tampoco la Iglesia, que en la entraña de su fe está el reconocimiento de la autonomía del mundo: «Al principio creó Dios el cielo y la tierra». «Dad a Dios lo que es Dios, y al César lo que es del César». «Mi Reino no es de este mundo».

    Pero la verdad es que me preocupa el sentido que se da a este adjetivo: en buena parte de los casos con una fuerte carga ideológica, y con no poca confusión. Creo que se está generando una gran confusión que es preciso disipar, porque con ella se está caminando por un terreno resbaladizo en el que, con intención o sin ella, se está poniendo en tela de juicio nada menos que uno de los derechos fundamentales: el de la libertad religiosa, que está en la base de una sociedad democrática, porque no es un derecho más entre los derechos, sino el más fundamental, piedra angular en el edificio de los derechos humanos. Se refiere a lo más íntimo del hombre, su conciencia.

    Viene bien recordar a propósito del tema que nos ocupa las palabras del Papa San Juan Pablo II al cuerpo diplomático. Las reproduzco en parte porque son ciertamente muy clarificadoras: «En los últimos tiempos, somos testigos, en ciertos países de Europa, de una actitud que podría poner en peligro el respeto efectivo de la libertad de religión. Con frecuencia se invoca el principio de laicidad, en sí mismo legítimo, si es comprendido como la distinción entre la comunidad política y las religiones. Pero ¡distinción no quiere decir ignorancia! ¡La laicidad no es laicismo! No es otra cosa que el respeto de todas las creencias por parte del Estado, que asegura el libre ejercicio de las actividades de culto, espirituales, culturales y caritativas y sociales de las comunidades de los creyentes. En una sociedad pluralista, la laicidad es un lugar de comunicación entre las diferentes tradiciones espirituales y la nación. Las relaciones Iglesia-Estado pueden y deben dar lugar al diálogo respetuoso, que transmita experiencias y valores fecundos para el porvenir de una nación. Un sano diálogo entre el Estado y las Iglesias, que no son rivales, sino socios puede sin duda favorecer el desarrollo integral de la persona y de la sociedad».

    Entre nosotros se está viendo esta dificultad en el debate continuo respecto a la enseñanza de la religión en la escuela estatal, o a la escuela de iniciativa social católica, o en el modo de juzgar actuaciones de los obispos por parte de personas públicas o de grupos, por ejemplo, cuando los obispos se pronuncian sobre materias morales o que tienen que ver con la presencia de los cristianos en la sociedad y con las realidades temporales, pero que tienen una connotación moral. Es legítimo, ciertamente, juzgar si se hace con verdad y justicia; pero es abusivo, cuando menos, pretender que la Iglesia o los que la integran callen sus creencias o sus enfoques morales propios ante realidades humanas o sociales que piden iluminación y orientación en fidelidad a lo que ella es, o descalificar –sin argumentar incluso– tales creencias y criterios morales sencillamente porque molestan o no se está de acuerdo con ellas, o no son «modernas».

    Llama la atención la batería de ataques y descalificaciones últimas en este orden de cosas. Estado laico, sociedad laica, quiere decir Estado, sociedad, aconfesional, que garantiza el derecho a la libertad religiosa a personas e instituciones, precisamente para que quepan las distintas confesiones, religiosas o agnósticas, ateas..., pero no para que se establezca o imponga una nueva confesionalidad, un pensamiento único: el laicista.

    La Iglesia católica, en concreto, en sus relaciones con los poderes públicos, o con la sociedad, no pide volver a formas de Estado confesional. Sólo pide respeto a la libertad religiosa y demanda la aconfesionalidad del Estado con todas sus consecuencias y exigencias, sin ningún otro confesionalismo ideológico, y por eso, al mismo tiempo, deplora todo tipo de laicismo ideológico o separación hostil y excluyente entre las instituciones civiles y las confesiones religiosas. Este es uno de los puntos nucleares que están en juego en la definición y construcción de la nueva Hispanoamérica, también de Guatemala. Es bueno volver a la Constitución guatemalteca, y tenerla muy presente: lo que en ella se afirma y se reconoce es un Estado aconfesional que respeta y promueve el derecho inalienable a la libertad religiosa, pero no un Estado confesionalmente laico, que cercena dicho derecho, cuando lo religioso lo reduce al templo, al culto o las sacristías, es decir a la esfera de lo privado y de lo íntimo. El laicismo de Estado cercenando este derecho debilitaría la democracia y la convertiría incluso, más tarde o más temprano, en una tiranía.

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!

