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Viaje a donde nadie quiere ir, la región ‘de la guerrilla’

Ixquisis, una pequeñísima región, casi frontera con México, fue noticia tras la aparición de tres videos en los que una supuesta guerrilla decía que haría todo para detener un proyecto hidroeléctrico. Nómada fue hasta el lugar junto a una caravana de activistas para conocer un lugar donde lo único seguro son 4 cosas: es una zona abandonada desde siempre por el Estado, nadie ahí conoce a la guerrilla, a casi todo el mundo le da miedo ir y el megaproyecto continúa.

Guatemala rural P147

El Río Grande, en Ixquisis, al norte más norte de Huehuetenango.

Fotos: Carlos Sebastián

Hay muchos fines del mundo. Son conceptos, casi etéreos, que evocan en el mapa lejanía física extrema respecto de un punto urbano. Y la historia, la guerra, la desidia política, el narcotráfico, el contrabando y la presión de los megaproyectos han hecho de Ixquisis, en el norte más norte de Huehuetenango, un fin del mundo.

Es una pequeña región, formada por once aldeas. Está tan apartada que su cabecera municipal, San Mateo Ixtatán, está a ocho horas en carro de Ciudad de Guatemala. E Ixquisis está a siete horas de su cabecera municipal a través de un camino de terracería complicado y de puro bosque mágico. Puro mundo olvidado.

 

El fin del mundo, Ixquisis.

El fin del mundo, Ixquisis.

Y para llegar a Ixquisis, seguro, hace falta un motivo y un carro de doble tracción.

Nómada se apuntó para una caravana de 7 carros de oenegés encabezadas por la Asociación Departamental de Pueblos de Huehuetenango (ADH), y a la que originalmente acompañarían la Diócesis de Huehuetenango (de monseñor Álvaro Ramazzini), la Procuraduría de los Derechos Humanos y UDEFEGUA, la oenegé más grande para la defensa de los Derechos Humanos. Al final,  las tres instituciones grandes desistieron de acompañar por considerar que la situación era demasiado delicada y no habían condiciones de seguridad para los suyos.

La Asociación de Pueblos es un colectivo que lucha contra las megaempresas y por los recursos naturales. Entre los líderes comunitarios que apoya, hay personas encarceladas, como Rigoberto Juárez y Domingo Baltazar, de Barillas, también en Huehuetenango.

 

El trayecto, en realidad, se hace en 15 horas.

El trayecto, en realidad, se hace en 15 horas.

[A continuación, la historia en cinco capítulos.]

1. La empresa, sus amigos y sus socios

Hasta el fin del mundo de Ixquisis no sólo han llegado comunidades mayas, pocas oenegés y una supuesta guerrilla de reciente aparición que dice defender los derechos de los comunitarios a través de videos. También un proyecto hidroeléctrico muy bien conectado.

La empresa Promoción y Desarrollos Hídricos SA (PDHSA) fue creada en 2007, bajo la representación legal de Carlos Eduardo Rodas Marzano. Construye dos iniciativas de energía renovable que prevén generar 30 MW (el 7% de la producción nacional de energía) a partir de 2017. Aseguran haber invertido más de US$100 millones y ahora –tras los problemas y la supuesta guerrilla– dudan de su rentabilidad.

 

Los tubos de la hidroeléctrica en Ixquisis.

Los tubos de la hidroeléctrica en Ixquisis.

El proyecto arrancó en 2010, durante el gobierno de Álvaro Colom, y continuó entre 2012 y 2015 con el gobierno del encarcelado Otto Pérez, por sendas acusaciones de corrupción. Otto Pérez visitó la zona en 2014, tras 70 años sin que ningún presidente llegara y tras declarar la zona en Estado de Excepción para militarizar el área y obtener órdenes de captura contra líderes locales en resistencia contra mega proyectos.

También fue Pérez Molina quien autorizó la instalación de un destacamento militar en la aldea Ixquisis en 2014, semanas después de que desconocidos quemaran maquinaria de PDHSA en el pueblo. La investigación nunca arrojó nombres de responsables y el destacamento sigue ahí en Ixquisis, una de las regiones vecinas de una de las peores masacres del ejército, en la Finca San Francisco, en la que fueron asesinadas más de 350 personas en 1982.

Treinta y cuatro años después, salvando las distancias, la tensión ha vuelto a la zona.

“Todo estaba muy bien... [pero] se vino a complicar por el problema de Barillas”, dice el promotor de la hidroeléctrica, Eduardo Rodas Marzano, en una entrevista en un restaurante de la zona 10. Se refiere a la quema de maquinaria de otra hidroeléctrica en 2012 en Barillas, Huehuetenango. “Y ahí [en Barillas] como que se escaló la espiral de violencia. Dijeron: ya paramos Barillas, ahora paremos [Ixquisis]”, dice en referencia a los vecinos que rechazaban el proyecto, como Rigoberto Juárez, y su supuesta influencia en Ixquisis.

El promotor Rodas se presenta afable, pero determinado en decir lo que quiere decir. Y punto. Mientras está sentándose, dice que se tiene que marchar. Lo repite hasta en siete ocasiones durante la plática. Dice que es porque han baleado a un comunitario en el campamento de Ixquisis. Dice que no le gusta mentir. Lo dice una vez. “Tal vez hemos dado lo que hemos dado por toda la conflictividad”. Según sus cifras, la empresa ha dado alrededor de US$5 millones a 23 comunidades de tres microrregiones, entre ellas, Ixquisis.

