El país donde las niñas de 10 años se pueden casar (sí, Guatemala)

La ley en Guatemala permite que las niñas adolescentes de 14 años se casen con permiso paterno. Pero si las embarazan y dan a luz, pueden casarse antes de esa edad. De hecho, 4,983 niñas menores de 14 años se casaron en los últimos cinco años –30 de diez años–. El Congreso tendrá pronto dictamen favorable para una iniciativa de ley para subir la edad a 18 años, sin excepciones. Pese al acuerdo entre partidos, la emergencia no es parte de la agenda legislativa.

Somos todas P147 Recomendados

Caledonia, de Retalhuleu, fue embarazada a los 13 años.

Foto: Telemundo

La niña de 13 años dijo en televisión que no quería ser mamá. El 23 de febrero de este año, el programa Al rojo Vivo, de Telemundo, emitió ‘Epidemia de embarazos en Guatemala’, en el que una joven llamada Celedonia contaba en el minuto 2:20 que su padre había decidido que ella debía casarse con su novio de 23. Embarazada de dos meses, la estudiante de quinto grado casi no podía hablar de lo que lloraba. “No lo pensé muy bien”, atinó a decir.

Una integrante del Observatorio en Salud Reproductiva (OSAR) achaca en el reportaje la falta de educación sexual en la escuela. Nada de mencionar la responsabilidad del mayor de edad que la embarazó, del papá que la obligó a casarse con el hombre o del Estado que no da anticonceptivos gratuitos ni alternativas para interrumpir el embarazo.

Tres meses después, otros miembros del OSAR viajaron a su aldea, Caballo Blanco, Retalhuleu, a dar seguimiento al caso de Celedonia. Descubrieron que su papá era facilitador de salud en un programa de una oenegé que trabaja para el Ministerio de Salud llevando educación a las comunidades. Para entonces, Celedonia ya estaba casada.

Desde 1963, el Código Civil permite el matrimonio, con autorización familiar, del “varón mayor de 16 años y de la mujer de 14”. Y si son menores de esas edades, con permiso paterno o de los tutores, acepta el casamiento si la niña estaba embarazada y ya dio a luz.

En Guatemala 80,151 niñas y adolescentes de 12 a 18 años se casaron entre 2009 y 2013, según el Instituto Nacional de Estadística. Es decir, 43 niñas se casaron cada día en los últimos cinco años; 4,983 tenían entre 14 y 10 y, de estas, 30 bodas fueron protagonizadas por niñas de 10 a 12 años.

Con este panorama, en agosto del año pasado, 13 oenegés presentaron a la Comisión de la Mujer del Congreso una propuesta para elevar la edad del matrimonio a los 18, sin ninguna excepción. Pero la iniciativa 4711, adoptada por el Partido Patriota (PP), no logró dictamen favorable en la Comisión de Puntos Constitucionales. Era el segundo intento fallido. En 1997, la diputada Nineth Montenegro, ahora de Encuentro por Guatemala, presentó una iniciativa para subir el mínimo de edad para casarse, pero no lo logró en una época de mayoría arzuísta y ríosmonttista*.

En 2014, con una estrategia más definida, el grupo de organizaciones sociales trabaja en el Legislativo para que la iniciativa 4746, de nuevo impulsada por el PP, sí logre la reforma del Código Civil.

matrimonios_nota

 

Disparates y aciertos

La discusión de la iniciativa ha pasado por varios momentos. Desde el primero en el que la propuesta original incluía una reforma del Código Penal con una propuesta de tipificar como delito toda relación sexual con una menor de edad. Pero la eliminaron porque implicaba limitar la libertad sexual de los adolescentes. Ahora está enfocada exclusivamente en elevar la edad mínima de matrimonio a los 18.

Para captar la atención de los diputados, la Mesa lleva tres meses de reuniones con Oliverio García Rodas, influyente presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Congreso. Su peso político ha sido determinante en el enfoque de las oenegés.

En una de esas reuniones, las oenegés más conservadoras de la Mesa técnica de Seguridad y Justicia sugirieron una propuesta rocambolesca: consultas populares para evaluar cómo enfocar la iniciativa porque los matrimonios entre jóvenes, dijeron, “son costumbres de pueblos indígenas”. En la siguiente reunión, una de las 13 oenegés, Visión Global, invitó a una representante de la Asociación de Mujeres Indígenas para cerrar la junta. Contó el caso de unas niñas en Huehuetenango a las que sus futuros maridos las cambiaron por un par de chivos y un pan. Ella narró ese caso porque no la representaba. “En mi comunidad no es común casarse tan joven y las mujeres eligen con quién”, dijo. Las consultas populares no se realizaron.