      César Avelar /

      28/06/2017 6:48 PM

      Alejandro Rivera tiene razón, extenderte en tu opinión no te ayuda en nada. No creo que con argumentos como esos vayas a convencer a nadie con dos dedos de frente, y a 500 palabras (dirigidas a gente que ya leyó un artículo) menos.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

      alejandro rivera /

      27/06/2017 5:32 PM

      Podrias escribir tus opiniones en forma mas breve, pues por lo extenso de tu texto pocos lo leeremos en su totalidad. Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Baltazar Gracian.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    Miriam /

    27/06/2017 11:41 AM

    El Estado debe ser laico y garantizar que la educación sexual se de en todas las instituciones (públicas o privadas) de forma clara y directa. No sirve de nada estarse haciendo los locos y evitar dar información porque "es pecado o porque si saben como es la cosa van a ser promiscuos" si los patojos no reciben la información adecuada la van a recibir de otro lado (de los amig@s, la televisión por ejemplo) y posiblemente no sea la más adecuada.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    HE /

    27/06/2017 9:03 AM

    Hay que analizar un poco más: el término educación se repite 100 veces en aprox. 54 párrafos. No defiendo la religión pero "si yo llego tarde al trabajo no le echo la culpa de que se me pegaron las chamarras". No le echo toda la culpa a una variable que es dominada por la educación, porque eso es lo que se necesita para tener una sexualidad correcta y el conocimiento. La educación es el eje de todo y es primordial de los padres y después los colegios.
    Buenas políticas educativas sobre cualquier otra cosa y verán que salimos de este retraso.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      César Avelar /

      28/06/2017 6:50 PM

      ¿Osea que no hay que hacer nada a este respecto? Con la de embarazos no planificados que hay, no creo que vaya a servir de mucho estudiar, no te va a alcanzar para mantener a tu familia.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    alejandro rivera /

    26/06/2017 7:07 PM

    Muchos religiosos son hipocritas. Como todo animal la funcion sexual es parte de sus vidas. Muchos curas y pastores tienen sus amantes a escondidas, otros son gays y otros son pederastas. La sexualidad es uno de los instintos mas fuertes en los animales, pues su funcion es preservar la especie. No es cuestion de que uno la elija. Es una funcion genetica/hormonal. Por eso los adolescentes deber recibir orientacion en como canalizar su sexualidad en forma correcta y asi evitar embarazos no deseados y enfermedades de trasmision sexual. Hablar de sexualidad entre padres e hijos siempre constituye un tabu. Ni los padres entran en pormenores, ni los hijos preguntan todo lo que quieren saber sobre el sexo. Por eso, lo mas adecuado es que sean los profesores los que se encarguen de la educacion sexual. Con ellos, el adolescente se sentira menos inhibido al hablar de sexo.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

      José Alberto /

      27/06/2017 8:50 AM

      Por eso el que prohíbe casarse no es de Dios. Sin duda la sexualidad es uno de los instintos más fuertes del ser humano. Sobre los padres e hijos, recuerdo que antes de casarme tuve una conversación con mi padre sobre las relaciones sexuales. Ahora que soy padre abordo estos temas con mis hijos de 6 y 8 años de acuerdo a su madurez, si yo no les enseño les enseña alguien más y nada garantiza que lo que otras personas sea lo "correcto" o la mejor forma de "canalizar su sexualidad en forma correcta". La educación sexual es algo que los padres deben enseñar sin temor, pero deben de asesorarse sobre cómo hacerlo de acuerdo a la madurez de sus hijos.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

        César Avelar /

        28/06/2017 6:53 PM

        Actitud responsable la tuya. Suerte confiando en que la sociedad entera va a ser así. Considera que muchísimos de esos padres ni siquiera quería tener hijos en ese momento de su vida, los ama seguramente, pero no estaba preparado...

        ¡Ay no!

        ¡Nítido!

    JUAN FRANCISC /

    26/06/2017 6:21 PM

    el único responsable de la educación integral de los jóvenes y niños son los padres de familia. Que nadie más se meta o se inmiscuye parasitariamente en la vida de los chicos.

    ¡Ay no!

    4

    ¡Nítido!

      César Avelar /

      28/06/2017 6:55 PM

      Es fácil decir que el responsable es el padre, pero seamos realistas: ¿Cuántos padres son responsables a tal punto de realmente ocuparse de esto? Te lo digo: MUY pocos. Y de los que lo hacen, muchos lo hacen mal. De ahí las estadísticas de embarazos no planeados.

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

      Rudy /

      27/06/2017 11:03 AM

      pero lamentablemente no se da, por lo mismo se debe de contar con información validad y científica este tema es muy complejo y en nuestro medio lleno tergiversación

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!







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