 

Eduardo Rodas. Foto CMIguate.org

Eduardo Rodas pidió durante la entrevista que no se grabara video ni se tomaran fotos. Ésta es una de cmiguate.org

El promotor Rodas Marzano, que se autodefine como empresario y promotor de PDHSA, es medio hermano de Rodrigo Rosenberg Marzano, el abogado que en 2010 se mandó a asesinar a sí mismo e hizo un video acusando del crimen al entonces presidente Colom para terminar con su gobierno, según demostró con evidencias científicas la CICIG. Rodrigo Rosenberg Marzano fue asesorado para su plan por dos personas. Una fue Mario David García, un locutor radial, abogado de extrema derecha y excandidato presidencial del PP en 2015. Y la otra, el experto en inteligencia Luis Mendizábal, quien fue el que circuló el video en el entierro de Rodrigo Rosenberg, y ahora está prófugo por participar de la estructura de corrupción e impunidad del gobierno de Otto Pérez Molina.

Pues el promotor Eduardo Rodas Marzano fue quien presentó a Luis Mendizábal a su hermano Rodrigo Rosenberg, cuando Rodrigo tenía 17 años. Eduardo Rodas y Luis Mendizábal han sido amigos entrañables, según contó el mismo Mendizábal en la última entrevista que dio a elPeriódico, hace años.

 

La última entrevista que dio Mendizábal fue a elPeriódico, en 2009.

La última entrevista que dio Mendizábal fue a elPeriódico, en 2009. Foto: elPeriódico.

El promotor Eduardo Rodas está bien conectado. En las más de quince empresas en las que participa como socio fundador o mandatario, aparecen nombres como el de Jorge Briz Abularach, expresidente del Cacif; Anabella Mendizábal Berrutia, hermana de Luis Mendizábal, y Carlos Enrique Mata Castillo, Óscar Mata Castillo y José Guillermo Mata Monteros, de la poderosa familia Castillo, una de las principales accionistas de CBC, la Central American Bottling Corporation, que es la que produce Pepsi y cuyos socios son dueños de la cerveza Brahva.

El promotor Rodas no quiere decir quiénes son los inversores en PDHSA. Sólo que “son guatemaltecos, locales, gente de bien”, y que él es el principal promotor. Así respondió durante la entrevista, en la primera ocasión en la que conoció a dos periodistas de Nómada.

– ¿Pero inversores locales?
– Mi niña linda, usted sabe… Yo le puedo decir que es gente de bien, pero usted sabe que a la mujer ni todo el amor ni todo el dinero.

Diez minutos después, se le insiste con el tema. Se le insiste con sus socios Mata Castillo.

– Con lo que comentaba de que los inversores son gente de bien, guatemalteca. ¿Son inversionistas de este proyecto socios de CBC o alguna de sus filiales? ¿Sí o no?
– ¿A qué viene tu pregunta?

– Yo hago preguntas y usted responde.
– No te la puedo contestar.

– ¿No me la puede contestar?
– Te voy a decir por qué: Porque hay un trasfondo muy grande que algún día te contaré.

2. La ‘amenaza de la guerrilla’ y tres hipótesis

Cuando un lugar remoto se pone tenso, la sensación de violencia latente es tan natural como respirar. Si algo pasa, la huida no es una opción, ni para los que van de visita ni, sobre todo, para los que viven allí.

El viernes 8 abril de 2016, cuando Nómada y las oenegés visitaron Ixquisis y las otras aldeas del fin del mundo, se vivían semanas de tensión: aparecieron en internet dos videos con una presunta guerrilla autodenominada Fuerzas Armadas Campesinas (FAC), que está en contra de la empresa que construye el proyecto.

Antes de los videos, que se movieron en redes sociales desde el 28 de marzo, un panfleto se distribuyó en Huehuetenango el 11 de marzo. En los videos, los que hablan son dos hombres, el ‘subcomandante Toledo’ y el ‘subcomandante Ramírez’. Aunque los dos subcomandantes aparentemente tienen la misma voz, porque sale una voz grabada.

Entre todas las fuentes consultadas, hay tres hipótesis:

1. Es un grupo real que lucha contra la construcción de la hidroeléctrica.

2. Es algo en contra de la empresa para impedir su financiamiento.

3. Es una estrategia de la empresa y de militares del gobierno de Jimmy Morales para justificar la entrada del ejército para controlar esta área estratégica para futuros megaproyectos.

Ninguna de las tres hipótesis ha podido ser demostrada.

La primera es la siguiente. En ésta, discordante entre los cercanos a las comunidades en resistencia, “la gente está harta, tiene rabia, es un grupo armado que amenaza con defenderse. Pero no es guerrilla”, afirma un experto que dice tener fuentes en esas comunidades y pide el anonimato.

La segunda es la de la empresa y de un columnista de extrema derecha. Para el promotor Rodas, los videos son un montaje en su contra: “Crean una expectativa, incluso dicen que la empresa lo hizo para militarizar el área, pero el objetivo es crear inestabilidad para que los bancos nos dejen de dar financiamiento”, dice sobre el dinero que ha dado el gubernamental Banco Centroamericano de Integración Económica al proyecto. “Es una manipulación de afuera porque la gente (sí) nos acepta. Claro que hay cien gentes que están radicalmente opuestos al proyecto, pero tenemos por lo menos 14,000 personas que se van a ver beneficiadas”, añade confiado.

