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Mala comida, cara y poco higiénica: un desastre

No es la primera vez que como en El Portal del Ángel. Alguna vez lo he hecho en los locales que tienen en la Carretera a El Salvador y en Fontabella. Pero si es la primera vez que como en su local de Miraflores, en la zona 11. Y muy probablemente la última.

Gastro comer carne El Portal de Ángel n789 Opinión P258 puyazo
Esta es una opinión

FOTOS: MARCO GAVIO APICIO

Almorcé allí un día entre semana. Estábamos por la zona y mi acompañante quería sólo proteínas, así que El Portal del Ángel nos pareció una buena opción. Los restaurantes de la cadena siempre me han parecido muy agradables: lugares para ‘comer bonito’. El de Carretera a El Salvador es de los pocos establecimientos que aprovecha la hermosa vista sobre la ciudad, lo que lo convierte en un lugar especial. El de Fontabella tiene una muy agradable combinación de espacios internos y externos, y se beneficia del agradable conjunto arquitectónico de este centro comercial. Ambos están decorados con muy buen gusto, y aunque no se han convertido en mis lugares favoritos para comer carne, tampoco guardaba ninguna impresión negativa. Así que me pareció que sería una buena idea conocer su local de la zona 11.

El restaurante está en una zona comercial y ocupa un local construido ex-profeso, lo que le permite ofrecer un amplio parqueo. El local es igualmente amplio y -aunque más simple que las otras sucursales- agradable, con las mesas organizadas en torno a un patio central y la decoración colonial/campirana de la cadena.

El servicio es muy bueno: al menos la señorita que nos atendió tenía una actitud a la vez atenta, afable y espontánea, esa característica de tantos guatemaltecos que le hizo decir a un empresario español, dueño de una cadena hotelera que estuvo explorando negocios en Guatemala, que no era solo el paisaje y las culturas –vivas y muertas- las que hacían de Guatemala un país de condiciones ideales para el turismo. En fin, todo parecía presagiar un muy agradable momento.

Hasta que trajeron la comida. La presentación ‘desangelada’ de los platos debería habernos servido de augurio. Comenzamos con un queso provoleta a la parrilla con tocino, que compartimos, y que estaba correcto, pero no más. Por plato principal mi acompañante pidió un Mar y Tierra –un trozo de lomito acompañado de tres grandes camarones- y yo un puyazo.

Quienes visitan regularmente esta columna ya saben que el puyazo es mi corte preferido, y mi ‘prueba de calidad’ para los restaurantes de carne. Una prueba que este restaurante reprobó: yo había pedido la carne término rojo, enfatizándolo cuando el mesero me preguntó si ‘medio rojo’ o ‘rojo’; la aclaración fue inútil, ya que llegó término medio. El lomito de mi acompañante, que había sido pedido a ‘tres cuartos’ –arruinado, en mi humilde opinión- llegó a término medio. Mejor en mi opinión, pero no en la de ella. Es decir, dos errores, no uno, cuando el manejo del término de la cocción de la carne es detalle crítico en un restaurante especializado en carnes.

Parte del problema puede ser que los tres trozos de puyazo, así como el trozo de lomito, eran demasiado delgados. Y en la carne, el grosor del corte importa, ciertamente en el puyazo. No entiendo la razón de hacer cortes tan delgados, y quisiera pensar que no se trata de escamotearle al comensal unos gramos. Pero en todo caso el resultado fue negativo. Y entre lo sobre-cocido y lo delgado, el puyazo carecía de sabor. El lomito estaba pasable apenas aunque mi acompañante comentó que los camarones al menos estaban sabrosos. Las guarniciones intrascendentes: yo pedí guacamol y elote, que no decepcionaron pero tampoco despertaron entusiasmo, y mi acompañante una papa al horno –del montón- y una ensalada simple.

portal2

El único postre que ordenamos, en cambio, estuvo sabroso: un pie de manzana a la moda. Buena masa y un relleno bien hecho, con la manzana todavía crujiente y un buen balance entre azúcar y canela, con un  toque de limón. El helado de vainilla que aunque un poco ligero –mi acompañante comentó que más parecía nieve- tenía buen sabor.

Pero este buen sabor desapareció con la cuenta: Q670.00 por una entrada, dos platos principales, un postre, una cerveza y un te frio. Q335.00 por persona compartiendo entrada y postre me pareció exagerado, especialmente cuando la calidad de la comida estuvo por debajo del promedio. Un precio injustificable.

No sé si se trató de uno de esos malos días en que todo en la cocina falla. Es posible. Pero los precios son política de la empresa, no error de los cocineros. Y la combinación fue fatal. Habiendo muy buenos y muy agradables restaurantes para comer carne en Guatemala, ya no es suficiente ofrecer únicamente un ambiente agradable para ‘comer bonito’. Al menos, no para mí.

Post Data: al cabo de los días, me enteré de que para mi acompañante la ensalada no resultó tan intrascendente. Se pescó una infección estomacal, seguramente originada en una lechuga mal lavada. Mala comida, cara y poco higiénica: un desastre.

Marco Gavio Apicio
/

Creció en esa época prehistórica en que la comida casera no venía congelada y los micro-ondas solo existían en Los Supersónicos. Esta difícil infancia lo marcó para siempre y se resiste a aceptar cualquier forma de industrialización culinaria. Amante de la buena mesa y del buen vino, los busca donde las haya y cuando no los encuentra, los sirve en su casa.


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    Luis Lopez Silvestre /

    25/05/2015 4:20 PM

    Pensé en el Portal del Ángel y recordé que ya había leído esta entrada casi que el mismo día en que se publicó... mi sorpresa encontrar a la famosa Alejandra en la discusión hahaha Laclériga, con quien pocas veces concuerdo, hasta le escribió una carta. Saludos!