“Los diputados no comprenden el problema, así que ha sido un trabajo difícil e intenso”, dice Gabriela Lima, responsable de incidencia política de la oenegé Visión Mundial e integrante de la Mesa. Pero no sólo con los hombres. “Con toda sinceridad también hemos tenido que sensibilizar a la Comisión de la Mujer. En el Legislativo no es un tema de su conocimiento, ni mucho menos de su interés”, critica Lima, negociadora de la Mesa por la Niñez en el Congreso.

La percepción es que el dictamen difícil, el de Puntos Constitucionales, esta vez va a salir favorable, igual que el de la Comisión de la Mujer. Pero para llegar aquí, a un contexto en el que los ponentes de la iniciativa están convencidos y abanderan la propuesta, la sensibilización ha sido un proceso delicado, según la Mesa a Favor de las Niñas.

La Comisión de Puntos Constitucionales se reunirá el 11 de noviembre para dejar listo el dictamen favorable con las propuestas de reforma a los códigos Civil y Penal. “El matrimonio de niñas ya se convirtió en un atentado contra los derechos de las personas”, dice García Rodas, presidente de la comisión. “Seguir sosteniendo que es una costumbre es una grosería y una inmoralidad”, añade el diputado.

En Italia se pueden casar con 14

Si, por ejemplo, en Italia o España, la edad mínima es 14 años y en Irlanda, 15, ¿por qué en Guatemala es un tema la edad del casamiento? Porque en entornos pobres es común que las niñas sean intercambiadas por dinero porque la familia empieza a considerar a las hijas como una carga. También se dan numerosos casos de crímenes de honra: adultos que mantienen relaciones sexuales con menores, las embarazan, y los padres acuerdan que se casen, aunque la ley tipifica como violación una relación sexual con una menor de 14.

“El problema de los matrimonios en menores de 14 es que la excepción se ha convertido en norma para resolver el problema del embarazo”, dice July Fuentes, asesora de incidencia política de Plan Internacional y negociadora en el Congreso. “Se casan por contentar a la familia con esposos que muchas veces les triplican la edad”.

Esas costumbres normalizadas por los embarazos precoces no han hecho más que crecer en la última década: si en 2002 hubo 5,388 partos de menores de edad, en 2014 la cifra se triplicó hasta los 14,100 alumbramientos, según datos del Ministerio de Salud.

En 1992 y en 2006, la Corte de Constitucionalidad (CC) rechazó dos consultas que impugnaban el artículo que regula la edad mínima del matrimonio. La justificación en ambos casos fue que los argumentos eran subjetivos y que si se modificaba la edad del matrimonio, se violaba la libertad de la niña a decidir.

Esta fue la sentencia de la CC a la consulta presentada en 2006, apoyada en la de 1992 como jurisprudencia: “Las recurrentes exponen, para sustentar su impugnación, argumentos eminentemente subjetivos, tales como son: a)Menos edad en la mujer para casarse, b)truncamiento en su proceso educativo. Aunque la Ley diferencia la edad de los contrayentes menores para contraer matrimonio, resulta obvio que esa diferencia de edad no significa discriminación, pues la Ley establece la edad mínima en que por sus propias características, tanto el hombre como la mujer se encuentran en igualdad de condiciones. (…) entendida ésta como capacidad fisiológica, biológica sexual, hormonal y psíquica. No existe violación de lo dispuesto en el artículo 4 de la Constitución”.

El artículo 81 de Código Civil es el que marca los 14 y los 16 años como edad mínima para casarse. Y el 4 de la Constitución, el que dice que en Guatemala el hombre y la mujer, cualquiera que sea su estado civil, tienen iguales oportunidades y responsabilidades. Y que ninguna persona puede ser sometida a servidumbre ni a otra condición que menoscabe su dignidad.

En las dos ocasiones en las que se ha intentado mover una iniciativa para subir la edad de matrimonio, la ponente ha sido Ana Regina Guzmán, del Partido Patriota, miembro de la Comisión de la Mujer en el Congreso. “Sé que nosotros tenemos que darle más realce, pero siento que en este momento hay otros puntos que convienen más, porque los temas de mujeres cuestan en el Congreso”, admite dubitativa.

Los partidos están de acuerdo en elevar la edad, según el PP, Líder y Encuentro por Guatemala. Pero por qué han tardado tanto tiempo en tratar de legislar si en 2003 (año electoral) se aprobó la Ley Integral de los Derechos de la Niñez y en 2009, la Ley contra la Violencia Sexual. Las cuatro legisladoras consultadas abundan en la composición mayoritariamente masculina del Congreso como causante (aunque en 2003 y 2009 también eran casi sólo hombres). “Entre los diputados se guarda un silencio incómodo”, critica Nineth Montenegro, de Encuentro por Guatemala.

La historia de Celedonia, la niña de Retalhuleu, sirve a Mirna Montenegro, presidenta del Observatorio en Salud Reproductiva, como ejemplo de un problema en el que influye la falta de educación y el exceso de pobreza en entornos muchas veces violentos. “Pero los matrimonios tempranos son el 20% de los casos, el resto se unen” como pareja de hecho. La iniciativa queda corta de miras: “Legislamos para tener el marco, otro tema es cómo llevamos el avance a la cotidianidad de la comunidad. Aquí es fácil decir que no se casen, pero ¿qué les ofrecemos como país?”.