En los días que circularon los videos, el columnista radical de derecha Ricardo Méndez Ruiz fue la voz pública que alentó la idea de que los videos corresponden a grupos relacionados con la guerrilla y que hay vínculos con la guerrilla zapatista mexicana. De hecho, en una entrevista radial, dijo que él recibió los videos el 16 de marzo, aunque fueron viralizados doce días después. En la entrevista, opinó: “Ellos [las organizaciones indígenas de alcance nacional] son los que impiden sistemáticamente el desarrollo de la industria en el interior del país. Aquí nos lleva esto a preguntarnos, inevitablemente, si puede haber alguna relación entre estos grupos tradicionales a los que hago referencia y estos grupos nuevos que vemos ahora en los videos”.

 

Ricardo Méndez Ruiz, en una manifestación a favor de la amnistía para militares, en enero de 2016.

Ricardo Méndez Ruiz, en una manifestación a favor de la amnistía para militares, en enero de 2016.

Y la tercera de las hipótesis son las sospechas en círculos activistas. “Esta es una maniobra que intenta lanzar la idea de que en el norte de Huehuetenango hay grupos armados contra las empresas. Es una maniobra para militarizar porque hay necesidad de una respuesta estatal ante la existencia de un grupo que va a atacar a la empresa”, dice Fernando Solís, analista de la asociación de análisis político El Observador.

Días después de los dos primeros videos sobre la supuesta guerrilla, el exjefe de inteligencia civil y excanciller Edgar Gutiérrez, en su columna de El Periódico, decía que, más que recordarle a la guerra, la ‘guerrilla virtual’ lo llevaba al 10 de mayo de 2009: día del auto-asesinato y el video de Rosenberg, circulado por Luis Mendizábal, el amigo de Eduardo Rodas. La relación entre los dos videos podría ser una carambola. O no.

3. En Ixquisis nadie conoce a ‘la guerrilla’

El Gobierno ha analizado los videos y ya desplazó equipos de inteligencia a la zona, según confirma el ministro de Gobernación, Francisco Rivas. “Reforzamos nuestra presencia en Ixquisis y en San Mateo Ixtatán”, dice en referencia al número de efectivos. El ministro Rivas es cercano al Ministerio Público y lejando al grupo de militares que rodea al presidente Jimmy Morales. El ministro Rivas, que se ha mostrado cómodo con las otras preguntas, hace ademán de marcharse cuando se le insiste sobre el tema de Ixquisis y las hipótesis: “El análisis preliminar es que la comunidad no respalda a las FAC, ya hablamos con el alcalde y con el gobernador”. Preguntado sobre los señalamientos que vinculan al gobierno con los videos, Rivas tuerce el gesto: “Desconozco esos señalamientos, le podría asegurar con toda certeza que no hay ninguna vinculación de ese tipo”.

En Ixquisis, a 15 horas de distancia de Ciudad de Guatemala, Nómada pudo constatar lo primero que dijo el ministro Rivas: Nadie de la comunidad respalda a una supuesta guerrilla de las FAC. Alguno ha escuchado, por la televisión, hablar de la guerrilla. Nadie la conoce.

Cuando Nómada y los seis carros de activistas llegan el viernes 8 de abril a Pojom, la antepenúltima aldea antes de Ixquisis, todos los vecinos están de pie, en silencio frente a sus casas, mirando fijamente a los visitantes. Hay mucha desconfianza. Pasado Nuevo San Mateo, el penúltimo pueblo, solo queda la última de las incontables cuestas. Desde lo alto alto se ve el destino.

 

El penúltimo obstáculo para llegar a Ixquisis.

El penúltimo obstáculo para llegar a Ixquisis.

En la entrada de Ixquisis, ya sabidos de la caravana, el ánimo es distinto. Decenas de comunitarios saludan y sonríen. Los que están esperando, quieren contar su historia e invitan a una reunión en un campo abierto que resulta ser el campo de fútbol. Un centenar de vecinos se arremolinan alrededor de un pequeño montículo definido por dos imponentes árboles.

 

Vecinos de Ixquisis.

Vecinos de Ixquisis.

El montículo es la tarima y los vecinos, el público crítico que se mezcla con los visitantes. Cuando callan, sólo se escuchan los grillos. Los grillos del fin del mundo.

Ha llegado gente de todas las aldeas que es contraria a la hidroeléctrica, pero el ambiente se siente pesado, como si fuera a llegar alguien que no está invitado, alguien de los que sí apoya el proyecto. Los líderes comunitarios desarrollan una agenda que tienen preestablecida. A la empresa PDHSA y al actual alcalde de San Mateo algunos con el micrófono los llaman “invasores”. Un hombre joven advierte: “No es por gusto que estamos acá, los pueblos indígenas siempre hemos sido marginados por la ideología capitalista”.

Los que hablan al micrófono, se denominan ‘compañeros’. Un hombre alto, treintañero, con gorro, da la bienvenida y agradece la llegada: “Sabemos que estamos muy retirados, que este lugar está muy lejos, pero estamos invadidos por empresas trasnacionales”. Las mantas se multiplican. El mensaje se repite: “La tierra no se vende, se defiende”.