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    ANONIMO /

    16/05/2015 7:26 PM

    No será que como queda en la carretera a el Salvador, talvez será allá por Jutiapa. Porque hay lugares por allí a la orilla de la carretera al Salvador. Y la foto del plato parece que la comida hubiera sido hecha en el Puerto de San José, donde también se come re mal y caro.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Yeimi Ramsei /

    23/04/2015 3:07 AM

    El problema gastroinstestinal de su acompañante pudo haber sido ocasionado por una invasión bacterial mediante una lechuga mal lavada, como ud. mismo señala. También es posible que el vector infeccioso haya sido la carne "termino medio". Recordemos que cierto tipo de bacterias se reproducen más comodamente a temperaturas altas y un trozo de sanguiolenta carne de res, cocinado a medias es un majar también para estos bichos y un directo ataque a la flora instestinal del ser humano.
    Y qué decir de los camarones, que normalmente suelen ser ingeridos junto a buena parte de sus residuos fecales sin que el/la comensal se percate de ello.
    A lo mejor y la lechuga y demás vegetales son inocentes y ud, estimado gourmet, está acusandoles injustamente en aras de promover su degradante y carnívora agenda, ya ve que en anteriores comentarios se sospecha de que ud. es un agente infiltrado del lobby vacuno de la EU :o)

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    María del Rosario /

    22/04/2015 8:15 AM

    Nunca había visto ese tipo de lógica! De un comentario de un restaurante a guerrillero! No será q esa señora es la dueña?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Apicio /

    20/04/2015 2:12 AM

    Estimada Roxy, mil gracias por la invitación, y mándeme por favor el nombre del establecimiento, para tenerlo a la mano en caso de que me toque estar pronto en Chiquimula. Nunca está de mas una buena recomendación,

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Roxy Recinos /

    19/04/2015 8:09 PM

    cordialmente invitado a degustar de un buen trozo de puyazo, limitó, pollo.... Guarniciones inusuales, y sobre todo un ambiente acogedor, inolvidable en donde aún es mas importante una buena tertulia que un acompañante virtual.... Acá en chiquimula !! Lo espero con un delicioso café de la casa :)

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Regina Hernandez /

    18/04/2015 9:18 PM

    A la Srta. Gutiérrez le recomiendo que saque la cabeza de la arena y empiece a repasar libros de ortografìa, que ya le esta haciendo falta.

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    M.Castro /

    18/04/2015 7:19 AM

    Seniora G.: Si no le gusta la columna simple y sencillamente no la lea. Yo la encuentro entretenida y amena. Al autor de la columna siga con su trabajo, ya que nos sirve bien por un momento no solo leer de robos, narcos, corrupción, asesinatos y demás ilicitos

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Apicio /

    17/04/2015 10:36 PM

    Srta. Gutierrez, le prometo que la próxima vez que vea a un noruego me voy a fijar a ver si le veo los cuernos escondidos bajo el sombrero y la cola bajo el saco. Pero la verdad, es que se ha equivocado de ventanilla; esta, de lo que se ocupa es de ollas, caldos y bebidas, todo aquello que, precisamente, busca refrescar el espíritu de fiebres y afanes. Yo podría recomendarle, por ejemplo, algunas direcciones donde magos de la cocina podrán reconfortar su espíritu atribulado y fogoso. De hecho, basta con que acuda a columnas anteriores y se fije en aquellas en que he cantado las glorias de restaurantes y cocineros memorables. Pero como su gusto seguramente no coincide con el mío, no me haga caso: solo acuda a donde Usted le agrade, y relájese. Y a veces, le va a bastar con una bonita vista. De verdad: relaja el espíritu. No se si se lo han dicho últimamente, pero lo necesita. De manera que le ruego que, Malleum Maleficarum bajo el brazo, proceda a la siguiente ventanilla donde alguno de mis colegas -desde chicas cuyas columnas atentan contra la moral y las buenas costumbres hasta noruegos implantados en el vientre de madres guatemaltecos con aviesas intenciones- que con todo gusto atenderán sus diatribas.
    P.D. ?Ya ha probado las tisanas de Pericón?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!

    Alejandra Gutierrez /

    17/04/2015 6:15 PM

    Sr. Apicio, reconozco que me exprese mal, tal vez usted no es europeo pero la consigna de esta pagina si esta dirigida interna o externamente por gente de ese continente. Usted tambien se expresa mal por que el pecado capital no es ser europeo sino querer parecerlo y dejarse manejar por quienes lo instan a criticar todo de nuestro pais, al extremo de abarcar hasta la gastronomia. Es irrelevante si el dueno en papeles de esta pagina es nacional, chileno o indu, se presta al juego que quiere afectar al pais. No se si usted estaba en europa durante los 36 anos de guerra que patrocinaron desde rusia y cuba, pero como yo si estaba en el pais se de que le estoy hablando. Toda esta pagina aparenta interesarse en mejorar el pais, pero la triste realidad es que no han aportado nada positivo o relevante (aparte de sus opiniones editadas) con todas esas criticas falaces que no pueden comprobar. Provinciano es no darse cuenta de que estas paginas colaboran con todos esos noruegos y suecos que organizan manifestaciones de indigenas, buscando generar en el guatemalteco una sensacion de desesperacion y baja auto estima. Les pagan por eso mas de lo que se ganarian en europa y por eso estan aqui. Se atreveria usted a negarme que el 90% de los articulos de esta pagina critican al pais, al guatemalteco y a su idiosincracia sin dar alguna propuesta de solucion?

    ¡Ay no!

    ¡Nítido!







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