Celedonia, que dejó el colegio, quería ser enfermera.

 

* Esta iniciativa fue agregada en el texto en la noche del 3/11/14.

Elsa Cabria
/

En Ciudad de Guatemala nadie lleva chaqueta por si hace frío. Tampoco en Ciudad de México. Pero yo nací en Santander, pequeña capital de provincia en el norte de España. Así que arrastro la manía allá donde me mudo. Tras trabajar en mi país, me fui en 2011 a México por pura curiosidad y me mudé a Guatemala el mes que se fundó Nómada en 2014. Ahora me dedico a proyectos largos de investigación y quiero explorar Centroamérica entre Nómada y El Intercambio.


Anuncio

Hay Mucho Más

No te perdás las últimas publicaciones de Nómada

¡Gracias por suscribirte!

(Revisá tu correo y confirmá tu suscripción)

A qué hora te gustaría recibirlo:

Te gustaría recibir sobre:

¡Gracias!


Con qué frecuencia te gustaría recibirnos:

¡Gracias!


Anuncio

5

COMENTARIOS

RESPUESTAS

INGRESA UN MENSAJE.

INGRESA TU NOMBRE.

INGRESA TU CORREO ELECTRÓNICO.

INGRESA UN CORREO ELECTRÓNICO VÁLIDO.

*

    Velero /

    07/10/2015 4:22 PM

    Muchas cosas se podrán decir pero vivimos en un país sin cultura y esto empieza por los maestros e visto personalmente instituciones de educación privada y publica donde los maestros hacen perder a sus alumnos y alumnas con el fin de sacar ventajas económicas, pero muchos de estos chicos no pueden pagar para que los maestros los hagan ganar el grado y es aquí donde empieza el abuso, muchos de ellos les dicen a sus alumnos que les darán 5 puntos faltan tes para que pasen raspados a cambio de tener sus favores sexuales. Los y las niñas por miedo caen en esta trampa y terminan siendo violados repetidas veces, principalmente esto se da en las áreas rurales.
    ¿Que es lo que están aprendiendo estos chicos? juzguelo usted...
    El magisterio se ufana de estar profesionalizando a los maestros pero cuando llegan estos casos no se enteran porque sus supervisores no tienen platicas privadas con los chicos o chicas donde ellos puedan expresarse.
    Entonces ¡donde se Origina el problema?!!!!!!
    Se perfectamente que a muchos no les gustara este comentario, pero a ustedes señores que no les agrada, fiscalicen a sus maestros y denúncienlos, denúncienlos, para que sus hijos no salgan perjudicados...y ustedes maestros que trabajan con lealtad no permitan compañeros abusivos para que no se hable mal de todo el gremio.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    ANONIMO /

    07/10/2015 7:27 AM

    […] Lea: El país donde las niñas de 10 años se pueden casar: sí, Guatemala […]

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Jose Orellana /

    07/11/2014 11:38 PM

    Y consideran ustedes que modificando el codigo civil para evitar que menores de edad se puedan casar; con ello se van a reducir los embarazos de adolescentes y niñas?? En que estan pensando?? Esto es un tema de caracter social; en donde debe existir un compromiso del Estado para que se de la educacion sexual como debe ser; para evitar que las niñas de Guatemala; se vuelvan madres sin querer serlo.. porque no es para nadie un secreto que los adolescentes (hombre-mujer) tienen relaciones sexuales desde muy temprana edad ( en los ultimos años se ha visto repuntar este fenomeno).. asi que no seamos el pais del puño de leyes; que al final se convierte en legislacion muerta o vigente no positiva; como lo quieran ver; debe haber como ya indique compromiso real de parte del Estado; en donde se de una colaboracion interinstitucional para que sea una educacion en conjunto y tratar el tema de raiz; para que se fomente desde todos los ambitos la educacion en esta materia tan delicada y con ello sacar de la ignorancia a nuestras niñas y asi poderlas proteger realmente.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Cixi /

    03/11/2014 2:21 PM

    Uno de los pilares de la humanidad es cuidar y atender debidamente a nuestros hijos. ¿Cómo no se puede considerar prioritario el penar que se violente a menores de edad? El subterfugio del matrimonio de criaturas menores de 18 se debe considerar delictivo, especialmente si es ejecutado por mayores de esa edad y aprobado por su progenitor. La situación actual es lamentable, muy lamentable.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Gabriel Gutierrez /

    03/11/2014 11:23 AM

    excelente Elsa, muy importante resaltar que algunos sectores de la población podrán ver este tema como algo que puede esperar y que no es de vital importancia.. pero se equivocan es uno de los tantos temas que deben tratarse con prioridad...

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!



Notas más leídas




Secciones