Para algunos, lo lejano siempre es otro lugar. “Saludos a los visitantes que llegan de tierras lejanas, compañeros”, antes de lanzar un largo rezo en chuj, que después traduce al español. Mientras reza a través de la bocina, los comunitarios hacen sus propias oraciones en voz alta. Es como una reunión de evangélicos que exponen sus ruegos en voz muy alta. Pero aquí muchos son católicos. “Ya sé que la mayor parte de la gente sigue luchando y que otros se han vendido”, dice orando un hombre entre el público, mientras otro reza el Padre Nuestro.

 

Vecinos de Ixquisis oran.

Vecinos de Ixquisis oran.

En el campo de fut, ninguno de los comunitarios consultados dice saber nada de las FAC. En el montículo, una sola persona habla en el micrófono de los videos sobre la supuesta guerrilla. Lo cierto es que el acento de los subcomandantes es muy distinto del de la gente de Ixquisis. Cuando suelta el micrófono, el hombre de camiseta verde y negra, que pasa de los cincuenta, es tajante en su análisis de los videos: “El subcomandante es una estrategia de la empresa y el gobierno para militarizar”, afirma este hombre que en los ochenta, dice, fue acusado de pertenecer a la guerrilla. Él sí dice su nombre. Dice que no tiene miedo: “Si muero, moriré con las manos limpias”.

4. Miedo a actos violentos

La aldea se enclava en un amplio valle que en otra situación sería destino turístico natural. Pero en ésta, es un aisladísimo paraíso marcado por la inseguridad y la pobreza.

Se ve un grupo de lejos y el ambiente, caliente en el valle, lo caldea más la tensión. “Ahí vienen, ahí vienen”. La gente murmura y mira hacia la izquierda de la carretera que cruza el pueblo, en dirección a la obra de PDHSA. La posibilidad de que sean comunitarios que apoyan a la empresa es demasiado real. La posibilidad de que haya violencia, existe.

El lugar común de que los segundos se hacen eternos cobra sentido hasta que un vecino con sombrero grita: “Son de Bellalinda, son de Bellalinda”. En el lenguaje implícito de la situación, eso significa que todo está bien, que son comunitarios de otra aldea que llegan a apoyar. Aunque algunas personas han escuchado que esta noche volverá a haber ataques.

Una manta habla: “Jamás aceptaremos invasores en nuestras tierras”.

 

Vecinos de Ixquisis que se oponen a la hidroelectrica.

Vecinos de Ixquisis que se oponen a la hidroelectrica.

El ‘compañero’ que presenta la actividad cuestiona al alcalde municipal, a la empresa, al gobierno actual y a los anteriores: “No creo que haya una ley que apruebe cambiar el cauce de un río”. Tiene razón, no la hay. Pero tampoco hay una ley que los proteja ni políticos comprometidos para ello, tal como lo demuestra el veto de FCN-Nación a la discusión de una propuesta para penalizar el desvío de ríos. Y en 2016, los jueces en Guatemala apenas empiezan a cuestionar con fallos a las grandes empresas que desvían ríos para sus industrias.

Los vecinos reclaman que la empresa, tiempo atrás, prometió darles electricidad –porque no, en Ixquisis no hay energía eléctrica– pero PDHSA construye la hidroeléctrica y no es distribuidora de energía. La empresa prometió en un comunicado que de igual manera PDHSA construyó la hidroeléctrica y su conexión a la red eléctrica para que pueda distribuirse electricidad a las comunidades de Ixquisis.

PDHSA informa que 23 comunidades de Yalanhuitz, Nuevo Triunfo e Ixquisis han sido beneficiadas por medio del proyecto con programas de salud, educación y construcción de infraestructura. Sobre esto, dos líderes comunitarios de la zona refutan: “Llegaron a dar regalos el Día de la Madre y el de la Independencia, hicieron carrozas para los niños, hubo rifas de estufas mejoradas, pero eso no pasa por programas”.

 

Comunitarios caminan rumbo a la hidroelectrica en Ixquisis.

Comunitarios caminan rumbo a la hidroelectrica en Ixquisis.

5. Ixquisis y los militares (antes y ahora)

“Tenemos que buscar leyes [para defendernos]. No son los años ochenta, necesitamos justicia, en cada aldea [los militares] infiltraron gente”, grita un comunitario el viernes 8 de abril de 2016 en referencia a dos hombres, que fueron patrulleros de autodefensa civil (PAC) durante el conflicto armado, y que supuestamente asesoran a la empresa en el área.

Si la asesoran o no, PDHSA no lo confirma ni desmiente.

Durante los años más duros de la guerra (1978-1983), las comunidades del norte de Huehue fueron objeto de represión estatal. En el libro Negreaban los zopilotes, del antropólogo y sacerdote jesuita Ricardo Falla, Ixquisis aparece mencionado cuando se produce la masacre más grande del conflicto armado, en la finca San Francisco. El libro recoge cómo los vecinos de Ixquisis narraban el miedo que sentían al no ver pasar, como era habitual, a la gente de San Francisco por el mercado dominical de Ixquisis.

En Ixquisis, en aquellos años, había una pista de aterrizaje militar. Era una zona dominada por el ejército, tal como narra Falla:

“El efecto de la masacre [de San Francisco] fue vaciar de población una zona fronteriza muy amplia y concentrar a la población restante en algunas aldeas controladas, como Ixquisis. Se puede inducir cuál fue la lógica de la masacre dentro de la política de tierra arrasada. No fue sólo destruir totalmente una población que abastecía a la guerrilla con ganado o que se negaba a dar el secreto del campamento guerrillero, sino estallar un detonante que movilizara a una masa de gente muy numerosa y dispersa por una amplia zona y controlar la restante que se quedaba. Es decir, quitarle la base social a la guerrilla y controlar a la población que no escapaba”.

En 2016, por seguridad, nadie da sus nombres completos. Hace solo quince días, al nuevo párroco de Pojom le balearon el carro en el que iba, según confirman tres fuentes en Ixquisis y en Ciudad de Guatemala. La mayoría, aunque no todos, prefiere que no se fotografíe su rostro. A los que no les importa ser retratados tienen otro protector: el grupo de oenegés de Huehetenango y de la capital que han organizado la caravana y que piden no dar datos de las personas por la situación de vulnerabilidad en la que quedarían.

Sandra Morán, diputada de Convergencia, cita en la última semana de abril al ministro de Energía y al jefe del Estado Mayor de la Defensa para que le expliquen la situación de la hidroeléctrica y de las carreteras en Ixquisis.

Ella ve la historia de Guatemala a través de este pasaje: “Ríos Montt tomó el control y arrasó (en 1982), pero le faltó el tema de los polos de desarrollo. Ahora se está concluyendo el trabajo. Como país, no hemos salido de la remilitarización”, opina esta diputada con contactos en el norte de Huehue. “El ejército dice que los videos no son una amenaza y los comunitarios me dicen que son hechos por la empresa”, afirma.

 

El destacamento en Ixquisis.

El destacamento en Ixquisis.

El ejército está presente en el área ya, desde el destacamento militar de 2014, y ahora con la orden del presidente Jimmy Morales de remozar caminos rurales. Para esto, según el ejército, las comunidades apoyan con combustible, repuestos y algo de maquinaria. Y algo más: “Las comunidades nos han prestado seguridad, ellos son los interesados en que carreteras estén bien”, dice Karen Pérez, vocera del Ministerio de Defensa.

Sí, la vocera militar afirma que las comunidades le prestan seguridad al ejército.

Adiós al fin del mundo

El viernes 8 de abril, los comunitarios invitan a la caravana a ver la hidroeléctrica.

Desde el lunes de esa semana, PDHSA detuvo su actividad en el área. Normalmente, los comunitarios sólo miran de lejos el terreno. Pero esta vez, los vecinos corren y se adentran a ver los grandes tubos enterrados que se han instalado para conectar el Río Grande, o río Pojom, con el río Negro. El Río Grande es tan transparente que da pena tocarlo de limpio que está.

 

El Río Grande.

El Río Grande.

Está a cien metros de la Franja Transversal del Norte, una red vial que lleva décadas en construcción y que abarca una línea imaginaria en toda la frontera norte de Guatemala. Todo esto genera tensión con los comunitarios, que creen en la cosmovisión y en la armonía con la naturaleza.

La mayoría de vecinos caminan sobre la Franja, que está algo elevada y aún es de terracería, y se adentran en un embalse en construcción que parece una enorme duna en un desierto rodeado de montañas. Doña Sara quiere hablar. Doña Sara no es su nombre. Tiene que ser traducida porque habla q’anjob’al y señala su parcela, donde cultiva milpa, cardamomo y maní. Cultiva a sus 68 años un terreno bajo el cerro Camelia, junto al embalse. Su traductor traduce a una mujer que en español solo dice dos palabras en su explicación: peligro y seguridad. El que traduce dice que hace semanas que la toman fotos. Se siente intimidada. La anciana Sara, con su pañuelo en la cabeza, tiene miedo.

 

Comunitarios llegan a las obras de la hidroeléctrica en Ixquisis.

Comunitarios llegan a las obras de la hidroeléctrica en Ixquisis.

Ya ha pasado el mediodía y unos comunitarios se detienen al inicio de la Franja y nos señalan una montaña que queda arriba del río Grande. Nos señalan gente. Con el zoom de la cámara de video se atina a ver un grupo de más de 50 personas en la cima, entre árboles. “Esos van con la empresa”, dice uno de los comunitarios.

Están quietos, observando, como harán hasta que la caravana se vaya mientras sale por el camino que lleva hacia Nentón. Algunos activistas se quedan un par de días para no dejar solos a los comunitarios que rechazan las hidroeléctricas. Tras cuatro horas de visita, el resto de la caravana sale de Ixquisis, pasando entre dos imágenes. Por la izquierda, el grupo de 50 personas que observa desde la montaña; y por la derecha, el destacamento, en el que los militares graban con sus teléfonos celulares. Estas son las últimas caras que ve la caravana. Las últimas caras que ve la caravana no se despiden.

Elsa Cabria
/

En Ciudad de Guatemala nadie lleva chaqueta por si hace frío. Tampoco en Ciudad de México. Pero yo nací en Santander, pequeña capital de provincia en el norte de España. Así que arrastro la manía allá donde me mudo. Tras trabajar en mi país, me fui en 2011 a México por pura curiosidad y me mudé a Guatemala el mes que se fundó Nómada en 2014. Ahora me dedico a proyectos largos de investigación y quiero explorar Centroamérica entre Nómada y El Intercambio.


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    Carla L. /

    31/05/2016 11:49 AM

    Ay mi querida Elsa, esperaba un poco más de usted. Creo que se le escapó narrar la belleza del paisaje, la sonrisa tímida de nuestras mujeres y los bellos colores de sus trajes.
    Solo veo la visión de una joven ansiosa de aventura, ávida de conciencia social, con un aire de superhéroe que con solo llegar y escribir ya le dio de comer tres tiempos, título universitario y trabajo de gerente a todos los comunitarios. Y no la juzgo, es el mismo sentimiento que nos invade a todos los guatemaltecos cuando vemos pobreza en nuestras comunidades. Pero traer a estas alturas el tema de la guerrilla es un poco "fumado", ya pasó ese tiempo, quedó atrás, y solo los soñadores siguen citándolo como el subterfugio a los problemas.
    ¿Investigó algo sobre el cultivo de la amapola y mariguana en la región, contrabando de ganado, trasiego de armas, cambistas, paso de ilegales?
    Esos son realmente los males que aquejan y mueven intereses en esos lugares. Una poderosa razón para bloquear la presencia de autoridades en el sector. Lo que más les conviene a estas personas que lucran al margen de la ley es que siga siendo una tierra abandonada por el Estado, un pueblo sin ley para continuar con su poderío y en una alianza perversa con los “Líderes indígenas” han armado un teatro para darle un tinte social a la situación.
    La invito a que en otra nota investigue a qué cultivos se están dedicando estas comunidades, cuánto hay en las cuentas de los “líderes indígenas”, qué han hecho las ONG para coadyuvar la situación de los habitantes con los recursos que perciben, pero lo más importante: Qué fuentes de trabajo tendrían los lugareños si se establecen hidroeléctricas o megaproyectos en sus pueblos. Yo me vería a mi misma con una canasta, banco y sombrilla vendiéndoles panes, almuerzos y gaseosas a los trabajadores.

    ¡Ay no!

    4

    ¡Nítido!

    Manuel Aler /

    21/05/2016 7:54 PM

    Independientemente de las simpatías políticas de la autora de la nota y sus amigos; así como de los distintos comentaristas, lo cierto es que en todo este asunto que sucede, precisamente en "guatemalita", un remedo de país, la tierra de nunca jamás, en donde no pasa nada, ni pasa, ni pasará; aparecen los nombres de ciertas joyas que no dejan mucho espacio a la imaginación: un hermanito de Rosemberg, "Tío Lucho" Luis Mendízabal y Rickilin Méndez Ruiz (que, por alguna razón desconocida le robó el apellido al papá y se olvidó de la mamá). Ahí hay gato encerrado. "¡Aguas!", gritaban en tiempos coloniales cuando tiraban a la calle (al pueblo) por la ventanas, las cubetas repletas de la porquería de los ocupantes de las casas bien. Los pobres no lo hacían, cagaban en el surco.

    ¡Ay no!

    1

    ¡Nítido!

    Luferdel /

    20/05/2016 9:49 PM

    Me inclino por la hipótesis No. 3: "es un burdo montaje para justificar la militarización de la zona"... y los autores podrían ser Mendizabal y el enano del alma, llamado mario d. garcía. Este parito tienen amplia experiencia en el tema y puede haber sido contratados por los socios ocultos de la hidro. ¿Si todo se hace en ley porque ocultar la identidad de los socios de esa empresa? ¿Acaso son delincuentes?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Manolo /

    18/05/2016 10:00 AM

    Alguien del lugar pronunciaría la x como "sh" no como "ch", sin tanta cosa

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    RMolinsky /

    18/05/2016 4:53 AM

    El artículo me pareció bastante bueno, pero..........

    1.- sigo sin entender por qué en nuestro país siguen tachando de demonio a las hidroeléctricas. Una hidroeléctrica no pone en riesgo las fuentes de agua, es más, deberían de ser fuentes de agua "limpia", reservas ecológicas y promoverlas como destino turístico y de eso se pueden beneficiar las comunidades de alrededor
    2.- Son fuente de riqueza, por qué no darle 20% de las acciones a la comunidad donde se realiza el proyecto, así obtienen ganancias ellos también?
    3.- Información, en nuestro país parece competencia en desinformar a la gente, que en su escaso conocimiento (por falta de educación y acceso a ella, no se le informa los pros y cons de un proyecto de esos, y por eso, el primer "ignorante" que les viene a decir "babosadas" de la hidroeléctrica, les creen... al final no es culpa de ellos, sino del sistema--> lo que se traduce a dar acceso a educación a la gente (y educación de calidad) para que no los tonteen tan rápidamente
    4.- La presencia del estado es indispensable, no conozco esa comunidad, pero conozco comunidades quekchies en izabal que tienen misma situación de abandono total, y lo que pasa se traduce en el punto 3.
    5.- Presencia del narco, trata de personas y contrabando... lamentablemente es el pan de cada día en esa región, y tal vez hayan intereses en esa dirección, un proyecto de ese tipo pone más al descubierto la zona y eso implica que las actividades ilícitas ya no sean clandestinas
    6.- Doña Sara se dedica a cultivar 3 productos, cardamomo, milpa y maní. La milpa probablemente para consumo propio, los otros dos, para vender.... Por qué no se capacitan a muchas Saras de la comunidad para que, en lugar de vivir de la agricultura (y probablemente tener ingresos muy debajo del salario mínimo), se dedique a ser las técnicas en electricidad de la planta y con ello tengan mejores ingresos?
    7.- Siempre he dicho que si alguien esta en contra de esos proyectos, que por favor plantee otras opciones... y sigo esperando!!!!

    ¡Ay no!

    2

    ¡Nítido!

      Paco Rivera /

      18/05/2016 8:23 AM

      El sentido comun no es universal, si no en base a l cosmovision, y como el artículo lo comenta, la cosmovision que ellos tienen es respetar la naturaleza no destruirla y modificarla.
      Respecto a sus puntos:
      1. lastimosamente tales proyectos siempre se inician sin consultar a las comunidades. La gente se entera cuando ven pasar la maquinaria y usualmente terminan contaminando rios que como vera en las fotos son impresionantemente transparentes. La gente es feliz sin turistas, no se porque quieren que los llenen de desconocidos. Deje de pensar en dinero y deje a la gente ser.
      2. Son fuentes de riqueza exactamente, ¿cuantas empresas capitalistas conoce ud que ayudan a la comunidades? ¿20% de acciones? no quieren ni pagar impuestos (9% la minas) y ud quiere que den acciones.
      3. Los medios de comunicación convencionales son asi, maquinas de informacion de una via que no dan opcion a cuestinar. Respecto a la educacion la culpa es de todos los guatemaltecos con arcaicas practicas que todavia quieren mano de obra barata o ven su propio bienestar y no el de su pais.
      4. Muchas cosas pasan en muchos lados pero no lo veo apoyando alguna iniciativa, solo veo un activista (al igual que muchos) de escritorio. Lo invito a que participe en un proyecto de formacion en una comunidad de este tipo y aprenda quienes son estas personas.
      5. Muy buen punto.
      7. ¿Primero no seria bueno invertir en educacion y desarrollo para que puedan leer los libros de como manejar tales aparatos? Desarrollar y capacitar a las comunidades durante varios años antes de iniciar un proyecto por parte de las empresas que desean los recursos naturales de una region es lo mas razonable y útil a nuestro pais, mas que solo beneficiarse, sobornar a las autoridades y lideres comunitarios. Para avanzar tenes que ir todos juntos, no solo algunos.
      7. Opciones hay muchas, batsa con mirar plantas de energia solar en regiones secas del oriente de Guatemala hecha por Tigo. Maquinas de energia eólica como las que hay en Santa Rosa. No se cual es la necedad de desviar ríos, inundar regiones, excavar por petroleo, etc. La pregunta real es, ¿por qué la trasnacionales no traen mejor esa tecnologia verde que implementan en sus países de origen? ¿sera porque estas "soluciones" son mas económicas aunque contaminen? asumo que si son tan buenas opciones, porque no se hace lo mismo en sus paises de origen.
      Creo que es mas importante proteger nuestros recursos y crear leyes que regulen esta extraccion y explotación de recursos naturales baratos.

      ¡Ay no!

      2

      ¡Nítido!

      P. Choy /

      18/05/2016 6:17 AM

      Amen!!!!! al fin el sentido común, así es

      ¡Ay no!

      ¡Nítido!

    El_Julio_Soy /

    17/05/2016 3:51 PM

    La verdad me deja un mal sabor de boca este artículo... Lo esperaba mas objetivo. Se se iba a contar como historia se puede hablar tambien de la parte de la desinformación sobre este tipo de proyectos ya que de eso se encargan las "ONG" que para eso abundan, sería bueno tener las 2 caras de la misma moneda, así mismo cuando se hace mención sobre el conflicto armado interno (que no es igual a guerra), solo se cita el libro de un jesuita (activistas de la guerrilla, y claro Ricardo Falla solo cuenta la mitad de la historia lo que a sus ojos es importante mencionar) y no se cita la contraparte, dejando en evidencia la inclinación del artículo, la verdad si el propósito es ser activistas mejor diganlo desde el inico del artículo, Otro dato interesante son las declaraciones que se hicieron en el campo de fut contra de la "ideologia capitalista", las cuales se hicieron a traves de un micrófono (asumo que por lo tanto habian bocinas), un micrófono producto de la "ideologia capitalista" ¿ironía verdad?. ¿Contra cual "ideologia capitalista" se oponen?. Este proyecto iba a generar energía eléctrica de una manera limpia, energía eléctrica para encender una computadora, para tener conexicón a interner y proveerme un medio de dar mi comentario sobre este esta nota, Seguro estoy consumiendo energía eléctrica de la barcazas que se encuentran en el puerto en donde contaminan el ambiente y la estoy pagando mas cara de lo que la energía limpia cuesta generarla.

    ¡Ay no!

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    ¡Nítido!

    P. Choy /

    17/05/2016 3:17 PM

    Por allí roban muchas motos y carros, y hay mucho asalto en la ruta.

    También es paso de contrabando y personas hacia México.

    Hay mucha presencia de Narcotraficantes en la zona que no les gustan los forasteros, era terreno de los Z y del narco Guayo Cano, allí se agarraron dos bandas fuertemente.

    Hay muchos intereses de grupos al margen de la ley que no les gusta que por allí llegue la civilización

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Peter Lim /

    17/05/2016 12:03 PM

    Aunque no les guste a los editorialistas de nómada, esta nota si apesta a activismo puro y duro. No me parece nada mal que jueguen el rol de activistas, no es nada malo ser activistas. Lo malo es disfrazar el activismo con periodismo independiente y crítico. Una mayoría de notas de este medio me parecen excelentes, pero esta nota en particular no me parece periodismo.

    Yo si conozco el fin del mundo, he estado allí. Puedo dar fe del abandono en que las comunidades de San Mateo Ixtatán viven. La zona limítrofe entre San Mateo y Nentón están en total abandono. Son muy comunes ver casitas de madera pintadas en color celeste o verde agua, aquellas casitas construidas por la Fundación Rigoberta Menchú Tum. He visto también como se han organizado grupos para detener la construcción de la franja transversal del norte, grupos organizados por un cura católico; pero también tengo constancia que existen grupos que tenían gran expectativa con la carretera. En medio de todo eso, se mueve el narcotráfico. Sí el narcotráfico. Desde la frontera en la Trinidad Nentón hacia lo que ustedes le llaman el fin del mundo, especialmente por San Francisco, es común ver camionetas todo terreno de modelo reciente, y no son de la hidroeléctrica, sino de personas que venden polvo blanco que no es harina. Hay algo muy cierto en esta nota activista: PRESENCIA DEL ESTADO NANDA.

    En lo persona, estoy a favor de proyectos hidroeléctricos, pero no de megahidroeléctricas, porque soy creyente de que debemos aprovechar nuestro potencial en generación de energía "limpia" (es decir, menos contaminante que el petróleo). No obstante, estoy totalmente en desacuerdo en como se han "impuesto" estos proyectos en las comunidades, sin previa información ni consulta. Igualmente, estoy en total desacuerdo con los grupos recién formados de organizaciones comunitarias. Les aplaudo con sus peticiones de consultar e informar y de tener la facultad de decidir sobre sus territorios, pero en todo ese debate no se evidencia propuesta viable alguna, sino se centran en peticiones absurdas que maquiavélicamente pienso que lo hacen a propósito. Todos necesitamos de energía eléctrica, todos queremos que se use cada vez menos petróleo, entonces porque ningúna comunidad ha plantado, dentro de sus peticiones, ser accionistas de las empresas? Es decir, tener derecho a "x" cantidad de dividendos. Pero no como las absurdas peticiones de Pablo Ceto en Nebaj, en donde ellos piden el 80% de los ingresos totales (y que las empresas paguen costos fijos y variables del 20% restante). Esa petición es un claro "no" a todo.

    Finalmente, retomando la historia romántica de la articulista, en donde solo hizo falta mencionar unicornios y la olla de oro al final del arcoíris, quisiera preguntar: ¿Cuánta gente llegó al encuentro que nómada y compañía organizó en el campo de futbol del fin del mundo?. Me parece raro que no mencionaran cantidad de personas. La llegada de los lugareños no fue para nada espontánea. Previamente los habían convocado (eso hasta lo puedo apostar). No llegaron miles, un par de cientos a lo sumo. Pues esa es la gente que se opone radicalmente al proyecto. Habrán otro par de cientos que si apoyan totalmente al proyecto (gente que trabaja con la empresa). En medio están los miles de lugareños que no tienen acceso a información imparcial y viven bombardeados por los dos bandos.

    NÓMADA, un poquito de por favor!

    ¡Ay no!

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    ¡Nítido!

    Alberto Xón /

    17/05/2016 11:04 AM

    Existe una cuarta hipótesis. Que el video haya sido elaborado y distribuido por ONGS y grupos antiHIdrieléctricas para inculpar luego al gobierno y los financistas del proyecto. Claro, si fuera un artículo objetivo, pero eso es mucho pedir. Creo que la manía de cubrir plagas falsas persiste. Por cierto, yo no estoy de acuerdo en las licencias nacionales para los "megaproyectos", pero tampoco con los grupos que se oponen para imponer su ideología socialista. Creo que desde la libertad y el respeto a los derechos individuales se pueden desarrollar muchos de estos proyectos, de beneficio comunitario, sin el "apoyo" o las "licencias" del gobierno central.

    ¡Ay no!

    3

    ¡Nítido!

    martha /

    17/05/2016 10:02 AM

    Los supuestos Dueños de la Hidroeléctrica de Barillas son españoles con socios que son los supuestos Hetmanos Lopez Villatoro de Huehuetenango o sea el Rey del Tenis Roberto Lopez Villatoro y su hermano El Diputado Julio Cesar López Villatoro, Que coneccion o di son los mismos de dicha Hidroeléctrica ya que también solo aparece como Sociedad Anónima para no darse a conocer. EL PUEBLO EXIGE INVESTIGACION Y QUE SE TAPAN CON LOS NOMBRES DE SOLO REPRESENTANTES para no dar la verdadera verdad de años de manipulacion politica y de las leyes de la justicia , que son ellos los que mueven inflyencias en la rama de política, la justicia y entre los militares.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!







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